Poems... just love poems
Juego de corazones
Hace mucho que no siento
Hace mucho dejé de hacerlo
Mas no quiero, esta vez no
No quiero sufrir, no lo merezco.
Veía cada una de esas sonrisas,
Admiraba cada uno de tus gestos
Contemplaba sin pérdida los movimientos,
Los rastros de nuestros cuerpos por querernos.
Sentí como nunca hasta entonces había hecho
De repente, todas nuestras veladas,
Se llenaron de esos momentos que te quedan sin respiración
Y nuestros ojos suspiraban leves lágrimas de emoción.
Cada abrazo, cada poema, cada palabra ajenos
Cada uno de ellos era como recordarle, sentirle…
Era entonces cuando fuiste para mí
Lo que para un niño es su juguete… indispensable.
Cada “te amo” se sucedía de un “para siempre”
Cada “no te olvidaré” se acompañaba con un “nunca”
Pero… ¡Qué miedo! ¡Qué miedo daba entonces decir para siempre!
¡Qué miedo daba querer! ¡Qué miedo daba cumplir nuestros sueños!
Palabras tiernas, corazón hermoso…
Caricias, besos ¡Qué de besos!
Pasión, locura, amor…
Eso, sobre todo amor.
Con el tiempo las cosas cambian, demasiado a menudo quizá.
Fue como sentir que lo incurable venía a mí y no viceversa,
Fue como sentir que quería traicionar a mi corazón y huir lejos…
Fue como sentir que el último aliento lo tomaba yo… y no tú.
Poco a poco moría yo, no tu recuerdo
Poco a poco deseaba mi muerte
Culpaba a mi suerte
Me autodestruía a cada paso… cada parpadeo.
Por eso no quiero creer en el amor,
No quiero creer que puedo hacerlo de nuevo
Teniéndote tan lejos… pero tan cerca…
No quiero hacerlo
Al menos hoy no… hoy no.
La voz a ti debida
La forma de querer tú
Es dejarme que te quiera.
El sí con el que me rindes
Es el silencio. Tus besos
Son ofrecerme los labios
Para que los bese yo.
Jamás palabras, abrazos,
Me dirán que tú existías,
Que me quisiste: jamás.
Me lo dicen hojas blancas,
Mapas, augurios, teléfonos;
Tú, no.
Y estoy abrazado a ti
Sin preguntarte, de miedo
A que no sea verdad
Que tú vives y me quieres.
Y estoy abrazado a ti
Sin mirar y sin tocarte.
No vaya a ser que descubra
Con preguntas, con caricias,
Esa soledad inmensa
De quererte solo yo.
(Pedro Salinas)
Leed cada uno de los versos (mejor hacerlo de dos en dos) y paraos a pensar. Hemos analizado este poema en clase y es precioso, me encanta. No sé, lo expresa todo. El poema de arriba tampoco merece demasiada atención, es mío. Lo escribí en clase de religión y supongo que con la euforia que la gente mostraba al leerlo me emocioné haciéndome creer que me gustaba pero he escrito cosas mejores. Muchos besos. Cuidaos.

Pd – Estoy triste. Ahora casi nadie me comenta… aunque bueno, quien lo hace me alegra. Gracias al tatojimi (o algo así) y por supuesto a mi amigo, gran amigo (aunque diga que mi voz suene con tono “macarra” pero el pobre oye mal, claramente) el canalla. Es alguien genial, es majísimo. Pocas veces me había sentido tan bien hablando por teléfono con alguien.
Pd – Esta semana tuve una bronca horrible en mi familia. Fue horrible. Al terminarse esta disputa fui a mi habitación llorando, pidiendo auxilio… estaba desesperado. Entonces recordé que tengo una pedazo de amiga a la que nunca podré olvidar (por el compromiso “para siempre”) y me sonreí un poco al saber que a pesar de que ella me dijera que estaba mal lo que había hecho… ella estaría ahí.
Pd – Tras leer este post… sonreíd, una fotografía saldrá por vuestra impresora con la cara de payasos de la falsa sonrisa que habéis puesto… pero sois felices. (Y yo anormal).
Hace mucho que no siento
Hace mucho dejé de hacerlo
Mas no quiero, esta vez no
No quiero sufrir, no lo merezco.
Veía cada una de esas sonrisas,
Admiraba cada uno de tus gestos
Contemplaba sin pérdida los movimientos,
Los rastros de nuestros cuerpos por querernos.
Sentí como nunca hasta entonces había hecho
De repente, todas nuestras veladas,
Se llenaron de esos momentos que te quedan sin respiración
Y nuestros ojos suspiraban leves lágrimas de emoción.
Cada abrazo, cada poema, cada palabra ajenos
Cada uno de ellos era como recordarle, sentirle…
Era entonces cuando fuiste para mí
Lo que para un niño es su juguete… indispensable.
Cada “te amo” se sucedía de un “para siempre”
Cada “no te olvidaré” se acompañaba con un “nunca”
Pero… ¡Qué miedo! ¡Qué miedo daba entonces decir para siempre!
¡Qué miedo daba querer! ¡Qué miedo daba cumplir nuestros sueños!
Palabras tiernas, corazón hermoso…
Caricias, besos ¡Qué de besos!
Pasión, locura, amor…
Eso, sobre todo amor.
Con el tiempo las cosas cambian, demasiado a menudo quizá.
Fue como sentir que lo incurable venía a mí y no viceversa,
Fue como sentir que quería traicionar a mi corazón y huir lejos…
Fue como sentir que el último aliento lo tomaba yo… y no tú.
Poco a poco moría yo, no tu recuerdo
Poco a poco deseaba mi muerte
Culpaba a mi suerte
Me autodestruía a cada paso… cada parpadeo.
Por eso no quiero creer en el amor,
No quiero creer que puedo hacerlo de nuevo
Teniéndote tan lejos… pero tan cerca…
No quiero hacerlo
Al menos hoy no… hoy no.
La voz a ti debida
La forma de querer tú
Es dejarme que te quiera.
El sí con el que me rindes
Es el silencio. Tus besos
Son ofrecerme los labios
Para que los bese yo.
Jamás palabras, abrazos,
Me dirán que tú existías,
Que me quisiste: jamás.
Me lo dicen hojas blancas,
Mapas, augurios, teléfonos;
Tú, no.
Y estoy abrazado a ti
Sin preguntarte, de miedo
A que no sea verdad
Que tú vives y me quieres.
Y estoy abrazado a ti
Sin mirar y sin tocarte.
No vaya a ser que descubra
Con preguntas, con caricias,
Esa soledad inmensa
De quererte solo yo.
(Pedro Salinas)
Leed cada uno de los versos (mejor hacerlo de dos en dos) y paraos a pensar. Hemos analizado este poema en clase y es precioso, me encanta. No sé, lo expresa todo. El poema de arriba tampoco merece demasiada atención, es mío. Lo escribí en clase de religión y supongo que con la euforia que la gente mostraba al leerlo me emocioné haciéndome creer que me gustaba pero he escrito cosas mejores. Muchos besos. Cuidaos.

Pd – Estoy triste. Ahora casi nadie me comenta… aunque bueno, quien lo hace me alegra. Gracias al tatojimi (o algo así) y por supuesto a mi amigo, gran amigo (aunque diga que mi voz suene con tono “macarra” pero el pobre oye mal, claramente) el canalla. Es alguien genial, es majísimo. Pocas veces me había sentido tan bien hablando por teléfono con alguien.
Pd – Esta semana tuve una bronca horrible en mi familia. Fue horrible. Al terminarse esta disputa fui a mi habitación llorando, pidiendo auxilio… estaba desesperado. Entonces recordé que tengo una pedazo de amiga a la que nunca podré olvidar (por el compromiso “para siempre”) y me sonreí un poco al saber que a pesar de que ella me dijera que estaba mal lo que había hecho… ella estaría ahí.
Pd – Tras leer este post… sonreíd, una fotografía saldrá por vuestra impresora con la cara de payasos de la falsa sonrisa que habéis puesto… pero sois felices. (Y yo anormal).
Comentario:
:-) No he podido evitar sonreir. El verano pasado, un amigo me trajo un libro de Pedro Salinas en las fiestas de mi pueblo y me lo leí entero a las 3de la madrugada tirada en el cesped con mis amigos. Un poema genial, al igual que el tuyo.
Curioso, yo esta semana tuve tambien una bronca muy fuerte en mi casa, tambien acabé llorando. Pero como tu dices, siempre hay alguien que te hace sonreir al pensar que lo tendras al lado, para siempre! un besazo y no te desanimes!!!!!!
"Sonríe. Sonreír ni se compra, ni vale dinero.!"
Curioso, yo esta semana tuve tambien una bronca muy fuerte en mi casa, tambien acabé llorando. Pero como tu dices, siempre hay alguien que te hace sonreir al pensar que lo tendras al lado, para siempre! un besazo y no te desanimes!!!!!!
"Sonríe. Sonreír ni se compra, ni vale dinero.!"
Comentario:
Pues si has escrito cosas mejores, espero que las publiques. Por lo menos a mi me gustaría leerlas. Algo ya has publicado antes, y la verdad es que está muy bien. Y desde luego, ese poema está genial.
Ehhhhhhhh¡ cuidado. Mi sonrisa es esplendorosa y nada, nada falsa. Pero no soy feliz. Y tú tienes de anormal lo que yo de cura: na de na.
Besos
Ehhhhhhhh¡ cuidado. Mi sonrisa es esplendorosa y nada, nada falsa. Pero no soy feliz. Y tú tienes de anormal lo que yo de cura: na de na.
Besos