De rebelde en potencia a lesbiana

Era una inocente niña, cuando acepté que las chicas me gustaban.

Acerca de
Con 26 primaveras, y después de muchos altibajos, le planto cara a la vida y a las mujeres y me decido a vivir sin complejos y sin compromisos.

Sindicación
 
El verano de 2002
Rondaba por mis 21 años y medio, estaba tan fastidiada que me ví en la obligación de tomar una decisión muy dura. Me independizaba, dejaba mi casa.

Habrá quien diga, si dejaste el piso de estudiantes y te alejaste de Yoana, pq te vas también de tu casa?. Ahora entraré en detalles.

Yoana, en su incansable lucha de mi destrucción me dió donde más me dolía, mi padre. Mi padre es lo único que tengo, aunque seamos tan distintos y tengamos tantos "roces tontos", el siempre iba a estar ayudándome. Ella lo sabía y fué a destruir la relación padre-hija para terminar de hundirme. Con sus indirectas inciales, y luego la confianza espiatoria que le otorgó mi padre, consiguió que mi padre desconfiara de mí, que no creyera ni una sola de mis palabras. Puede sonar increible, pero así ocurrió. Rompió la confianza que teníamos el uno en el otro. Y eso me creó muchos problemas en casa. Tantos que tomé la decisión de independizarme, con todo el dolor de mi alma, pues como dije soy hija única, y también diré que mi madre murió cuando yo tenía 12 años recién cumplidos, y eso suponía tener que dejar a mi padre solo.

Necesitaba ayuda, por lo menos para empezar, no me daba miedo trabajar, de echo llevaba haciéndolo desde que me saqué el carnet de conducir con 18 años, y podía desplazarme de un sitio a otro. Total, me fuí a hablar con mi abuelo. No le podía decir pq tenía tantos problemas con mi padre, le conté la versión bastante light de la raiz de tanto quebradero de cabeza y tanta presión, sin decirle que mis problemas se debían a problemas de faldas y alcobas.

No sé si hice lo mejor, pues mi abuelo y mi padre estaban peleados desde que mi madre murió. Tengo que agradecerle a mi padre que nunca intentara ponerme en contra de mis abuelos maternos, aunque motivos tenía unos cuantos. El caso es que mi abuelo, me entendía. Sabía que si yo había recurrido a él, arriesgandome a acabar peleada de por vida con mi padre, era pq algo muy gordo estaba pasando y no me quedaba de otra. Acordamos que él me compraría un cochecito de segunda mano, que estuviera bien y que me pagaría el seguro del coche, yo ya tenía un par de habitaciones en pisos de alquiler compartido vistos, tenía nuevo trabajo buscado para septiembre, y había cambiado a un centro de estudios públicos donde no tendría que pagar matrícula, con lo que yo ahorrara del trabajo de verano iría tirando, pero si necesitaba más ayuda el me la prestaría. Por supuesto, prometí ir devolviéndole dinero poco a poco, en cuanto consiguiera estabilizarme un poco.

Es posible que alguien piense que pq no había intentado hablar con mi padre. Creeis que no lo había intentando?, pero era imposible, habíamos perdido toda confianza el uno en el otro, todos los días eran peleas y echarnos los trapos sucios en cara. El no conseguía entenderme, y yo estaba demasiado echa polvo como para perdonarle que creyera en las manipulaciones de Yoana, antes que en las explicaciones de su propia hija.

Por mediados de Agosto, lo que parecía ser una conversación normal entre padre e hija, se convirtió en una bronca monumental. No me preguntéis de que hablábamos ni como llegamos a acabar discutiéndo tan fuertemente, pero así pasó. Tampoco sé exactamente como ocurrió, solo recuerdo que empecé a sentirme mareada, y que me daba todo vueltas. El siguiente recuerdo es ver a mi padre casi llorando, intentado hacer que reaccionara. Me había desmayado, el motivo del desmayo no lo sé. Al verlo tan agobiado y tan apurado por verme mal, reaccioné, mi padre si me quería, yo si le importaba, y Yoana casi nos había separado.

Cuando la cabeza dejó de darme vueltas, le conté a mi padre toda la historia de Yoana, todo todo todo, claro está omitiendo detalles de alcoba, aunque si le conté que nos habíamos liado. Cuando acabé de contarle, mi padre estaba llorando, yo también porque aquello aunque lo estuviera intentado superar lo tenía muy reciente aún, y me seguía doliendo mucho. MI padre nunca me pidió perdón, es un hombre un tanto raro y anticuado, pero sus lágrimas y su expresión de dolor y arrepentimiento lo decía todo.

A partir de ahí todo fue mejorando un poco, así que, hablé con mi abuelo, no le conté el desmayo no quería preocuparlo, pero sí le hable de que había hablado con mi padre, que estábamos intentado mejorar la relación, y que aunque agradecía mucho su ayuda y apoyo iba a intentar arreglar del todo la situación con mi padre, que por el momento no me independizaría.

Mi abuelo y yo acordamos no decir nunca nada de mis planes de "huida", y mi padre nunca se enteró, no quería que se sintiera más culpable de lo que ya se sentía.
 
Comentario:
cuanto añoro a mis abuelos :(
Besotes!
No