Mucho tiempo después...
Muchos meses después, después de todas las lluvias de sentimientos que me han atormentado y/o alegrado, vuelvo a recaer en el sentimiento de soledad.
Desde que lo dejé con ella, he tenido innumerables tonteos con otras chicas; líos con otras tantas.........incluso un simulacro de una especie de rollo alargado en tiempo, como yo digo...., pero nada, ella sigue en mi cabeza, retumbando como un eco infinito, que nunca para de escucharse.
Cuando vuelvo del trabajo, cansada, agotada psicologicamente y fisicamente mermada, entro a casa y al ver que nadie me espera con un abrazo o con un simple beso en la mejilla, que ya nadie me llama, que nadie me dá los buenos días, me siento sola, treméndamente sola, y recaigo en los recuerdos dulces, y en los no tan dulces. Me pregunto que ocurrió, y solo hayo una respuesta, el amor se transforma, se distorsiona, se confunde, y finalmente no se sabe donde va a parar, pero te deja un tremendo hueco difícil de llenar, que ni con el paso de tantos meses, de tonteos infintos, de tórridos líos, se consigue llenar un poquito, para que el eco de la soledad no suene tanto.
A veces pienso que esto es el retorno sin ida, que nunca tiene fin.
Ahora me preparo para recorger mis cosas, e ir de vuelta al pueblo en busca de una cura de cariño familiar, que me ayude a dejar el estress laboral y la nostalgia a un lado.
Desde que lo dejé con ella, he tenido innumerables tonteos con otras chicas; líos con otras tantas.........incluso un simulacro de una especie de rollo alargado en tiempo, como yo digo...., pero nada, ella sigue en mi cabeza, retumbando como un eco infinito, que nunca para de escucharse.
Cuando vuelvo del trabajo, cansada, agotada psicologicamente y fisicamente mermada, entro a casa y al ver que nadie me espera con un abrazo o con un simple beso en la mejilla, que ya nadie me llama, que nadie me dá los buenos días, me siento sola, treméndamente sola, y recaigo en los recuerdos dulces, y en los no tan dulces. Me pregunto que ocurrió, y solo hayo una respuesta, el amor se transforma, se distorsiona, se confunde, y finalmente no se sabe donde va a parar, pero te deja un tremendo hueco difícil de llenar, que ni con el paso de tantos meses, de tonteos infintos, de tórridos líos, se consigue llenar un poquito, para que el eco de la soledad no suene tanto.
A veces pienso que esto es el retorno sin ida, que nunca tiene fin.
Ahora me preparo para recorger mis cosas, e ir de vuelta al pueblo en busca de una cura de cariño familiar, que me ayude a dejar el estress laboral y la nostalgia a un lado.