De rebelde en potencia a lesbiana

Era una inocente niña, cuando acepté que las chicas me gustaban.

Acerca de
Con 26 primaveras, y después de muchos altibajos, le planto cara a la vida y a las mujeres y me decido a vivir sin complejos y sin compromisos.

Sindicación
 
Que lo borren ¡¡
No me gusta el 1 de noviembre. Nada, absolutamente nada.

Llevo años sin ir al cementerio, así como tres o cuatro, me limito a llevar las flores. No necesito estar ahí una mañana o una tarde, o un día entero, para saber que tengo ahí los restos de mi madre, de mi abuela, y este año de mi abuelo tb. No necesito ir ahí para recordarlos, ni para que nadie sepa cuanto los echo en falta, ni cuanto me duele su pérdida.

Otra cosa que no me gusta nada, es la superficialidad del día, todo el mundo va exhibiendo sus nuevas ropas....., las joyas, y algunas personas la novia o el novio de su hijo o hija, por dios¡¡¡, un poco de cordura.

Pero este año, tengo que ir, aunque por dentro me esté muriendo del asco. Y es que, fuera del materialismo que se le otorga a este día, lo paso realmente mal en el cementerio, cada mirada a la lápida de mi madre es como si una lanza me atravesara el pecho que a parte de doler muchisimo, me hace sentir la persona más solitaria de este mundo. Por más años que pasen la seguiré necesitando y echando de menos. Con el nuevo inquilino (mi abuelo), me toca ir, al menos para hacer acto de presencia este año.

Empezaré ya a tomar tazas y tazas de valeriana, para calmar los momentos Ally Mcbeal psicoticos, cada vez que alguien me pase la mano por encima del hombro y me diga.....pobrecitaaaaaaa, y mirala como ha salido adelante....y lo que ha crecido¡¡¡. Por dios¡¡ que tengo 26 años, que hace mucho que aprendí a valerme por mí misma, y a superar cualquier tipo de obstáculo. Ya no soy esa niña de 12 años que se encontró desamparada sin saber que hacer, mirando y deseando que su madre abriera los ojos y saltara de dentro de aquel ataud.

No me gusta nada, la falsa empatía de mis vecinos, ni la de nadie de mi pueblo, ni siquiera de muchos miembros de mi familia, y sin embargo voy a tener que aguantarla, y encima sonreir.

Que alguien borre el 1 de noviembre del calendario.
No