De rebelde en potencia a lesbiana

Era una inocente niña, cuando acepté que las chicas me gustaban.

Acerca de
Con 26 primaveras, y después de muchos altibajos, le planto cara a la vida y a las mujeres y me decido a vivir sin complejos y sin compromisos.

Sindicación
 
Nuestra cita siguiente.
Llegó el día de la cita, y yo estaba echa un basilisco de nervios. Intenté impresionarla la llevé a una tetería arabe a tomar té y unos dulces árabes deliciosos. Es un sitio muy íntimo, y algo romántico (jejeje), le encantó. Estuvimos hablando mucho, contándonos cosas de nuestra vida, de nuestros amigos, de nuestra familia. Me encantaba, estaba perdiendo la poca cordura que me quedaba por esa niña. Decidimos cambiar de sitio, de nuevo me tocó decidir el sitio, y la llevé a una cafetería muy alternativa y algo surrealista, también muy íntima, donde servían una amplia variedad de cervezas, tes, hasta chocolate caliente con nata montada servían. De nuevo gané un punto a mi favor con la elección. Era ya hora de cenar, teníamos hambre y me invitó a cenar, cenamos en un turco.

Toda una tarde juntas, llegó la hora de la despedida y como estábamos en una punta da la ciudad y ella tenía el coche en la otra punta, le dije que yo la acercaba a su coche, que mi coche quedaba cerca del restaurante. La acerqué, era hora de despedirse y yo estaba deseando besar esos labios en los que tanto se había recreado mi imaginación durante toda la tarde y la noche. Me dió los besos más tiernos e insinuantes que nunca me habían dado, por poco me atrevo a besarla después de una mirada llena de insinuaciones que me lanzó. Decidí esperar, me dió miedo precipitarme ,al fin y al cabo ella nunca había estado con una chica, ni siquiera sabía claramente si se atrevería a hacerlo.

Pasaron los días, ya estábamos a domingo, estaba a punto de salir de mi trabajo (de fines de semana en un restaurante), cuando me sonó el móvil, era ella. Me pregunto que hacía, le dije que estaba deseando salir del trabajo, para pegarme una ducha, cambiarme y salir un rato. Guardó silencio, y una bombillita se me encendió, le propuse quedar. Quedamos.

Al cabo de dos horas estábamos tomando unas cervezas juntas, estaba guapiiiiisima, estaba radiante, había un brillo en sus ojos que llenaban de inquietudes y de unas ganas tremendas de abrazarla y atreverme por fin a abrazarla. Ella jugaba con su picardía y conmigo, veía que me tonteaba, que buscaba los roces fortuitos, que me susurraba al oido excesivamente aunque no hubiera necesidad de hacerlo pq la música no estaba tan alta. Dijimos de irnos, ya era tarde casi las doce de la noche, pero antes pasaríamos por su coche que me había traído unos cds de música (teníamos los mismos gustos musicales).

Subimos al coche me los fue poniendo en el cd del coche para que escogiera los que más me gustaran y me los llevara para grabar. Nos mirábamos, nos acariciábamos con la mirada, con las palabras entrecortadas, no sabía como hacerlo, pero algo tenía que hacer, me moría por besarla. Escogí los cds y le dije que me iba ya que era tarde, me miró con carita de niña triste. Me acerqué a ella para darle dos besos, y el corazón se me aceleró cuando noté su mano sobre mi brazo, le dí un beso cerca de la comisura derecha de los labios, no se apartó, le dí el otro beso en la comisura izquierda y me quedé allí quieta, ella tb permanecía quieta. La besé tímidamente, me besó ella, sus brazos rodearon mi cuello, y nos fundimos en un beso muy tierno, muy sensual, pero que forma de besar..........me estaba haciendo perder la razón. Perdí el hilo del tiempo, no sé cuanto tiempo estuvimos besándonos y abrazándonos, sólo sé que me costó mucho salir de aquel coche y dirigirme a casa. No pude casi dormir, estaba en una nube subida a muchos kms de distancia de la realidad.

Esa niña me gustaba mucho, pero mucho mucho, sus besos me gustaban tanto o más que ella.
 
Comentario:
El tuyo es uno de los pocos blogs que me ha gustado...sigue con tu historia.
Besos!!
 
Comentario:
Cada vez la historia se pone mas y mas interesante ;) y mas tierna,jeje
No