De rebelde en potencia a lesbiana

Era una inocente niña, cuando acepté que las chicas me gustaban.

Acerca de
Con 26 primaveras, y después de muchos altibajos, le planto cara a la vida y a las mujeres y me decido a vivir sin complejos y sin compromisos.

Sindicación
 
Al fín.
Bueno, os imagináis ya, que volvimos a estar liadas, no quería estar conmigo, pero tampoco podía soportar la idea de mi distanciamiento.
Pasamos un época muy buena sin comprometernos a nada, ahí fue cuando tomé la decisión, le propuse que fuera pensando la idea de ser pareja, de intentarlo, pero que lo pensara tranqulamente sin agobios, que yo esperaría el tiempo necesario su respuesta.

Intenté no presionarla, no agobiarla, esperar a que ella me dijera de vernos. Estuvimos un tiempo bien, hasta un día que otra vez no sé que es lo que ocurrió todo se desbarató de nuevo. Fue el día de la comunión de mi primo, me llamó en mitad del banquete, en una comunión imaginaos como iba yo, como un cencerro, y encima que con el cuñao de mi tío al lado llenándome la copa cada vez que me despistaba un momento. No recuerdo muy bien aquella conversación por teléfono, ya os digo, que iba.....un tanton borrachilla, solo recuerdo que ella estaba muy seria, al parecer le saqué el tema de lo de ser pareja, ya os digo que no me acuerdo muy bien, total que quedamos que cuando yo fuera llegando a casa la avisara para que pasara a recogerme y hablásemos.

Llegué a casa fatal, me tiré a la cama y caí en un sueño profundo. Cuando desperté, me acordé que había quedado con ella, miré el móvil tenía tropecientas llamadas suyas, era las once de la noche casi. La llamé, me dijo que como estaba que no le había cogido el teléfono, le conté que había llegado a casa muy mal y que había estado durmiendo. Me disculpé.

No sé quien sacó el tema, pero acabé diciéndole que era una cobarde, que por miedo al que dirán no se atrevía a ser mi novia, que por miedo a lo que pudiera sentir por mí tampoco se atrevía. Que parecía mentira qeu tuviera casi 27 años y que tuviera tan poco control sobre su vida, que siemrpe se iba dejando por lo que los demás llegaran a pensar o decir sobre sus tendencias. Que era muy cobarde, y que así lo único que iba a conseguir es no llegar a ser nunca feliz, pq siempre miraba por los demás y nunca por ella. Que a mí me tenía harta ya, que ya no podía seguir esperando nada más de ella, que yo quería que fuera mi pareja...mi novia....mi niña, que igual ella no lo veía pero nos comportabamos como tal, y que no lo reconocía como tal, y que no me importaba luchar contra el miedo de que ella un día me dejara, que yo estaba dispuesta a luchar, y que ella no, que yo así no seguía más, que era el momento de decidirse, que era el momento de decidirse a vivir plenamente aquello que nos unía, fuera lo que fuera. Acabé argumentándole, que mejor intentarlo, que quedarnos con la duda del "y si......".Bueno...todo eso entre otras cosas.......creo que ha sido el monólogo más largo de mi vida.

Me quedé sin argumentaciones posibles, y el silencio se apoderó de nuestra conversación telefónica. Yo callé, y ella calló. Después de unos minutos de silencio mutuo, habló.

-Está bien Esther, si tú lo ves bien, a partir de ahora tú tendrás pareja, y yo tb, es decir, que voy a luchar por tí, que aunque me dé miedo todo esto, quiero que seas mi novia...........siempre y cuando tú lo quieras.

Había esperando tanto tiempo para escuchar eso, que parecía un sueño, le pedí que lo repitiera, quizás nunca he sentido tanta felicidad dentro de mí (se me saltan las lágrimas de acordarme). La quería tanto.......y por fin era mi novia, mi novia.

No