Cara y Cruz
La verdad, que las dos primeras semanas de ser "novias oficiales" fueron lo más bonito de mi vida, realmente la notaba que ella quería que esa relación funcionara, ponía empeño y por fin daba pasos por sí misma sin que yo tuviera que ir empujándola.
Me propuso irnos de vacaciones, nos fuimos a una casita cueva que su familia tenía en un pueblo pequeño de Granada, aquello era encantador. En realidad creo que aunque nos hubieramos ido a un camping hubiera sido encantador. Ella estaba radiante, se la veía feliz, serena, tranquila, por fin en mucho tiempo no veía miedo en su mirada. Pasamos un día en Granada, quiso cumplir mi capricho, volver a ir a la Alhambra (estoy enamorada de aquello). Que gozada pasear con ella cogida de la mano, o ella rodeandome la cintura y yo pasándole el brazo por el hombro, poder besarla en mitad de la calle sin que ella no sintiera miedo, hacer las payasas y reirnos hasta de nuestra sombra, darle un abrazo y decirla que la quería, dormir juntas, preparar la comida o la cena juntas, o ir a cenar a un restaurante y pedir la una por la otra sabiendo de antemano que ibamos a tomar, despertarnos abrazadas después de una noche de amor........, ir a la piscina juntas y verla salir empapada y venir hacia mi sonriente, con la serenidad de su mirada inundando mi interior.
Con aquel viaje me regaló los días más felices que compartimos, pero aquella felicidad mutua duró poco tiempo, aproximadamente a mitad de agosto me dejó. Tuvimos una pequeña bronca por una tontería, y ella reventó, me dijo que hacía algo de tiempo que no se encontraba bien conmigo, que faltaba algo, y que no podía seguir engañándose ni engañándome.
Me lo tomé con toda la serenidad que pude, que fue mucha, no lloré, no le pedí explicaciones, solamente le cogí las manos y le pregunté que si estaba segura, me dijo que sí, y con aquel "si" mi mundo se vino abajo, todo todo todo se me desmoronó. Había luchado tanto para ahora perderla así. No me quedaban fuerzas para insistirle, para pedirle que lo intentáramos, yo sabía que ella no me quería como yo a ella, y que era imposible.
Intenté quedarme con los recuerdos bonitos, y alejar los malos del recuerdos. Pero incluso los recuerdos bonitos eran tristes, pq hacían que mi corazón diera botes, y ya no la tenía a mi lado.
Intentamos ser amigas, salimos en más de una ocasión al cine o a tomar algo, era difícil mantener las distancias, un´día no lo pude remediar y la besé, y ella me besó, pero inmediatamente se arrepintió de ese beso, me pidió perdón. Yo le pregunté que pq me pedía perdón, ella me dijo que pq no tendría que haber pasado que eso me daría esperanzas, y que por su lado solo había un profundo cariño, pero que no era amor. No pude evitar las lágrimas y ella me abrazó me consoló, ocurrió otro beso, no se quien lo buscó, pero ocurrió, la miré y cuando iba a besarme otra vez, la paré. Yo no quería besos llenos de cariño profundo ni de pena ni de lástima, quería besos de amor, y ella no me los podía dar.
Estuve un tiempo alejada de ella, un par de semanas o así, aproximadamente, necesitaba estar lejos de ella.
Me propuso irnos de vacaciones, nos fuimos a una casita cueva que su familia tenía en un pueblo pequeño de Granada, aquello era encantador. En realidad creo que aunque nos hubieramos ido a un camping hubiera sido encantador. Ella estaba radiante, se la veía feliz, serena, tranquila, por fin en mucho tiempo no veía miedo en su mirada. Pasamos un día en Granada, quiso cumplir mi capricho, volver a ir a la Alhambra (estoy enamorada de aquello). Que gozada pasear con ella cogida de la mano, o ella rodeandome la cintura y yo pasándole el brazo por el hombro, poder besarla en mitad de la calle sin que ella no sintiera miedo, hacer las payasas y reirnos hasta de nuestra sombra, darle un abrazo y decirla que la quería, dormir juntas, preparar la comida o la cena juntas, o ir a cenar a un restaurante y pedir la una por la otra sabiendo de antemano que ibamos a tomar, despertarnos abrazadas después de una noche de amor........, ir a la piscina juntas y verla salir empapada y venir hacia mi sonriente, con la serenidad de su mirada inundando mi interior.
Con aquel viaje me regaló los días más felices que compartimos, pero aquella felicidad mutua duró poco tiempo, aproximadamente a mitad de agosto me dejó. Tuvimos una pequeña bronca por una tontería, y ella reventó, me dijo que hacía algo de tiempo que no se encontraba bien conmigo, que faltaba algo, y que no podía seguir engañándose ni engañándome.
Me lo tomé con toda la serenidad que pude, que fue mucha, no lloré, no le pedí explicaciones, solamente le cogí las manos y le pregunté que si estaba segura, me dijo que sí, y con aquel "si" mi mundo se vino abajo, todo todo todo se me desmoronó. Había luchado tanto para ahora perderla así. No me quedaban fuerzas para insistirle, para pedirle que lo intentáramos, yo sabía que ella no me quería como yo a ella, y que era imposible.
Intenté quedarme con los recuerdos bonitos, y alejar los malos del recuerdos. Pero incluso los recuerdos bonitos eran tristes, pq hacían que mi corazón diera botes, y ya no la tenía a mi lado.
Intentamos ser amigas, salimos en más de una ocasión al cine o a tomar algo, era difícil mantener las distancias, un´día no lo pude remediar y la besé, y ella me besó, pero inmediatamente se arrepintió de ese beso, me pidió perdón. Yo le pregunté que pq me pedía perdón, ella me dijo que pq no tendría que haber pasado que eso me daría esperanzas, y que por su lado solo había un profundo cariño, pero que no era amor. No pude evitar las lágrimas y ella me abrazó me consoló, ocurrió otro beso, no se quien lo buscó, pero ocurrió, la miré y cuando iba a besarme otra vez, la paré. Yo no quería besos llenos de cariño profundo ni de pena ni de lástima, quería besos de amor, y ella no me los podía dar.
Estuve un tiempo alejada de ella, un par de semanas o así, aproximadamente, necesitaba estar lejos de ella.
Comentario:
Desde este rincón y desde estas lineas, hoy soy yo la que te envía un beso de amor! Porque más allá de lo que leen mis ojos, contemplan con deleite el sentir de tu corazón.