CAP.6
Una vez contado lo más ñoño, voy a resumir.
En menos de una semana y por decisión propia suya (que yo no dije ni mu), dejó al chaval que había sido su novio de toda la vida, salió del armario con nuestras amigas lesbis, se lo contó a amigas suyas, e incluso conocí a sus hermanas, cuñados, y sobrinas pequeñas. Pasé una semana de verguenzas que para que contarlo, ella tan tranquila y yo pensando que la cosa iba demasiado rápida. Quería que todas las noches durmieramos juntas, casi hice desaparición en combate por mi casa. Todo iba muy bien, muy rápido y muy bonito.
Demasiado perfecto. Pero claro tanta decisión en tan poco tiempo halaga y gusta, y piensas mira a ver si tuviera suerte y no doy con una chiquilla con parras mentales.
Los primeros meses bien, todo bien, tan bien que cuando me caí de la nube aquello parecía un precipio sin fondo. Toda la perfección en poco más de una semana se convirtió en broncas, peleas tontas en las cuales era imposible comunicarse con Carmen. Su concepto de hablar las cosas era escuchar mis "sermones" o "répiclas", limitarse a darle a la cabeza y no decir palabra. No era capaz de enfrentar la realidad, ni de hablar sobre que le ocurría ni de lo que sentía, no exteriorizaba su interior, y ponía una barrera tan grande de atrevesar que tampoco podía yo indagar en que era lo que pasaba por su mente y su corazoncillo.
Me encontré atada de pies y manos, sin poder hacer nada y viendo como todo se iba a pique, y que no había solución posible, y nuestros supuestos amig@s, aquellos que se alegraron tanto cuando se enteraron que eramos pareja no ayudaban para nada, me ponían buena cara, hacían como que me animaban, y prometían intentar hablar con ella para ver si conseguían que dijera que es lo que le pasaba.
Mi situación familiar surgió un cambio importante, tuve que hacer frente a cosas que me impedían ofrecerle más tiempo a ella, pero no podía evitarlas, estaba en la obligación de hacer frente a aquello. Se lo expliqué y no supo entenderlo, lo único que me dijo fue que lo entendía, pero no, no lo entendía, pq me presionaba para hacer cosas cuadno yo no estaba en condiciones. Cuando digo cosas ya no me refiero solo a cuestiones "maritales", sino a salir cuadno llegaba reventada físicamente del trabajo y psicológicamente por aquellas obligaciones familiares, a tener que aguantar juergas todo el fin de semana hasta las siete de la mañana cuando en realidad me apetecía meterme a la cama, taparme hasta las cejas, y pasarme el finde ahogando penas. Ese estilo de cosas que en circunstancias díficles cualquier persona con dos dedos de frente y madurez entendería a la primera. Ella no, solo quería salir de fiesta con las amigas, emborracharse, y bailar, y a su novia que estaba echa unos zorros que pedía mimos y un poco de compresión y relax a gritos que le dieran.
Fui tonta y la consentía en todo, salía sin tener ganas...etc etc...hasta que la bomba un día explotó, tuvimos una bronca monumental. Que no fue bronca, sino simplemente Esther cabreada diciendo que no salía, Carmen cabreada pq quería salir. No le dije que no saliera, al contrario que si quería que saliera, pero que yo me quedaba en casa (bueno en su casa, que a esas alturas medio vivía allí, hasta me dió una copia de las llaves). Otra vez más cedí, fui a ducharme, y cuando salí de la ducha me la encontré tirada en la cama llorando, me preocupó mucho verla tan desconsolada. Intenté hablar con ella, imposible, intenté mimarla, no me dejó se encerró en el aseo, total que con mi cabreo depresivo me hice la cena (después de ocho horas de trabajo una tiene más hambre que el decirlo). Cenando estuve hablando con el compañero el novio de su compalera de piso, nos tomamos un litro de cerveza e ibamos contenticos.
Al rato salió ella más serena, y me preguntó si iba a salir, le dije que si, cogió se cambió y nos fuimos, a todo esto sin hablar.......sip, vaya plan, a eso se resumía las últimas dos semanas con ella. Ya en el pub me harté de aquella situación, hablé con ella, pero como siempre simplemenet asintió con la cabeza. Esto no son maneras me quedé pensando. Al día siguiente al despertarnos y después de pillar las dos una cogorza del quince, todo seguía tan mal como el día anterior, ella callada y ausente, y yo expectante y callada tb, la comunicación ya era totalmente nula, ella que no hablaba y yo que estaba harta de aquello. Llegó la hora de irme a casa, ni un beso me dió, ni nada, simplemente "ya te llamo".
Tres días después la llamé yo, ella seguía desaparecida, frialdad absoluta, al final de la "no conversación" que tuvimos le dije "si quieres dejarlo no te pondré ningún impedimento, pero al menos espero que entocnes me cuentes que es lo que te ocurre, y que es lo que ha pasado".
Al día siguiente quedamos en su casa, llegó tarde, me tuvo esperando como dos horas, y encima llegó borracha, y allí intentando hablar conmigo bebió más, y ni con esas me habló claramente. Resumen lo dejamos, y yo sin saber pq, las únicas palabras claras que me djo "Esther no veo futuro" y..."que quieres que te diga".....lo típico de cuando no se sabe que decir, o te da miedo decir lo que tendrías que decir.
Me pidió que me quedara a dormir, que le dijera lo que pensaba, se lo dije, y tb me quedé a dormir, no ocurrió nada, mientras ella dormía la borrachera yo miraba el techo intentando encontrar una explicación a aquello.
Al día siguiente me fuí, ni se despidió, ni un adios, ni nos vemos, nada ni siquiera una mirada. Triste no?, pues sí, pero tb puedo decir cobarde e inmadura por la suya, y tonta por la mía.
En menos de una semana y por decisión propia suya (que yo no dije ni mu), dejó al chaval que había sido su novio de toda la vida, salió del armario con nuestras amigas lesbis, se lo contó a amigas suyas, e incluso conocí a sus hermanas, cuñados, y sobrinas pequeñas. Pasé una semana de verguenzas que para que contarlo, ella tan tranquila y yo pensando que la cosa iba demasiado rápida. Quería que todas las noches durmieramos juntas, casi hice desaparición en combate por mi casa. Todo iba muy bien, muy rápido y muy bonito.
Demasiado perfecto. Pero claro tanta decisión en tan poco tiempo halaga y gusta, y piensas mira a ver si tuviera suerte y no doy con una chiquilla con parras mentales.
Los primeros meses bien, todo bien, tan bien que cuando me caí de la nube aquello parecía un precipio sin fondo. Toda la perfección en poco más de una semana se convirtió en broncas, peleas tontas en las cuales era imposible comunicarse con Carmen. Su concepto de hablar las cosas era escuchar mis "sermones" o "répiclas", limitarse a darle a la cabeza y no decir palabra. No era capaz de enfrentar la realidad, ni de hablar sobre que le ocurría ni de lo que sentía, no exteriorizaba su interior, y ponía una barrera tan grande de atrevesar que tampoco podía yo indagar en que era lo que pasaba por su mente y su corazoncillo.
Me encontré atada de pies y manos, sin poder hacer nada y viendo como todo se iba a pique, y que no había solución posible, y nuestros supuestos amig@s, aquellos que se alegraron tanto cuando se enteraron que eramos pareja no ayudaban para nada, me ponían buena cara, hacían como que me animaban, y prometían intentar hablar con ella para ver si conseguían que dijera que es lo que le pasaba.
Mi situación familiar surgió un cambio importante, tuve que hacer frente a cosas que me impedían ofrecerle más tiempo a ella, pero no podía evitarlas, estaba en la obligación de hacer frente a aquello. Se lo expliqué y no supo entenderlo, lo único que me dijo fue que lo entendía, pero no, no lo entendía, pq me presionaba para hacer cosas cuadno yo no estaba en condiciones. Cuando digo cosas ya no me refiero solo a cuestiones "maritales", sino a salir cuadno llegaba reventada físicamente del trabajo y psicológicamente por aquellas obligaciones familiares, a tener que aguantar juergas todo el fin de semana hasta las siete de la mañana cuando en realidad me apetecía meterme a la cama, taparme hasta las cejas, y pasarme el finde ahogando penas. Ese estilo de cosas que en circunstancias díficles cualquier persona con dos dedos de frente y madurez entendería a la primera. Ella no, solo quería salir de fiesta con las amigas, emborracharse, y bailar, y a su novia que estaba echa unos zorros que pedía mimos y un poco de compresión y relax a gritos que le dieran.
Fui tonta y la consentía en todo, salía sin tener ganas...etc etc...hasta que la bomba un día explotó, tuvimos una bronca monumental. Que no fue bronca, sino simplemente Esther cabreada diciendo que no salía, Carmen cabreada pq quería salir. No le dije que no saliera, al contrario que si quería que saliera, pero que yo me quedaba en casa (bueno en su casa, que a esas alturas medio vivía allí, hasta me dió una copia de las llaves). Otra vez más cedí, fui a ducharme, y cuando salí de la ducha me la encontré tirada en la cama llorando, me preocupó mucho verla tan desconsolada. Intenté hablar con ella, imposible, intenté mimarla, no me dejó se encerró en el aseo, total que con mi cabreo depresivo me hice la cena (después de ocho horas de trabajo una tiene más hambre que el decirlo). Cenando estuve hablando con el compañero el novio de su compalera de piso, nos tomamos un litro de cerveza e ibamos contenticos.
Al rato salió ella más serena, y me preguntó si iba a salir, le dije que si, cogió se cambió y nos fuimos, a todo esto sin hablar.......sip, vaya plan, a eso se resumía las últimas dos semanas con ella. Ya en el pub me harté de aquella situación, hablé con ella, pero como siempre simplemenet asintió con la cabeza. Esto no son maneras me quedé pensando. Al día siguiente al despertarnos y después de pillar las dos una cogorza del quince, todo seguía tan mal como el día anterior, ella callada y ausente, y yo expectante y callada tb, la comunicación ya era totalmente nula, ella que no hablaba y yo que estaba harta de aquello. Llegó la hora de irme a casa, ni un beso me dió, ni nada, simplemente "ya te llamo".
Tres días después la llamé yo, ella seguía desaparecida, frialdad absoluta, al final de la "no conversación" que tuvimos le dije "si quieres dejarlo no te pondré ningún impedimento, pero al menos espero que entocnes me cuentes que es lo que te ocurre, y que es lo que ha pasado".
Al día siguiente quedamos en su casa, llegó tarde, me tuvo esperando como dos horas, y encima llegó borracha, y allí intentando hablar conmigo bebió más, y ni con esas me habló claramente. Resumen lo dejamos, y yo sin saber pq, las únicas palabras claras que me djo "Esther no veo futuro" y..."que quieres que te diga".....lo típico de cuando no se sabe que decir, o te da miedo decir lo que tendrías que decir.
Me pidió que me quedara a dormir, que le dijera lo que pensaba, se lo dije, y tb me quedé a dormir, no ocurrió nada, mientras ella dormía la borrachera yo miraba el techo intentando encontrar una explicación a aquello.
Al día siguiente me fuí, ni se despidió, ni un adios, ni nos vemos, nada ni siquiera una mirada. Triste no?, pues sí, pero tb puedo decir cobarde e inmadura por la suya, y tonta por la mía.
Comentario:
hola!! desde q te descubri hace unas semanitas me he leido toda tu hisoria y te visito a diario, aunque no te comente. sigue escribiendo asi q m tienes enganchadisima!1 jejeje.
besines!
besines!
Comentario:
Es increíble la capacidad que tienen los silencios de hablar por sí mismos. Aún cuando nos neguemos a entenderlo, están ahí inexpugnables.
Nunca comprenderé porque hay personas que prefieren callar antes que ser claras. Siempre he pensado que cualquier verdad es preferible a nada. Esa nada que mata.
Nunca comprenderé porque hay personas que prefieren callar antes que ser claras. Siempre he pensado que cualquier verdad es preferible a nada. Esa nada que mata.
Comentario:
uyyy...tranquila que cuando encuentre a la tal carmen, parecerá un accidente...mmmm
es bromaaaaa!!!!
un besico niña
es bromaaaaa!!!!
un besico niña