Insustancial
B. días y buen comienzo de semana.
El colofón a un fin de semana raro como el que más fué una repentina invitación a un cumpleaños. El domingo dormí poco, por no decir casi nada, había llegado a casa practicamente a las 8, a las 12 y poco ya estaba en pie, cansada y sin poder dormir, e invadida por la sensación de desazón. Me fuí a comprar el periódico, como hacía antaño, le compré a mi padre el Marca, como hacía antes. Me apetecía ver a mis primas, pasé por casa de mi tía a la vuelta, pero no estaban, me quedé un rato con ella hablando, cosa que nunca había hecho. Descubrí que mi tía me hablaba como si fuera adulta, entonces me dije "Esther, creo que estás creciendo, y en el fondo sigues siendo una niña".
Llegué a casa sobre las 2 del medio día, mi padre estaba medio histérico pq me había llevado su coche y no sabía donde había estado tanto tiempo. De vez en cuando me permite el capricho de cogerle el coche nuevo. El cabreo se le pasó enseguida cuando le dí el periódico y le dije que había visitado a mi tía. Me miró con cara de "te ocurre algo verdad??", se calló y se sentó en el sofá a ver la fórmula 1, mientras yo preparaba la comida. La casa estaba en armonía, pero yo sentía una gran agitación interior.
Viene mi vecina a casa, es una de mis mejores amigas de toda la vida. Me dice que es el cumpleaños de Maria (otra amiga de toda la vida del pueblo), que se le había olvidado decirme que celebraba su cumpleaños por la tarde en el pub de su novio, que las dos estábamos invitadas pero que ella no podía ir pq tenía una cena. Me hizo ilusión. Llamé a María para preguntarle la hora y confirmarle mi asistencia. A ella tb le hizo mucha ilusión que le dijera que iba a ir.
Llegué al pub, lo habían redecorado y reformado, hacía casi un año que no íba por ahí, aún a pesar de estar a menos de 10kms de casa. Casi no reconocía aquel local, uno de los más veteranos del lugar. Que curioso, el novio de María es ahora el dueño, cuadno nosotras empezábamos a ir por allí, con apenas 16 años, él era el camarero de aquel pub excaso de decoración, pero con buena música. Ahora todo ha cambiado, las calles, la gente, los pubs. Me sentí como una niña perdida en el lugar que fue testigo de mi adolescencia y primeras batallitas.
Acostumbrada a entrar en aquel pub saludando y salir saludando, me encontré "solamente" con el abrazo cariñoso y la sonrisa de María recibiendome. Miraba a la gente y veía como los más pequeños de la zona habían crecido y casi ni los reconocía. Volví a pensar "Esther, estás haciéndote mayor".
María, una de las pocas personas de mi pueblo que no ha cambiado, que sigue siendo tan sencilla como antes, tan alegre y tan noble, y tan buena amiga, cosa que no recordaba. Hablamos de mil cosas, de nuestros trabajos, de como ha cambiado todo, de como hemos cambiado nosotras, y de como mi salida del armario me alejó de mis amigos de toda la vida. Vale, muchos de ellos no lo entendieron y empezaron a tacharme de bicho raro. Eso me marcó, y me fuí alejando practicamente de todo el mundo que si que me apoyó.
Quizás cometí un error huyendo a cobijarme en el ambiente, donde me sentía más cómoda. Ahora creo que entre mi gente podría haberme ido mejor.
Insustancial e insulsa.
El colofón a un fin de semana raro como el que más fué una repentina invitación a un cumpleaños. El domingo dormí poco, por no decir casi nada, había llegado a casa practicamente a las 8, a las 12 y poco ya estaba en pie, cansada y sin poder dormir, e invadida por la sensación de desazón. Me fuí a comprar el periódico, como hacía antaño, le compré a mi padre el Marca, como hacía antes. Me apetecía ver a mis primas, pasé por casa de mi tía a la vuelta, pero no estaban, me quedé un rato con ella hablando, cosa que nunca había hecho. Descubrí que mi tía me hablaba como si fuera adulta, entonces me dije "Esther, creo que estás creciendo, y en el fondo sigues siendo una niña".
Llegué a casa sobre las 2 del medio día, mi padre estaba medio histérico pq me había llevado su coche y no sabía donde había estado tanto tiempo. De vez en cuando me permite el capricho de cogerle el coche nuevo. El cabreo se le pasó enseguida cuando le dí el periódico y le dije que había visitado a mi tía. Me miró con cara de "te ocurre algo verdad??", se calló y se sentó en el sofá a ver la fórmula 1, mientras yo preparaba la comida. La casa estaba en armonía, pero yo sentía una gran agitación interior.
Viene mi vecina a casa, es una de mis mejores amigas de toda la vida. Me dice que es el cumpleaños de Maria (otra amiga de toda la vida del pueblo), que se le había olvidado decirme que celebraba su cumpleaños por la tarde en el pub de su novio, que las dos estábamos invitadas pero que ella no podía ir pq tenía una cena. Me hizo ilusión. Llamé a María para preguntarle la hora y confirmarle mi asistencia. A ella tb le hizo mucha ilusión que le dijera que iba a ir.
Llegué al pub, lo habían redecorado y reformado, hacía casi un año que no íba por ahí, aún a pesar de estar a menos de 10kms de casa. Casi no reconocía aquel local, uno de los más veteranos del lugar. Que curioso, el novio de María es ahora el dueño, cuadno nosotras empezábamos a ir por allí, con apenas 16 años, él era el camarero de aquel pub excaso de decoración, pero con buena música. Ahora todo ha cambiado, las calles, la gente, los pubs. Me sentí como una niña perdida en el lugar que fue testigo de mi adolescencia y primeras batallitas.
Acostumbrada a entrar en aquel pub saludando y salir saludando, me encontré "solamente" con el abrazo cariñoso y la sonrisa de María recibiendome. Miraba a la gente y veía como los más pequeños de la zona habían crecido y casi ni los reconocía. Volví a pensar "Esther, estás haciéndote mayor".
María, una de las pocas personas de mi pueblo que no ha cambiado, que sigue siendo tan sencilla como antes, tan alegre y tan noble, y tan buena amiga, cosa que no recordaba. Hablamos de mil cosas, de nuestros trabajos, de como ha cambiado todo, de como hemos cambiado nosotras, y de como mi salida del armario me alejó de mis amigos de toda la vida. Vale, muchos de ellos no lo entendieron y empezaron a tacharme de bicho raro. Eso me marcó, y me fuí alejando practicamente de todo el mundo que si que me apoyó.
Quizás cometí un error huyendo a cobijarme en el ambiente, donde me sentía más cómoda. Ahora creo que entre mi gente podría haberme ido mejor.
Insustancial e insulsa.
Comentario:
Y cambiarías todo lo que has vivido en el ambiente?? creo que no...podrías haber mantenido ambas cosas eso sí, pero no cambies una por la otra...
Un bste
Un bste
Comentario:
alo...a saber si te hubiera ido mejor si hubieras salido con tus amigos de toda la vida en vez de por el ambiente,lo que cuenta es lo q hiciste y toda elección se hace porque se piensa que es lo mejor.
Lo que hace falta es animarse y pensar que querer es poder,y que uedes conseguir todo lo q te propongas :)
muakis!
Lo que hace falta es animarse y pensar que querer es poder,y que uedes conseguir todo lo q te propongas :)
muakis!
Comentario:
Desgraciadamente eso nunca lo podrás saber, son épocas que no volverán y que se pierden en la incertidumbre de lo que pudo ser...Un abrazo.