Abrir la cortina y ver nubes grises
Cada semana que pasa tengo más ganas de que todos los días sean lunes, o martes, o miércoles, o jueves o viernes, y que no existan los fines de semana. Voy al contrario del mundo, lo sé. Pero en el piso me encuentro la mar de bien, aunque ahora mismo seamos dos ocupantes fijas y una ocupante fantasma. Entro al piso y es tranquilizarme y olvidarme de todo, no tengo a mi padre delante y detrás mía, no tengo jefes que me agobian en los peores momentos, no tengo que verle el careto a nadie si no me apetece.
Estoy triste. Veo venir la navidad, cada vez la noto más cerca, y no puedo evitar pensar que en todas las comidas y cenas familiares, faltará un asiento en la mesa. Era la única persona que me hacía disfrutar de la navidad, sin ella, nada en estos últimos años ha sido igual.
Por otro lado, tengo personas a mi alrededor que creía conocer, ahora las desconozco, no sé que ha pasado con ellas, no son las personas que yo creía que eran.
Hoy es uno de mis días con complejo de avestruz, si pudiera, metería la cabeza en el primer agujero k encontrara.
Estoy triste. Veo venir la navidad, cada vez la noto más cerca, y no puedo evitar pensar que en todas las comidas y cenas familiares, faltará un asiento en la mesa. Era la única persona que me hacía disfrutar de la navidad, sin ella, nada en estos últimos años ha sido igual.
Por otro lado, tengo personas a mi alrededor que creía conocer, ahora las desconozco, no sé que ha pasado con ellas, no son las personas que yo creía que eran.
Hoy es uno de mis días con complejo de avestruz, si pudiera, metería la cabeza en el primer agujero k encontrara.