Crónica del 1/ 11 / 06
Las ocho y media, suena el despertador y de un bote me quedo sentada en la cama. Me siento como si hubieran tirado una piedra gigantesca desde mucha altura. sobre mi cabeza.
Las nueve y media, llego a casa de mi tía (a 60 o 70 km de mi casa de la capi), me dice que tengo que ir a recoger las flores a la floristeria......etc etc....voy, las recojo, las llevo al cementerio, le doy un pequeño repaso (limpieza) al panteón, y al cerrar la puerta me quedo mirando las dos lápidas, la de mi abuela y la de mi madre.
En segundos pasan por mi cabeza miles de recuerdos, de cuando era pequeña que me encantaba que llegara el 1 de Noviembre, aquel día era casi como una fiesta para mí, me pasaba la tarde en el cementerio jugando con mis prim@s y mis amig@s.
Me siento en una de las sillas y miro la foto de mi madre. Parece como si no hubiera pasado el tiempo, pq mirando la foto, mirando la lápida me siento tan pequeña como el día que murió. Paso allí gran parte del tiempo observando la lápida, recordando cosas, y al rato me voy a casa, no quiero encontrarme con mis tíos por allí.
Las 10.15, paso por el bar a tomarme un café por el bar del pueblo (como siempre hago), y voy a casa para ayudarle a mi padre a guardar las antiguas puertas del garage (mis lumbares le van a pasar factura).
Las 11 de la mañana y me tiro a la cama echa polvo, me pongo a leer, me da sueño y me quedo durmiendo, me despierto y sigo leyendo, sobre las dos me levanté a hacerle la comida a mi padre y de nuevo me acosté, me pasé la tarde durmiendo y leyendo, encerrada en mi habitación.
A las siete de la tarde mi padre me despertó cuando vino del cementerio, este año tampoco fuí, no me echó la bronca, no se enfadó pq no hubiera ido, me preguntó que si no volvería a ir, y le dije que provablemente no. Me miró y lo miré, y creo que por primera vez en mucho tiempo consiguió entenderme.
Tb por primera vez en mucho tiempo conseguimos entendernos mutuamente, eso creo. Mi cambio de residencia nos ha venido bien a los dos, a él, y a mí. Ya no discutimos, e incluso tengo ganas de verlo, aunque luego no pasemos ni 5 minutos juntos.
A las ocho llegué al piso (mi nueva casa). Recibí la visita de una vieja amiga, tomamos unas cervezas, acabamos con la reserva de frutos secos y patatas fritas que me quedaba, y luego se fue a casa.
A las doce a camita.
Las nueve y media, llego a casa de mi tía (a 60 o 70 km de mi casa de la capi), me dice que tengo que ir a recoger las flores a la floristeria......etc etc....voy, las recojo, las llevo al cementerio, le doy un pequeño repaso (limpieza) al panteón, y al cerrar la puerta me quedo mirando las dos lápidas, la de mi abuela y la de mi madre.
En segundos pasan por mi cabeza miles de recuerdos, de cuando era pequeña que me encantaba que llegara el 1 de Noviembre, aquel día era casi como una fiesta para mí, me pasaba la tarde en el cementerio jugando con mis prim@s y mis amig@s.
Me siento en una de las sillas y miro la foto de mi madre. Parece como si no hubiera pasado el tiempo, pq mirando la foto, mirando la lápida me siento tan pequeña como el día que murió. Paso allí gran parte del tiempo observando la lápida, recordando cosas, y al rato me voy a casa, no quiero encontrarme con mis tíos por allí.
Las 10.15, paso por el bar a tomarme un café por el bar del pueblo (como siempre hago), y voy a casa para ayudarle a mi padre a guardar las antiguas puertas del garage (mis lumbares le van a pasar factura).
Las 11 de la mañana y me tiro a la cama echa polvo, me pongo a leer, me da sueño y me quedo durmiendo, me despierto y sigo leyendo, sobre las dos me levanté a hacerle la comida a mi padre y de nuevo me acosté, me pasé la tarde durmiendo y leyendo, encerrada en mi habitación.
A las siete de la tarde mi padre me despertó cuando vino del cementerio, este año tampoco fuí, no me echó la bronca, no se enfadó pq no hubiera ido, me preguntó que si no volvería a ir, y le dije que provablemente no. Me miró y lo miré, y creo que por primera vez en mucho tiempo consiguió entenderme.
Tb por primera vez en mucho tiempo conseguimos entendernos mutuamente, eso creo. Mi cambio de residencia nos ha venido bien a los dos, a él, y a mí. Ya no discutimos, e incluso tengo ganas de verlo, aunque luego no pasemos ni 5 minutos juntos.
A las ocho llegué al piso (mi nueva casa). Recibí la visita de una vieja amiga, tomamos unas cervezas, acabamos con la reserva de frutos secos y patatas fritas que me quedaba, y luego se fue a casa.
A las doce a camita.
Comentario:
Eso es un dia completo niña, no pierdes el tiempo!!! Besotes