Compartir piso y el principio del fin.
Después de aquel Abril tan atormentado que pasé a raiz de nuestro encuentro tan fortuito como fugaz los días pasaron tranquilos medianamente.
Hice cambio de chip, me olvidé de lo ocurrido, y seguí con mis tonteos con los chicos, pero cada vez me fijaba más en las chicas, y cada vez deseaba mucho más volver a tener una experiencia con una chica. Cada vez pensaba más en mi chica perfecta, y cada vez me aburría más de los chicos y su simplicidad.
Le conté a un par de amigas, de buenas amigas que era bisex, las pilló por sorpresa, en principio se quedaron un poco descolocadas, pero solo en principio, en seguida me aceptaron como tal, y no hubo problemas. A una persona de mi familia muy querida pór mí también se lo conté, mi tía, me dijo que ya lo sabía y que sabía que yo sentía algo por Yoana, que se me notaba mucho, pero que esa historia no me convenía. Empezaba a salir del armario, lo necesitaba, y así lo fuí haciendo con quien me sentía segura. La sombra de ser lesbiana cada vez me cubría más.
El verano pasó tranquilamente, me lo pasé trabajando en una fábrica, adelgazé muchísimo, me quedé en casi 51 kilos con mi 1.65m de estatura, Yoana no paraba de adular el cuerpazo que tenía. Sus piropos ya me empezaban a dar algo igual, sabía que solo quedaría las palabras, y eso no me valía.
Decidimos alquilar un piso en un pueblo cercano a la universidad, estábamos hartas de tanto coche. Hay que decidir que estábamos estudiando en una universidad privada, y que yo tenía planeado cambiarme a la público, eso implicaba cambio de ciudad de estudios, y que cada una iría por un lado, me convenció para que me quedara en la privada con ella. Aun seguía siendo víctima de sus manipulaciones, y no me daba cuenta.
Hicimos la mudanza con mucha ilusión, preparamos la casa a nuestro gusto, pues era una planta baja, muy amplia, con patio interior y garage en él cual cambian nuestros dos coches. Solo estábamos nosotras dos pq solo habían dos habitacioens, ella se pidió la de matrimonio, y a mí me dió igual quedarme con la sencilla.
Eramos como un matrimonio, ahora si que sí, pero con las intrusiones en nuestro hogar de su novio cada vez que le placía, me ponía de los nervios cuando lo veía aparecer por allí, no nos podíamos ver ninguno de los dos, aunque manteníamos la cortesía, y todo por quien? por Yoana.
Todo iba bien, nos repartimos las tareas, hacíamos la compra juntas, nos hacíamos la comida la una a la otra, teníamos un bono compartido en el videoclub, salíamos a tomarnos las cervezas juntas, todo juntas, hasta que un día se me ocurrió la idea de chatear e intentar conocer chicas de mi zona.
Empezaron los problemas, porque yo cada vez estaba menos en casa, no estaba pendiente de ella, hacía mi vida. La primera gran bronca la tuvimos un lunes a las siete y media de la mañana.
Llego a casa después de una superfiesta que me pegué el domingo, por fín me atreví a conocer a una chica en persona, acabamos liándonos, y estuvimos hasta las mil de fiesta. Cuando llegué a casa, fue entrar a mi habitación y me abrió la puerta echa una furia:
-Donde estabas metida? estuve toda la noche esperándote en vilo.....cuando llegué vi que habías llegado, pero no estabas, pensaba que te había pasado algo.
-Pues salía a tomarme unas cervezas con una chica, y nos fuimos de fiesta.
-OS HABEIS LIADOO???
-Pues sí, si nos hemos liado.
Tenía los ojos como platos, irradiaba furia. - Os vais a ver más? habeis quedado o algo? ella como es?
-Pues sí, que vamos a quedar más, hemos cambiado teléfonos. Es rubia, ojos pardos-verdosos, media melenita, un poco más baja que yo, muy bonica, tiene 26 años y es Licenciada en Pedagogía.
-Tu si que sabes buscartelas con dinero, no?
-Esa eres tú, yo me fijo en la persona
-Y qué? te ha gustado? o no?
-Pues sí que me ha gustado y mucho. Ahora déjame dormir. Por cierto Yoana, es posible que la conozcas pronto, vive a 10 minutos de aquí, creo que va a venir más de una vez.
Hice cambio de chip, me olvidé de lo ocurrido, y seguí con mis tonteos con los chicos, pero cada vez me fijaba más en las chicas, y cada vez deseaba mucho más volver a tener una experiencia con una chica. Cada vez pensaba más en mi chica perfecta, y cada vez me aburría más de los chicos y su simplicidad.
Le conté a un par de amigas, de buenas amigas que era bisex, las pilló por sorpresa, en principio se quedaron un poco descolocadas, pero solo en principio, en seguida me aceptaron como tal, y no hubo problemas. A una persona de mi familia muy querida pór mí también se lo conté, mi tía, me dijo que ya lo sabía y que sabía que yo sentía algo por Yoana, que se me notaba mucho, pero que esa historia no me convenía. Empezaba a salir del armario, lo necesitaba, y así lo fuí haciendo con quien me sentía segura. La sombra de ser lesbiana cada vez me cubría más.
El verano pasó tranquilamente, me lo pasé trabajando en una fábrica, adelgazé muchísimo, me quedé en casi 51 kilos con mi 1.65m de estatura, Yoana no paraba de adular el cuerpazo que tenía. Sus piropos ya me empezaban a dar algo igual, sabía que solo quedaría las palabras, y eso no me valía.
Decidimos alquilar un piso en un pueblo cercano a la universidad, estábamos hartas de tanto coche. Hay que decidir que estábamos estudiando en una universidad privada, y que yo tenía planeado cambiarme a la público, eso implicaba cambio de ciudad de estudios, y que cada una iría por un lado, me convenció para que me quedara en la privada con ella. Aun seguía siendo víctima de sus manipulaciones, y no me daba cuenta.
Hicimos la mudanza con mucha ilusión, preparamos la casa a nuestro gusto, pues era una planta baja, muy amplia, con patio interior y garage en él cual cambian nuestros dos coches. Solo estábamos nosotras dos pq solo habían dos habitacioens, ella se pidió la de matrimonio, y a mí me dió igual quedarme con la sencilla.
Eramos como un matrimonio, ahora si que sí, pero con las intrusiones en nuestro hogar de su novio cada vez que le placía, me ponía de los nervios cuando lo veía aparecer por allí, no nos podíamos ver ninguno de los dos, aunque manteníamos la cortesía, y todo por quien? por Yoana.
Todo iba bien, nos repartimos las tareas, hacíamos la compra juntas, nos hacíamos la comida la una a la otra, teníamos un bono compartido en el videoclub, salíamos a tomarnos las cervezas juntas, todo juntas, hasta que un día se me ocurrió la idea de chatear e intentar conocer chicas de mi zona.
Empezaron los problemas, porque yo cada vez estaba menos en casa, no estaba pendiente de ella, hacía mi vida. La primera gran bronca la tuvimos un lunes a las siete y media de la mañana.
Llego a casa después de una superfiesta que me pegué el domingo, por fín me atreví a conocer a una chica en persona, acabamos liándonos, y estuvimos hasta las mil de fiesta. Cuando llegué a casa, fue entrar a mi habitación y me abrió la puerta echa una furia:
-Donde estabas metida? estuve toda la noche esperándote en vilo.....cuando llegué vi que habías llegado, pero no estabas, pensaba que te había pasado algo.
-Pues salía a tomarme unas cervezas con una chica, y nos fuimos de fiesta.
-OS HABEIS LIADOO???
-Pues sí, si nos hemos liado.
Tenía los ojos como platos, irradiaba furia. - Os vais a ver más? habeis quedado o algo? ella como es?
-Pues sí, que vamos a quedar más, hemos cambiado teléfonos. Es rubia, ojos pardos-verdosos, media melenita, un poco más baja que yo, muy bonica, tiene 26 años y es Licenciada en Pedagogía.
-Tu si que sabes buscartelas con dinero, no?
-Esa eres tú, yo me fijo en la persona
-Y qué? te ha gustado? o no?
-Pues sí que me ha gustado y mucho. Ahora déjame dormir. Por cierto Yoana, es posible que la conozcas pronto, vive a 10 minutos de aquí, creo que va a venir más de una vez.