TEMAS ABORDADOS
ARTÍCULOS PUBLICADOS:
- ARTÍCULO 1: LOS SILENCIOS DE UNA RUPTURA (01/11/2005)
- ARTÍCULO 2: LAS MIRADAS NOS DELATAN (01/11/2005)
- ARTÍCULO 3: ¿POR QUÉ NO SALUDAMOS A UN ANTIGUO LIGUE CUANDO NOS LOS CRUZAMOS POR LA CALLE? (02/11/2005)
- ARTÍCULO 4: ¿SABEMOS CÓMO NOS VEN LOS JÓVENES? (02/11/2005)
- ARTÍCULO 5: CUESTION DE MUSCULOS (03/11/2005)
- ARTÍCULO 6: ¿PODEMOS VER EN REALIDAD LA AUNTÉNTICA BELLEZA DE CADA PERSONA? (09/11/2005)
- ARTÍCULO 7: ¿NO SEREMOS TODO EL MUNDO BISEXUAL? (20/11/2005)
- ARTÍCULO 8: E-MAIL DE UNA JOVEN HETEROSEXUAL QUE CREE QUE SU NOVIO ES GAY (24/11/2005)
- ARTÍCULO 9: EL SIDA Y YO (01/12/2005)
- ARTÍCULO 10: EL CHAT ¿EL PINOCHO DE LA RED? (07/12/2005)
- ARTÍCULO 11: SOLEDAD (20/12/2005)
- ARTÍCULO 12: ¿ACASO LOS GAYS NO SOMOS MACHOS? (07/01/2006)
- ARTÍCULO 13: BROKEBACK MOUNTAIN – EN TERRENO VEDADO (22/01/2006)
- ARTÍCULO 14: ¿DE QUÉ HABLAMOS? (29/01/2006)
- ARTÍCULO 15: ¿QUÉ ENTENDEMOS POR RELACIÓN? (05/02/2006)
- ARTÍCULO 16: MIEDO A NADA (12/02/06)
- ARTÍCULO 17: CONSUMISMO GAY (21/02/06)
- ARTÍCULO 18: LA PLUMA (01/03/06)
- ARTÍCULO 19: SALIR DEL ARMARIO (16/03/06)
- ARTÍCULO 20: “QUEER AS FOLK” LA PRIMERA SERIE GAY EN CUATRO (01/04/06)
- ARTÍCULO 21: UN PENE A LA MEDIDA (17/04/06)
- ARTÍCULO 22: ¿YO VIGOREXICO? (14/05/06)
- ARTÍCULO 23: UN AÑO DE MATRIMONIO (29/06/06)
- ARTÍCULO 24: CÓMO ACTUAR CUANDO LA INTUICIÓN NOS GUÍA AL HOMBRE DESEADO - PRIMERA PARTE (08/07/06)
- ARTÍCULO 25: CÓMO ACTUAR CUANDO LA INTUICIÓN NOS GUÍA AL HOMBRE DESEADO - SEGUNDA PARTE (08/07/06)
- ARTÍCULO 26: EMOCIONAL O VISCERAL (09/07/06)
- ARTÍCULO 27: TE DESEO TANTO AMOR (15/08/06)
- ARTÍCULO 28: ¿PODEMOS SER LOS GAYS CONSERVADORES?
(28/08/06)
- ARTÍCULO 29: EL LETARGO ADOLESCENTE (05/09/06)
- ARTÍCULO 30: CRACY (LOCO) (19/09/06)
- ARTÍCULO 31: EN RESPUESTA AL JOVEN ENIGMATICO (09/10/06)
- ARTÍCULO 32: EL EXTRAÑO VIAJE (02/11/06)
- ARTÍCULO 33: CON LA MUSICA EN TODAS PARTES (25/11/06)
- ARTÍCULO 34: LAS DROGAS (24/12/06)
- ARTÍCULO 35: EN EL MOMENTO DE LA VERDAD (08/02/07)
- ARTÍCULO 36: ¿DÓNDE ESTÁS AMOR? (01/04/07)
Blog en el que su autor reflexiona sobre sus vivencias sentimentales y de amistad, intentando buscar una respuesta a todas sus dudas.
Ya decía el filósofo griego Protágoras, que no existe la verdad absoluta. Cada persona tiene su propia verdad, y cada individuo ve y siente la vida de manera distinta. Eso nos hace diferentes, y a menudo nos hace dudar sobre nuestras actitudes o la de los demás. En este blog pretendo reflexionar a través de mi experiencia personal sobre nuestros sentimientos, miedos, dudas, frustraciones y alegrías, de un modo respetuoso con todas las formas de pensar y de actuar de cada persona. No es mi objetivo herir a nadie, sino autoanalizarnos en aras de conseguir ser cada vez más felices. Invito a todos los visitantes a que expongan su opinión. De esa forma conseguiremos abrir más nuestras mentes.
Olimphiogay
- ARTÍCULO 1: LOS SILENCIOS DE UNA RUPTURA (01/11/2005)
- ARTÍCULO 2: LAS MIRADAS NOS DELATAN (01/11/2005)
- ARTÍCULO 3: ¿POR QUÉ NO SALUDAMOS A UN ANTIGUO LIGUE CUANDO NOS LOS CRUZAMOS POR LA CALLE? (02/11/2005)
- ARTÍCULO 4: ¿SABEMOS CÓMO NOS VEN LOS JÓVENES? (02/11/2005)
- ARTÍCULO 5: CUESTION DE MUSCULOS (03/11/2005)
- ARTÍCULO 6: ¿PODEMOS VER EN REALIDAD LA AUNTÉNTICA BELLEZA DE CADA PERSONA? (09/11/2005)
- ARTÍCULO 7: ¿NO SEREMOS TODO EL MUNDO BISEXUAL? (20/11/2005)
- ARTÍCULO 8: E-MAIL DE UNA JOVEN HETEROSEXUAL QUE CREE QUE SU NOVIO ES GAY (24/11/2005)
- ARTÍCULO 9: EL SIDA Y YO (01/12/2005)
- ARTÍCULO 10: EL CHAT ¿EL PINOCHO DE LA RED? (07/12/2005)
- ARTÍCULO 11: SOLEDAD (20/12/2005)
- ARTÍCULO 12: ¿ACASO LOS GAYS NO SOMOS MACHOS? (07/01/2006)
- ARTÍCULO 13: BROKEBACK MOUNTAIN – EN TERRENO VEDADO (22/01/2006)
- ARTÍCULO 14: ¿DE QUÉ HABLAMOS? (29/01/2006)
- ARTÍCULO 15: ¿QUÉ ENTENDEMOS POR RELACIÓN? (05/02/2006)
- ARTÍCULO 16: MIEDO A NADA (12/02/06)
- ARTÍCULO 17: CONSUMISMO GAY (21/02/06)
- ARTÍCULO 18: LA PLUMA (01/03/06)
- ARTÍCULO 19: SALIR DEL ARMARIO (16/03/06)
- ARTÍCULO 20: “QUEER AS FOLK” LA PRIMERA SERIE GAY EN CUATRO (01/04/06)
- ARTÍCULO 21: UN PENE A LA MEDIDA (17/04/06)
- ARTÍCULO 22: ¿YO VIGOREXICO? (14/05/06)
- ARTÍCULO 23: UN AÑO DE MATRIMONIO (29/06/06)
- ARTÍCULO 24: CÓMO ACTUAR CUANDO LA INTUICIÓN NOS GUÍA AL HOMBRE DESEADO - PRIMERA PARTE (08/07/06)
- ARTÍCULO 25: CÓMO ACTUAR CUANDO LA INTUICIÓN NOS GUÍA AL HOMBRE DESEADO - SEGUNDA PARTE (08/07/06)
- ARTÍCULO 26: EMOCIONAL O VISCERAL (09/07/06)
- ARTÍCULO 27: TE DESEO TANTO AMOR (15/08/06)
- ARTÍCULO 28: ¿PODEMOS SER LOS GAYS CONSERVADORES?
(28/08/06)
- ARTÍCULO 29: EL LETARGO ADOLESCENTE (05/09/06)
- ARTÍCULO 30: CRACY (LOCO) (19/09/06)
- ARTÍCULO 31: EN RESPUESTA AL JOVEN ENIGMATICO (09/10/06)
- ARTÍCULO 32: EL EXTRAÑO VIAJE (02/11/06)
- ARTÍCULO 33: CON LA MUSICA EN TODAS PARTES (25/11/06)
- ARTÍCULO 34: LAS DROGAS (24/12/06)
- ARTÍCULO 35: EN EL MOMENTO DE LA VERDAD (08/02/07)
- ARTÍCULO 36: ¿DÓNDE ESTÁS AMOR? (01/04/07)
Blog en el que su autor reflexiona sobre sus vivencias sentimentales y de amistad, intentando buscar una respuesta a todas sus dudas.
Ya decía el filósofo griego Protágoras, que no existe la verdad absoluta. Cada persona tiene su propia verdad, y cada individuo ve y siente la vida de manera distinta. Eso nos hace diferentes, y a menudo nos hace dudar sobre nuestras actitudes o la de los demás. En este blog pretendo reflexionar a través de mi experiencia personal sobre nuestros sentimientos, miedos, dudas, frustraciones y alegrías, de un modo respetuoso con todas las formas de pensar y de actuar de cada persona. No es mi objetivo herir a nadie, sino autoanalizarnos en aras de conseguir ser cada vez más felices. Invito a todos los visitantes a que expongan su opinión. De esa forma conseguiremos abrir más nuestras mentes.
Olimphiogay
1 - LOS SILENCIOS DE UNA RUPTURA
En el mes de agosto de 2005 conocí a un chico que me gustó mucho, pero lamentablemente la atracción no era mutua. Después de varios encuentros en un pueblo próximo a mi ciudad, donde él vivía y perteneciente a una provincia limítrofe, sucedió lo que me temía. Él no quiso seguir viéndonos. Y la manera de comunicármelo fue el silencio. Durante el tiempo que estuvimos juntos las charlas eran distendidas y amenas y se le veía muy a gusto conmigo, pero en la distancia el contacto por teléfono o Chat era mas frío. Ahí es donde le notaba más sus dudas, sus inseguridades pese a que él me asegurase que era una persona que sabía lo que quería y con personalidad.
Después de un encuentro más íntimo no quiso seguir. Yo intenté mantener al menos la amistad y lo único que recibí fue la callada por respuesta.
No tengo nada que criticarle porque creo que fue una persona que estuvo muy correcta conmigo en todo momento, pero si lamento que no hubiera una explicación, que no tenía porque dármela pero sí que la necesitaba.
Es curioso, porque esa misma actitud que le reprocho la he puesto yo en práctica con otros hombres, cuando eran ellos los que no me gustaban a mí. Pero claro, uno no siente lo mismo. Este hecho me hace meditar y pensar. ¿Por qué nos callamos y dejamos que el silencio hable por nosotros?, ¿qué tememos, herir a la otra persona? Reflexionado a fondo, quizá no sea ese el motivo, sino que lo utilizamos como coraza para ocultar nuestra cobardía, y de esa manera seguir engañándonos al pensar que somos unos hombres valientes.
Después de un encuentro más íntimo no quiso seguir. Yo intenté mantener al menos la amistad y lo único que recibí fue la callada por respuesta.
No tengo nada que criticarle porque creo que fue una persona que estuvo muy correcta conmigo en todo momento, pero si lamento que no hubiera una explicación, que no tenía porque dármela pero sí que la necesitaba.
Es curioso, porque esa misma actitud que le reprocho la he puesto yo en práctica con otros hombres, cuando eran ellos los que no me gustaban a mí. Pero claro, uno no siente lo mismo. Este hecho me hace meditar y pensar. ¿Por qué nos callamos y dejamos que el silencio hable por nosotros?, ¿qué tememos, herir a la otra persona? Reflexionado a fondo, quizá no sea ese el motivo, sino que lo utilizamos como coraza para ocultar nuestra cobardía, y de esa manera seguir engañándonos al pensar que somos unos hombres valientes.
2 - LAS MIRADAS NOS DELATAN
Contrario a lo que yo pensaba, el gimnasio es un sitio ideal para relacionarse y exhibirse. Ver y que te vean. O al menos a esa conclusión llegué tras escuchar a dos compañeros de trabajo heterosexuales que estuvieron hablando de sus aventuras de gimnasio y de como eran el centro de atención por parte de algunos compañeros de ejercicios, que a su entender eran gays solo por la forma que tenían de mirar. Al final voy a darle la razón a un amigo que me aseguraba que con tan solo una mirada se sabe si una persona es gay o no. ¡Que horror! No nos bastaba con la grafología, la indumentaria, el rostro, o la gesticulación que ahora también los ojos nos delatan. Hasta ahora creía que si una persona no te miraba fijamente a los ojos era porque ocultaba algo y no era sincero, pero ya sé que si un hombre te mira fijamente es porque le gustas. ¡Que lastima! porque pensándolo bien, cuántos ligues me he perdido por no saber que esos chicos tan buenos que me miraban atentamente y que creía que eran heterosexuales, en realidad ardían en deseos de poseerme. También he escuchado que si un hombre te gusta, le clavas la mirada y él no te la retira, te esta diciendo que quiere un rollete. Eso me gusta más y lo voy a poner en práctica aunque me temo que el chico me interprete mal. O yo a él.
3 - ¿POR QUÉ NO SALUDAMOS A UN ANTIGUO LIGUE CUANDO NOS LOS CRUZAMOS POR LA CALLE?
El otro día paseaba por la calle abstraído en mis pensamientos cuando me pareció cruzarme con un chico con el que mantuve una serie de encuentros, breves pero para mí intensos. No me lo esperaba porque él no vivía en mi ciudad aunque si buscaba pareja en ella. Además fue todo muy rápido, le vi de perfil, y con un pendiente en la oreja izquierda, que hasta entonces nunca le había visto puesto, por lo que la duda era mayor. No pude reaccionar a tiempo y los dos pasamos de largo manteniendo la indiferencia. Durante el rato que duró mi paseo le seguía dando vueltas, hasta que llegué a la conclusión de que era él por la gorra que llevaba puesta y que me pareció ver en una ocasión colgada en su domicilio.
Se me quedó un mal cuerpo por no haberle saludado. ¿Qué habrá pensado de mí? Quizá, que yo no quería saber nada de él. Es lo más lógico, porque normalmente después de una historia que no cuaja tratamos de olvidarla. Pero en realidad ¿por qué negamos el saludo? A lo mejor porque nos avergonzamos de haber tenido un rollete con un hombre equivocado. Por temor a volver a liarnos sin quererlo. O puede ser que cuando enterramos una historia también estemos enterrando en el olvido a la persona. ¿Deberíamos de ser educados y cívicos y saludar siempre, aunque las relaciones hayan terminado mal?
Pasados unos días nos volvimos a cruzar y me di cuenta que no era el chico que pensaba. Quizá vi mas allá de la realidad y sin saberlo quise ver a quien me esperaba encontrar a mi vera algún día.
Se me quedó un mal cuerpo por no haberle saludado. ¿Qué habrá pensado de mí? Quizá, que yo no quería saber nada de él. Es lo más lógico, porque normalmente después de una historia que no cuaja tratamos de olvidarla. Pero en realidad ¿por qué negamos el saludo? A lo mejor porque nos avergonzamos de haber tenido un rollete con un hombre equivocado. Por temor a volver a liarnos sin quererlo. O puede ser que cuando enterramos una historia también estemos enterrando en el olvido a la persona. ¿Deberíamos de ser educados y cívicos y saludar siempre, aunque las relaciones hayan terminado mal?
Pasados unos días nos volvimos a cruzar y me di cuenta que no era el chico que pensaba. Quizá vi mas allá de la realidad y sin saberlo quise ver a quien me esperaba encontrar a mi vera algún día.
4 - ¿SABEMOS CÓMO NOS VEN LOS JÓVENES?
Yo pensaba que la aparición mediática de rostros hoy en día tan populares como Boris Izaguirre, Jorge Javier Vázquez o Víctor Sandoval, así como la aprobación de las bodas gays o el reconocimiento público de su homosexualidad por parte de conocidos políticos, presentadores, deportistas y militares iban a darle una normalidad al colectivo gay en nuestra sociedad actual. Sin embargo, pese a reconocer que se ha avanzado mucho, me he dado cuenta que todavía queda demasiado camino por recorrer. Y he llegado a esta conclusión tras escuchar hace un par de semanas una conversación de dos jóvenes veinteañeras que coincidían en pensar que los gays somos unos viciosos que estamos enfermos. De hecho una apostilló que los homosexuales somos unos locos que deberíamos estar ingresados en un psiquiátrico. Fuerte, pero real. Yo no me pude contener y medié en la conversación. Les dije que estaban totalmente confundidas y que con la orientación sexual se nace, del mismo modo que unos vienen al mundo con ojos azules o castaños, guapos o feos, o más altos o más bajos. No lo entendieron, pese a que empleé la pedagogía para explicárselo. Desesperado, sentencié que ojalá tuvieran un hijo gay que les hiciera desdecirse de todas esas opiniones infundadas. Y les cité al escritor Terenci Moix, quien comentó en una ocasión que su reaccionario padre siempre decía que antes que tener un hijo homosexual preferiría verle muerto. Por supuesto, tuvo que tragarse sus palabras y aceptar a su hijo tal como era.
Pensaba que las nuevas generaciones venían con la mente más abierta y más tolerante, sin embargo quizá todavía se tenga que trabajar mucho para desterrar esas ideas que nos remontan a épocas que mejor será olvidar. A lo mejor, los excesos de algunos showman televisivos con pluma en vez de ayudar en ese recorrido por la normalización estén consiguiendo el efecto contrario. Es decir, que nos consideren unos libertinos, promiscuos, extravagantes y alocados. Que los hay, pero como hasta en las mejores familias y no por ello toda la parentela es igual.
Pensaba que las nuevas generaciones venían con la mente más abierta y más tolerante, sin embargo quizá todavía se tenga que trabajar mucho para desterrar esas ideas que nos remontan a épocas que mejor será olvidar. A lo mejor, los excesos de algunos showman televisivos con pluma en vez de ayudar en ese recorrido por la normalización estén consiguiendo el efecto contrario. Es decir, que nos consideren unos libertinos, promiscuos, extravagantes y alocados. Que los hay, pero como hasta en las mejores familias y no por ello toda la parentela es igual.
5 - CUESTIÓN DE MÚSCULOS
Hace unos meses me llamó la atención en una web de contactos el perfil de un chico cuatro años mayor que yo, con aficiones y gustos parecidos a los míos y que buscaba una relación (interesante palabra para analizar). No lo dudé ni un instante y le envié un mensaje interesándome por él. Al día siguiente me respondió e iniciamos un contacto vía chat. Nos enviamos las fotos, yo de cara y él mostrando su bello torso musculoso. Cuando la vi me entró cierto pánico ya que me vino a la memoria una interesante teoría que el presentador de televisión Boris Izaguirre expuso en una conferencia celebrada en Vitoria en Junio de 2003. Será un personaje histriónico y excéntrico en televisión pero cabal y coherente como muy pocos. El aseguraba que “las musculocas son un terror en la humanidad porque son unas personas muy separatistas ya que solo están entre ellos y no te aceptan si no tienes músculos. Es algo horrible, porque claro los ves con todos esos músculos y sabes que ninguno de esos hombres los puedes tener porque tú no eres uno de los suyos. Y así caes en la espiral tremenda de creer que algún día vas a tener ese mismo volumen muscular, hasta que te das cuenta que jamás lo vas a desarrollar como ellos, porque ese músculo o es genético o esta genéticamente alterado. El periodista Leopoldo Alas me dijo en una ocasión que las musculocas a parte de estar entre ellos, en realidad no hacen el amor, ya que no pueden debido a los anabolizantes que toman y que disminuyen la erección, y porque ellos tienden a no creer en el contacto físico. Esto último que os digo es muy importante porque más de uno habrá caído en las garras de una musculoca y os aconsejo que no sigáis porque no tendréis una vida sexual satisfactoria”, sentenció el showman televisivo. Me pareció muy duro al describir el perfil de este tipo de gay, sin embargo cuando empecé a relacionarme con el chico musculoso, mis temores de que fuera cierto iban in crescendo. A pesar de ello, quise conocerle en persona y quedamos en el pueblo donde reside. Al verle, mi primera impresión no fue muy buena. No me atrajo lo suficiente, sin embargo según íbamos hablando y conociéndonos y sobre todo una vez que se quitó sus gafas de sol y le pude ver sus profundos ojos marrones empecé a sentirme muy a gusto con él. Hablábamos de todo un poco, pero fundamentalmente de deporte y de su afición al gimnasio. Coincidíamos en el ciclismo y no tanto en la natación que a mi me apasiona. Después de un par de horas juntos, nos despedimos con la intención de seguir en contacto. Yo me ilusioné como nunca con aquel hombre y por supuesto desterré la idea esgrimida por Boris y supuse que por su profesión tenía que estar así de fornido. Pero me duró poco. Charlando por el Messenger me insinuó medio en broma medio en serio que tenía que bajar la barriga y le pregunté si me veía gordo, porque no tengo la tableta de chocolate, tan deseada por muchos, pero no estoy gordo. Mido 1,70, peso 70 Kg y de hecho hago natación cada día. Le intentó restar importancia pero me dejó un mal sabor de boca. A partir de ese momento se fueron produciendo una serie de encuentros, hasta que después de una noche de máxima intimidad todo terminó. El porqué no lo se. Quiero suponer que no le gusto como él me gusta a mí. Y espero que sea ese el motivo, porque de lo contrario me dolería mas que fuera por las razones planteadas por el presentador de televisión en aquella interesante conferencia de 2003. No creo que pertenezca al clan de las musculocas a pesar de que le guste el culturismo. No todos tienen porque ser iguales ¿no?. Yo estoy seguro a pesar de lo poco que lo he conocido, que es un chaval con mucho fondo, amable educado y muy buena persona. Y quizá sean sus voluminosos músculos los responsables de que no se le pueda apreciar su verdadera belleza interior, que estoy totalmente convencido que tiene. Seguramente me esté engañando y sin quererlo intente entrar en esa espiral de la que hablaba Boris, porque voy al gimnasio asiduamente como nunca lo había hecho hasta conocerle. A lo mejor lo hago inconscientemente como única forma de recordarle como un buen hombre que es para mí, y así no olvidarle nunca.
6 - ¿PODEMOS VER EN REALIDAD LA AUNTÉNTICA BELLEZA DE CADA PERSONA?
En un bello entorno como la Concha de San Sebastián discutía con unos colegas sobre la belleza y lo importante que es para las personas la imagen. Una amiga se negaba a creer mi postura. En mi opinión nos fijamos más en el físico de la persona y a veces nos negamos a conocer otros valores que a la larga son más importantes. Al final la forma de ser de cada uno es lo que determina que una relación sea fuerte, sincera y real. Si embargo en muchos casos la belleza nos ciega esos otros valores de los que hablaba y nos lleva a dar pasos equivocados, de los que luego nos arrepentimos. Vivimos en una sociedad que nos marca unas pautas de belleza a veces inalcanzables. Con cierta frecuencia me pregunto si somos personas o somos objetos. ¿Tan superficiales somos como para darle mas importancia al físico?. En realidad creo que la belleza es fugaz, pero los valores de la persona son para siempre. Cada uno debe quererse a si mismo y aceptarse tal y como es. En una ocasión oí decir que si una persona siente vergüenza y no se atreve a cambiarse en un vestuario público por miedo a que le vean, es porque no se siente a gusto con su cuerpo. Y lo he comprobado con una tía que tiene pánico solo con pensar en la idea de desnudarse delante de otras mujeres. No se acepta tal como es y es una lástima.
Después de un desengaño que tuve recientemente, pensé que el chico me había dejado por no estar tan musculoso como él y le anuncié mi intención de machacarme en el gimnasio. Es curioso, porque después esas mismas palabras las escuché como me las decía a mi un hombre que conocí hace poco y del que valoro mucho su forma de ser y de pensar.
Mi amiga terminó la discusión convencida en su planteamiento de que en realidad nos fijamos en la persona y no tanto en su físico y concluyó diciendo que de ser como yo pienso, la vida estaría llena de hipócritas y sería una pena. Seguramente tenga razón y esté yo equivocado, de lo cual me alegraría porque empezaría a creer en las personas. Y cuando digo personas, también me incluyo.
Después de un desengaño que tuve recientemente, pensé que el chico me había dejado por no estar tan musculoso como él y le anuncié mi intención de machacarme en el gimnasio. Es curioso, porque después esas mismas palabras las escuché como me las decía a mi un hombre que conocí hace poco y del que valoro mucho su forma de ser y de pensar.
Mi amiga terminó la discusión convencida en su planteamiento de que en realidad nos fijamos en la persona y no tanto en su físico y concluyó diciendo que de ser como yo pienso, la vida estaría llena de hipócritas y sería una pena. Seguramente tenga razón y esté yo equivocado, de lo cual me alegraría porque empezaría a creer en las personas. Y cuando digo personas, también me incluyo.
7 - ¿NO SEREMOS TODO EL MUNDO BISEXUAL?
Seguramente todos los homosexuales nos hemos planteado alguna vez en nuestras vidas la posibilidad de que nos pudiéramos enamorar de una persona del otro sexo. Y hemos deseado que aquel guapo heterosexual que nos gustaba se quedase prendado de nosotros, planteándole así la duda sobre su verdadera condición sexual.
Yo me considero gay, porque hasta el día de hoy solo he sentido atracción por los hombres. Si tuviera que aplicarme la escala Kinsey, me situaría en el grado seis. Pero claro, el doctor Alfred Kinsey concluía su estudio afirmando que esta escala puede variar a lo largo de la vida ya que “las personas no son estrictamente homosexuales o heterosexuales, sino que fluctúan entre ambos”. Durante un tiempo creía que la bisexualidad era una falacia y que las personas éramos homo o hetéreo, y que los que decían ser bisexuales no tenían clara su condición e intentaban engañarse o engañar a los demás con esa excusa. Me lo reafirmaba la actitud de un hombre con el que estuve saliendo hace tres años y que resultó que estaba casado con una mujer de la que decía que se iba a divorciar porque no le quería y con la que hoy en día sigue viviendo. Una vez me dijo una amiga heterosexual que estaba convencida de que las futuras generaciones serán bisexuales. Nosotros no lo veremos, me aseguraba, pero serán sociedades con mentes mucho más abiertas que la nuestra y sin tantos prejuicios. No comparto su pronóstico, aunque el tiempo me ha hecho cambiar mi visión sobre la bisexualidad. Hace unos meses conocí a un hombre que se había separado de su mujer y que me confesó que era bisexual. Afirmaba que en diferentes etapas de su vida siente especial atracción hacia un sexo o hacia el otro. Quizás si fuera otro hombre el que me dijera estas palabras, hubiera pensado que era un depravado, pero en este caso me convenció, por lo reflexivo, sincero y coherente que fue en sus planteamientos.
Yo me considero gay, porque hasta el día de hoy solo he sentido atracción por los hombres. Si tuviera que aplicarme la escala Kinsey, me situaría en el grado seis. Pero claro, el doctor Alfred Kinsey concluía su estudio afirmando que esta escala puede variar a lo largo de la vida ya que “las personas no son estrictamente homosexuales o heterosexuales, sino que fluctúan entre ambos”. Durante un tiempo creía que la bisexualidad era una falacia y que las personas éramos homo o hetéreo, y que los que decían ser bisexuales no tenían clara su condición e intentaban engañarse o engañar a los demás con esa excusa. Me lo reafirmaba la actitud de un hombre con el que estuve saliendo hace tres años y que resultó que estaba casado con una mujer de la que decía que se iba a divorciar porque no le quería y con la que hoy en día sigue viviendo. Una vez me dijo una amiga heterosexual que estaba convencida de que las futuras generaciones serán bisexuales. Nosotros no lo veremos, me aseguraba, pero serán sociedades con mentes mucho más abiertas que la nuestra y sin tantos prejuicios. No comparto su pronóstico, aunque el tiempo me ha hecho cambiar mi visión sobre la bisexualidad. Hace unos meses conocí a un hombre que se había separado de su mujer y que me confesó que era bisexual. Afirmaba que en diferentes etapas de su vida siente especial atracción hacia un sexo o hacia el otro. Quizás si fuera otro hombre el que me dijera estas palabras, hubiera pensado que era un depravado, pero en este caso me convenció, por lo reflexivo, sincero y coherente que fue en sus planteamientos.
8 - E-MAIL DE UNA JOVEN HETEROSEXUAL QUE CREE QUE SU NOVIO ES GAY
Estos días he recibido un e-mail de una joven, en el que me exponía su caso: “el motivo de la visita a este blog es mas que nada porque tengo la sospecha de que el hombre con quien mantengo un noviazgo desde hace dos años es gay. He visto en él muchas cosas sospechosas. Lo quiero mas por su calidad humana, que por si es homosexual o no. Soy una mujer heterosexual y me gusta mi novio, lo quiero mucho, pero me siento mal, porque siento que es gay. Creo que tiene demasiados prejuicios como para siquiera pensarlo, sin embargo sus actitudes son delatoras”.
Yo no soy un psicólogo ni un sociólogo, ni pretendo hacer intrusismo. Solo puedo hablar desde mi humilde experiencia. Cuando todavía no tenía asumida mi condición sexual, estuve saliendo con dos mujeres en diferentes momentos. Incluso llegué a pensar en casarme con la idea de que esos “malos pensamientos” que yo creía tener, desaparecieran. Seguro que si me hubiera precipitado hubiera dado un paso equivocado, porque me hubiera engañado yo y lo mas grave, hubiera destrozado la vida a una mujer. Yo creo que cuando un hombre homosexual se casa con una mujer, el matrimonio está abocado al fracaso. Normalmente la felicidad aparente se prolonga hasta el nacimiento del hijo o los hijos, pero llega un momento en el que el hombre tiene sus necesidades y debe satisfacerlas de alguna manera. En unos casos se viene abajo el matrimonio y en otros se prolonga el engaño, manteniendo una doble vida. No con ello quiero juzgar a nadie, porque cada persona somos un mundo, vivimos en un ambiente diferente, y en ocasiones las circunstancias nos llevan a tomar decisiones precipitadas que a larga no son las más acertadas.
Pasados los años y ya con las ideas más claras y asumiendo que era gay, conocí a una chica muy maja. Noté desde el primer momento que yo le gustaba. Ella no sabía que era homosexual y empezó a tirarme los tejos. Se me planteó un dilema ¿qué hacer?. No quería decirle que era gay porque no había salido del armario y por miedo a que me rechazara como amigo, ya que era una mujer de fuertes convicciones religiosas. Salíamos con amigos comunes y participábamos juntos en diferentes actividades culturales que organizábamos en nuestra ciudad. Entre los dos había sintonía. Puntos de vista diferentes, pero buen rollo. Yo tenía claro que quería mantenerla como una buena amiga, y la prudencia y el tiempo al final le hizo ver que esa atracción que sentía hacia mi no era reciproca. Hoy en día es una buena amiga. Estoy convencido que sí se puede mantener una amistad con un amor imposible, siempre y cuando los dos sepan y quieran respetar los límites de amistad que entre ellos se hayan marcado.
No se si le he podido ayudar, porque cada caso es diferente y tiene su complejidad. Quizá sea bueno que otras personas que hayan vivido una experiencia similar la expongan y así con las opiniones de todos pueda sacar algo en claro.
Yo no soy un psicólogo ni un sociólogo, ni pretendo hacer intrusismo. Solo puedo hablar desde mi humilde experiencia. Cuando todavía no tenía asumida mi condición sexual, estuve saliendo con dos mujeres en diferentes momentos. Incluso llegué a pensar en casarme con la idea de que esos “malos pensamientos” que yo creía tener, desaparecieran. Seguro que si me hubiera precipitado hubiera dado un paso equivocado, porque me hubiera engañado yo y lo mas grave, hubiera destrozado la vida a una mujer. Yo creo que cuando un hombre homosexual se casa con una mujer, el matrimonio está abocado al fracaso. Normalmente la felicidad aparente se prolonga hasta el nacimiento del hijo o los hijos, pero llega un momento en el que el hombre tiene sus necesidades y debe satisfacerlas de alguna manera. En unos casos se viene abajo el matrimonio y en otros se prolonga el engaño, manteniendo una doble vida. No con ello quiero juzgar a nadie, porque cada persona somos un mundo, vivimos en un ambiente diferente, y en ocasiones las circunstancias nos llevan a tomar decisiones precipitadas que a larga no son las más acertadas.
Pasados los años y ya con las ideas más claras y asumiendo que era gay, conocí a una chica muy maja. Noté desde el primer momento que yo le gustaba. Ella no sabía que era homosexual y empezó a tirarme los tejos. Se me planteó un dilema ¿qué hacer?. No quería decirle que era gay porque no había salido del armario y por miedo a que me rechazara como amigo, ya que era una mujer de fuertes convicciones religiosas. Salíamos con amigos comunes y participábamos juntos en diferentes actividades culturales que organizábamos en nuestra ciudad. Entre los dos había sintonía. Puntos de vista diferentes, pero buen rollo. Yo tenía claro que quería mantenerla como una buena amiga, y la prudencia y el tiempo al final le hizo ver que esa atracción que sentía hacia mi no era reciproca. Hoy en día es una buena amiga. Estoy convencido que sí se puede mantener una amistad con un amor imposible, siempre y cuando los dos sepan y quieran respetar los límites de amistad que entre ellos se hayan marcado.
No se si le he podido ayudar, porque cada caso es diferente y tiene su complejidad. Quizá sea bueno que otras personas que hayan vivido una experiencia similar la expongan y así con las opiniones de todos pueda sacar algo en claro.