REFLEXIONES DE UN GAY CONFUNDIDO
Blog para pensar en alto sobre las relaciones gays
Acerca de
Blog para pensar en alto sobre las relaciones gays. Su autor reflexiona sobre sus vivencias sentimentales y de amistad, intentando buscar una respuesta a todas sus dudas. Olimphiogay
Sindicación
 
15 - ¿QUÉ ENTENDEMOS POR RELACIÓN?
El comentario que el amigo internauta Carlos ha hecho en el artículo 10, dedicado a los chat, me hace reflexionar sobre la interesante palabra “relación” y lo que en realidad quiere decir. A veces creo que cada persona entendemos de diferente manera su significado. Si nos vamos al diccionario, la acepción que nos ocupa dice lo siguiente, “Relación: Trato de carácter amoroso”. Pero claro ¿qué entendemos por carácter amoroso?. Quizás se trate de una relación que se basa solo en el sexo, con un vacío emocional que no suponga para ello ningún tipo de atadura a la pareja. Hacer el amor y practicar sexo ¿es lo mismo?. Solemos confundir las palabras, lo que a veces nos lleva a interpretar mal el concepto que nuestra pareja tiene de términos como relación, cariño o amor. Aunque claro, pensándolo bien también hay varios tipos de amor, como el amor de madre o el amor a los animales. Son diferentes, aunque algunas personas los confunda. Para mi la “relación” de carácter sentimental es el establecimiento de un vínculo íntimo y sincero entre dos personas en el que hay complicidad, amor, pasión, fidelidad y respeto. Seguramente me haya creado una adaptación a mi medida del diccionario, pero prefiero que sea así y espero que mi pareja sepa entenderlo.
 
16 - MIEDO A NADA
A mi me gustan mucho los animales y tengo un perro muy cariñoso al que quiero mucho. Tiene bastante carácter y a veces me da algún que otro disgusto. Es muy valiente cuando otros canes le muestran cierta hostilidad. Se encara a ellos sin ningún tipo de miramiento a pesar de que tiene todas las de perder porque va siempre con bozal. Sin embargo, cuando tiran un cohete o un simple petardo, toda esa gallardía se evapora y se convierte en un animal asustadizo que no sabe donde meterse, con el rabo entre las piernas, buscando confundido y tembloroso el camino más próximo a mi casa. Dicen que los perros se parecen a sus dueños. Y si uno lo piensa bien puede que sea verdad, porque reconozco que a mi me ocurre lo mismo. Aunque en realidad creo que es común a casi todo el mundo, porque todos hemos tenido miedo alguna vez en nuestras vidas, en mayor o menor medida. En la sociedad en que vivimos, siempre estamos bajo amenazas naturales o producidas por el hombre, que no nos permiten tener una sensación de estabilidad continua. Los antropólogos dicen que el poder siempre ha jugado con el miedo para tener mejor controlado al pueblo. Y yo les creo. Hace poco le escuché decir al filósofo Manuel Cruz, en la Ventana de La Cadena SER, que “los miedos son una respuesta defensiva a algún peligro que detectamos. Cuando hacemos más complejo nuestro mundo empezamos a tener miedo por perder algo que queremos o apreciamos”.
Si como dicen, el riesgo y el miedo son lo mismo, el hecho de que un gay no salga del armario o no se atreva a iniciar una relación estable con alguien que le gusta, es porque tiene miedo. Y estas encrucijadas que están muy presentes entre las personas homosexuales, me lleva a pensar que dudar si dar el paso o no, también es sinónimo de miedo. Una amiga me dijo en una ocasión que "dudar es avanzar. Y tomar una decisión también, aunque no sea la acertada, porque siempre se aprende. Incluso de los errores. No decidir es retroceder como persona". En ese mismo programa de la Cadena SER, aseguraban que cuanto mas solo esta una persona en la vida menos miedo tiene, porque al no tener nada no tiene nada que perder. Visto así, prefiero tener miedo en la vida para poder duda y decidir, porque seguramente seré más feliz. Por eso me siento más identificado con la personalidad de Jack Twis, que con la de Ennis del Mar.
 
17 - CONSUMISMO GAY
Acabo de leer el comentario que ha hecho Kyoto Desu en el Artículo 16 titulado “Miedo a nada”. Estoy totalmente de acuerdo con lo que opina y comprendo lo que siente. Reconozco que su situación y la de muchos bisexuales lo veo con la distancia que me proporciona el hecho de ser gay y pienso que si a veces es difícil para los homosexuales enfrentarnos a los demás, más duro tiene que ser para los bisexuales. Kyoto Desu lo explica con total claridad, para que toda la gente lúcida lo pueda entender a la perfección.
Y a mi también me ocurre lo mismo que a él cuando entro en algún pub gay, que me siento totalmente incómodo como si estuviera en un lugar equivocado. Quizás algún heterosexual se sorprenda, y mas de un gay pensará que soy raro porque no me gustan esos garitos. Pero ¿por qué me tienen que gustar?. ¿Acaso es una condición sine qua non frecuentarlos para ser gay?. No tiene porque. El que lo piense vive en una burbuja. Yo no tengo nada en contra de esos bares y los respeto. Hay diferentes modos de vida y quizá esos locales representan uno o unos, con los que yo y muchos otros gays no nos sentimos identificados. No creo que para ser más homosexual se tenga que frecuentar en exclusiva esos establecimientos, o comprar compulsivamente productos solo dirigidos a la comunidad gay, desdeñando todos los demás. Eso es radicalismo y todo tipo de actitudes radicales son malas. A mi me parece interesante la revista Zero, como también me gusta Men’s Health, GQ o me puede interesar llegado el caso Cosmopolitan, y no por eso tengo que sentirme mas o menos gay. Algo parecido ocurre con la pluma, de la que se puede hablar mucho. Pero lo dejaremos para el siguiente artículo.