25 - CÓMO ACTUAR CUANDO LA INTUICIÓN NOS GUÍA AL HOMBRE DESEADO (SEGUNDA PARTE)
El segundo artículo que publiqué titulado “Las miradas nos delatan” ha suscitado un interesante debate con enriquecedores comentarios. Un internauta que se hace llamar Paquito, critica que digamos (yo y algún lector con sus comentarios) que cuando una persona mira a uno fijamente es porque le gusta y añade que eso no es cierto. Cuenta una amarga experiencia que tuvo cuando le entró a un chico que le observaba mucho, pensando que le atraía. El cruel muchacho en realidad le estaba poniendo a prueba para humillarle y reírse con sus amigos de él. En su comentario nos acusa de estar “alimentando la esperanza de muchas personas”. En mi artículo en ningún momento digo que esas afirmaciones sean ciertas, solo que las he oído decir a gente como tantas otras cosas que se comentan en la vida y no por eso tienen porque ser reales en todos los casos y situaciones. Pero creo que si alguien te clava la mirada es por algo. Bueno o malo. También es normal que el receptor capte señales que a veces no sean las que presienta. Por eso hay que andarse con mucho cuidado y medir muy bien los pasos que se deben dar para no meter la pata. Por ejemplo en mi caso, volví a encontrarme dos meses después con el chaval de la piscina, del que hablo en la primera parte de este artículo. No esperaba encontrármelo de nuevo, a pesar de los ánimos que me daban visitantes asiduos a este blog como Enis del Mar y Quijote Exiliado y a los que quiero agradecer desde aquí su apoyo. Se volvieron a repetir las escenas. El primer día del “reencuentro” él salió detrás de mí aunque en este caso se iba alejando. Yo me paré en una esquina y él también, pero al poco siguió su camino. Yo estaba muy seguro de mi intuición y en esa ocasión no quería irme a casa sin poder hablar con él, por lo que le seguí. Sin embargo se metió al coche. Aguantó unos minutos y puso en marcha el motor. Entonces opté por irme. Él me siguió, incluso paró en algunos tramos del recorrido hasta que aparcó en un parking en el que tenía yo mi vehículo. Pero mis intentos por conocerle eran en vano. Cuando yo me acercaba decidido, él retrocedía y cuando era él quien se aproximaba yo no sabía cómo reaccionar. Con lo fácil que es presentarse, cómo nos lo complicamos, o mejor dicho, cómo nos lo complica la sociedad en la que vivimos. Parecíamos dos niños. Seguro de que al día siguiente le volvería a ver, se me ocurrió imprimir la primera parte de este artículo y dársela con el propósito de intentar romper el hielo. No estaba del todo muy seguro, aunque después de darle varias vueltas a la idea, opté por hacerlo. Un día después, cuando salíamos de la piscina y mientras él hablaba por teléfono en su coche, le deje la carta en el limpiaparabrisas. Pude ver como se sorprendió porque no se lo esperaba, pero no le dije nada y me fui. Me abrí a una persona que no conocía y le transmití lo que sentía. Al final pude conocerle y comprobar como mi intuición no se había equivocado. Era como yo me lo imaginaba. Seguro que muchos me dirán que es mejor ir descubriéndose poco a poco, pero preferí que supiera desde el principio lo que quería, quizá para evitar crearme falsas expectativas, en el supuesto de que fuera el típico personaje que va a la piscina solo a buscar un rollete de una noche. Que los hay. Es mas, a veces me he preguntado si en realidad yo también acudo a la piscina solo con esa finalidad, aunque no lo creo porque de lo contrario habría tenido más de un ligue. Reconozco que me gusta ver bellos torsos así como otras partes de la anatomía masculina y ese es el sitio ideal para ello, pero por respeto a las personas trato de evitarlo. Como el internauta Julio (comentario publicado en el artículo 2), que cuando un chico le gusta y él le “devuelve la mirada no soy capaz de seguir mirando y tengo que desviar la vista. Hago esto porque pienso que puede reaccionar mal”. A mi también me ocurre lo mismo, pero sobre todo con el hombre que más he deseado y sigo deseando en esta vida, el chico del Nissan Primera rojo. Quizá porque en este caso la intuición no está de mi lado.
Comentario:
hola. les cuento q hace 2 años y medio q me miro con un pibe q tiene un perfil muy hetero-no lo veo todos los dias, sino esporadicamente ,,aveces 2 veces por semana , otras veces cada 2 meses o mas-..la cuestion es q nos miramos y el me devuelve la mirada,,( si ya se q me van a decir q 2 años y medio es muchisimo tiempo pero la verdad es q no es asi..el tiempo pasa rapido)..en los primeros tiempos yo lo miraba por lo hermoso q es nada mas,, nunca pense tener nada con el..pero desde un principio me devolvio la mirada pero nunca pense q fuera con onda, por q 1ro tiene mucho perfil de hetero y 2do es mas q hermoso. yo soy masculino de verdad y me considero un pibe lindo...pero el es muy superior a mi. La cuestion es q tengo etapas en la q pienso q es muy obio q el chico es gay y tiene onda con migo,,y en otros momentos soy re negativo y pienso q es un hetero q en cualqier momento me va romper la cara,pero si fuera lo segundo en 2 años ya me tendria q aver dicho algo. ni siqiera lo puedo encarar a hablarle algo por q siempre esta acompañado y lo veo poco tiempo.en todo este tiempo hay veces q nos miramos de lejos, de cerca,,hay veces q nos miramos tanto tiempo q alguno tiene q cortar la mirada..la verdad es q en este ultimo tiempo trate de olvidarmelo y lo habia logrado, pero hace unos dias lo vi y me hise el indiferente y note q me miraba.haci q volvio toda la locura de nuevo..otra cosa :el pibe tiene mucha personalidad de hetero pero nunca lo vi con una novia o estando con una chica. y siendo tan lindo eso es muy raro. la cuestion es q este es el ultimo año q lo voy aver y se q si no actuo me lo voy a reprochar por mucho tiempo..ya se lo conte a mucha gente y todos me dicen los mismo : q el chico tiene algo con migo,,o qe puede ser un histerico.es raro pero a pesar de tantas miradas siento q el no se llega a escrachar como gay, en cambio supongo q el se deve dar cuenta q yo gusto de el.el q qiera charlar de esto , mi msn es ignablue@hotmail.com