Primeras ilusiones II
(Internet juega sucio.Internet 1-0 Loca)
De "pequeño" ves a tus compis jugar al fútbol, correr por el patio del cole para pegar a otros chicos, a los de octavo fumando en la parte de atrás e infinidad de escenas cotidianas el los años del cole. Sientes que tu sitio no esta ahí jugando al fútbol, pegando a nadie y por supuesto fumando no ( cosa que ahora no paro de hacer). El sitio lo encuentras con las mozas de clase, criticando a las malas de la clase, por que fulanita ya no me habla y ese tipo de cosas entre las que destecaba, por Dior, todo tipo de coleccionables que intercambiabas con las ya mencionadas mozas. Los sobres y sus respectivas cartas perfumadas y de colorines y toda clase de tarjetas de series de la época.
Los cursos avanzan y la inclinación hacia lo poco "masculino" se hace cada vez más patente, los comentarios envenenados, los insultos, las agresiones y demás situaciones de índole macarra, aumentan en número y frecuencia. Pero les ignoras, pasas de sus movidas y sigues adelante como los de OT. Por el camino encuentras amigos del barrio que te defienden y compis de clase que sienten una inmensa pena hacia tí pero que cuando te sientes agredido no actuan, son estatuas con miradas moviles observando la matanza en un circo romano.
Los años pasan y con la entrada al instituto algo cambia pero no demasiado. Hasta que un dia te sientes seguro, confiado y a la salida de clase, cuando el corrillo se forma para despedirnos con la útlima conversación antes de ir a comer, sueltas de una forma no muy sutil, el pensamiento que en sus mentes siempre ha existido y descubres que todo sigue igual nada o nadie (importante) ha cambiado, y es entonces cuando estas dispuesto a comerte el mundo por que sientes que ya nada puede vencerte.
Este post no iba a ser del tema tratado (madre mia vaya forma de escribir que tengo)
pero es lo que me ha salido, esta segunda vez un poco "forzado", y punto.
Para despedirme una canción triste aunque yo no lo esté, pero me encanta y quiero compartirla.
Un Besuko
De "pequeño" ves a tus compis jugar al fútbol, correr por el patio del cole para pegar a otros chicos, a los de octavo fumando en la parte de atrás e infinidad de escenas cotidianas el los años del cole. Sientes que tu sitio no esta ahí jugando al fútbol, pegando a nadie y por supuesto fumando no ( cosa que ahora no paro de hacer). El sitio lo encuentras con las mozas de clase, criticando a las malas de la clase, por que fulanita ya no me habla y ese tipo de cosas entre las que destecaba, por Dior, todo tipo de coleccionables que intercambiabas con las ya mencionadas mozas. Los sobres y sus respectivas cartas perfumadas y de colorines y toda clase de tarjetas de series de la época.
Los cursos avanzan y la inclinación hacia lo poco "masculino" se hace cada vez más patente, los comentarios envenenados, los insultos, las agresiones y demás situaciones de índole macarra, aumentan en número y frecuencia. Pero les ignoras, pasas de sus movidas y sigues adelante como los de OT. Por el camino encuentras amigos del barrio que te defienden y compis de clase que sienten una inmensa pena hacia tí pero que cuando te sientes agredido no actuan, son estatuas con miradas moviles observando la matanza en un circo romano.
Los años pasan y con la entrada al instituto algo cambia pero no demasiado. Hasta que un dia te sientes seguro, confiado y a la salida de clase, cuando el corrillo se forma para despedirnos con la útlima conversación antes de ir a comer, sueltas de una forma no muy sutil, el pensamiento que en sus mentes siempre ha existido y descubres que todo sigue igual nada o nadie (importante) ha cambiado, y es entonces cuando estas dispuesto a comerte el mundo por que sientes que ya nada puede vencerte.
Este post no iba a ser del tema tratado (madre mia vaya forma de escribir que tengo)
pero es lo que me ha salido, esta segunda vez un poco "forzado", y punto.
Para despedirme una canción triste aunque yo no lo esté, pero me encanta y quiero compartirla.
Un Besuko