Here She Comes... Miss Rita The Singer
Existen dos palabras que te abrirán muchas puertas: TIRE y EMPUJE
Acerca de
Rita the Singer un día se dio cuenta que tenía que contarle su tragicómica vida al mundo lésbico. Que uno le intentara mear por la calle no le ocurre a cualquiera... ecoestadistica.com
Sindicación
 
¡Feliz cumpleaños, Flavia!
Hoy Flavia hace cinco añitos. Un lustro atrás a las cinco de la mañana tenía una rata llena de un menjungue muy pegajoso que cabía en mi mano y que gemía como un muñeco de goma. Y encima tenía el rabo partido. Los gordos de sus hermanos no le habían dejado mucho huequito en la tripa de Grumpy. Su destino era negro, muy negro. Aún así ya sabíamos que si salía adelante nos la quedaríamos. Había sido elegida por mi varita mágica de sana-indefensos.
Cinco años más tarde, ya es toda una mujer en edad de merecer. Por ello he tomado una firme decisión: la voy a buscar una novia. Una novia que la quiera para el resto de su vida y cuando se encuentren en el parque se huelan los culitos y se pregunten qué tal el día mientras se rebozan en la hierba primaveral recién cortada.
Inciso: la alegría con la que escribía el post se ha empañado parcialmente: me he encontrado un mosquito en el Cola-Cao. Bueno, lo que no mata, engorda.
Será una novia un tanto sumisa, porque a Flavia le gusta demasiado mandar. Y por las noches las dejaré un poquito de intimidad para que puedan consumar el acto tranquilamente. Sé que a Flavia le dará grima ver a su amado peluche Flavio en la habitación mientras consume el acto así que cederé a sus deseos y me lo llevaré a otra habitación a consolarle. Le diré que no se preocupe, que Flavia siempre volverá a él en los días de necesidad. Él lo entenderá. Es tuerto pero no tonto.
Voy a bajarme a la pastelería. Tamaña celebración necesita una tarta acorde. ¿Me harán una con su cara hecha de salchichas, galletas, queso curado y papel higiénico?...qui lo sá...

Editado para enseñarle a luna a Flavia y Flavio (antes del fatal accidente que le dejó tuerto):
 
Obras y más obras
Lo de mi casa ya es de guasa. No teníamos suficiente con no tener cocina que a mi madre le ha dado un ictus cerebral y ha decidido que por qué no cambiar las ventanas de las habitaciones también. ¡Y encima en domingo! Así que provista de tapones he intentado dormir más allá de las diez, pero no ha habido manera. He tenido que salir en pijama, tapar el ordenador con lo primero que he encontrado no se lo vayan a cargar y a la que le da el ictus es a mí y salir por patas al salón. La sala se inundaba de ruidos unos más agradables, los de la cocina porque ya me he acostumbrado a ellos y otros que intentaba no oír, los de las habitaciones. Gracias a Dios que mis tapones van donde yo voy. Lo peor de todo es que han entrado dos HOMBRES desconocidos a mi habitación. No tengo ni que decir que esta mañana han entrado más hombres desconocidos en mi habitación que en toda mi vida junta. Y ganan por goleada. Lo peor de todo es que me sentía como si estuvieran invadiendo mi intimidad y me entraban ganas de hacer pipí por todas las vigas de mi habitación para marcar el terreno. Es ley de vida, en las mezquitas las mujeres no entran donde entran los hombres y en mi habitación no entran hombres desconocidos en edad de merecer. Va contra natura.
Menos mal que al final me he tenido que ir a trabajar (¿menos mal?). Al volver a casa ha sido aún peor. Si alguien entrara en mi morada sin conocernos pensaría que hemos okupado la casa a la fuerza. A saber: No tengo ventanas ni persianas, las contraventanas están tapadas con papel de periódico, para más inri del ABC, no hay que olvidar la no-cocina, mi madre ha puesto la lavadora en el baño lo que implica que para llegar al water tienes que saltar el bidé, no hay puerta en el baño así que con dos hombres paseándose para arriba y para abajo a ver quién es la moza que sienta sus posaderas en la taza, las perras tienen estalagmitas de yeso y, lo peor de todo es que...¡le estoy cogiendo el gustillo a ducharme por partes!
 
La mujer del saco
Hoy he visto a una persona que me ha recordado un suceso que me pasó hace unos cuantos millones de años.
Solía pasarme con la Ursurpadora y con Pseudo-rica un par de horas todas las mañanas en una cafetería al lado del instituto desayunando. No, no estábamos comiendo las dos horas. Era una hora de desayunar y otra de intento de tertulia intentanto oírnos con los 40 dB que provocaban las hordas de marujas que se sentaban rodeándonos. Nunca las tostadas de pan de barra me han vuelto a saber igual de bien.
Un día, estábamos las tres devorando ellas sus croissants y yo mi adorada tostada cuando, de repente, entró una mujer muy muy muy muy poco agraciada en todo por la puerta y claro, en plena edad del pavo dije:
- Mirad, la mujer del saco.
Pseudo-rica se empezó a reír pero la Usurpadora dijo:
- Es mi tía.
Y yo como no puedo estar callada y pensaba que me estaba tomando el pelo dije:
- Sí, claro. Y cuando tu madre te contaba cuentos de pequeña te amenazaba con que iba a venir la tita si no te dormías, ¿no?
Su semblante serio todavía no había estallado en carcajada que era lo que yo esperaba. Y pasaron dos, tres, cuatro segundos y..., en ese momento, quise morir. Irme al Aconcagua y perderme entre una tribu de aztecas o mayas o lo que hubiera allí. No sé qué tribu andaba por aquellos lares porque las clases que me saltaba eran las de Historia. Mi cara se puso de un color asi como rojizo pardusco intenso y me empezó a faltar el aire. Ni que decir tiene que a Pseudo-rica se le heló la risa. ¡Era su tía de verdad! La Usurpadora se levantó a saludarla. Mientras mi tostada había empezado a dar vueltas concéntricas en el estómago intentando salir. Cuando la Usurpadora volvió sólo me dijo:
- ¡Pues es bollera!
Y encima era del gremio...
 
Miércoles les
Ayer sufrí de SPOSTM. Sí, sí, Síndrome POSTMenstrual. Siempre me acecha el último día de regla o el primero de no-regla. Sus síntomas son claros: depresión. Me deprimo por todo: porque la señora de al lado no me deja salir en el autobús, porque tengo una puntera del zapato sucia, porque no llego con las manos al suelo teniendo las piernas estiradas, porque es martes y no jueves,... Es un día horrible.
Pero lo malo no dura eternamente, excepto los fridiños de mi madre. Al día siguiente, uséase, hoy, estoy pletórica... canto y bailo por la casa cogiendo a los obreros de la mano y deseándoles un buen día con alegría. Ellos me preguntan si he tomado All Bran de Kellogs y yo les contesto amablemente con una danza ritual de aparejamiento de la grulla africana. Vale, vale, la fantasía también se me escapa un poquito hoy. El caso es que hoy estoy muy feliz, sólo sonrío y parece que me han metido un palo en la boca. Pero un palo para sostenerme la sonrisa, a ver si vais a pensar que me clavo un palo en el paladar o yo qué sé que tenéis las mentes muy trastornadas.
Y, cambiando de tercio, me he llevado a la facultad para comer ensalada de pasta. Pero no una pasta cualquiera. ¡La pedazo de pasta de las Supernenas! ¡Y encima cada Supernena es de un sabor! ¡Wow! ¡Y tengo hasta a Mojo Jojo de color azul negruzco! Lo malo es que he leído el prospecto del paquete y pone que Mojo Jojo está hecho de tinta de calamar. Espero que tenga muchas vitaminas porque si no qué asco. Podían haber puesto tinta de boli que suena más curioso y original. O también: Hecho con productos reciclados que suena más cool y cosmopolita. En fin, si la gripe aviar pasada no me ha hecho traspasar la laguna Estigia, no lo hará un poco de tinta de calamar... ¿o sí?
 
RIta a la ducha
Dificultad: media

Ingredientes:
1 Rita
8 litros de agua
20 cl de gel de leche
15 cl de champú con olorcillo a almendras

Utensilios:
2 ollas
2 hornillos
2 paños
1 barreño
1 jarra
1 calefactor
1 Flavia
1 toalla


Elaboración:
Previamente se ha colocado el calefactor en el baño y se ha calentado en los dos hornillos cinco litros de agua con las dos ollas. Esperamos a que estén en ebullición y lo retiramos del fuego cubriéndolas con dos paños para que retengan el calor. Sacamos a Rita de la cama por los pelos y la llevamos al baño. La desnudamos y la metemos en la ducha. A su alrededor se colocan el baño con la jarra dentro y las dos ollas. Se remoja a Rita con el agua hirviendo a la que previamente hemos añadido los otros tres litros de agua fría que sale del grifo. Impregnamos todo el cabello con el champú con olorcillo a almendras y restregamos bien hasta que desaparezcan los bichos. Hay que regarla bien y no dejarla con ningún resto de champú. Si no, no sabría igual luego. Para ello usamos la jarra lanzando agua desde lo alto de la ducha. Para el resto del cuerpo se usa gel de leche mirando bien para que no quede ningún resquicio sucio. Se saca a Rita de la ducha y haciendo uso de la toalla se la seca enérgicamente. Se la viste y se le coloca una Flavia en el regazo para decorar.
 
Queen of Bollywood
Decirle a la familia que eres una desviada es digno de un blog entero pero voy a resumir mi experiencia en un post:

-La matriarca.- Con 16 años cuando se lo solté entre lloriqueos me dijo que era la adolescencia, que se me pasaría como aquella admiración a Xena (ninguna de las dos ha desaparecido, de hecho, se han entremezclado en turbios sueños). Cuando tu madre habla de tu sexualidad así y mientras está sentada en el retrete...te da que pensar. Años después me comenta hasta mujeres de su edad que se han ido a vivir juntas. Aún así, cuando salen Ellen DeGeneres y Portia De Rossi juntitas de la mano, me sonrojo y quiero cambiar de canal ipso facto.

-El patriarca.- En mi casa, el patriarca no se entera de nada. Ni de mi sexualidad ni de nada. Sólo de sus amados pajarillos. Él es feliz porque no hay ningún hombre que me lleve por el mal camino y me aleje de él. El día que se entere me manda con su "amado maricón" Peces-Barba.

-La retahíla de hijos.- Existen dos subcategorías: el que lo sabe y los que no.
El que lo sabe lo acepta porque soy chica. El día que se lo dije fue en la despedida de otro hermano encerrados en un baño más pedos que Alfredo y yo calzando unos zapatos de hombre del 42 porque había roto los míos. Peor fue el que se tuvo que ir descalzo hasta casa... A su parienta le hace mucha gracia. Bueno todo le hace mucha gracia. Está deseando que me eche novia a ver si todas las bolleras estamos tan trastornadas como yo. Lo peor de todo es que me va dando las revistas de mi hermano. Así que tengo en el armario como 23 MAN y un libro de las vecinitas de fhm que yo ni siquiera he abierto. Le cuesta creer que por ser lesbiana no significa que sea como un tío.
Los que no lo saben se piensan que soy asexual o que me penco todos los tíos que quiero para luego darles pasaporte a la mañana siguiente. Una mujer moderna, vamos. Aunque alguno que otro empieza a oler el bollo que llevo dentro.

-Flavia.- Flavia me conoció así asi que no se puede quejar. Adoptó a la Filóloga como segunda madre y el que nos separáramos no lo llevó muy bien. De hecho, ninguna le ha vuelto a caer nada bien. Todas se han llevado sus dientes clavaditos en algún sitio. ¿Algún día conseguiré que a alguna la baile como le hace a ella? Seguramente, no. Los hijos son muy difíciles de conquistar....
 
Papá marujo
Mi padre es un marujo. Normalmente los padres aborrecen hablar de otras personas, cotillear lo que hacen o contar su vida íntima al primero que pasa. Pues mi padre es todo lo contrario. Se ha pasado unos cuantos años cotilleando desde la ventana de la terraza a ver que hacía la vecina de al lado y, por supuesto, criticándola: que si bajaba ocho veces al perro a mear, que si sólo le bajaba para husmear, que si vaya pelos que lleva,... Pero no sólo cotillea a las personas. También lo hace con los animales. ¡Intenta traspasar su vida privada! Sale a la terraza con sus prismáticos y se dedica a ojear lo que hacen las cigueñas de la iglesia que distan por lo menos un kilómetro de casa: que si el macho se ha ido y no vuelve, que si la hembra no presta atención al nido,...
Lo peor ha sido hoy: han llamado a mi casa esta mañana para decir que a un hermano le tenían que operar. Nadie le iba a decir nada a mi hermano hasta que llegara a casa para que no se preocupara e intranquilizara mientras trabajaba. Pues bien, desde que mi padre se ha enterado hasta que a mi hermano le ha llegado la noticia han pasado 2 horas y cuatro intermediarios. Y menos mal que le hemos dicho que no se lo dijera a nadie. Y menos mal también que mi hermano trabajaba hoy a 120 kilómetros, llega a estar a 20 y se entera en 15 minutos.
Yo creo que cuando sea un poco más mayor le voy a comprar el kit de cotilla mayor del reino: vestido de vieja cotilla, prismáticos, antena radiofrecuencia para que intercepte todos los teléfonos del barrio, ordenador portátil para tener grabados todos los datos y un zapatófono por si alguna vez se encuentra en peligro.
En fin, ya veremos el día que se entere que un día tropecé y caí en otra acera corre a contarlo tan deprisa como todo...
 
Déjà vu all over again
Ayer estábamos jugando al musete pre-comida y Cowgirl dijo que un chico que había detrás mío comía como un cerdo. Mientras ella iba articulando las palabras, yo sabía perfectamente que eso ya lo había soñado, vamos que había tenido un déjà vu. Lo comenté y Maníatico comenzó a hablar con su tono de estás completamente loca Rita:
-Los déjà vu son...
Yo, como ya lo había soñado, seguí su frase:
-...Que sí, que sí, que los déjà vu es que se te queda el cerebro parado un instante y los sentidos perciben y el cerebro cuando regresa lo procesa dos veces. ¿Ves como sabía lo que ibas a decirme?
Maniático no fue un problema. El problema fue Nisi Nino que se pasó el día riéndose de mí diciéndome si ya soñaba las cosas por qué no sabía quién iba a ganar el mus y cosas así. Me sentí como una bruja de Salem.
Y ayer sólo fue un ejemplo de los déjà vu acaecidos en mi persona. Me pasa frecuentemente. Y por desgracia para mí, toda una mujer de ciencias, me resisto a creer que sea porque se me solape la memoria a largo y la memoria a corto plazo. Y menos aún creer a aquellos que dicen que es esquizofrenia. Ni tampoco me pasa que después del episodio sienta angustia. Simplemente pasa y a mí me hace gracia porque es como estar en un universo paralelo bolleril.
El día pasó y al irnos hacia casa, Nisi Nino me comentó que mientras estaba sentada mirando hacia abajo sintió una mirada taladrándola. Levantó la vista y era un chico que la miraba fijamente. Y si yo estaba loca por los déjà vu, ¿cómo puede explicar científicamente ella eso? ¿Es que el chico lanzaba partículas caloríficas desde sus ojos que hicieron que ella mirara? En fin, y luego la loca soy yo.
PD: La gripe aviar me está derrotando. Mi interior está a 183 ºC y ya no sé si es por la gripe o es que se está terminando de hornear el bollo que llevo dentro...
 
Las obras del Escorial
48 horas después he conseguido expulsar todo el alcohol de mi cuerpo. Lo de retorcerme cual toalla mojada tuvo un inesperado buen resultado. Volveré a repetirlo en otras ocasiones, por ejemplo, cuando me caiga con Obélix otra vez en la marmita de poción mágica.
Las obras han empezado ya. Las remodelaciones a estas alturas del siglo son dantescas: Tengo un matrimonio obrero: él y ella, ella y él. Él pica los azulejos y ella pica el resto. Los pobres aparte de no hablar mucho español y sí mucho ucraniano, te hablan muy bajito. Consecuencia directa: mis padres, que lo más raro que oyen en su vida diaria es a un vecino tartamudo, no saben ni siquiera qué contestar al pobre obrero. Así que cada dos por tres les ves asentir continuamente. Espero que el pobre nunca les pregunte si quieren una casa diáfana. Si no, veo al matrimonio tirando paredes a diestro y siniestro. Ahora que lo pienso a lo mejor no eran ucranianos y eran rumanos porque la mujer una vez que me sonrió me cegó con un peazo diente de oro que ya quisiera Farah Diva.
Lo mejor de todo es que sin comerlo ni beberlo ahora tengo una cocina americana. Bástame con estirar la pierna desde el sofá para abrir el frigorífico ubicado provisionalmente a dos palmos y, con unas pinzas, acercarme una cervecita, unas aceitunitas o unas patatitas. O, estirando la otra pierna, abrir el microondas con los dedos de los pies y sacarme el café calentito. Pero no todo es bueno. Anoche intenté hacerme una ensalada. Los tomates los saqué del frigorífico, el cuenco de la terraza, el salero de debajo del video y el aceite del baño. A este paso voy a dar más vueltas que un tonto. En fin, tampoco podemos quejarnos. En un mes las aguas volverán a su cauce...esperemos.
PD: Las anginas no se fueron. Sólo se ocultaron tras unos arbustos para rearmarse. Consecuencia: me he tenido que volver desde la lejanía para librar una dura batalla mientras dormía. Y no, allí no estaba Sandra Bullock para cuidarme y largarse luego con mi hermano. Una pena.
 
A mí me gusta el pimpiripipí...
Estoy inconmesurablemente ebria. Mi habitación se divide en cuatro partes: mi cama, mi ordenador, mi montaña de ropa que tiene vida por sí misma y todas las almendras acumuladas entre mis premolares. Así de simple o así de complicado. Tengo hipo de borracho pero he de aclarar que yo de borracha no tengo nada de nada. Lo juro por Arturo. Lo del título del post era meramente un atrayente. Sé que a las lesbianillas de medio pelo os gusta el alcohol en grandes dosis. Sí, sí, ahora intentad negarlo. Eso es lo que hice yo cuando salí y me desvelé por tanta luz. Tanto me desvelé que fin de semana tras fin de semana no conseguía diferenciar el rojo del negro, uséase, cualquier cosa de cualquier otra cosa completamente diferente, por ejemplo, un perro de un burro cojo. Hoy ha sido un día pletórico en cuanto a trabajo me refiero y en cuanto a alcohol me refiero. Casa Lolo nos ha ofrecido unos cubaticas gratis por ser clientes VIP que por si no lo sabéis significa: Very Important Pollo, que aunque no lo diviséis a primera o tercera vista es que nos aman porque tenemos SOLERA como un Pujanza del ¿92?
Mañana hay obras en mi casa pero no penséis que obras cualquieras en plan Manola & cía. No, no, no. Mañana hay obras en mi casa que van a durar más que la del Escorial. De las típicas que acaecen en la cocina y te van a dejar sin agua un larguísimo período de tiempo durante el cual tú no sabrás si perteneces al Homo sapiens sapiens o al Cro-magnon típico de El Clan del Oso Cavernario. En fin, mañana me lavaré como los gatos, chupándome donde llegue y donde no llegue, pasándome una esponja de esparto, a ver si las aguas vuelven a su cauce y me vuelvo aunque sea una hetero con dudas!
PD: Las anginas se fueron!VIVA!VIVA! Aunque han traído una afonía que nada tiene que envidiar a la voz de la Duquesa de Alba.
 
Cuando el español canta o no tiene un duro o poco le falta
Como hoy tengo las anginas que parecen un campo de minas atestado de fosas comunes donde reposan los cadáveres sin vida de millones o trillones de leucocitos y otros aliados suyos, me dedicaré a cantar una canción para paliar la incipiente gripe aviar que me está robando el alma...y la cordura:
No me llamo Luisa porque nunca tengo prisa
No me llamo Rocío porque nunca tengo frio
No me llamo Lorena ni tampoco Macarena, tampoco Macarena

No me llamo Paola porque nunca juego sola
No me llamo Isabel porque no juego al ajedrez
Yo me llamo Maria y juego to los dias
Yo tengo mi pon pon pon pon pon pon pon pon

PON PON PON PON PON PON
yo tengo mi PON PON PON PON PON PON
yo tengo mi PON PON PON PON PON PON
yo tengo mi PON PON

No me llamo Carlota no me gustan las sotas
No me llamo Yanira porque siempre me tiras
No me llamo Remedios ni tampoco Juan y Medio
Tampoco Juan y Medio

No me llamo Saray aunque sea un nombre guay
No me llamo Azucena porque juego en la arena
Yo me llamo Maria (Maria!) y juego to los dias
Yo tengo mi pon pon pon pon pon pon pon pon

PON PON PON PON PON PON
yo tengo mi PON PON PON PON PON PON
yo tengo mi PON PON PON PON PON PON
yo tengo mi PON PON PON PON PON PON
yo tengo mi PON PON

yo me llamo maria y juego to los dias yo tengo mi pon pon pon pon pon pon pon pon yo tengo mi pon pon pon pon pon pon yo tengo mi pon pon pon pon pon pon yo tengo mi pon pon pon pon pon pon yo tengo mi pon pon

PD: Por si alguien de la SGAE llega por casualidad a mi humilde morada bloguera, está en mi mano el decirle que el copyright de la letra de esta canción lo poseerá todo un poeta docto en la materia de letras que llegan al corazón. Yo no me llevo nada por ponerla aquí, así que no me vengan a pasar el recibo del canon. Gracias.
 
Y los sueños, sueños son
Tengo un problema con mis sueños. Podría ser que están llenos de lesbianas que me persiguen con esposas para encadenarme a ellas para los restos pero no, nada más lejos de la realidad. Mi principal problema con los sueños es que en la mayoría de ellos me intentan matar. Me han intentado dar el pase directo a la barca de Caronte de muchas formas:
- los etarras a bombazos destruyendo toda mi ciudad en plan Hiroshima.
- los etarras, otra vez, disparándome en un bello museo italiano. Aunque a lo mejor no eran etarras si no algún personaje de los libros de Dan Brown.
- otros terroristas anónimos que se creían que en Madrid todavía perduraba la Guerra Civil.
- he tenido que ahogar a Flavia (que Zeus me perdone) para que no me delatara a unos secuestradores.
- me he escondido tras un televisor de unos ladrones de banco para que no me dispararan.
- le he pegado un katanazo a un hermano por intentar hacerse una sopa con mi cuerpecito.
- he huido por encima de unos setos de un compañero del colegio que me quería destripar.
- la última ha sido que he tenido que matar a un drogadicto que intentaba degollar a mi mamá. Me desperté angustiada porque fui tan tonta de creer que la había degollado a ella.
Después de todos estos sueños me pregunto el significado de ellos porque aunque intentan matarme ninguno lo consigue. De hecho, ya estoy tan acostumbrada a ellos que cada vez son más espectaculares en plan Jackie Chan o CSI. E incluso voy introduciendo mujeres en ellos a las que intento ligar como si de una película erótica de serie B se tratara. No quiero ni mirar el significado no vaya a ser que sea una premonición maligna y luego a ver quién va tranquila por la calle.
Después de todos los sueños, sueños son. Y los míos siempre están relacionados con mis vicios. Y si no...¿creéis que es normal soñar con una mujer disfrazada de rey de copas? El mus me está haciendo perder la cabeza...
 
Dimes, diretes y el loco de la colina
Llevo todo el día flipando en colores como si de un ochentero harto de LSD se tratara. Me han metido en una historieta universitaria de dimes y diretes de la que nada tengo que ver. Y cada día que pasa me sorprendo más aún de los entresijos de los cotilleos. Y me pregunto, más aún si cabe, que si la gente es tan historiadora, ¿por qué no se meten a hacer de Cristóbal Colón, se suben a una carabela con unas velas rajaditas de arribita a abajito como diría Flanders y se pierden cuatro o quince años por el Atlántico como los patos del anuncio? En fin pongamos punto y final a este tema diciendo que la gente es muy envidiosa. Y punto pelota.
Aunque hay otra cosa universitaria que me preocupa más aún. Y no, no es ese pedazo 8'71 que he sacado:
Ayer mientras comía, alguien tocó a Rita por la espalda como si de un amigo de toda la vida se tratara y, de repente, apareció un chico-chaval-señor-hombre completamente desconocido para ella y para sus ojos que soltó con la sonrisa más grande y más feliz que ella había visto en su vida:
- ¡¡¡¡Hooooombre, Rita!!!! ¿Qué tal?
Rita se fue poniendo de todos los colores del arco iris uno por uno. Mientras pensaba quién sería aquel tipo que se sabía hasta su nombre y le saludaba como si fueran amigos desde que se sacaban pelotillas de la nariz recíprocamente en el jardín de infancia, ella intentaba que no se diera cuenta que no sabía quién era. Así que le siguió el rollo mientras le repasaba como si de Robocop se tratara. ¿Qué le podía preguntar? E inhaló una gran bocanada de aire contaminado gracias a los bocadillos de bacon y tortilla y dijo:
- ¿Qué....qué...tal...los exámenes?
Rezó para que fuera un estudiante y no uno de mantenimiento. El sudor le corría por la frente y desde la mandíbula goteaba hasta llegar al suelo donde había formado un charco tan grande como el Pacífico. Mientras su mente intentaba descifrar quién era seguía el maldito juego designado por el azar. Hasta que, ¡voilá! el individuo preguntó por unos sujetos amigos suyos a los que yo sí que conocía. Hay que decir que desde que había llegado no dejaba de sonreír y de mirarme como si le faltaran tres, cuatro o nunca hubiera tenido un tornillo en la cabeza.
- Sí, los individuos están allí al fondo.
Y mientras el sujeto extraño se alejaba a zancadas con su todavía sonrisa a cuestas, su mente seguía intentando dilucidar el día que había conocido a semejante fauna.
Pero hoy ha habido más. Le vislumbré al fondo de la cafetería. Venía andando por el pasillo en dirección a mí con una jarra de agua vacía en las manos. Menos mal que el grifo estaba antes de llegar a mi posición. Aún así me vio. La maldita sonrisa apareció. Se acercó a mí para decir un:
- Vengo a por....agua. ¡Uy! Me...he...pasado...el.........grifo. Adiós....Rita. Voy...a por...agua.
Y se ha vuelto a alejar con su sonrisa...de trastornado. Me han empezado a casteñetear los dientes y temblar las piernas. Se ha pasado dos horas mirándome de reojo y haciendo como que se estiraba para observar de refilón.
Mañana me llevo un bate en la mochila.