Here She Comes... Miss Rita The Singer
Existen dos palabras que te abrirán muchas puertas: TIRE y EMPUJE
Acerca de
Rita the Singer un día se dio cuenta que tenía que contarle su tragicómica vida al mundo lésbico. Que uno le intentara mear por la calle no le ocurre a cualquiera... ecoestadistica.com
Sindicación
 
Mecanotaquigráfica del amour
Cuando son jóvenes los niños suelen ser apuntados por sus progenitores a actividades apasionantes. Léase fútbol, judo, arpa, contorsionismo,... Los míos, no. Los míos me apuntaron a mecanografía que era algo muy interesante y didáctico (para mi futuro de secretaria, suponía yo).
El primer día de clase me sentaron en una silla de la que me colgaban los pies más de 10 centímetros y donde mis dedos meñiques se metían entre las teclas por la poca fuerza que tenía en ellos. Claro está que el hecho que yo aprendiera con una Olivetti de esas que se te caen en un pie y te lo destrozan para toda la vida también influyó. Y con el repiqueteo de las teclas me pasé un año y medio donde mi saqué mi maravilloso título de mecanógrafa de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País (¡toma ya!) gracias a mi método Caballero. Más que estudiar mecanografía, parece que estuviera opositando para caballero de la Mesa Redonda.
Tras la mecanografía llegó la taquigrafía: ese bonito arte de redactar en signos lo que el interlocutor va diciendo. La gente de mi edad me reitera una y otra vez que en realidad me invento los signos y que todo es una de mis viles mentirijillas para regocijo personal. Pero yo sé fehacientemente que vosotras me creéis.
Cuando aprendí los signos, la profesora me empezó a dictar de libros. Ahí llegó mi trauma. Empezó con Momo, una novela maravillosa que ha llegado a ser mi libro favorito. Pero tras Momo, llegaron los libros de Danielle Steel. Imaginaos a una señora dictando a 60 palabras por minuto con una entonación pulcra donde vocalizaba como si le fuera la vida en ello y con un tono bastante alto puesto que yo lo tenía que oír por encima del ruido de las máquinas de escribir adyacentes. Y los textos eran del tipo: "Kassandra esperaba pacientemente en la cama a que su hombre llegara de la cuadra y le depositara, en la boca primero y en el resto del cuerpo después, el beso que llevaba esperando desde el amanecer. Allí, sobre la cama, se poseyeron y se prometieron amor eterno." Y yo con 12 añitos copiando esas cosas. Al final le cogí cariño a la dichosa Kassandra. Y a una de mis compañeras también le cogí mucho "cariño"... Pero eso ya es harina de otro costal.
PD: Como sé que estáis muy pendientes de vuestro amado y queridísimo Jerry Lewis, os digo que ya ha salido del hospital y que su infarto sólo ha sido "leve". Se ha ido a descansar a su rancho de Patchoulandia donde le han restringido todos los vasos de tubo.
 
Yo no quiero
Yo no quiero un amor civilizado con recibos y escena del sofá;
Mis ligamentos internos del menisco rotuliano siniestro han muerto.
yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar.
Raúl tiene la culpa.
Yo no quiero vecinas con pucheros; yo no quiero sembrar ni compartir;
Amy, prepárate, que tus palabras de "Raúl está muerto" todavía colean.
yo no quiero catorce de febrero ni cumpleaños feliz.
Mañana pienso ir a husmear la presentación del diario de la aupair bollo.
Yo no quiero cargar con tus maletas; yo no quiero que elijas mi champú;
Me ocultaré entras las barbas de los gays osos que ojean las pelis porno subiditas de tono.
yo no quiero mudarme de planeta, cortarme la coleta, brindar a tu salud.
O, mucho mejor, me disfrazaré de uno de ellos.
Yo no quiero domingos por la tarde; yo no quiero columpio en el jardín;
La barba ya la tengo.
lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí.
El Orgullo se acerca irremediablemente.
Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres
Me pienso si ir. En realidad yo soy una hetero con dudas.
porque el amor cuando no muere mata porque amores que matan nunca mueren.
Me hago pasar por lesbiana por si alguna vez Kira Miró llama a mi puerta.
Yo no quiero juntar para mañana, no me pidas llegar a fin de mes;
Un señor de cincuenta años barrigón me ha elegido para ser la mujer de su hijo
yo no quiero comerme una manzana dos veces por semana sin ganas de comer.
Es una pena que yo sea sueca y no le haya entendido
Yo no quiero calor de invernadero; yo no quiero besar tu cicatriz;
Jeg er fra Norge.
yo no quiero París con aguacero ni Venecia sin ti.
Ah! Pues no, entonces soy de Noruega.
No me esperes a las doce en el juzgado; no me digas "volvamos a empezar";
 
Pesadillas
Me ha impresionado tanto la foto de Jerry Lewis de mi post anterior que he decidido producir un pequeño mail de mi invención y distribuirlo a mis contactos:
Esta foto fue tomada en una cena en Nueva York en honor a Jerry Lewis. Poco después éste ha sufrido un infarto.

Se ha dicho que si recibes esta imagen y no la mandas por lo menos a cinco personas el mismísimo Jerry Lewis vendrá por las noches vestido de Frodo Bolson para incrustarte el mismo vaso en tu boca.

Éste correo llegó a manos de un infante llamado Nacho Vidal. Tras pensar que este mail era una tontería lo mandó a la papelera. Esa misma noche, Jerry Lewis le visitó y como castigo le engordó su instrumento para que no le cupiera nunca más en un vaso de tubo como el de la foto.

Falete recibió este mail de su novio Perico el de los Palotes quien le advirtió que mandara este mail y dejara de cantar a lo Rocío Jurado. Falete pasó del mail, Jerry Lewis le visitó y... ¡qué decir de cómo se ha quedado!.

Mándalo por lo menos a 5 personas o... ¡JERRY LEWIS TE BUSCARÁ!


¡Que tengáis dulces sueños!
 
Cajón de sastre
- Mi madre ha hecho limpieza general en mi cuarto. No es que yo sea una desordenada, es que ella es una maniática. Ha retirado hasta la mesa del ordenador y no ha aparecido el caparazón del caracol. Viendo lo que pasa en el resto de España, ¿No habrá sido un secuestro express?

- He leído que a Jerry Lewis le ha dado un infarto. No sería nada sorprendente si en la noticia no hubiera habido un link a esta foto: Me ha dado miedo, mucho miedo.

- Existe un compañero de clase, alias Tiquismiquis, que hace tiempo vio que entre mis archivos compartidos del Emule estaban veintitrés videos de las de Hospital Central. Le preguntó al Capitán Miketa si él sabía algo y el pobre le tranquilizó diciendo que sería algo de mis hermanos, que lo usarían para ponerse a tono. El caso es que sé fehacientemente que a Tiquismiquis le gusto un poquito porque somos igual de maniáticos. Pero a lo que voy es que presiento que me ha cazado definitivamente mi desviación porque al preguntarme qué hombre famoso me gustaba me he quedado un minuto cronometrado pensando. Para terminar diciendo que Jude Law. ¡Si le odio!

- ¿Por qué siendo una informática en ciernes, con todo el progreso tecnológico y cambios cada dos por tres que ello conlleva llevo tan mal que me cambien el diseño de mi noticiario digital?

- ¿Cómo pretendía Ucrania ganar esta tarde si iban vestidos de amarillo?

- ¿Algún día veré a mi vecino adolescente clavadito a Falete haciendo un show en el Black & White vestido de Rocío Jurado?

PD1: Estoy en conversaciones para traer un calvo a mi blog y hacerle una entrevista sobre su aseo diario.
PD2: Voy a tener pesadillas con Jerry Lewis.
 
Cruel y Tierno
Después de cinco días encerrada en un búnker rezando para que el fin del mundo no llegara, o si llegaba que pasara de largo, he decidido salir. Se me empezaban a acabar las gominolas y tenía demasiado relamidas las fotos de Kira Miró.
Para comenzar bien el renacer del mundo he invitado a la Filóloga a ver una obra de teatro. ¡Qué digo una obra de teatro! La obra de teatro. Y no sólo porque saliera Aitana Sánchez Gijón, si no porque iba de...esto...sí, hombre... que salía también... este pedazo de actor... ¡Vale! ¡Sí! ¡Sólo ha sido para que se deleitara con la Aitana! La verdad que la mujer no está nada mal a sus 38 añitos. De hecho, a mí me ha empezado a gustar y todo. Y mucho. Su fuerza en el escenario me ha encogido el alma. Su fuerza o sus gritos. Madre mía los pulmones que tiene esta chica. La obra se llama Cruel y Tierno y está en el teatro Valle-Inclán de Lavapiés por si acaso también sois devotas de la Aitana. Aunque ya podéis correr porque se acaba el domingo.
Otra cosa mariposa. Ayer tuvimos un agrio (nunca mejor dicho) debate a la hora de la comida. Cogimos la vinagrera y no caía apenas vinagre (que por cierto estaba bastante turbio). Nos dimos cuenta que el pequeño agujerito que tienen arriba en la tapa había sido quemado. Pregunta para las sociólogas: ¿Por qué hay tanto gilipollas suelto? Pregunta para las físicas: ¿Por qué no caía apenas vinagre? Pregunta para las químicas: ¿Por qué estaba turbio? Pregunta para el resto: ¿Hasta dónde se lavan los calvos la cara? Ardo en deseos de leer vuestras respuestas.
 
La ingenuidad llevada al extremo
A veces me sorprendo de lo ingenuo que puede llegar a ser el Capitán Miketa. Otra veces me sorprendo de lo perra que puedo llegar a ser yo. No tengo la culpa si él se cree todo lo que le cuento y él no tiene la culpa de ser hombre, digo de ser ingenuo. Ayer salió el tema de los pezones y le dije que los míos eran retráctiles. El tío se quedó flipado.
- ¿Retráctiles? ¿De verdad?
- Claro. Flipante. ¿Tú no te habías dado cuenta que nunca voy empitonada?
- Sí, es cierto. Nunca vas así. Entonces...¿se van para dentro?
- Claro Capitán Miketa. Es un ejercicio del pectoral.
Y se fue tan contento. Le iba a contar que era mentira pero luego me lo paso tan bien cuando lo suelta por ahí y las carcajadas hacen que me den tirones en las comisuras de los labios...
Este hecho tiene precedentes, claro está. Tan increíbles como desternillantes. Fue uno día de mediados de diciembre. Yo llevaba en la mochila unos cuantos de christmas para mis tíos que mi padre me había encargado echar al buzón. Como apunte hay que reseñar que mis abuelos pusieron a una hija y un hijo el mismo nombre, pero uno en masculino y otro en femenino. Cosas antiguas, se lo pusieron primero a mi tía pensando que no tendrían más hijos y luego, al venir otro niño, también se lo pusieron para que se siguiera la tradición del nombre de mi bisabuelo. Esa noche me emborraché muchísimo, tanto que le buscaba la palanca en el asiento delantero a un coche de cinco puertas para echarlo hacia detrás y meterme dentro. Llegado un momento de la noche, se me cayeron las cartas al buscar el dinero. El Capitán Miketa leyó los destinatarios y me preguntó el porqué de tener dos tíos llamados igual. Yo le contesté:
- Pues porque en realidad es uno sólo. Tengo un tío transexual y es que todavía no sabemos con qué nombre mandárselo así que lo hacemos a los dos.
Y me quedé tan ancha. Y él se lo creyó a pies juntillas. El problema fue que yo no recordaba haberle contado nada de nada. Un día salió un tema de conversación en el que el Capitán Miketa dijo:
- Sí, Rita como tu tío transexual.
Entre mi cara de asombro, que los ojos se me salieron de las órbitas y que mi mandíbula inferior tocó el suelo me fue muy difícil caminar.
- ¿Yo tengo un tío transexual? Ahora me entero...
- Sí...el... de...los Christmas...¿no?
Y aún hoy se me saltan las lágrimas de recordarlo.