Here She Comes... Miss Rita The Singer
Existen dos palabras que te abrirán muchas puertas: TIRE y EMPUJE
Acerca de
Rita the Singer un día se dio cuenta que tenía que contarle su tragicómica vida al mundo lésbico. Que uno le intentara mear por la calle no le ocurre a cualquiera... ecoestadistica.com
Sindicación
 
La mujer del saco
Hoy he visto a una persona que me ha recordado un suceso que me pasó hace unos cuantos millones de años.
Solía pasarme con la Ursurpadora y con Pseudo-rica un par de horas todas las mañanas en una cafetería al lado del instituto desayunando. No, no estábamos comiendo las dos horas. Era una hora de desayunar y otra de intento de tertulia intentanto oírnos con los 40 dB que provocaban las hordas de marujas que se sentaban rodeándonos. Nunca las tostadas de pan de barra me han vuelto a saber igual de bien.
Un día, estábamos las tres devorando ellas sus croissants y yo mi adorada tostada cuando, de repente, entró una mujer muy muy muy muy poco agraciada en todo por la puerta y claro, en plena edad del pavo dije:
- Mirad, la mujer del saco.
Pseudo-rica se empezó a reír pero la Usurpadora dijo:
- Es mi tía.
Y yo como no puedo estar callada y pensaba que me estaba tomando el pelo dije:
- Sí, claro. Y cuando tu madre te contaba cuentos de pequeña te amenazaba con que iba a venir la tita si no te dormías, ¿no?
Su semblante serio todavía no había estallado en carcajada que era lo que yo esperaba. Y pasaron dos, tres, cuatro segundos y..., en ese momento, quise morir. Irme al Aconcagua y perderme entre una tribu de aztecas o mayas o lo que hubiera allí. No sé qué tribu andaba por aquellos lares porque las clases que me saltaba eran las de Historia. Mi cara se puso de un color asi como rojizo pardusco intenso y me empezó a faltar el aire. Ni que decir tiene que a Pseudo-rica se le heló la risa. ¡Era su tía de verdad! La Usurpadora se levantó a saludarla. Mientras mi tostada había empezado a dar vueltas concéntricas en el estómago intentando salir. Cuando la Usurpadora volvió sólo me dijo:
- ¡Pues es bollera!
Y encima era del gremio...
 
Comentario:
Algo parecido sucedió en una pequeña ciudad. Una jovencita se dirigia a clase cuando vio unos metros por delante a una chica de un curso superior a la que llamaban "Cindy", (o eso creía ella). Decidió gritar y llamar su atención para hacer el camino juntas: Cindy Cindy!!, pero Cindy no aminoraba la marcha y miraba hacia atrás de manera despectiva. Una vez en el colegio preguntó a un compañero sobre el porqué de la actitud de Cindy y él respondió: ¿le has gritado Sindi por la calle durante todo el camino?. Sí respondió aquella. Joder, tía, que no se llama así, que le dicen Sindi de "sindientes", boba!. Al parecer la Cindy o Sindi de marrar tenía una caja de dientes que era un muestrario de caninos e incisivos propios de un tiranosaurus rex. Moraleja: la pata la metemos tod@s y de qué manera, amiga!
saludos
 
Comentario:
Jajajajajajaajaja! Joer!! Niña, creo que eres invencible porque si con eso no te dio un jamacuco...
Besines loca!
No