Hormigaaaaaaaaas!
Hace veinte minutos estaba aburrida de no hacer nada y he decidido salir un poco a la terraza a conversar con los pájaros que posee mi progenitor. Les he dedicado unos pío, pío, pío. Os lo digo en lenguaje humano para que lo entendáis. En lenguaje jilgueril sería: pisvis, pisvis, pisvis. No me han contestado como siempre. Se dedican a piarme como descosidos porque no me conocen. ¡Y eso que llevo viviendo aquí más que ellos! En fin, he mirado para abajo porque sabía que Flavia iba a venir en breves instantes. Tiene como una especie de resorte. En cuanto me ve decirle algo a los pájaros, viene corriendo. No sé si porque se piensa que se lo digo a ella o porque soy suya y no entiende cómo se me ocurre decirle algo a otro animal que no sea ella.
El caso que al mirar hacia abajo vi sus lindos comederos (de Flavia y de Groompy) con piensecito marroncito de pollo y ternera y con un aliño de... de... ¡hormigas! Habían hecho una muralla hormiguil y se habían izado impunemente hasta el cacharro, robándoles el pienso como aquellas películas del pato Donald cuyas hormigas eran más listas que el pobre pato.
He cogido los cacharros y me he puesto a desinsectarlos bola de pienso a bola de pienso. La proporción era cercana a una bola-una hormiga. Como yo soy muy sentida con los animalitos, a las hormigas no las mataba, las dejaba otra vez en el suelo. Pero ellas como no son sentidas con los humanitos, se han dedicado a morderme. Ahí ha sido cuando me ha entrado el miedo. Las he gritado para intimidarlas pero no ha habido manera. Al final ha sido una masacre.
Al terminar, he actuado también de cascos azules. Las he dejado dos bolas de pienso en la boca del hormiguero. A lo mejor me nombran Hormiga Honorífica de la Paz.
Editado 24 horas después para decir: ¡Mierda! ¡Las hormigas se han rearmado! ¡Me han vuelto a hacer lo mismo! Me siento como EEUU. Ellas, símiles de las guerrillas vietnamitas. Aquí como allí, han ganado ellas.
El caso que al mirar hacia abajo vi sus lindos comederos (de Flavia y de Groompy) con piensecito marroncito de pollo y ternera y con un aliño de... de... ¡hormigas! Habían hecho una muralla hormiguil y se habían izado impunemente hasta el cacharro, robándoles el pienso como aquellas películas del pato Donald cuyas hormigas eran más listas que el pobre pato.
He cogido los cacharros y me he puesto a desinsectarlos bola de pienso a bola de pienso. La proporción era cercana a una bola-una hormiga. Como yo soy muy sentida con los animalitos, a las hormigas no las mataba, las dejaba otra vez en el suelo. Pero ellas como no son sentidas con los humanitos, se han dedicado a morderme. Ahí ha sido cuando me ha entrado el miedo. Las he gritado para intimidarlas pero no ha habido manera. Al final ha sido una masacre.
Al terminar, he actuado también de cascos azules. Las he dejado dos bolas de pienso en la boca del hormiguero. A lo mejor me nombran Hormiga Honorífica de la Paz.
Editado 24 horas después para decir: ¡Mierda! ¡Las hormigas se han rearmado! ¡Me han vuelto a hacer lo mismo! Me siento como EEUU. Ellas, símiles de las guerrillas vietnamitas. Aquí como allí, han ganado ellas.
Comentario:
Con las hormigas no se puede tener piedad, si dejas una sola...volverán todas las demás.
Tu blog sigue siendo el más divertido.U beso!
Tu blog sigue siendo el más divertido.U beso!
Comentario:
Jaaaaaajaaaaaaaaaaa.
Comentario:
joer, menudas aventuras...tu casa parece jumanji ;-)
besillos
besillos
Comentario:
Juasjuasjuas!!! Madre mía cómo le siente el calor a algunas... estás fatal!!!
(eso es lo que tú quieres... un BAR lleno de CULONAS... Y sí, el Barça seguirá ganando durante las próximas vidas!)
Besillos! miedo me das! jeje
(eso es lo que tú quieres... un BAR lleno de CULONAS... Y sí, el Barça seguirá ganando durante las próximas vidas!)
Besillos! miedo me das! jeje
