No es serio este cementerio
Hoy he iniciado mis trámites burocráticos para empezar a ser una chica de prácticas (informáticas, claro está) y dejar de ser una zapatera para toda la vida. No pienso oler apestosos pieses nunca más. Aunque hoy haya llamado para saber a qué hora entro mañana (¡No! ¡Adiós vacaciones!) y me hayan dicho que me echan mil de menos, que necesitan mi cachondeo para sobrevivir entre hordas de cajas de zapatos. Nunca me había dado tanta pena irme de un trabajo. Normal, nunca me había ido de ninguno.
De camino a casa he recordado cuando mi hermano Barriguitas trabajaba de vigilante en un cementerio. Por aquellas fechas yo debería tener entre seis y ocho años. Mi padre y yo solíamos ir a llevarle la comida. Mientras él devoraba la apetitosa preparación de mi madre, yo me dedicaba a husmear el cementerio de cabo a rabo. Aunque suene macabro, me dedicaba a hacer estadísticas: la persona más mayor, la más joven, la lápida que estaba más bonita,... Y así cada día. Y alguna noche. Y nunca me dio miedo. Supongo que tampoco sabía muy bien qué significaba la muerte. También he de decir que nunca llegué a ver un entierro. A las horas que iba yo allí sólo había millares de gatos vagabundeando. Sólo llegué a ver un entierro de un señor famoso con bigote una tarde de verano. Aunque probablemente lo soñara. El verlo, porque el señor está allí.
Años después, con doce o trece años, una de las paredes del cementerio que hay en mitad de mi ciudad se vino abajo. Es el típico cementerio que estaba a las afueras y cuando la ciudad empezó a crecer, lo devoró y se quedó como ornamento. El caso es que pasé por delante del muro derruido con mi amiga Delincuente juvenil y, viendo de lejos tanta tumba y tanta cruz, la dije: Cosas así me hacen tener vocación de monja. Y ella muy seria me dijo: Rita, eres la persona con menos vocación de monja que he conocido en la vida. Tan grabado se me quedó que me volví atea. Aunque puede ser que fuera una especie de venganza por haberla llamado ninfómana durante dos semanas sin que ella supiera lo que significaba...
De camino a casa he recordado cuando mi hermano Barriguitas trabajaba de vigilante en un cementerio. Por aquellas fechas yo debería tener entre seis y ocho años. Mi padre y yo solíamos ir a llevarle la comida. Mientras él devoraba la apetitosa preparación de mi madre, yo me dedicaba a husmear el cementerio de cabo a rabo. Aunque suene macabro, me dedicaba a hacer estadísticas: la persona más mayor, la más joven, la lápida que estaba más bonita,... Y así cada día. Y alguna noche. Y nunca me dio miedo. Supongo que tampoco sabía muy bien qué significaba la muerte. También he de decir que nunca llegué a ver un entierro. A las horas que iba yo allí sólo había millares de gatos vagabundeando. Sólo llegué a ver un entierro de un señor famoso con bigote una tarde de verano. Aunque probablemente lo soñara. El verlo, porque el señor está allí.
Años después, con doce o trece años, una de las paredes del cementerio que hay en mitad de mi ciudad se vino abajo. Es el típico cementerio que estaba a las afueras y cuando la ciudad empezó a crecer, lo devoró y se quedó como ornamento. El caso es que pasé por delante del muro derruido con mi amiga Delincuente juvenil y, viendo de lejos tanta tumba y tanta cruz, la dije: Cosas así me hacen tener vocación de monja. Y ella muy seria me dijo: Rita, eres la persona con menos vocación de monja que he conocido en la vida. Tan grabado se me quedó que me volví atea. Aunque puede ser que fuera una especie de venganza por haberla llamado ninfómana durante dos semanas sin que ella supiera lo que significaba...
Comentario:
rita pues ten en cuenta que se dice que las monjas son las que esconden más secretos... debe ser por todo lo que les cubre la ropa...
Besitos.... pero recatados.
Besitos.... pero recatados.
Comentario:
JAJJAJAJ!
Te había visto comentar, y hoy me he metido por aquí y te he leído, eres una cachonda!!! tienes que ser una LIE sí o sí!!!
Besos y ya no te pierdo la pista!
Te había visto comentar, y hoy me he metido por aquí y te he leído, eres una cachonda!!! tienes que ser una LIE sí o sí!!!
Besos y ya no te pierdo la pista!
Comentario:
yo tb, estadisticas cada vez que ibamos al pueblo, y claro, pasabamos por el cementerio, era pekeño y me recorria todos los rincones, hasta que una vez vi "algo" y mi madre ya no me soltaba mas la mano
Comentario:
Mucha suerte para el nuevo curro!.
Y mira que bien, ahi que te pres
Y mira que bien, ahi que te pres
Comentario:
Me ha dado yuyu lo de las estadísticas...Y lo de ninfómana,un puntazo!
(No me presenté,fue tu comentario tranquilizador!xD)
(No me presenté,fue tu comentario tranquilizador!xD)
Comentario:
Un gato? iooooo? Io no soyyyyy! Si era una forma de camelarme para que me cambie de club, lo haces fatal, club :P
Comentario:
Jajajajaja!! Lo tuyo no tiene nombre!!!
Ey que me han dicho que tienes una foto de un gatillo guapisimo por aqui y me la he perdido!!!
Donde anda??
Ey que me han dicho que tienes una foto de un gatillo guapisimo por aqui y me la he perdido!!!
Donde anda??
Comentario:
Según lo leia me ha venido a la cabeza una escena d una película...seguiré pensando.1besete
