Un fin anunciado
-¿Y ahora qué? - me pregunté en voz alta mientras pasaba la última hoja del libro que me había acompañado durante tres cortas horas.
Al oírme hablar a esas horas de la madrugada, Flavia levantó su peluda cabeza del nórdico intentando dilucidar si aquellos sonidos salidos de mi boca eran una orden hacia ella o meramente otro de los episodios de locura de su ama. Intuyendo que era esto último, no se inmutó. Tras un instante de miradas cruzadas, debió de pensar que bajo el nórdico estaría más cómoda y rascó el edredón para que le permitiera el paso.
Yo seguía ahí, sin querer pasar la última hoja, jugueteando con ella como si de un mechón de pelo se tratara. Cerrar el libro supondría aceptar que tendría que esperar un año más para saber el desenlace. La otra posibilidad era raptar a la autora, pero teniendo en cuenta la compañera de rapto que me había buscado, digna de las peores películas de Bud Spencer y Terence Hill, mejor sería buscar otra solución. Me sentía como cada marzo cuando se acaba mi serie de desviadas favorita y me cuesta horrores tener que esperar hasta enero del año siguiente para poder disfrutar otra vez de sus contoneos en la pantalla de mi ordenador personal. Aunque a lo mejor lo que más me cuesta no es esperar si no hacerme a la idea de que tengo que esperar. En la cabeza me revoloteaban millones de preguntas: ¿Qué pasará con Pitita y Petronila? ¿Por qué me recuerda a la historia más famosa de la bollosfera? Si todo el mundo sabe que Epi y Blas son gays, ¿por qué no se casan?
El reloj dio las cuatro y cuarto de la madrugada y por fin me decidí a pasar la última página. Los millones de virus que habían decidido invadir mi estómago los últimos tres días parecía que se estaban apaciguando ante los últimos coletazos del libro. Si no supiera que no son más que seres unicelulares, me plantearía el hecho de que ellos también estaban expectantes por el final del libro. Dejé el libro sobre mi mesita de noche, me enrosqué en el nórdico sintiendo el cuerpo de Flavia apoyado en mis riñones cual manta eléctrica canina y apagué la luz. Mientras cerraba los ojos me di cuenta que estaba esbozando una sonrisa de felicidad... literaria.
Al oírme hablar a esas horas de la madrugada, Flavia levantó su peluda cabeza del nórdico intentando dilucidar si aquellos sonidos salidos de mi boca eran una orden hacia ella o meramente otro de los episodios de locura de su ama. Intuyendo que era esto último, no se inmutó. Tras un instante de miradas cruzadas, debió de pensar que bajo el nórdico estaría más cómoda y rascó el edredón para que le permitiera el paso.
Yo seguía ahí, sin querer pasar la última hoja, jugueteando con ella como si de un mechón de pelo se tratara. Cerrar el libro supondría aceptar que tendría que esperar un año más para saber el desenlace. La otra posibilidad era raptar a la autora, pero teniendo en cuenta la compañera de rapto que me había buscado, digna de las peores películas de Bud Spencer y Terence Hill, mejor sería buscar otra solución. Me sentía como cada marzo cuando se acaba mi serie de desviadas favorita y me cuesta horrores tener que esperar hasta enero del año siguiente para poder disfrutar otra vez de sus contoneos en la pantalla de mi ordenador personal. Aunque a lo mejor lo que más me cuesta no es esperar si no hacerme a la idea de que tengo que esperar. En la cabeza me revoloteaban millones de preguntas: ¿Qué pasará con Pitita y Petronila? ¿Por qué me recuerda a la historia más famosa de la bollosfera? Si todo el mundo sabe que Epi y Blas son gays, ¿por qué no se casan?
El reloj dio las cuatro y cuarto de la madrugada y por fin me decidí a pasar la última página. Los millones de virus que habían decidido invadir mi estómago los últimos tres días parecía que se estaban apaciguando ante los últimos coletazos del libro. Si no supiera que no son más que seres unicelulares, me plantearía el hecho de que ellos también estaban expectantes por el final del libro. Dejé el libro sobre mi mesita de noche, me enrosqué en el nórdico sintiendo el cuerpo de Flavia apoyado en mis riñones cual manta eléctrica canina y apagué la luz. Mientras cerraba los ojos me di cuenta que estaba esbozando una sonrisa de felicidad... literaria.
Comentario:
epi y blas, el capitán trueno y goliath, asterix y obélix, tintín y el capitán haddock, jabato y crispín, batman y robin, ben-hur y messala....
cuantas mujeres habría en las mismas condiciones??? ahí si q ya no me atrevo a opinar....
kss
cuantas mujeres habría en las mismas condiciones??? ahí si q ya no me atrevo a opinar....
kss
Comentario:
He visto por ahí (sí, porque soy un desviado) dibujitos de Epi y Blas humanizados porculándose vilmente. Anatema, anatema.
Comentario:
Ya era hora de que alguien se atreviera a decir en voz alta lo que todos pensamos sobre los célebres homosexuales de barrio sésamo!!! Por cierto, no os parece sospechoso que la Gallina Caponata tenga tanta pluma y ni un sólo novio a la vista...? Dejo la respuesta a vuestra elección...
Comentario:
Uy, pues me está empezando a entrar un canguelo... que a lo mejor no te veo! Que estáis todas trastornadas! :P
O a lo mejor venzo al canguelo y finalmente te raptamos y no hay presentación! :O
O a lo mejor venzo al canguelo y finalmente te raptamos y no hay presentación! :O
Comentario:
Tranquila, nena, me verás antes de la presentación... ji ji
Comentario:
Ji ji ji!!!
Esto es peor que las pausas para publicidad, eh???
P.D.: No me cogeréis viva!!!
Esto es peor que las pausas para publicidad, eh???
P.D.: No me cogeréis viva!!!
Comentario:
Gu-a-u Ritiña!!
Joer niña... mira hoy te digo que si tengo que hacer un cursillo de raptadora profesional, lo hago, que hoy te mereces la ayuda en el secuestro ;)
Besillos y pasa buena semana!
Joer niña... mira hoy te digo que si tengo que hacer un cursillo de raptadora profesional, lo hago, que hoy te mereces la ayuda en el secuestro ;)
Besillos y pasa buena semana!
Comentario:
jajajajajajaj.epi y blas gays????
seguro que no se casaron pq la ley no habia salido todavia
besines....
pd, en mi post se comprueban los ipies tambien y no vale repetir.....
seguro que no se casaron pq la ley no habia salido todavia
besines....
pd, en mi post se comprueban los ipies tambien y no vale repetir.....
