Desconfianza
Una tarde de Marzo en una cafeteria del centro mi amigo Rafa y yo conversabamos sobre nuestras vidas. Como de costumbre, haciamos un repaso de nuestro fín de semana. Cuando le ví aparecer por la puerta ya sabía que habían sido unos dias algo movidos.
Rafa me relató lo que le había sucedido hacía un par de noches saliendo de marcha por Chueca. Un momento muy esperado por él fue el encontrarse con su hasta aquel momento "amor platonico", el cual trabajaba en su misma empresa. Lo que podía haber sido un momento bonito se convitió en pesadilla cuando este le reconoció que le quería...pero no precisamente para tener una maravillosa relacion sentimental no, le quería para sexo carnal puro y duro.
Haciendo nota de su orgullo y siguiendo a raja tabla su regla de no acostarse con nadie sin esperar algo más le mando a paseo más rapido que lo que canta un gallo. Probablemente si este en otro momento se lo pidiera otra vez se lo pensaría, y es que amigos no es tan facil escapar de las garras del amor..aunque sea imaginario y vivido por uno de los componentes de la pareja.
Cuando la noche no podía ir a peor y con un par de copas de más en el cuerpo, sucedió algo que me dejó perplejo. Se disponía a coger el primer metro de la mañana a eso de las 6.35. Su cama le esperaba 14 paradas de metro al sur. En el anden sólo estaban él, unos malnacidos y su desafortunada noche. cogiendole por el cuello y sin mucho esfuerzo ni valentía le tiraron al suelo del andén. Le quitaron el movil, la cartera y su dignidad. Esto no fue suficiente para ellos, su ansia de quedar por encima ante un indefenso y alcoholizado chico gay les llevo a golpearle la cara. Esto devolvió a mi amigo a la realidad, una realidad donde sólo puedes cuidar tu mismo de tu vida, una realidad donde nadie da un duro por nadie, donde una persona no puede fiarse ni de su propia sombra.
Y es que ¿ Hasta que punto estamos a salvo de este mundo que nos rodea?
Tenemos relaciones que se repiten, duros golpes que a pesar del tiempo permanecen en nuestro interior. Nos atracan, utilizan, nos ponen los cuernos y a pesar de todo seguimos con nuestras vidas.
¿Estamos destinados a desconfiar de todo y de todos como dice una canción por que el mundo nos ha hecho así? Y si esto es de esta manera ¿Por que reincidimos y acabamos confiando en la gente a sabiendas que probablemente nos darán otra puñalada?
Quizás seamos masocas afectivos. Tambien es cierto que el que no se arriesga no gana, o eso dicen...
Sin amor no hay vida, está claro, pero el amor es como caminar sobre un hilo fino. Somos trapecistas que para seguir existiendo necesitamos caminar por esa fina cuerda sin red, sabiendo que una leve brisa nos derribará y tendremos que volver a empezar el camino magullados.
Nuestra existencia esta unida a un continuo intento en el que nuestras experiencias pasadas nos han dejado marcas. Nuestra vida es una continua lucha por alcanzar algo que en un principio desconfiamos, un futuro incierto por el que merezca la pena, valga la redundancia, vivir.
Rafa me relató lo que le había sucedido hacía un par de noches saliendo de marcha por Chueca. Un momento muy esperado por él fue el encontrarse con su hasta aquel momento "amor platonico", el cual trabajaba en su misma empresa. Lo que podía haber sido un momento bonito se convitió en pesadilla cuando este le reconoció que le quería...pero no precisamente para tener una maravillosa relacion sentimental no, le quería para sexo carnal puro y duro.
Haciendo nota de su orgullo y siguiendo a raja tabla su regla de no acostarse con nadie sin esperar algo más le mando a paseo más rapido que lo que canta un gallo. Probablemente si este en otro momento se lo pidiera otra vez se lo pensaría, y es que amigos no es tan facil escapar de las garras del amor..aunque sea imaginario y vivido por uno de los componentes de la pareja.
Cuando la noche no podía ir a peor y con un par de copas de más en el cuerpo, sucedió algo que me dejó perplejo. Se disponía a coger el primer metro de la mañana a eso de las 6.35. Su cama le esperaba 14 paradas de metro al sur. En el anden sólo estaban él, unos malnacidos y su desafortunada noche. cogiendole por el cuello y sin mucho esfuerzo ni valentía le tiraron al suelo del andén. Le quitaron el movil, la cartera y su dignidad. Esto no fue suficiente para ellos, su ansia de quedar por encima ante un indefenso y alcoholizado chico gay les llevo a golpearle la cara. Esto devolvió a mi amigo a la realidad, una realidad donde sólo puedes cuidar tu mismo de tu vida, una realidad donde nadie da un duro por nadie, donde una persona no puede fiarse ni de su propia sombra.
Y es que ¿ Hasta que punto estamos a salvo de este mundo que nos rodea?
Tenemos relaciones que se repiten, duros golpes que a pesar del tiempo permanecen en nuestro interior. Nos atracan, utilizan, nos ponen los cuernos y a pesar de todo seguimos con nuestras vidas.
¿Estamos destinados a desconfiar de todo y de todos como dice una canción por que el mundo nos ha hecho así? Y si esto es de esta manera ¿Por que reincidimos y acabamos confiando en la gente a sabiendas que probablemente nos darán otra puñalada?
Quizás seamos masocas afectivos. Tambien es cierto que el que no se arriesga no gana, o eso dicen...
Sin amor no hay vida, está claro, pero el amor es como caminar sobre un hilo fino. Somos trapecistas que para seguir existiendo necesitamos caminar por esa fina cuerda sin red, sabiendo que una leve brisa nos derribará y tendremos que volver a empezar el camino magullados.
Nuestra existencia esta unida a un continuo intento en el que nuestras experiencias pasadas nos han dejado marcas. Nuestra vida es una continua lucha por alcanzar algo que en un principio desconfiamos, un futuro incierto por el que merezca la pena, valga la redundancia, vivir.
Comentario:
Ya sé que la vida pende de un hilo, y que caemos y volvemos a caer, pero por eso estamos vivos, para equivocarnos y volver a renacer y equivocarnos y asi continuamente. Atentamente huma rojo