Cómo hacer una mamada de antología
Aunque no concibo el sexo de esta manera, tan parcial, pienso que hay que ir concretando para no perdernos en cuestiones teóricas que, poco a poco, irán surgiendo. Es decir, yo entiendo el sexo como algo participativo y más amplio que una felación. Pero este apartado, como tal, aislado, puede integrarse en otros más amplios que vendrán más adelante.
Por tanto, supongamos que hemos iniciado, con otra persona, dos hombres, una sesión de sexo…, que hemos hecho unos preparativos higiénicos oportunos (sí, sí, el jabón no hace daño a la polla ni a los huevos ni al culo)…, y que hemos estado ya jugando uno con el otro, estimulándonos y dándonos placer digamos…, manual y sensitivo.
Ahora se nos plantea la situación y pensamos: “voy a hacerle una mamada que se va a cagar”…
Introducción. Aunque en otra ocasión hablaremos de sexo seguro, las opciones son: a) mamada a pelo, b) mamada con condón (puede probarse con condones sin lubricante o de sabores). En cualquier caso, o allá cada cual según el tipo de pareja que sea, no conviene eyacular en la boca ni tragarse el semen.
Punto primero. No atacar directamente, no ir a chupar a tontas y a locas. El placer se nutre del ansia de placer. Cuanto más deseo haya, más placer. Y eso implica que los estímulos han de ir de menos a más. No podemos empezar mamándola brutalmente pues después de eso…, ¿qué hay?, ¿succionarla con un aspirador?... No, hay que ir poco a poco. Por eso lo primero es agarrar la polla por su base, con una mano y observarla, mirarla, disfrutar de esa visión un rato… Y el otro, estará ya esperando ser tocado.
Punto segundo. Anatomía básica. Hemos de saber que, abreviando, las zonas más sensitivas del sexo masculino, en general, son el glande (el capullo, en plata), la corona (la parte más gruesa del glande) y, especialmente, el frenillo. Estas zonas NO deben ser tocadas en una primera aproximación. Por otra parte, el cuerpo del pene es poco receptivo al placer y los huevos son muy sensibles al dolor, hay que llevar cuidado. De otras zonas hablaremos más adelante.
Punto tercero. Dependiendo si ya antes hemos hechos estímulos manuales o no, una vez que hemos observado esa polla que nos vamos a comer, conviene comenzar una masturbación previa, muy suave (sin apretar y más bien subiendo y bajando la piel del cuerpo del pene, por debajo del glande). Podemos también, a la vez, acariciar los huevos. Todo muy ligero y durante un ratito.
Punto cuarto. Hay que saber que no es lo mismo lamer que chupar (o mamar). Lamer es dar lengüetazos en cualquier parte del sexo. Mamar implica envolver la polla en la boca. Las lamidas están bien como elementos “de paso” pero no pueden constituir en sí la esencia de la mamada. Es difícil correrse sólo con lamidas. Por eso las usaremos como elementos de transición y no durante mucho rato seguido. Para comenzar está bien. Así que iniciaremos la mamada lamiendo el pene desde su base hacia arriba, por todos sus lados, parándonos antes del glande, no recorriendo toda su longitud.
Punto quinto. Después de esta maniobra, finalmente, nos introducimos el glande en la boca. ¿Postura? El mamado puede estar de pie, sentado o acostado. El mamador puede abordarlo desde delante (arrodillado o tumbado encima) o desde el revés (es decir el mamado acostado boca arriba y el mamador aproximándose a la polla desde arriba, desde el vientre). En cualquier caso, en estos primeros momentos hay que hacerlo con mucha suavidad, mamando como hasta medio cuerpo del pene y dejando espacio en la boca para que la polla “baile” un poco. Es decir, que no sienta el mamado que su polla está “aprisionada”. En este punto se pueden y deben hacer unos juegos de lengua rápidos sobre el glande. Esto se prolongará todo lo que se quiera, pero siempre suavemente, especialmente los movimientos mamatorios.
Punto sexto. Descanso. Dejaremos la polla al aire y seguiremos estimulándola mediante masturbación, ahora un poquito más enérgica que cuando empezamos. Así el mamador puede respirar un poco en profundidad para tomar aire. No olvidarse de la otra mano, que ha de estar recorriendo los huevos, el periné, la cara interna de los muslos, …, acariciando discretamente el orificio del culo…. Poco a poco, a la vez que seguimos en esto, besaremos el vientre y todas las zonas ya mencionadas para….
Punto séptimo. Reiniciar la mamada. Volvemos a las chupadas muy suaves para, a los pocos segundos, cuando ya el placer ha recuperado el punto en el que lo dejamos, cambiar de ritmo. Ya no debemos olvidar el trabajo de las manos, que han de seguir trabajando. Con una podemos ayudar a la mamada masturbando el cuerpo del pene que queda por debajo de nuestra boca. Con la otra, ya se sabe: lo huevos, el culito (no dejar de estimular el mismo, será bueno para el final)…. El cambio de ritmo puede ser en velocidad (iremos a ritmo medio, no a tope aún) y/o en intensidad (cerrar la boca sobre la polla para abrazarla bien). Es importante que la mamada no sea “seca”, hay que segregar bastante saliva para que sea todo muy suave. También se pueden alternar movimientos en los que mamamos más longitud de pene.
Punto octavo. Ya llegamos a un punto en que esto se puede prolongar y prolongar. Incluso se pueden invertir los papeles y el mamado pasar a mamador. Siempre luego hay que retomar el juego donde lo dejamos y aumentar la intensidad. Ir poco a poco subiendo de ritmo. Una cosa que da un placer tremendo es, cuando ya estamos en este punto, cerrar la boca bien sobre el pene y mamar hasta media polla bastante deprisa, durante unos segundos, descansar y repetir…. Eso es para volverse loco.
Punto noveno. Vamos a ir un poco más allá y a preparar bien la corrida. Con esa polla que hemos de tener bien llena de lubricante natural (saliva)…. (si había un condón puesto lo podemos quitar) o ayudándonos ahora de lubricante, seguiremos masturbando con amplios movimientos mientras con la otra mano lubricaremos la entrada del culo, sin nada más. Se trata ahora de una triple estimulación: 1. Por un lado masturbando la polla bien lubricada (no se puede secar, sería ir “hacia atrás” en nuestra escalada de estímulo), 2. Con el dedo índice de la otra mano iremos abriendo camino muy poquito a poco en el culo, sólo un dedo y muy lubricado para llegar a estimular la próstata, suavemente, 3. Con la boca ahora nos comeremos los huevos. Os aseguro que esta triple maniobra es, próxima al orgasmo, un delirio. Todo esto, por supuesto es una sugerencia, se puede variar como se quiera.
Punto décimo. De esta manera y procurando que no se seque nada, con buenos salivazos, podéis llevar al orgasmo al mamado alargando el proceso cuanto se quiera y pueda. Cuanto más, mejor. La masturbación final nunca ha de ser opresiva para la polla: rápida pero suave. El mamado, si le es posible, ha de mantener toda la pelvis y el cuerpo lo más relajado posible. Cuando llegue la corrida, no es necesario acelerar mucho el ritmo de la masturbación, así el orgasmo será largo largo… Parecerá que llega mucho antes de lo que es….. Opcionalmente, la corrida puede ser dentro de la boca, incluso tragarse el semen, ya lo dije al principio. Pero no es necesario.
Y así he hecho yo, y me han hecho, las mejores mamadas de mi vida. No es fácil encontrar alguien dispuesto y compatible…. Pero merece la pena.
La mamada más larga de la historia

Por tanto, supongamos que hemos iniciado, con otra persona, dos hombres, una sesión de sexo…, que hemos hecho unos preparativos higiénicos oportunos (sí, sí, el jabón no hace daño a la polla ni a los huevos ni al culo)…, y que hemos estado ya jugando uno con el otro, estimulándonos y dándonos placer digamos…, manual y sensitivo.
Ahora se nos plantea la situación y pensamos: “voy a hacerle una mamada que se va a cagar”…
Introducción. Aunque en otra ocasión hablaremos de sexo seguro, las opciones son: a) mamada a pelo, b) mamada con condón (puede probarse con condones sin lubricante o de sabores). En cualquier caso, o allá cada cual según el tipo de pareja que sea, no conviene eyacular en la boca ni tragarse el semen.
Punto primero. No atacar directamente, no ir a chupar a tontas y a locas. El placer se nutre del ansia de placer. Cuanto más deseo haya, más placer. Y eso implica que los estímulos han de ir de menos a más. No podemos empezar mamándola brutalmente pues después de eso…, ¿qué hay?, ¿succionarla con un aspirador?... No, hay que ir poco a poco. Por eso lo primero es agarrar la polla por su base, con una mano y observarla, mirarla, disfrutar de esa visión un rato… Y el otro, estará ya esperando ser tocado.
Punto segundo. Anatomía básica. Hemos de saber que, abreviando, las zonas más sensitivas del sexo masculino, en general, son el glande (el capullo, en plata), la corona (la parte más gruesa del glande) y, especialmente, el frenillo. Estas zonas NO deben ser tocadas en una primera aproximación. Por otra parte, el cuerpo del pene es poco receptivo al placer y los huevos son muy sensibles al dolor, hay que llevar cuidado. De otras zonas hablaremos más adelante.
Punto tercero. Dependiendo si ya antes hemos hechos estímulos manuales o no, una vez que hemos observado esa polla que nos vamos a comer, conviene comenzar una masturbación previa, muy suave (sin apretar y más bien subiendo y bajando la piel del cuerpo del pene, por debajo del glande). Podemos también, a la vez, acariciar los huevos. Todo muy ligero y durante un ratito.
Punto cuarto. Hay que saber que no es lo mismo lamer que chupar (o mamar). Lamer es dar lengüetazos en cualquier parte del sexo. Mamar implica envolver la polla en la boca. Las lamidas están bien como elementos “de paso” pero no pueden constituir en sí la esencia de la mamada. Es difícil correrse sólo con lamidas. Por eso las usaremos como elementos de transición y no durante mucho rato seguido. Para comenzar está bien. Así que iniciaremos la mamada lamiendo el pene desde su base hacia arriba, por todos sus lados, parándonos antes del glande, no recorriendo toda su longitud.
Punto quinto. Después de esta maniobra, finalmente, nos introducimos el glande en la boca. ¿Postura? El mamado puede estar de pie, sentado o acostado. El mamador puede abordarlo desde delante (arrodillado o tumbado encima) o desde el revés (es decir el mamado acostado boca arriba y el mamador aproximándose a la polla desde arriba, desde el vientre). En cualquier caso, en estos primeros momentos hay que hacerlo con mucha suavidad, mamando como hasta medio cuerpo del pene y dejando espacio en la boca para que la polla “baile” un poco. Es decir, que no sienta el mamado que su polla está “aprisionada”. En este punto se pueden y deben hacer unos juegos de lengua rápidos sobre el glande. Esto se prolongará todo lo que se quiera, pero siempre suavemente, especialmente los movimientos mamatorios.
Punto sexto. Descanso. Dejaremos la polla al aire y seguiremos estimulándola mediante masturbación, ahora un poquito más enérgica que cuando empezamos. Así el mamador puede respirar un poco en profundidad para tomar aire. No olvidarse de la otra mano, que ha de estar recorriendo los huevos, el periné, la cara interna de los muslos, …, acariciando discretamente el orificio del culo…. Poco a poco, a la vez que seguimos en esto, besaremos el vientre y todas las zonas ya mencionadas para….
Punto séptimo. Reiniciar la mamada. Volvemos a las chupadas muy suaves para, a los pocos segundos, cuando ya el placer ha recuperado el punto en el que lo dejamos, cambiar de ritmo. Ya no debemos olvidar el trabajo de las manos, que han de seguir trabajando. Con una podemos ayudar a la mamada masturbando el cuerpo del pene que queda por debajo de nuestra boca. Con la otra, ya se sabe: lo huevos, el culito (no dejar de estimular el mismo, será bueno para el final)…. El cambio de ritmo puede ser en velocidad (iremos a ritmo medio, no a tope aún) y/o en intensidad (cerrar la boca sobre la polla para abrazarla bien). Es importante que la mamada no sea “seca”, hay que segregar bastante saliva para que sea todo muy suave. También se pueden alternar movimientos en los que mamamos más longitud de pene.
Punto octavo. Ya llegamos a un punto en que esto se puede prolongar y prolongar. Incluso se pueden invertir los papeles y el mamado pasar a mamador. Siempre luego hay que retomar el juego donde lo dejamos y aumentar la intensidad. Ir poco a poco subiendo de ritmo. Una cosa que da un placer tremendo es, cuando ya estamos en este punto, cerrar la boca bien sobre el pene y mamar hasta media polla bastante deprisa, durante unos segundos, descansar y repetir…. Eso es para volverse loco.
Punto noveno. Vamos a ir un poco más allá y a preparar bien la corrida. Con esa polla que hemos de tener bien llena de lubricante natural (saliva)…. (si había un condón puesto lo podemos quitar) o ayudándonos ahora de lubricante, seguiremos masturbando con amplios movimientos mientras con la otra mano lubricaremos la entrada del culo, sin nada más. Se trata ahora de una triple estimulación: 1. Por un lado masturbando la polla bien lubricada (no se puede secar, sería ir “hacia atrás” en nuestra escalada de estímulo), 2. Con el dedo índice de la otra mano iremos abriendo camino muy poquito a poco en el culo, sólo un dedo y muy lubricado para llegar a estimular la próstata, suavemente, 3. Con la boca ahora nos comeremos los huevos. Os aseguro que esta triple maniobra es, próxima al orgasmo, un delirio. Todo esto, por supuesto es una sugerencia, se puede variar como se quiera.
Punto décimo. De esta manera y procurando que no se seque nada, con buenos salivazos, podéis llevar al orgasmo al mamado alargando el proceso cuanto se quiera y pueda. Cuanto más, mejor. La masturbación final nunca ha de ser opresiva para la polla: rápida pero suave. El mamado, si le es posible, ha de mantener toda la pelvis y el cuerpo lo más relajado posible. Cuando llegue la corrida, no es necesario acelerar mucho el ritmo de la masturbación, así el orgasmo será largo largo… Parecerá que llega mucho antes de lo que es….. Opcionalmente, la corrida puede ser dentro de la boca, incluso tragarse el semen, ya lo dije al principio. Pero no es necesario.
Y así he hecho yo, y me han hecho, las mejores mamadas de mi vida. No es fácil encontrar alguien dispuesto y compatible…. Pero merece la pena.
La mamada más larga de la historia

Comentario:
Vaya, tío. Parece que tengas un master en mamadas. Jejeje
¿Eres sexólogo o todo es pura experienicia?
Muy chulo tu blog.
Un beso
¿Eres sexólogo o todo es pura experienicia?
Muy chulo tu blog.
Un beso
Comentario:
quiero tu pene mi mail es sgock92@hotmail.com mi tel es 5533217972
Comentario:
Yo creo que hago buenas mamadas,pero tengo que perfeccionar los dientes,Son muy sexys, pero debo esconderlos un poquito al chupar y lamer el pene del colega
Pero me han felicitado...creo que lo hago bien
Pero me han felicitado...creo que lo hago bien
Comentario:
Joer, tronco!! Menuda explicación!!! xDDDD
Me gusta mucho tu flog... =)
Mi novio va a flipar xPPP
Me gusta mucho tu flog... =)
Mi novio va a flipar xPPP
Comentario:
Orale que bueno tu blog he estado leyendo todos tus post de sexo desde el planeta de bloguerosgay.com esta muy chido, tanto tiempo buscando algo como esto jeje.
Comentario:
Menudas explicaciones chico!!! Yo creo q de todas maneras por pokito q lamas un pene gusta =, aunq claro si t esmeras tanto como dices... jeje
besitos
besitos
Comentario:
Juerrr q wena explicación, si haces conferencias sobre el tema y necesitas un modelo dnd desarrollar la teoría expuesta, me ofrezco de voluntario jajaja ;). Un saludo
Comentario:
con esas mamadas conserve a mi novio diez años, probad
Comentario:
muy buena esa mamada me muero de ganas d comerme una polla asi