I LOVE MADRID
¡Por fin puedo actualizar esto! Tras el intenso viaje de vacaciones a Madrid ya estoy por fin de vuelta en mi tranquila Sevilla. Se agradece después del estres y la tensión reinante en la capital. Y que me perdonen los madrileños, pero esa impresión me dió. La desconfianza se respira en el ambiente, no se si producto de una ciudad tan compleja o porqué será, pero parece que en los últimos años esta metrópolis ha cambiado mucho.
Tranquilos que esta es la única crítica que haré, a parte de eso la ciudad me ha encantado, las grandes urbes son mi perdición. Ya conocía Barcelona, de la que aún tengo el mono, pero ahora ya estoy enganchado a Madrid también.
Hemos visitado de todo, desde el Palacio Real hasta el Escorial, pasando por la exposición de Picasso, Plaza Mayor, etc. Menuda oferta cultural, es imposible aburrirse, y yo que no me puedo estar quieto pues me apunto a todo. Tanto que mi chico y mis pies se revelaron clamando descanso.
Pero en lugar de descansar me picó el hambre de cachondeo, no me podía ir de Madrid sin salir de marcha por Chueca, ¡no hijo no! Entramos en el Queen, que a pesar del exceso de triunfitos estuvo bien y nos hinchamos a bailar. Allí había uno vestido como el cuerpo de baile de la Terremoto de Alcorcón, con barba y todo, a parte de un tanga y una churra de plástico de 1 m que le colgaba, ¡anda que no me reí nada!
En Madrid lo que me llamó la atención es que la gente ha perdido la capacidad de sorprenderse. Supongo que es normal con tantos habitantes variopintos, pero al ver un indigente pegando voces y meando a la puerta de un bar al mediodia, pues a mi me deja k.o. Sin embargo los camareros y la gente del bar que veían todo en 1ª fila parecía que oían llover.
Sin embargo echaré de menos en Sevilla esta indiferencia, porque en Madrid si es posible hojear una revista Zero en el metro, o ver dos chicas darse un beso tranquilamente. Hasta parecía normal y todo, parte más del paisaje. La cotidaneidad de estos detalles son imposibles con las marujas y canis sevillanos que con todo el descaro te ponen en ridículo en el autobús como le pasó a Enis y sigue pasando en mil sitios más.
¿Algún día la homosexualidad dejará de provocar sorpresa? Mucho tiene que llover para eso...
Tranquilos que esta es la única crítica que haré, a parte de eso la ciudad me ha encantado, las grandes urbes son mi perdición. Ya conocía Barcelona, de la que aún tengo el mono, pero ahora ya estoy enganchado a Madrid también.
Hemos visitado de todo, desde el Palacio Real hasta el Escorial, pasando por la exposición de Picasso, Plaza Mayor, etc. Menuda oferta cultural, es imposible aburrirse, y yo que no me puedo estar quieto pues me apunto a todo. Tanto que mi chico y mis pies se revelaron clamando descanso.
Pero en lugar de descansar me picó el hambre de cachondeo, no me podía ir de Madrid sin salir de marcha por Chueca, ¡no hijo no! Entramos en el Queen, que a pesar del exceso de triunfitos estuvo bien y nos hinchamos a bailar. Allí había uno vestido como el cuerpo de baile de la Terremoto de Alcorcón, con barba y todo, a parte de un tanga y una churra de plástico de 1 m que le colgaba, ¡anda que no me reí nada!
En Madrid lo que me llamó la atención es que la gente ha perdido la capacidad de sorprenderse. Supongo que es normal con tantos habitantes variopintos, pero al ver un indigente pegando voces y meando a la puerta de un bar al mediodia, pues a mi me deja k.o. Sin embargo los camareros y la gente del bar que veían todo en 1ª fila parecía que oían llover.
Sin embargo echaré de menos en Sevilla esta indiferencia, porque en Madrid si es posible hojear una revista Zero en el metro, o ver dos chicas darse un beso tranquilamente. Hasta parecía normal y todo, parte más del paisaje. La cotidaneidad de estos detalles son imposibles con las marujas y canis sevillanos que con todo el descaro te ponen en ridículo en el autobús como le pasó a Enis y sigue pasando en mil sitios más.
¿Algún día la homosexualidad dejará de provocar sorpresa? Mucho tiene que llover para eso...
Etiquetas: madrid
Comentario:
Pues ojalá que suceda, pero me da la impresión de que para eso queda mucho. Solo en grandes ciudades se puede hablar de cierta libertad para estar a gusto, para que no te miren mal, no ya por ser gay sino por ser, simplemente diferente. En fin, que hay que apechugar, porque yo creo que para la normalización total queda muuuuucho por andar. Sobre todo si hay tantísima gente que, lejos de seguir las normas básicas del respeto, prefieren hacer la vida imposible.
Un beso y me alegro de que lo pasaras bien en tu viaje.
Un beso y me alegro de que lo pasaras bien en tu viaje.
Comentario:
Se os ve muy bien a los dos juntos, a ver si yo lo consigo, besos
Comentario:
La verdad es que se os ve muy bien a los dos juntos, a ver si yo lo consigo, besos
Comentario:
La verdad es que se os ve que estais muy bien los dos juntos, a ver si lo consigo yo, besos
Comentario:
pasate x mi blog....hay una carta-cadena xa ti jijiij!
Comentario:
Me alegro de que lo pasarais bien. Si es q cuando estás en buena compañía se disfruta.
Cada ciudad tiene su encanto: en Mdrid es la indiferencia pero el arte q hay aquí ya lo quisieran ellos.
Un abrazo para los dos, como siempre y a ver si nos vemos pronto
Cada ciudad tiene su encanto: en Mdrid es la indiferencia pero el arte q hay aquí ya lo quisieran ellos.
Un abrazo para los dos, como siempre y a ver si nos vemos pronto
Comentario:
Os vais de vacaciones y volveis más cansados aún, jeje. Vaya tela, las vacaciones hay q tomárselas con más calma :P Me alegro mucho de q lo hayais pasao tan bien por los Madriles, la verdad es q en lo de la oferta cultural llevas toda la razón, yo sería feliz con semejante oferta aqui en Sevilla, pero bueno, ¿q le vamos a hacer? En cuanto a la ciudad en si, no termina de convencerme, Bcn me encanta, pero Madrid...ains, no sé.
Y lo de la libertad de actuación, ten en cuenta q cuando estamos en una ciudad q no es la nuestra vemos las cosas de diferente modo. Un ejemplo, cuando voy de turismo por otra ciudad, voy con la cámara de fotos en la mano, en Sevilla no se me ocurriría xq tengo la impresión de q me la pueden robar. Y la misma probabilidad hay de q me la roben en Bcn, en París o en Sevilla, pero en nuestra ciudad, como la conocemos, pues vamos con más cuidado. En lo de la libertad pasa igual, si vas por Madrid con tu chico y le coges la mano, puedes tener la sensación de q nadie te va a decir nada y si lo haces en Sevilla puedes pensar q alguien te va a llamar la atención, pero igual puede ocurrir en ambos sitios.
Y lo de la libertad de actuación, ten en cuenta q cuando estamos en una ciudad q no es la nuestra vemos las cosas de diferente modo. Un ejemplo, cuando voy de turismo por otra ciudad, voy con la cámara de fotos en la mano, en Sevilla no se me ocurriría xq tengo la impresión de q me la pueden robar. Y la misma probabilidad hay de q me la roben en Bcn, en París o en Sevilla, pero en nuestra ciudad, como la conocemos, pues vamos con más cuidado. En lo de la libertad pasa igual, si vas por Madrid con tu chico y le coges la mano, puedes tener la sensación de q nadie te va a decir nada y si lo haces en Sevilla puedes pensar q alguien te va a llamar la atención, pero igual puede ocurrir en ambos sitios.
Comentario:
Celebro que disfrutarais de vuestro intenso viaje de vacaciones a Madrid. Me hace gracia esa comparación que haces entre la tranquila Sevilla y la estresante Madrid. Quizás el carácter de cada uno implante una impresión determinada en lo que conoce por primera vez.
Yo desde luego no siento esa desconfianza que dices se respira en el ambiente, pero si te doy la razón en que es una ciudad compleja. Eso la hace tan atrayente, al menos desde mi punto de vista.
No creo que se haya perdido allí la capacidad de asombro. Es mas bien una acostumbrada sensación de que todo es posible. Y una normalización de lo diferente.
Al final reconoces que te ha encantado. Menos mal, jajajaja. Ya te comenté que sería así. Y que es imposible aburrirse. Y si te acabas enganchando... pos ya somos dos. Y no solo a sus monumentos, edificios, calles y plazas, oferta cultural o marcha. Sino también a su gente.
Por cierto, respecto a Barcelona, aunque la conozco, creo que no la he visto en su plenitud, debería aventurarme a ello, creo.
No quiero pensar lo que habréis andado el churry y tú. Estoy deseando ver las fotos.
Y esa sensación de libertad, para vestir, leer, demostrar afecto lo que se quiera, es algo que poco a poco se ira notando aquí. Espero.
Aunque allí también habrá homófobos, marujas impertinentes, y chavales sin cabeza que gustan de humillar a los demás solo por ser distintos, no te creas.
Si te soy sincero no me importa que la homosexualidad despierte asombro o incluso extrañeza, ocurre con todo lo que a otros no les es familiar. Lo que no soporto es que despierte asco, odio, incomprensión, intolerancia, miedo...
A ver si os animais y quedamos para ir juntos al Europride del año que viene en Madrid. Ahí si que te lo pasarás grande.
Besos.
Yo desde luego no siento esa desconfianza que dices se respira en el ambiente, pero si te doy la razón en que es una ciudad compleja. Eso la hace tan atrayente, al menos desde mi punto de vista.
No creo que se haya perdido allí la capacidad de asombro. Es mas bien una acostumbrada sensación de que todo es posible. Y una normalización de lo diferente.
Al final reconoces que te ha encantado. Menos mal, jajajaja. Ya te comenté que sería así. Y que es imposible aburrirse. Y si te acabas enganchando... pos ya somos dos. Y no solo a sus monumentos, edificios, calles y plazas, oferta cultural o marcha. Sino también a su gente.
Por cierto, respecto a Barcelona, aunque la conozco, creo que no la he visto en su plenitud, debería aventurarme a ello, creo.
No quiero pensar lo que habréis andado el churry y tú. Estoy deseando ver las fotos.
Y esa sensación de libertad, para vestir, leer, demostrar afecto lo que se quiera, es algo que poco a poco se ira notando aquí. Espero.
Aunque allí también habrá homófobos, marujas impertinentes, y chavales sin cabeza que gustan de humillar a los demás solo por ser distintos, no te creas.
Si te soy sincero no me importa que la homosexualidad despierte asombro o incluso extrañeza, ocurre con todo lo que a otros no les es familiar. Lo que no soporto es que despierte asco, odio, incomprensión, intolerancia, miedo...
A ver si os animais y quedamos para ir juntos al Europride del año que viene en Madrid. Ahí si que te lo pasarás grande.
Besos.
Comentario:
Amos a ver, niñuco. Me ha sorprendido eso de no poder hacer lo que se quiere en Sevilla. ¡Tampoco es una ciudad minúsucula! Quiero decir, aquí en Santander, la verdad, no es que haya visto a gente del mismo sexo dándose el lote; sólo una vez en el centro de ayuntamiento a dos chicas. Yo, la verdad, no me escondo. ¡Ni mucho menos! Voy por Santander y si tengo que agarrar a mi novio lo hago.. Y en muchos sitios le voy dando la mano. ¡Amos, faltaría más!Y nunca me han dicho nada. Bueno, sólo una vez unas viejas y para que encima tuvieran más que hablar, besé a mi chico en ese mismo momento. Así tenían conversación para rato, y encima después le dije que estaba buenísimo, a grito pelao, jajajaja.
Siempre existirán los temores, las envidias, e incluso el odio a los gays, pero es que si nos escondemos, imágínate, 50 años de derechos gays que se van a la mierda. ¡Y yo no estoy dispuesto! ¡Bastante me ha costado salir del armario, como para encima volverme a meter en él porque unos heteros me digan que con lo que hago iré al Infierno! ¡Pos iré al Infierno, pero la vida la he disfrutado con quien quería, que es lo que me interesa! Lo que nos debe importar realmente es que nuestra gente lo acepte; una vez hemos solventado eso, los demás nos tendrían que dar exactamente igual. En una frase: a mi me la "suda" todo el mundo, sin excepción. Lo que me importa es mi familia y mi gente, y con eso me basta y me sobra.
No estoy aquí para dar consejitos ni aleccionar a nadie, ni mucho menos criticar. Sólo es mi opinión. Hay gustos para todos... Pero lo que sí digo, es que si no nos defendemos nosotros mismos, nadie lo hará. La vida somos nosotros los que la vamos a vivir, nadie más. Nadie nos va a dar una palmadita en la espalda y nos dirá: "Ale ale, sigue por ese camino que vas de culo". ¡Señor/a mío/a, no me diga Vd. lo que tengo que hacer, que yo no me meto en su cama a criticar con quién se acuesta o a quién se folla los sábados por la noche!
Y con esto y un bizcocho, nos vamos a la camina que... Bueno, no he encontrado una rima, pero ya me entendeis, jejeje.
Siempre existirán los temores, las envidias, e incluso el odio a los gays, pero es que si nos escondemos, imágínate, 50 años de derechos gays que se van a la mierda. ¡Y yo no estoy dispuesto! ¡Bastante me ha costado salir del armario, como para encima volverme a meter en él porque unos heteros me digan que con lo que hago iré al Infierno! ¡Pos iré al Infierno, pero la vida la he disfrutado con quien quería, que es lo que me interesa! Lo que nos debe importar realmente es que nuestra gente lo acepte; una vez hemos solventado eso, los demás nos tendrían que dar exactamente igual. En una frase: a mi me la "suda" todo el mundo, sin excepción. Lo que me importa es mi familia y mi gente, y con eso me basta y me sobra.
No estoy aquí para dar consejitos ni aleccionar a nadie, ni mucho menos criticar. Sólo es mi opinión. Hay gustos para todos... Pero lo que sí digo, es que si no nos defendemos nosotros mismos, nadie lo hará. La vida somos nosotros los que la vamos a vivir, nadie más. Nadie nos va a dar una palmadita en la espalda y nos dirá: "Ale ale, sigue por ese camino que vas de culo". ¡Señor/a mío/a, no me diga Vd. lo que tengo que hacer, que yo no me meto en su cama a criticar con quién se acuesta o a quién se folla los sábados por la noche!
Y con esto y un bizcocho, nos vamos a la camina que... Bueno, no he encontrado una rima, pero ya me entendeis, jejeje.