RECORDANDO OTROS TIEMPOS
Vaya, después de tantísimo tiempo sin entrar aquí ya pensé que me habían eliminado el blog, pero cuando se me abierto sin problema me he puesto nostálgico. Este espacio me trae muy buenos recuerdos, y la verdad no se merecen este abandono. Por eso por lo menos dejo estas palabrillas.
Ahora pasa que tengo demasiadas cosas que contaría, aunque de forma distinta, ya no soy tan inocente ni tengo el miedo que tenía en los inicios a que me descubriera alguien conocido. Ahora más bien todos mis conocidos me conocen tal y como soy, para mí eso de salir del armario es ahora tan absurdo, no se trata de salir de ningun lado, sino de no avergonzarse de nada.
Vaya, ahora me siento un superabuelo que recuerda viejas batallitas, jejeje. Le tengo mucho cariño al post que publiqué sobre mi coche, que sigue siendo gay porque sigue perdiendo aceite, y que es llamado "el marujito" por pasar tantas veces por chapa y pintura como Marujita Díaz. Pues ha seguido haciendo de las suyas, la cabra siempre tira al monte, me ha salido problemático y guerrero el jodío.
Ahora para que esté más alegre tengo dentro dos mini peluches: epi y blás, así a mis amigos que tengan la valentía de montarse les ofrezco un entretenimiento extra para que se olviden de las posibles sorpresas que siempre me depara.
En fin, sólo me apetecía dejar unas palabras, no es que merezca que vuelvan a visitar este olvidado blog después del abandono tan prolongado del mundillo blogeril, pero el que se deje caer, se lo agradezco enormemente.
Un abrazo.
Ahora pasa que tengo demasiadas cosas que contaría, aunque de forma distinta, ya no soy tan inocente ni tengo el miedo que tenía en los inicios a que me descubriera alguien conocido. Ahora más bien todos mis conocidos me conocen tal y como soy, para mí eso de salir del armario es ahora tan absurdo, no se trata de salir de ningun lado, sino de no avergonzarse de nada.
Vaya, ahora me siento un superabuelo que recuerda viejas batallitas, jejeje. Le tengo mucho cariño al post que publiqué sobre mi coche, que sigue siendo gay porque sigue perdiendo aceite, y que es llamado "el marujito" por pasar tantas veces por chapa y pintura como Marujita Díaz. Pues ha seguido haciendo de las suyas, la cabra siempre tira al monte, me ha salido problemático y guerrero el jodío.
Ahora para que esté más alegre tengo dentro dos mini peluches: epi y blás, así a mis amigos que tengan la valentía de montarse les ofrezco un entretenimiento extra para que se olviden de las posibles sorpresas que siempre me depara.
En fin, sólo me apetecía dejar unas palabras, no es que merezca que vuelvan a visitar este olvidado blog después del abandono tan prolongado del mundillo blogeril, pero el que se deje caer, se lo agradezco enormemente.
Un abrazo.