Sin derecho a roce!!!
De Hradec Kralove a Madrid...
Acerca de
Vía de contacto de dos amigas de la infancia a las que les separan unos cuantos kilómetros... Quien nos iba a decir que escribiriamos juntas un blog! Quien nos iba a decir que las dos eramos lesbianas!
Estamos en: sinderechoa@gmail.com
Sindicación
 
Más y menos... Más o menos...
Con 3, 1 Kilos menos y más movidas aún en la cabeza, muchas, de las que no se pueden contar.



Sara.
 
qué gran domingo!!!
Sucede que a veces un día que no "llenas" con nada, resulta ser de los mejores.
Que te traten como quieres sin tener que pedirlo es lo mejor que puede pasarle a cualquiera.

Lejos de los océanos que nos separaban hace unos meses, encuentro la isla paradisiaca en la que me entiendes sin tener que decirte nada.

Nuestra Isla. Esa que llevamos buscando mucho tiempo. Que a pesar de las tomentas y las aguas turbulentas, en las que aún nos mevemos a veces, para no dejar de luchar en ningún momento y valorar lo que significa haber llegado hasta aquí sin deshidratación y con una barquita en condiciones.

Sucede que a veces vuelves a perder años de un plumazo y descubres que un baño de crema puede ser uno de los mejores regalos y que perderse en un mundo de lunares debe ser lo más cercano a la felicidad máxima si esta existe.

Sucede que a veces una simple conversación cambiada por el descanso llamado a gritos, aún terminando en desencuantros por prismas diferentes, te da lo que añorabas y te duerme en el mejor estado en el que se puede vivir, estado de compartir, disfrutar, soñar, querer y entregarte.

Sucede que de repente te das cuenta que el domingo, día del señor para muchos, para ti ha pasado a ser el día de tu mujer; y no hace falta ir a ningún sitio con cruz de madera, sino quedarte donde estas y abrir todos los poros de tu piel para que se llenen del bienestar que te aporta la persona que tienes al lado.

Sucede que a veces el mejor día de la semana deja de ser el sábado para ser el domingo en el que querrías eternizarte.


Sara.
 
Par o Impar?
Hay veces que te sientes un poco tonto. No porque hagas cosas de tontos, sino porque te implicas y no recibes lo mismo.

Igual es que tengo un concepto diferente del concepto "par". Creo que los "secretos de alcoba" son eso, secretos del par. Y precisamente por eso, porque son solo del par, el par siempre está informado.

No quiero decir que siempre sea obligatorio contarlo todo, de hecho, valoro mucho el que alguien sepa guardarse las cosas para sí, sin contárselas a su pareja porque en definitiva, se las han contado a esa persona, no a la otra también. Aunque por otro lado, creo que si una persona no sabe separar eso, ella misma se está arriesgando a "saber menos", pues el que cuenta, es consciente de a quién cuenta, y ya lo hace a un par, no a un impar...

¿Dónde está el límite? ¿Cuándo algo debe quedarse sólo en el impar? ¿Qué debe hacerte sentir tonto por no saberlo y qué no? ¿Hasta qué punto saberlo importa?

No me considero una persona cotilla. No me interesa saber mucho de los demás, pues mi vida la guio yo. Pero está claro que todo el mundo tiene un pelín de curiosidad.
Creía ser una persona capaz de separar, pero ahora me doy cuenta que quizá no lo hago tanto, aunque estoy aprendiendo a ello.
Y es que estoy aprendiendo a hacerlo porque me siento dolida a veces. Me siento tonta cuando empiezan a decir algo y luego no lo terminan porque no me corresponde saberlo. Y si es así, ¿por qué empieza a hacerlo?
El caso es que la sensación de ser una tonta no se refiere al hecho de saber o no, simplemente al hecho de darte cuenta que tú cuentas las cosas porque sabes que de ese par no van a salir, pero parece que la otra persona no, y te deja cosas a medias contatando un simple "es que esto no te lo puedo contar, no es mío".

Caigo en la mala leche del que hace sentir desconfianza. Caigo en darle vueltas a si la persona con la que estoy es totalemnte como creo que es. Si la conozco o no la conozco. ¿Esto lo hace porque realmente tiene un sentido de la provacidad más desarrollado que yo, o es simplemente por hacese la interesante?

No quiero llegar a pensar esto último, no así, pero dentro de las opciones que tengo, es la que más peso adquiere, pues si realmente no quieres contar algo, no empiezas a contarlo para luego guardarte ciertos detalles "importantes".






Sara.
 
Recurrente...
¿Cómo se controla cuando crees tener practicamente todo lo que buscabas, pero eso que te falta te ataca excesivamente la cabeza?

Hay ciertas cosas que no parecen tan importantes, o por lo menos, a las que no les había dado tanta importancia nunca, hasta que escasean.
Ahora cualquier gesto, cualquier comentario lo llevo a lo mismo. Soy consciente de que esto lo único que provoca son cosas malas, pero no sé hacerlo de otra manera.

He intentado hablarlo, pero son temas delicados con los que hay que tener cuidado con cómo se plantean y lo que se dice, para que nada quede sin atar y en un posible rango atrapado por la malainterpretación.
Lo intenté, pero la respuesta siempre es la misma y... No veo resultados.

Hace un tiempo, yo era la que tenía que dar esas explicaciones y quizá, era la que hacía sentir como ahora siento yo. Trato de pensar lo mal que se está en ese lado, lo difícil que es explicarse y la visión que se tiene.
Aun así, solo me sirve para tranquilizarme medio minuto. La desesperación inmostrable viene en seguida...

No puedo hablarlo más, es contraproducente; pero no hacerlo también porque no soy de piedra y se me notan las cosas...

Me encantaría ser capaz de quitarle importancia al asunto, porque no deja de ser algo que con el tiempo mejorará, pero he llegado a plantearme si soy capaz de vivir así; si lo que me llena me llena tanto como para no hacer caso a lo que añoro.

No sé qué solución tiene esto, supongo que, como todo, con el tiempo aparecerá.


Un beso.

Sara.