Cosas para no olvidar.
Hay muchas cosas que he vivido este año y que no quiero olvidar... Demasiadas...
Hay muchos olores, agradable y desagradables, que sé que me recordarán a este año. Colonias, perfumes, suavizantes, desodorantes... Cómo huele el ascensor de mi puerta, el de la puerta de Grana, el de la puerta de Ulas, el de la puerta de Sinem... cómo huele la bbq corner, cómo huele la recepción (ese si se me olvidase no me importaría)... Cómo huele cada uno de nosotros, cada una de las calles de HK, el río, los autobuses...
Siempre he tenido el olfato muy muy desarrollado. En mi casa nunca me hacían caso, hasta que por fin a veces... claudican.
Este ha sido el primer año que he sufrido esa, para mi, virtud. Nunca antes había sido así, sólo cuando fuí a Egipto, que en un callejón casi muero. Pero aqui ha sido diferente... Excursiones a fábricas de cerveza en las que casi bomito, un río que en ciertos momentos ha desprendido un herdor horrible, una gente que no está acostumbrada a tanto calor... o a lavarse... Ya me lo advertía siempre Tusber que ese don tenía su lado malo, pero yo no quería darme cuenta.
Pues bien, aqui lo he hecho. Pero aun así, no lo cambio por nada. Me sigo quedando con lo bueno, y gracias a dior, el olfato es el sentido que más memoria tiene.
Estoy convencida de que he asociado olores a gente con la que sólo he mantenido relación por teléfono; a situaciones compartidas pero sin compartir...
Esto es como las canciones, que siempre recuerdan a alguien o a alguna situación. Pero lo que tiene de jodido esto es que no se puede disfrutar igual, no se puede rescatar un olor siempre que se quiere...
Y otra cosa absurda que no me gustaría olvidar es lo emperifollados que se ponen aqui para ir a un examen: con traje y con zpatillas de deporte, negras, eso sí.
Un besazo y buenas noches, me quedo olisqueando...
Sara
Hay muchos olores, agradable y desagradables, que sé que me recordarán a este año. Colonias, perfumes, suavizantes, desodorantes... Cómo huele el ascensor de mi puerta, el de la puerta de Grana, el de la puerta de Ulas, el de la puerta de Sinem... cómo huele la bbq corner, cómo huele la recepción (ese si se me olvidase no me importaría)... Cómo huele cada uno de nosotros, cada una de las calles de HK, el río, los autobuses...
Siempre he tenido el olfato muy muy desarrollado. En mi casa nunca me hacían caso, hasta que por fin a veces... claudican.
Este ha sido el primer año que he sufrido esa, para mi, virtud. Nunca antes había sido así, sólo cuando fuí a Egipto, que en un callejón casi muero. Pero aqui ha sido diferente... Excursiones a fábricas de cerveza en las que casi bomito, un río que en ciertos momentos ha desprendido un herdor horrible, una gente que no está acostumbrada a tanto calor... o a lavarse... Ya me lo advertía siempre Tusber que ese don tenía su lado malo, pero yo no quería darme cuenta.
Pues bien, aqui lo he hecho. Pero aun así, no lo cambio por nada. Me sigo quedando con lo bueno, y gracias a dior, el olfato es el sentido que más memoria tiene.
Estoy convencida de que he asociado olores a gente con la que sólo he mantenido relación por teléfono; a situaciones compartidas pero sin compartir...
Esto es como las canciones, que siempre recuerdan a alguien o a alguna situación. Pero lo que tiene de jodido esto es que no se puede disfrutar igual, no se puede rescatar un olor siempre que se quiere...
Y otra cosa absurda que no me gustaría olvidar es lo emperifollados que se ponen aqui para ir a un examen: con traje y con zpatillas de deporte, negras, eso sí.
Un besazo y buenas noches, me quedo olisqueando...
Sara
Comentario:
Te voy a dejar el comentario aquí aunque me haya leído el post nuevo, pero es que este tema me toca especialmente, yo también tengo el olfato bastante desarrollado, y aunque tengo un amigo que dice que le parece una putada, y aunque tengo que reconocer que algunas veces le doy la razón, a mí me encanta oler las cosas, y siempre defendí que era lo más cercano a la memoria, pero hasta que no salió el estudio ese nadie me creía...
Me encanta recordar olores de sitios, cuando empieza a oler a primavera, los olores de la gente, cruzarme a alguien por la calle que huele como algún amigo/a...
¿Y sabes qué? voy a volver este verano a mi ciudad del erasmus, ya te diré si los olores siguen siendo los mismos, aunque mi casa habrá cambiado, ahora viven allí otros amigos.
Un beso.
Me encanta recordar olores de sitios, cuando empieza a oler a primavera, los olores de la gente, cruzarme a alguien por la calle que huele como algún amigo/a...
¿Y sabes qué? voy a volver este verano a mi ciudad del erasmus, ya te diré si los olores siguen siendo los mismos, aunque mi casa habrá cambiado, ahora viven allí otros amigos.
Un beso.
Comentario:
que razon tienes con lo de los olores!!! yo tengo en mi me moria el olor de mi ex, el cual ahora vuelvo a oler cuando viene una psiquiatra a la urgencia, el del champoo que usa cuendo fui por primera vez a USA, y illones de olores mas, muy fuerte.
Un besazo enorme y a cuidarse sarita
Un besazo enorme y a cuidarse sarita