Relaciones.
Mis relaciones, como las de todo el mundo, sufren cambios.
Hay ciertos tipos de relaciones que se endurecen y se fraguan con el tiempo. Otras pasan por tu vida como algo inesperado que te llena en un momento de necesidad. Hay muchas que cambian, algunas para bien, otras para mal; y otras, simplemente cambian.
He vuelto de un año alejada de los que más me quieren y mejor me cuidan y algunas cosas han cambiado.
Mi familia sigue más o menos igual, a veces, por fin, me tratan más como adulta, pero eso se reduce a momentos muy muy puntuales que no hacen que la media cambie.
Mis amigos siguen como siempre. Los que me han echado mucho de menos me lo han hecho ver. Me ha hecho mucha ilusión darme cuenta que hay gente que yo no esperaba que cuenta conmigo en su vida sin ningún tipo de duda.
Y luego están las otras relaciones, que terminan siendo de amistad, por llamarlo de alguna forma, pero que venían de algo más fuerte que amistad.
He quedado un par de veces con Vir y después de los primeros 10 minutos de no saber muy bien cómo comportarnos, yo rompo el hielo y todo se tranquiliza, lo que conlleva a volver a compartir cama. Está claro que nuestra relación ha pasado por muchos estados, pero quizá este sea uno de los mejores. Existe esa complicidad de haber estado mucho tiempo juntas, conocernos muy bien la una a la otra, pero lo mejor es que no existen compromisos ni malentendidos. Yo tengo clarísimo que no quiero volver a eso, eso ya lo pasé; y ella por lo que parece es de la misma opinión.
Por otro lado, era inminente, pero ha quedado clarísimo, Rubik pasa a un plano absolutamente amistoso. La idea de que haya compartido cama con otra persona entremedias de con ella le ha hecho ver lo que yo creí que ya sabía.
Las amistades que he hecho nuevas este año son muy especiales y muy diferentes. Está claro que iban ser así, pero no sólo es por el intercambio cultural, gracias a las maravillosas telecomunicaciones, acabo de pasar una hora hablando con Banny. Qué ilusión me ha hecho verle la cara y reírme con ella… La echaba de menos. Y es que vuelves a tu vida-de-siempre-con-cambios y es difícil encontrar el momento para poder coincidir, a lo que hay que añadirle las diferencias horarias…
Pero bueno, yo hago mis esfuerzos y siento que ellos hacen los suyos. Y es que recibir un mensaje al móvil desde Turquía un día porque sí, porque se han acordado de mi, me llena.
Un beso,
Sara.
Hay ciertos tipos de relaciones que se endurecen y se fraguan con el tiempo. Otras pasan por tu vida como algo inesperado que te llena en un momento de necesidad. Hay muchas que cambian, algunas para bien, otras para mal; y otras, simplemente cambian.
He vuelto de un año alejada de los que más me quieren y mejor me cuidan y algunas cosas han cambiado.
Mi familia sigue más o menos igual, a veces, por fin, me tratan más como adulta, pero eso se reduce a momentos muy muy puntuales que no hacen que la media cambie.
Mis amigos siguen como siempre. Los que me han echado mucho de menos me lo han hecho ver. Me ha hecho mucha ilusión darme cuenta que hay gente que yo no esperaba que cuenta conmigo en su vida sin ningún tipo de duda.
Y luego están las otras relaciones, que terminan siendo de amistad, por llamarlo de alguna forma, pero que venían de algo más fuerte que amistad.
He quedado un par de veces con Vir y después de los primeros 10 minutos de no saber muy bien cómo comportarnos, yo rompo el hielo y todo se tranquiliza, lo que conlleva a volver a compartir cama. Está claro que nuestra relación ha pasado por muchos estados, pero quizá este sea uno de los mejores. Existe esa complicidad de haber estado mucho tiempo juntas, conocernos muy bien la una a la otra, pero lo mejor es que no existen compromisos ni malentendidos. Yo tengo clarísimo que no quiero volver a eso, eso ya lo pasé; y ella por lo que parece es de la misma opinión.
Por otro lado, era inminente, pero ha quedado clarísimo, Rubik pasa a un plano absolutamente amistoso. La idea de que haya compartido cama con otra persona entremedias de con ella le ha hecho ver lo que yo creí que ya sabía.
Las amistades que he hecho nuevas este año son muy especiales y muy diferentes. Está claro que iban ser así, pero no sólo es por el intercambio cultural, gracias a las maravillosas telecomunicaciones, acabo de pasar una hora hablando con Banny. Qué ilusión me ha hecho verle la cara y reírme con ella… La echaba de menos. Y es que vuelves a tu vida-de-siempre-con-cambios y es difícil encontrar el momento para poder coincidir, a lo que hay que añadirle las diferencias horarias…
Pero bueno, yo hago mis esfuerzos y siento que ellos hacen los suyos. Y es que recibir un mensaje al móvil desde Turquía un día porque sí, porque se han acordado de mi, me llena.
Un beso,
Sara.
Comentario:
Ya posteo más rápido que tú ¡Ja!
Comentario:
No sé si darte las gracias o arrinconarte en el olvido. Con lo bien que estaba yo que me había olvidado de mi blog, vas tú y me haces un comentario¡¡¡ Total, que me has hecho retomar el blog, así que gracias y para que veas te he dedicado un post. A cuidarse y un besín
Comentario:
Hola Sara, gracias por tu visita a mi asteroide (jeje)...eres bienvenida, pásate cuando quieras, si quieres, claro.
Entiendo muy bien esos cambios que cuentas en las relaciones, creo que a tod@s nos pasa un poco lo mismo más tarde o más temprano...lo que me parece estupendo es lo de los intercambios culturales ¡cuánto se aprende , verdad?! a mí me han faltado unos cuantos de esos jaja...
Bueno pues , saludos!
Entiendo muy bien esos cambios que cuentas en las relaciones, creo que a tod@s nos pasa un poco lo mismo más tarde o más temprano...lo que me parece estupendo es lo de los intercambios culturales ¡cuánto se aprende , verdad?! a mí me han faltado unos cuantos de esos jaja...
Bueno pues , saludos!
Comentario:
Bueno... las relaciones son como todo... dan una y mil vueltas, algunas desaparecen, otras se fortalecen y otras se transforman...
El último mensaje de alguien que se acordaba de mí fue desde París... Una silla de un museo erótico... bastante especial... Ays... que no sé yo porque se acordó de mí cuando la vió... jajaja La verdad es que hace ilusión...
Un besico
El último mensaje de alguien que se acordaba de mí fue desde París... Una silla de un museo erótico... bastante especial... Ays... que no sé yo porque se acordó de mí cuando la vió... jajaja La verdad es que hace ilusión...
Un besico