y la vida sigue...

Nos despedimos con un beso. Da la casualidad q S. la personaje vive exactamente a una manzana de Ella. Y ha sido allí donde nos hemos despedido. No ha sido un simple beso, no ha sido un beso casto ni de compromiso, ha sido uno de esos besos como los que nos hemos dado toooooda la tarde. He estado muy a gusto hasta que me ha dicho que lo que para ella sumaba puntos era que la persona que le gusta supiese, por ejemplo, bailar salsa...y claro, yo ahí (más torpe que nadie, más tímida y cortada, más recta que un palo) me he sentido algo desubicada. Aunque también es cierto que justo antes yo dije que un incentivo para mí eran los ojos claros y ella los tiene marrones oscuros (diría que casi negros)...aisss....
Estos días he desconectado, cierto...pero me he mandado mensajes con S. y tonteábamos ya desde lo del chocolate. Sólo llegar a Barcelona le propongo quedar y paso por la que ya llamamos "nuestra esquina" a las 5 y 10 (esa impuntualidad mía) de la tarde. Después de minutos de indecisión decide subir a su casa un momento para coger una chaqueta. Yo espero abajo. Cuando vuelve nos subimos a mi moto y nos vamos hacia ninguna parte. El azar nos lleva al Castillo que está en Montjuïc (donde ya estuve en su día con E. hará justamente un año, donde S. me cuenta que estuvo con uno de sus pretendientes). Pero la decisión de ir a visitar esta zona no es muy (nada) acertada pues parece ser que justamnete hay una niebla densa que impide cualquier vista bonita...así que de miradores al mar o a la ciudad, nada.
En la cafetería chill out de esta tarde no había nadie, sólo ella y yo y, evidentemente los camareros. S. me ha comentado que era de ambiente y ha sido una sorpresa porque suelo conocer este tipo de locales. Está por el centro de Barcelona y es exactamente el lugar que a Ella le encanaría (sofás y cojines, luz tenue, música agradable...). Por eso al principio me sentía algo extraña pero luego todo se ha ido relajando. Tenía frío en las manos y S. me ha agarrado una para calentármela. Hemos jugado y no sé, no sé, no sé qué tienen las manos pero es que es juguetear cinco segundos y ya se me suben los colores y ya se me debilita todo y ya la miro y me parece tan guapa y ya me fijo en la cicatriz que tiene en la barbilla y ya siento su cabeza apoyada en mi hombro y ya no evito mirar descaradamente sus labios y ya empiezan a entrarme los calores ...y ya cierro los ojos...y ya siento sus dedos enredándose con mi pelo...y ya dejo caer también mi cabeza al lado de la suya...y ya siento su aliento y el roce de sus labios...y ya pasa su nariz por la mía......y ya......y ya..................................y ya la beso y no puedo dejar de hacerlo...y no pienso...simplemente siento...cada caricia, cada roce con su cuerpo, cada mordisco, cada mirada...........................y la beso y beso y beso y beso y beso...hasta que es tarde y decidimos ir a cenar algo.
Vamos a comer un Dürum a un sitio donde ella siempre va y después decidimos ir por primera vez a la fiesta Silk (¡realmente impresionante!) donde encontramos unas tiras cómicas super divertidas q algun día (pronto) colgaré y donde me doy cuenta que el mundo bollil de Barcelona es más amplio de lo que pensaba, pues no me encuentro a nadie conocido (cosa gratamente sorprendente) y las camareras, aparte de estar en un 90% radicalmente buenas, no me suenan.
Estos días he desconectado, cierto...pero me he mandado mensajes con S. y tonteábamos ya desde lo del chocolate. Sólo llegar a Barcelona le propongo quedar y paso por la que ya llamamos "nuestra esquina" a las 5 y 10 (esa impuntualidad mía) de la tarde. Después de minutos de indecisión decide subir a su casa un momento para coger una chaqueta. Yo espero abajo. Cuando vuelve nos subimos a mi moto y nos vamos hacia ninguna parte. El azar nos lleva al Castillo que está en Montjuïc (donde ya estuve en su día con E. hará justamente un año, donde S. me cuenta que estuvo con uno de sus pretendientes). Pero la decisión de ir a visitar esta zona no es muy (nada) acertada pues parece ser que justamnete hay una niebla densa que impide cualquier vista bonita...así que de miradores al mar o a la ciudad, nada.
En la cafetería chill out de esta tarde no había nadie, sólo ella y yo y, evidentemente los camareros. S. me ha comentado que era de ambiente y ha sido una sorpresa porque suelo conocer este tipo de locales. Está por el centro de Barcelona y es exactamente el lugar que a Ella le encanaría (sofás y cojines, luz tenue, música agradable...). Por eso al principio me sentía algo extraña pero luego todo se ha ido relajando. Tenía frío en las manos y S. me ha agarrado una para calentármela. Hemos jugado y no sé, no sé, no sé qué tienen las manos pero es que es juguetear cinco segundos y ya se me suben los colores y ya se me debilita todo y ya la miro y me parece tan guapa y ya me fijo en la cicatriz que tiene en la barbilla y ya siento su cabeza apoyada en mi hombro y ya no evito mirar descaradamente sus labios y ya empiezan a entrarme los calores ...y ya cierro los ojos...y ya siento sus dedos enredándose con mi pelo...y ya dejo caer también mi cabeza al lado de la suya...y ya siento su aliento y el roce de sus labios...y ya pasa su nariz por la mía......y ya......y ya..................................y ya la beso y no puedo dejar de hacerlo...y no pienso...simplemente siento...cada caricia, cada roce con su cuerpo, cada mordisco, cada mirada...........................y la beso y beso y beso y beso y beso...hasta que es tarde y decidimos ir a cenar algo.
Vamos a comer un Dürum a un sitio donde ella siempre va y después decidimos ir por primera vez a la fiesta Silk (¡realmente impresionante!) donde encontramos unas tiras cómicas super divertidas q algun día (pronto) colgaré y donde me doy cuenta que el mundo bollil de Barcelona es más amplio de lo que pensaba, pues no me encuentro a nadie conocido (cosa gratamente sorprendente) y las camareras, aparte de estar en un 90% radicalmente buenas, no me suenan.
Comentario:
pues sí, la vida sigue, y de qué gran manera, no? es muy bonita la descripción, me alegro mucho, un beso