La (in)decisión.
Podría haber ido a otro sitio. Pensamos ir a algún lugar con “mi polo opuesto”. Escaparnos juntas. O, en momentos tensos y/o de discusión, me planteé irme sola por ahí. Pero NO.
Me plantaron una enorme bandeja con el sueño de mi vida delante de la cara y me dijeron: “lo tomas o lo dejas”…por supuesto, acepté.
Pequeño detalle: los de la oferta fueron mis padres.
Me plantaron una enorme bandeja con el sueño de mi vida delante de la cara y me dijeron: “lo tomas o lo dejas”…por supuesto, acepté.