Quedarse Contigo
¿Existe ese tio normal, sin malos rollos y que se quede contigo?. ¿A caso no es lo que todos queremos, esperamos o soñamos?. Supongo que lo acertado sería decir que sí. Al menos yo lo siento así, pero la realidad es que mientras compartes tu vida con ese alguien especial, tu polla la compartes por webcam con un perfecto desconocido que probablemente nunca te llegue a tocar. La promiscuidad otra vez. Promiscuidad que no solo es aplicable al mundo gay. El espectro heterosexual se comporta de modo exactamente igual en este sentido. Yo por mi parte estoy cansado de meneármela cada noche con un tío distinto. Recurrir a los mismos tópicos para poner cam. ¿Edad?. ¿De dónde eres?. ¿MSN?. Hasta los huevos. Fuera de las redes del ciberespacio tampoco es muy distinto. Alguien que te mola. Alguien que se frota el paquete con el tuyo. Alguien al que besas sin casi mirarle a los ojos. Alguien que te abre la bragueta y te baja los pantalones y los calzoncillos en el servicio. Alguien que te come la polla mientras tú ni le miras a la cara. Alguien que se corre entre tus piernas y tu abdomen sin que llegues a saber nunca su verdadero sabor. En fin. Chorradas. Yo por mi parte, creo que si estaría dispuesto a ser ese tio normal, que se quedara a tu lado a la mañana siguiente. Ahora me falta, decírselo a la persona adecuada.
Y Yo no dirigía la palabra a nadie
Podría echarle la culpa al final del verano, al trabajo, las tareas pendientes, el exceso de masturbación, a la capa de ozono, las teletiendas, pero no. La razón por la que no he escrito en todo esto tiempo es simplemente, la falta de experiencias.
"Nadie me dirigía la palabra y yo no dirigía la palabra a nadie", comenta el protagonista de "Tokio Blues". Pues algo así.
El caso es que cuando comencé a escribir este blog lo hice entre otras muchas cosas, para poder hablar de cosas de las que no podía hablar con nadie; el tio que me la pone dura, las ganas de conocer a alguien que se quede, las pajas con los mejores amigos, las que te haces pensando en ese compañero de trabajo que ni se le pasa por la cabeza que tú pudieras abrirle la bragueta en cualquier momento y chuparle la polla, las que te hacen a oscuras o en la parte de atrás tipos que quieres volver a ver, de los tios que sí quieres volver a ver pero que no puedes... Por todo eso y por las cosas que todavía quiero contar, que todavía quiero compartir, sigo por aquí. Que cunda entonces.
"Nadie me dirigía la palabra y yo no dirigía la palabra a nadie", comenta el protagonista de "Tokio Blues". Pues algo así.
El caso es que cuando comencé a escribir este blog lo hice entre otras muchas cosas, para poder hablar de cosas de las que no podía hablar con nadie; el tio que me la pone dura, las ganas de conocer a alguien que se quede, las pajas con los mejores amigos, las que te haces pensando en ese compañero de trabajo que ni se le pasa por la cabeza que tú pudieras abrirle la bragueta en cualquier momento y chuparle la polla, las que te hacen a oscuras o en la parte de atrás tipos que quieres volver a ver, de los tios que sí quieres volver a ver pero que no puedes... Por todo eso y por las cosas que todavía quiero contar, que todavía quiero compartir, sigo por aquí. Que cunda entonces.
Cuento tiempo sin follar?
Últimamente todo el mundo parece preocupado por mi vida en general y por vida sexual en particular. Me explico. Antonio hace unos días se pasaba por casa y aseguraba que tenía cara de no haber visto la luz del día durante meses y que seguramente me mataba a pajas (mas o menos). Javi, unos días después, ironizaba sobre el tiempo que haría que no "la metía". Ya me gustaría metérsela a él, claro está. El caso es que a ninguno de los dos les falta razón. El último polvo fue con Manu. Vino a casa un fin de semana que extrañamente, quedé solo en casa. Jugueteamos viendo una peli de miedo de ínfima calidad que alquilamos, comimos algo de pizza y finalmente, terminé chupándole la polla en el sofá de cuero del salón. Esa noche dormimos en mi cama y Manu se anduvo quejando de los frías que estaban las salas. Por la mañana, follamos. Su polla me destrozó, porque es una de esas pollas no muy largas pero si de un diámetro espeluznante. A pesar de seguir en contacto nunca he vuelto a querer quedar con él y tampoco es plan que acuda a su polla por pura necesidad fisiológica. Manu fue el punto y final a la etapa de mayor promiscuidad en mi no muy agitada vida sexual. Comenzó el verano pasado, justo con la llegada de Internet a casa. Lo pillé con ganas y comencé a quedar con bastantes tios por el chat hasta que conocí a Javier. La primera vez que quedamos casi si nos olvida follar. Me recogió en su coche y fuimos a su casa. Estuvimos bebiendo unas cervezas y hablando de dos mil quinientas sesenta y dos estupideces hasta que se me hizo tardísimo para volver a casa. Cuando me levanté para marcharme, nos dimos cuenta los dos de que no habíamos follado. Nos fuimos hasta su dormitorio y lo hicimos. Luego me llevó a casa. Nos estuvimos viendo un mes. Nunca antes había estado con un tío ni un mes ni una semana ni dos días. El fue el punto y final a esa etapa de promiscuidad que me convirtió en un experto chupador de pollas y de la que quedan muy pocas cosas a día de hoy. No es que ahora predique la abstinencia, ni mucho menos. Lo ahora estoy buscando es algo de contacto, algo de entendimiento. Menos lefa, quizás. En fin. Blog plomizo y autobiográfico, contagiado por uno de los ataques de desnudez del Chaval en Bici, seguro.
Maximizo/ Chupa-Mela
Comienza de la forma mas tonta. El tedio otra vez. Son las tantas de la madrugada y no me apetece nada hablar con Manu. Desconecto el MSN y divago. Releo alguna bobada y entonces se acaba el CD de Antony and The Johnsons y antes de abrir otra carpeta entro en la carpeta con el porno y pincho en la de "Skaterboy". Comienza. El chaval se toca el paquete. Esta solo en su habitación, como yo lo estoy en la mía, a pesar de ser sabado por la noche. Rápidamente se va deshaciendo de la ropa (se deja los calcetines), dejando ver su gran rabo, ya empalmado. Minimizo la pantalla y sigo con mío. En una esquina de la pantalla panorámica de 15'4, el skaterboy se está haciendo una paja de campeonato y por inercia, supongo, comienzo a tocarme la polla yo también. Finalmente dejo todo lo que estaba haciendo y todo lo que podría hacer, maximizo y comienzo a pajearme. Mi polla ya ha adquirido un tamaño considerable. Como siempre, a los minutos de estar sobándomela, y cuando empiezo a sentir mas placer, me asalta la necesidad de contactar. De tener a alguien al otro lado. Ya sea a través de la web cam, del teléfono o del MSN. Es como una necesidad física, de sentir que alguien es partícipe de esa paja, de ese momento de excitación. Avanzo el cursor y paso a mi secuencia favorita. Se desarrolla en una discoteca y es la típica orgía final, aunque muy bien organizada. Me pone muchísimo uno de los tipos con cara de crio al que follan sin piedad mientras el se agarra a una barandilla hasta que termina corriendose sobre la frente del skater del inicio. Yo me corro poco después y cuando lo hago pienso en Javi. Pienso en sus manos masajeandome los hombros, hace un par de días, sin ni siquiera esperármelo, mientras esperábamos en la cola de un cine. Esta noche, bromeando por el MSN, le advertía que dejara de tocarse a lo que él respondió rápidamente:
( )"Chupa-mela".
( )"Ya te gustaría!"
No se que pensaría Sofía, su novia, de la conversación, el masaje y demás. Seguramente, no es nada. Producto del calentón. De las ganas. La próxima vez, ponemos cam.
( )"Chupa-mela".
( )"Ya te gustaría!"
No se que pensaría Sofía, su novia, de la conversación, el masaje y demás. Seguramente, no es nada. Producto del calentón. De las ganas. La próxima vez, ponemos cam.
A punto de borrar toda la pornografía
A punto de borrar toda la pornografía.
Supongo que a todos nos ha pasado. Después de hacerte la última paja te sientes los suficientemente saciado, culpable, relajado, cansado que decides prescindir de tu material mas preciado: la pornografía. A mí me ha sucedido esta tarde. Después de pajearme con un tío que se llamaba Nacho y que aseguraba tener metido un consolador por el culo mientras se lo hacía conmigo me ha asaltado un sentimiento parecido al cansancio. Sabio diría, "ya está bien de tantas pajas". Pues a lo mejor. El que caso es que decidido he ido a la carpeta de "Porno!" y le he dado a eliminar. La carpeta incluía cinco películas con un tamaño que sobrepasaba los 4 GB: "The English a Student", la mejor (tanto por los tíos que salen, todos bastante buenorros, como por las pollas que calzan y las guarradas que se hacen), "Lucky Lukas" y "The Tender Age", algo aburridas pero con algún momento glorioso (la paja al final de "Tender Age" en una tienda de campaña mientras los amigos juegan al volley te la pone dura al instante), "Bad Behaviour", buen sexo duro aunque a mí no me vaya el rollo cuero y anillas, y "Skaterboy" con algo que hacía tiempo que no veía en circulación, corridas en la cara y tios que se tragan todo lo que sale de una buena polla. Afortunadamente, mi papelera de reciclaje no estaba preparada para eliminar tanto material y así me lo ha hecho saber, momento que he tomado para recapacitar mi decisión y salvar todo el porno.
¿Por qué nos calienta un hetero?
El otro día coincidía en el messenger con J'Adore que me recomendaba una página de videos en la que un tío pagaba hasta 5000 dólares a un tipo hetero por hacerselo delante de su cámara. No debe ser la única de este tipo. ¿Hasta que punto son verídicas las extraordinarias grabaciones de las que tan solo puedes disfrutar un frustrante preview de 4 minutos?. Cuatro minutos son suficientes para ponerte la polla como una piedra y hacer que tu mano busque instintivamente la cremallera del pantalón para bajarla y tocarte la polla. A mí personalmente me gustan las películas o relatos de tíos que por un motivo u otro (casi siempre algo ridículos, pero bueno), descubren que les gustan chupar pollas. No es que yo no tenga claras las cosas ( no se ), pero me da un morbo especial... Supongo que es morbo, la palabra que mejor lo puede definir: ver a un tipo que es conducido a mamar una polla por primera vez, por curiosidad, borrachera, infracción de tráfico, chantaje, dominio mental o por servicio militar obligatorio.
De vuelta al mundo real.
Me encuentro con Fausto que volvía de sus vacaciones y nos ponemos al día. Ninguno de los dos ha follado en las dos últimas semanas. Va siendo hora de tocar el suelo. Mira a Chaval en Bici!.
Supongo que a todos nos ha pasado. Después de hacerte la última paja te sientes los suficientemente saciado, culpable, relajado, cansado que decides prescindir de tu material mas preciado: la pornografía. A mí me ha sucedido esta tarde. Después de pajearme con un tío que se llamaba Nacho y que aseguraba tener metido un consolador por el culo mientras se lo hacía conmigo me ha asaltado un sentimiento parecido al cansancio. Sabio diría, "ya está bien de tantas pajas". Pues a lo mejor. El que caso es que decidido he ido a la carpeta de "Porno!" y le he dado a eliminar. La carpeta incluía cinco películas con un tamaño que sobrepasaba los 4 GB: "The English a Student", la mejor (tanto por los tíos que salen, todos bastante buenorros, como por las pollas que calzan y las guarradas que se hacen), "Lucky Lukas" y "The Tender Age", algo aburridas pero con algún momento glorioso (la paja al final de "Tender Age" en una tienda de campaña mientras los amigos juegan al volley te la pone dura al instante), "Bad Behaviour", buen sexo duro aunque a mí no me vaya el rollo cuero y anillas, y "Skaterboy" con algo que hacía tiempo que no veía en circulación, corridas en la cara y tios que se tragan todo lo que sale de una buena polla. Afortunadamente, mi papelera de reciclaje no estaba preparada para eliminar tanto material y así me lo ha hecho saber, momento que he tomado para recapacitar mi decisión y salvar todo el porno.
¿Por qué nos calienta un hetero?
El otro día coincidía en el messenger con J'Adore que me recomendaba una página de videos en la que un tío pagaba hasta 5000 dólares a un tipo hetero por hacerselo delante de su cámara. No debe ser la única de este tipo. ¿Hasta que punto son verídicas las extraordinarias grabaciones de las que tan solo puedes disfrutar un frustrante preview de 4 minutos?. Cuatro minutos son suficientes para ponerte la polla como una piedra y hacer que tu mano busque instintivamente la cremallera del pantalón para bajarla y tocarte la polla. A mí personalmente me gustan las películas o relatos de tíos que por un motivo u otro (casi siempre algo ridículos, pero bueno), descubren que les gustan chupar pollas. No es que yo no tenga claras las cosas ( no se ), pero me da un morbo especial... Supongo que es morbo, la palabra que mejor lo puede definir: ver a un tipo que es conducido a mamar una polla por primera vez, por curiosidad, borrachera, infracción de tráfico, chantaje, dominio mental o por servicio militar obligatorio.
De vuelta al mundo real.
Me encuentro con Fausto que volvía de sus vacaciones y nos ponemos al día. Ninguno de los dos ha follado en las dos últimas semanas. Va siendo hora de tocar el suelo. Mira a Chaval en Bici!.