Soy
Acerca de
De momento no estoy preparado para salir del armario de mis tantos años.
Sindicación
 
Versatil / Envío Completado
LLevo unos treinta minutos en el chat de cibersexo de Chueca buscando a alquien que quiera que le chupe la polla, aunque en realidad, ni me la he empezado a menear. Cuando consigo entablar conversación con alguien que encaja, me aburro a los cinco minutos, cambio de nick y comienzo de nuevo. A estas alturas, no creo que vaya a follar esta noche y es una putada porque para un día que tengo la casa para mí solo, en el fondo, no me apetece. Supongo que no debí hacerme esa paja a las cuatro de la tarde, antes de meterme en el cine. El último tío con el que he hablado me ha dicho que le encantaría chuparme la polla y que le follara toda la noche. Me ha dicho que a él no le va follar como una perra, en frio. Que le gustan los prolegómenos. Las caricias. Esas cosas. Me he aburrido, la verdad, aunque a mí también me puede llegar a gustar todo eso, pero con alguien que me importe, con alguien a quien quiera. Con un desconocido de toda la vida, prefiero algo mas instintivo. Mas salvaje quizás. A fin de cuentas, ese tipo de encuentros están forzados por las ganas de tener sexo de las dos partes encontradas. Es estúpido andarse por las ramas, alargar los silencios incómodos, decidir si lo haces en el coche o en la toalla.

Un nick antes.

Un tipo que se describe como castaño, 183 y 83 kg, asegura que su novia duerme en la habitación de al lado, pero que mañana por la mañana, mientras ella esté trabajando, podría quedar conmigo y follarme. Afirma ser versátil aunque preferiblemente activo. Yo le respondo que también soy versátil aunque preferiblemente pasivo. Transacción completada. Intercambiamos algunas fotografías y comienzo a empalmarme, pero sin saber muy bien porqué y sin ningún motivo aparante, me canso de esperar a que se vayan descargando las fotos mientras espero espectante, con la polla tiesa en la mano, a que en la pantalla aparezca "Envío completado". Comienzo a sentirme ridículo.

Justo cuando estoy de desistir.

Justo cuando estoy a punto de desistir aparece como conectado un tipo con el que he intercambiado algún comentario en este mismo blog. Hablamos un poco y terminamos pajeándonos. Tiene un polla estupenda, aunque él dice que es culpa de la webcam. Me corro con ganas, después de tantos tropiezos.(1)

Termino la noche viendo una película de terror italiana mientras me como una caja de galletas Chips Ahoy y bebo un par de latas de Aquarius. Quizás no era la mejor noche de sábado que podría haber imaginado, eso está claro, pero me siento bien. Me duermo justo cuando los protagonistas están acorralados por un auténtico ejército de zombies del demonio.

(1) Espero Krampack que no te haya importado que te mencione por aquí. Me gustó mucho pasar el rato contigo!.

 
Las pajas idealizadas con tus mejores amigos
Siguiendo las recomendaciones de un invitado anónimo, he puesto mi emule a prueba. De momento se han bajado "The English Student", "Lucky Lukas", "The Tender Age" y fuera de la galaxia Bel-Ami, "Skaterboy", que aunque el protagonista no me pone mucho, no está nada mal. En realidad no he visto completa ninguna de ellas. No hace faltar explicar porqué, pero la causa principal, en lugar no es la eyaculación precoz, es la impaciencia. Las veo de una vez pasando el cursor y decido con que culo me quedo, con la polla mas dura, con la mirada mas caliente. No tengo paciencia para ver como se la chupan durante diez minutos mientras mi polla está a punto de reventar hace cinco. Quizás por eso, me ha gustado tanto una película que no es especialmente buena, pero que consigue comunicarte algo. Me refiero a la alemana "Tormenta de verano". Alguien en el blog de Chaval en Bici, la recomendaba y la puse a bajar. La historia, vagamente familiar: los dos mejores amigos que comienzan a distanciarse durante el último verano de su infancia, antes de dar el paso definitivo a la adolescencia. Las chicas por un lado, y los chicos por otro. El amigo enamorado de su mejor amigo. Las caricias que no lo son para el otro. Los besos robados que nadie recibe. También el descubrimiento, previa negación. En la película se idealizan las pajas comunes, las noches en las tiendas de campaña, los roces, pero tiene que ser así. Evoca y a ratos, también te calienta. Después de terminar de ver la peli, pienso lo solo que te hacen sentir esas pajas pensando en los mejores amigos, en lo solo que estas ahora, en la sordera que provoca la certeza de que nunca podrás estar con él, del mismo modo que todo comienza a tambalearse (el mundo entero y tú dentro de él), cuando finalmente te separas de él. La melancolía, puede ser.
 
camxcam
Nunca había visto una película Bel-Ami. Esta noche, aprovechando que no me encontraba especialmente sociable y que mi hermano y su pareja ocupaban mi habitación, la he puesto en el wmp y me he enganchado al fascinante mundo de los tios Bel-Ami. La peli se llama "The English Student" y se terminaba de descargar esta misma tarde. A modo de gran sinopsis, es la historia de un estudiante de inglés que a la vez que enriquece su vocabulario con una palabra nueva cada día, se folla a unos cuantos tipos o fantasea con otros tantos. No he tardado en desabrochar mi pantalón y meter mi mano entre los calzoncillos. No había peligro. Mi hermano y su pareja llegaban cansadísimos de sus vacaciones por el Norte, cerraron la puerta y supongo, se dormirían enseguida. Mi madre, que aguantaba como podía un programa de zapping por televisión, se retiraba medio dormida y a los pocos minutos la escuchaba roncar. Comprabado todo esto me dispuse tranquilamente a hacerme una buena paja viendo las aventuras del estudiante. Comencé bajándome el pantalón y el calzoncillo hasta las rodillas, acariciando primero los huevos, también las nalgas, subiendo y bajando lentamente sobre mi verga. No suelo tener mucha paciencia con las películas porno. Las mamadas suelen ser largúisimas, de modo que veo el arranque y luego llevo el cursor hasta el momento en el que el activo de la pareja se la comienza a meter por el culo. Lo bueno de esta peli es que la mayoría de los tios primero dan, pero luego, reciben una buena polla ellos también. En casi todas las pelis pornos que he visto, siempre hay un tio que se los folla a todos, pero a él no hay quien le meta ni un dedo, pero en esta no. Otra gran diferencia que me ha llamado la atención, mientras que en la inmensa mayoría del porno gay, a penas si hay contacto entre los tios (se pueden follar pero en realidad no se tocan, no se besan, no se acarician), en el mundo Bel-Ami, se tocan, sienten los pezones, los labios, las pollas creciendo en sus manos. Hay química, vamos. Esto me ha puesto bastante. He comenzado a acelerar, sobándome la polla cada vez con mas fuerza, sintiendo mis huevos golpeando. Mientras, por televisión, el canal 24 horas de noticias hablaba de los fuegos que todavía no se han extinguido, de la decisión de Irán por reanudar la fabricación de uranio enriquecido, de las zonas que todavía están amenzadas en Londres. Y allí estaba yo, abierto de piernas, ya sin pantalones ni calzoncillos, pajeándome sobre el sofá del salón, con las piernas puestas sobre una mesita de marmol y madera, a punto de tirar un plato de porcelana china que lleva mil siglos en esa mesa, corriéndome como hace mucho no lo hacía, sobre mi estómago, ombligo y vello púbico. A lo lejos, mi madre seguía roncando y en la película, el estudiante inglés, se bañaba en una bañera rebosante con un pedazo de tio con melena. Me he limpiado tranquilo, he avanzado en la peli hasta ver por encima como terminaba y después, todavía desnudo, he terminado de ver las noticias. El mundo sigue adelante. Nada ha cambiado. A los pocos minutos, Mario aparecía conectado en el messenger. Me preguntaba si ya había arreglado la web cam. Le he mentido y le he dicho que no. Mario reconoce que esta noche le apetece camxcam y nos hemos despedido cordialmente. Ya he dicho que esta noche no estaba muy sociable.
 
Pajas desde los 16
Para bien o para mal, el ventilador de mi portatil no aguantó las altas temperaturas y decidió no seguir adelante. Eso sucedió hace mas o menos una semana, tiempo suficiente para darme cuenta de lo enganchado que estoy a la maldita red y en cierto modo, superar tal adicción. Durante estos días me acerqué un par de de veces por un cyber-locutorio que hay cerca de casa para paliar el "mono", consultar el correo, leer por encima los larguísimos blogs de Chaval En Bici y alguna cosilla mas. Por 20 céntimos, 8 minutos de acceso ilimitado a todo un mundo de información, porno, ciberarte y claro está, a todo un mundo de personas que como yo, se asoman a esta ventana, bajo la máscara del siempre útil anonimato. Creo que una de las fases del tratamiento del famoso psiquiatra Polaino para corregir las inclinaciones homosexuales de sus pacientes era el prohibirles tajantemente los teléfonos móbiles e Internet. Elementos ambos, terriblemente "perjudiciales" en esa llamada "hora caliente" que comentaba alguien en un post hace unos días y que de algún modo te abre a una serie de innumerables desconocidos, mas mayores, mas jóvenes, con mas vello, con menos, con la polla mas grande, mas hacia la derecha, con o sin cara. Durante toda esta semana sin estar enchufado, he vuelto al siempre fiel VHS. Allí, en su caja, bajo el nombre de "Viaje a Finlandia", al final, me esperaba una película porno con la que me he estado pajeando desde los dieciseis años, mas o menos. No es una peli en sí, en realidad son tres historias independientes. La mejor, la única que siempre veía era la de los dos amigos que están jugando a lanzar unas pelotas con la mala suerte de que una de ellas se estrella contra la luna de un coche que está aparcado a la puerta del taller de al lado. Enseguida, sale furioso el mecánico, un pedazo de tio, sin camisa, con el pecho y los pantalones manchados de grasa que les propondrá el mejor de los tratos a los dos chavales para pagar los desperfectos. Evidentemente, el pago consiste en que le coman la polla los dos y después follárselos, primero contra su voluntad... aunque rápidamente empezaran a culear, pidiendo mas y mas verga. La de pajas que me habré hecho con esa secuencia. Esta semana, buscando todavía entre las cajas de mudanza, he encontrado ese vídeo y claro está, me he la meneado al menos tres veces viendolo esta semana. Pensando entonces en esos dieciseis años, en plena era pre-internet, tengo la sensación de que todo era entonces algo mas ingenuo, por llamarlo de algún modo. Nada que ver con esa ventana que te abre la web cam a un mundo lleno de pollas y manos que las menean con fuerza hasta que se corren encima de la pantalla. No sé. Vamos a dejarlo. Para bien o para mal, ya estoy de vuelta, dispuesto a caer en todas las tentaciones. Siempre.