Desarmados
Viendo el goteo de noticias que llegan desde Londres mi indignación va creciendo conforme van sucediendose los comunicados de condena y condolencia que de presidentes y autoridades. Que Tony Blair, George Bush o Jacques Chirac condenen tan brutales atentados desde el castillo en el que están reunidos para arreglar los males del mundo, hiperprotegidos por un auténtico ejército que los mantengan a salvo de los peligrosísimos anarquistas y hippies del Live8 y los movimientos antiglobalización me resulta francamente grotesca. Ninguno de los metros y los autobuses en los que han explotado esas bombas esta mañana en Londres, tenía ejercito parecido que los protegiera.