Y ahora, ¿qué?
...nadie sabe responderme en este lado de la acera...
Galletita...
Ociosamente compagino mis estudios universitarios con (sobre)vivir en Madrid, mantener mis contactos en una lejana isla española, hacer que trabajo, practicar malabares con piñas en desiertos nevados, caminar sobre la cuerda floja a treinta metros de altura, imaginar que gano un Nobel, salvar al mundo de invasiones alienígenas y buscar a Wally. A tiempo completo...soy una pequeña aprendiz de bollo; soy, una Galletita. Hey, no sabía que ser lesbiana fuera tan importante en mi vida.
Sindicación
 
Algunas vueltas de mi vida
Conocí a Katze por casualidad. A pesar de que teníamos un buen amigo en común, FidoDido, y una enemiga, Batallita, también en común, (bueno, en su caso; en el mío amiga). Como hacía poco que le había comentado a FidoDido mi reciente experiencia lésbica (pero yo era hetero ¿eh?...si, si ¬¬)empezamos a bromear con la coña de que yo me iba a liar con Katze (que era su amiga lesbollera oficial), y todo, para picar a Batallita que arrastraba un pasado oscuro con la mentada.

Que daño que hace el humor.

Nos habían presentado cerca de cuatro veces, habíamos coincidido alguna vez incluso en algún botellón e incluso ella le había pedido a FidoDido que nos presentara (producto de una de esas extrañas fotos que sales toda loba) pero realmente fue la vez siguiente de empezar con la broma cuando nos conocimos. Fue en unos carnavales, las dos disfrazadas y alcoholizadas; yo, prácticamente recién llegada desde Madrid hasta mi lejana isla y media (entera) atolondrada. FidoDido me abrazó, me dijo: “Mira quién está aquí” y se las piró, dejándome sola ante el peligro. Siempre he pensado que FidoDido tuvo que decirle algo en plan “ataca, Paca” o algo, porque fue hacia a mi tipo devoradora (y también creo que le advirtió para que no se encoñara, como hizo conmigo) y yo, que soy facilona, me dejé devorar.

Hasta ese momento, yo era heterísima, lo que me había pasado con NMC (the fist one) era diferente. Era estilo, Noemí y Raquel, ya. Pero claro, cuando pasó esto va a ser que eso de: “Me gustan los tíos, pero sólo ella, como chica” no cuela, no. Puede ser porque mi historia con NMC me estaba llevando por el camino de la amargura, o porque me cogió desprevenida pero a pesar de que yo vivía cerca de dos mil kilómetros lejos, o de que ella estaba trabada por otra persona (en palabras textuales de FidoDido “tenía a otra en su coño”), y que sabía que era como yo de ir de flor en flor (mentira cochina, lo era sólo de boquilla) y que, cojones, era simplemente imposible, me encapriché de ella de mala manera. Soy así de guais.

Durante un par de meses estuvimos pero sin estar (y eso que iba a ser el lío de una noche, juas), yo seguía teniendo mis cositas (me supuse que ella también), me seguía viendo con Eyes y demás, pero aprovechaba para estar con ella cuanto podía. Todos esos meses viví con la inquietud de que me pasara como con Rob o con NMC que me dejaron botada a la primera de cambio (inconvenientes de las relaciones a distancia) y cuando por fin sucedió me quedé extrañamente fría, aunque, bonito cambio, me lo dijo a la cara por lo menos. Aunque era ella la que me estaba dejando (¿dejando qué?) también era la única que lloraba de las dos, y yo, quien consolaba. A pesar de que me sentía hecha mierda no pude hacer menos que de mirarle a los ojos y decirle: “Pues vale”. (Seguro que tuvo que joder, vamos)

Gracias a que vivimos lejos el período de curación se hace más llevadero, e intentamos seguir siendo amigas (con Batallita metiendo fuego por en medio) pero realmente no lo conseguíamos, había mucha tensión entre nosotras. En verano, como FidoDido y yo nos habíamos hecho muy amigos empezamos a pasar más tiempo juntos, y claro, la veía a ella. Y la relación se empezó a normalizar.

Ahora está con un chico (sí, sí, aunque era la lesbollera oficial del grupo de amigos de FidoDido) y como fui yo la única que la estuve apoyando todo el tiempo (y no, nadie me pagó xD, aunque a ella le digo que sí...con la misma se me lo cree...)estamos cada vez más apegadas. Hubo un par de deslices, pero yo hago como que no me acuerdo y ella no me lo nombra. Es más fácil así.

El chico ahora se le va a Italia, de Erasmus, y me toca a mi estar como amiga a su lado y toda la pesca. Ahora dice que también le ponen los tíos. Y yo, que creo que durante todo este tiempo ha sido lesbiana de pega...u_U

Vamos, pero que todos mis amigos y amigas no lo entienden. No comprenden nuestra relación. ¿Acaso tan extraña es? Típicas cosas que pasan.

...¿O no?...


 
Quiero ser una trompeta

Algo me pasa.

Mi amigo Brown vino a visitarme este fin de semana desde la lejana isla española (que cosas que tiene la amistad a veces) y claro, como estábamos eufóricos teníamos que aprovechar el tiempo. Por lo que el jueves (que llegaba él) dormimos poco, comimos aún menos (no fuera a ser que nos quitara tiempo), salimos mucho y bebimos demasiado. Todo ello producto de la alegría del reencuentro. El viernes, como no podía ser de otra manera, nos despertamos con una resaca del tamaño de Wisconsin, mientras calibrábamos el grado de nuestro dolor de cabeza tumbados en el suelo caí en la cuenta de que había comprado entradas para el musical de Mecano para esa tarde. Otiaa. Pues nada, allá fuimos (menos mal que vivo cerca y se puede ir andando, que si no...) a pasar vértigo en el anfiteatro (eh, señorita azafata, ¿el paracaídas no te lo dan con la entrada?). Empieza el espectáculo: “hoy no me puedo levantaaaaaaar, el fin de semana me dejó fataaaal”.

Jo, como está acertando la canción, ¿eh? Galletita”...

...

¿Galletita?

...

Pero Galletita había ya localizado un punto donde ubicar sus resacados ojos. Para quien no haya visto la obra, a ambos lados del recinto, a la altura de los anfiteatros, más o menos, hay como dos “jaulas” de cristal donde están las personas que hacen efectos de sonido (imagino yo que la orquesta estará por algún otro lado), la otra vez que yo fui (me gusta repetir) había una chica (muy mona, eso sí) con la percusión y un caballero andrajoso con la trompeta y otras tonterías. Pero esta vez, en la trompeta había un pedazo de mujer que hasta dolía mirarla. Por lo que me pegué mitad de la obra fijándome en ella (menos mal que era la segunda vez que iba) que semejantes cosas durante tanto tiempo en tu campo de visión no son normales. Definitivamente, yo de mayor, quiero ser trompeta en el musical de mecano.

Al día siguiente, que volvimos a salir (a un heterolugar, como no) volví a asombrarme de la poca capacidad que tengo para no ser descarada mirando cuando veo algo que me gusta. Tras pegarme hora y media riéndome por el tipo de música que nos ponían en ese local moncloense giré la cabeza (maldito el momento) y vi a las dos camareras bailando en plan súper-loba-cachondas-me-rozo-toda y ya perdí el tino, la capacidad de concentración y el habla. Que en cualquier otro momento habría dicho menudas pavas y ya, pero claro, la revolución hormonal del que estaba siendo presa (en ese momento mis hormonas estaban encendiendo las luces y repartiendo gorritos y matasuegras para la rave que se habían montado) me trastornaba un tanto y me volvía camionera por momentos.

Rayos, esta es una de las desventajas de tener dos vidas en dos sitios, que juntas forman una y muy completa, pero por partes son una puta mierda. Yo, como siempre quise ser original salí del armario ropero de cabeza (a la primera de cambio, eso sí) cuando me fui de casa de mis padres, pero lo hice de tal modo que salí en mi lejana isla española. Por lo que aquí al ojos del mundo (jojojo) sigo siendo hetero; vamos, todas mis amigas lo saben, lo respetan, pero pasan tres pueblos (malditas niñas) y claro, tras cierto período de tiempo mi vena manolo tiene que desatarse.

De todos modos, soy tan acojonada que cuando pienso/veo que una chica intenta ligar conmigo me pongo súper nerviosa y parezco tomatito (con los chicos no me pasa, mira tú ¬¬ ); por lo que ahuyento a toda nena andante de mi camino.

Estas son las cosas que me hacen pensar en si formalizar o no mi relación con Eyes, que estando soltera tengo mucho peligro (para mi misma, claro). Mientras lo pienso, hoy tengo una cita (que aplazaré, me tienta más la idea de quedarme en mi casa con dos amigas a enviciarnos a todas las películas de Scream) y me he comprado Tipping the velvet de Sarah Waters además de un frikijuego de pc que no se instalar, así que iré matando el tiempo hasta que me de el ralle y me dedique a ir sola por los garitos de Chueca (que no creo que nunca ocurra, pero es bueno saber que tengo un local de ambiente lésbico a tres calles de mi casa –y divertido descubrirlo ayer); o bien, ataco a alguna de mis amigas. Ellas se lo habrán buscado.

PD: vaya post más largo. Lo que hace el no tener que estudiar.




 
Introduciendo...
En uno de los pocos momentos que paso frente al televisor (que en mi casa sólo está para armar ruido y hacer bulto) me fijé en el heterocentralismo del que somos testigos presenciales en el mundo de la publicidad (por no arremeter contra todos los mundos, claro).

Estaba yo ahí, media atontada en el sillón, viendo sin ver, cuando tras un anuncio de Calgon Oxi Action Gel (me encanta este anuncio...pura comedia, vamos), otro de Anti Olores Floust y uno de Licor del Polo que recobré el sentido de mi misma y pensé en qué pasaría si en algún anuncio de este tipo, es decir, de cualquier cosa normal, corriente y moliente de cada día, los protagonistas fueran una pareja gay o lesbiana. Seguro, seguro que más de uno pondría el grito en el cielo diciendo que dan una mala imagen o cualquier sandez de esa. Demonios, ¿y no me da a mi mala imagen el tener que aguantar siempre la idea preconcebida de que pareja son chica y chico?

Son por las cosas como éstas cuando mis amigas me dicen que soy una friki. Yo les respondo que no, que es que soy detallista y me fijo. Ellas entonces contestan que me aburro mucho en mi casa. Pues eso también, para que engañarte, oye.

Pero es que esto me pasa por juntarme con un grupo de amigas más heterosexual que Aznar, e igual de antierótico (que aún no me ha dado por llevar de la mano hasta la otra acera a ninguna amigüita mía), que tengo que ver reivindicaciones homosexuales hasta en la sopa (es más, ahora tomo la sopa de letras solo con las letras B, O, L y O, el resto las quito) y el único método para que me acompañen a lugares de ambiente (no digamos discotecas que todas me huyen despavoridas las muy pavas) es bajo la promesa de futuro alcohol (aún siendo una librería, aún siendo las seis de la tarde).

Si es que cuando digo yo que salí del armario para meterme en un horno es por algo...
 
Prólogo

Porque todo tiene que tener un antes que el principio...

Presentaciones más adelante. Por ahora, aprovechemos del anonimato, y en silencio sentémonos. Pónganse cómodos. ¿Tienes frío, la del fondo? ¿No? Vale, así está bien. Esperen, me llaman. Disculpen. Fue un segundito, nada más ¿no? Vamos a hacer un fácil ejercicio de iniciación. Es muy sencillo. Tan sólo...

...Hey, hola! Te estábamos esperando...