Y ahora, ¿qué?
...nadie sabe responderme en este lado de la acera...
Galletita...
Ociosamente compagino mis estudios universitarios con (sobre)vivir en Madrid, mantener mis contactos en una lejana isla española, hacer que trabajo, practicar malabares con piñas en desiertos nevados, caminar sobre la cuerda floja a treinta metros de altura, imaginar que gano un Nobel, salvar al mundo de invasiones alienígenas y buscar a Wally. A tiempo completo...soy una pequeña aprendiz de bollo; soy, una Galletita. Hey, no sabía que ser lesbiana fuera tan importante en mi vida.
Sindicación
 
Yo fui Lisa Simpson

Después de mucho tiempo sin aparecer por aquí (primero por culpa de la resaca, luego por la mía y finalmente, por la del ordenador que me va a pastis y hace lo que le sale de los mismísimos) debo decir antes que nada que ahora ya no me encuento en Madrid (oooh), ¿porqué? Pues porque tengo el don de la ubicuidad y estoy en todas partes, como Dios. Bueno, y porque estoy tomándome un tiempo de reflexión y estudio en casa de mis padres, allá como por una isla, antes de decidir que hago con mi vida y mi carrera.

Así que, teniendo en cuenta de que me quedaré por estos lares hasta diciembre, que es cuando me empezarán los exámenes extraordinarios esos, tenía que hacer hueco en mi cuarto, que no hacía limpieza en él desde que lo abandoné con premeditación y alevosía hace ya tres años, para meter mis pertenencias estudiantiles (que a todas estas sigue la mitad en Madrid, me encanta la calma que yo me tomo para estas cosas). Así pues, armada con paciencia y una bolsa de basura procedí a la tan cacareada limpieza. Para que fue aquello.

Fue uno de esos momentos en los que te quedas pensando en tu yo del pasado y no crees que alguna vez haya sido posible que fueras tan pava. Pero no pava, sino más. Joder, que me asusté y todo. Siempre me había considerado, cuando me miraba retrospectivamente, que había sido una chica de buenas notas y eso, pero nada más, sin ambiciones empolloniles ni frikadas por el estilo. Pues bien, Galletita, bienvenida a la realidad: eras Lisa Simpson.

La primera cosa que encontré que me hizo pensar que hubo algo podrido en Dinamarca fue mi boletín de notas. Cielos, que buena estudiante era, como me querían los profes del insti, cómo me felicitaron. Oh, que buenos tiempos aquellos. Pero eso no fue todo. Seguidamente, descubrí una foto de mi persona de cuando estaba en el grupo de debate. Aquí ya las cosas empezaron a empeorar. No por la foto, es más, yo estaba en total pose pasota: todo el mundo mirando a la moderadora y yo haciendo mis dibujitos en el folio; pero este fue el cajón de las revelaciones.

Esa fue la primera pista, la segunda fue el pedazo de tocho de apuntes que tenía por el tema de los debates, todos subrayaditos, comentaditos y todas esas mariconaditas. También incluso, los folios que utilizaba en el transcurso del debate en sí, plagado de “¿en que está pensando ese tío?”, “la moderadora es estúpida” o “dile a X que hable de una vez” además de casi esquemas para ordenar los pensamientos. Súper friki. Debajo de todos esos folios y demás encontré una carpeta llena de apuntes de matemáticas como con supuestos tipo PAU que yo utilizaba para estudiar para los exámenes. Lo duro es que lo siguiera teniendo (¿nunca se los devolví a mi profesora?). Finalmente, encontré una libreta tipiquísima, de éstas de Enri, con, atención, poesías (sí, escritas por mí). Ahí dejo eso. Sin comentarios.

Me iba sorprendiendo por momentos.

Luego, descubrí un cajón lleno de cosas de Cruz Roja (durante dos años fui voluntaria), en las que habían apuntes de los cursos a los que asistí, hojas de seguimiento de los ancianitos a los que iba a visitar, partes, información sobre talleres y millones, pero millones, de pines. Ah, también un paquete de vendas esterilizadas y el bolígrafo de rigor (en ese momento me quedé preguntándome dónde demonios tenía yo mi uniforme).

Y cuando pensaba que era imposible que fuera tan topicazo de empollona divisé mi orla. Ahí estoy yo, con mi cara de a que soy súper buena y mi sonrisa de ficción (nunca he sabido sonreír para las fotos carné; es más, mejor no hacerlo porque me sale cara de gilipollas) que parezco recién salida de Harvard. Aunque bien pensado, mejor esa foto que la que tengo en mi orla del Colegio...y sin duda, preferible a la foto del pobre Conejito (que lástima dábamos con catorce años). Debajo de la orla, que tenía sus dimensiones no creas tu que no, descubrí: dos flautas (una de madera y la otra de plástico), cartas de amor de mis novietes (juas) y dedicatorias por mis cumpleaños (más juas aún, madre mía como nos repetíamos), dibujos hechos por mi persona, mil cuatrocientos clips, doscientas gomas de pelo, mi carné de las escuela de idiomas, como cinco euros en céntimos y algún que otro duro, mi carné de mi antiguo gimnasio, docenas de flyers de discotecas, un CD de información de creación de empresas (que ambiciosa yo ya) y dos libros de autoayuda (¿?) que juro no haber leído en mi vida. Sin contar como no con el descubrimiento de dos condones marca Acme y tres cajas de trankimazin (mañana mismo me pongo en la esquina y me forro vendiendo las pastillitas a treinta lerus u_U).

Las bolsas de basura hicieron mucho trabajo aquella mañana (pero eso sí, reciclando).

En ese momento decidí liberar mi sobrecargada estantería de un par de libros prescindibles en mi habitación. Y ahí estaban, mis libros de juventud, esas joyas de literatura que me ayudaron en mi adolescencia: la colección se llamaba Inseparables, y los títulos de los libros eran tales como: “tienes que entenderlo”, “mamá, no puedes hacerme esto” o “eres mi mejor amiga…pero te odio”, el tema pueden adivinarlo ustedes fácilmente por los títulos pero nunca podrán imaginar lo que significó para mi volverlos a ver ahí, todos juntitos, al lado de mis libros de PAKTO Secreto (como los Cinco, pero en cutre) y los ejemplares de Jordi Sierra i Fabra que hay siempre uno en todos los hogares (creo que lo regalan con la compra de la cuna).

Después de tan ardua labor de investigación, decidí dejar la limpieza de ropa para otro año, que eso podría ser demasiado doloroso para mi salud mental.

 
Espesura mental
No me la puedo quitar de la cabeza.

Se que la conocí hace apenas dos semanas (es más, ni llega a ser tanto tiempo) pero como que me tocó esa fibra sensible a la que pocos dejo que lleguen (y ella se me coló, me da) y como que ahora me está pasando factura.

Lo que no entiendo es: si estando tan tonta como estoy ahora por ella (buf, espero que ella este igual que yo y poder verla el domingo) me haya acostado con Eyes ayer y hoy viera a Wolfiya por todos lados (lo cual es decididamente imposible porque se encuentra a dos mil kilómetros de distancia). ¿Será que se me está quitando la tontería? Joder, ¡no quiero! Aunque suene un poco masoquista me molaba estar tan idiota por ella, me hacía sentir bien sentir eso por alguien; aunque ella me hiciera sufrir en un futuro no querría dejar de sentir lo que siento (o sentía, no sé, que me lío). Decididamente, soy una duda con patas.

Ayer, mis heteroamigas intentaron profundizar en el tema lésbico pero sin ejemplos prácticos (lástima, con lo que a mi me hubiera molado enseñarle a una en particular los bollomisterios...) e incluso hubo un pique por las vestimentas de una:

Nelly: yo podría ligar en el ambiente, ¿no? Voy bollo y eso...
Galletita: jaja, que va, vas súper hetero. No tienes rejo ni nada.
Nelly: ¿¡Que voy muy hetero!? ¡Que va, que dices, si voy muy lesbi!O_O

En fin...aún estoy esperando el día que me dejen llevarlas a Chueca. Seguro que más de una de lía con una tía, lo cual me haría tremendamente feliz. Bueno, realmente, lo que me haría feliz sería sacar a alguna del armario (parece que esa es la pasión reprimida de todo homosexual que se precie...será por aburrimiento...) pero no creo que se presten.

PD: hoy, fui al maldito local-bar-discoteca-antro súper raro donde trabaja Henna. Maldito lugar de las narices, ¿cómo odiar tanto un sitio y seguir yendo? Fácil, por chantaje moral. Total, que me tuvo Henna haciendo el pato en el jodido garito de marras. El momento culminante fue tras la mezcla de My Humps con Dont`t chaque pusieron la canción de Dirty Dancing (esa de I´ve had the time of my life) versión bakala...los pelos como escarpias, oye.

PD2: después de reírme un rato de Katze esta tarde (la pobre, me dijo que con las prisas de irse al curro había metido el teléfono fijo en el bolso) me llevé el mando de la tele de fiesta. No se en que estaría pensando. Venganza divina.

PD3: no entiendo porqué últimamente en los heterobares sólo ligo con viejos...Deprime lo suyo, no te creas.
 
Yo soy así
A veces me sorprendo de lo radical que soy. Hasta hace apenas dos días me encontraba en mi maravillosa isla marina, aprovechando la playa (sí, mi hija, que ahí hace sol y calor aún en octubre) y pensando en que más me valía aprovecharlo ahora, ya que en Madrid como que ni jarta hay playa (y menos con esta lluvia).

Pero...

Ahora estoy en Madrid, porque llegué hoy, pero...vengo para irme. Regreso a mi lejana isla, que ahí por lo menos tengo a mis padres que me obliguen a estudiar, que lo mío es mucho cachondeo. Lo malo, es que me iré de Madrid sin haber ido nunca a Chueca. Imperdonable. No se si matar a mis heteroamigas por ser tan centralistas las cabronas, o bien ofrecer toda mi colección de Dvd's y Cd's a algún alma caritativa que se apiade de mi y me lleve a conocer los bollolugares capitalinos...

...Jum, mejor voy afilando el hacha.

 
A veces madrugo
Esto me esta pareciendo súper duro.

Hay que ver.

La cantidad de gente despierta que hay a las nueve de la mañana de un lunes. Debería de haber unas ciertas horas al día en las que estuviera prohibida la vida humana. Por Dios, vaya manera de tocar los cojones. Ya no solo el que este despierta porque el limpiacristales esté enguarrándome los pisos y tenga que ir yo detrás limpiando (cual ama de casa) no fuera ser que deje manchas en el suelo: a ver madre, que es agua y jabón, dañito no le va a hacer al parqué (que no tenemos pero que así no repetía la palabra suelo-mierda, ya la dije) sino porque el amigo del piso de arriba está buscando petróleo lo menos y no deja de darle a la taladradora y yo le estoy queriendo hasta morder.

Adiós a mi pacífico y perezoso despertar de un lunes sin clase (que digo yo, que me encantaría saber cuando me empiezan porque yo sigo como de vacaciones), bienvenido esta mierda de mañana. Sólo espero que hoy vuelva a hacer bueno y me pueda ir a tumbar de nuevo a la playa y disfrutar de los beneficios de este clima inmutable (o casi).

Ahora que lo pienso, esto de tener la posibilidad de poder ir a la playa en cuanto salga un poco el sol es estresante. No puedes tener las pelambreras en las piernas no vaya a ser que te llame el colega de turno y te ordene/mande/oblige/proponga ir a la playa. ¿Que le dices? Mira, que hoy no me viene bien porque si destapo una de mis patas peludas podré decirle del todo adiós a mi vida social (porque seguro además, que ese día me encuentro a todo el mundo en la playa).Yo, que el mundo me ha hecho sincera y sin (o apenas) vergüenza, se lo diría así de claro, pero como no, mi fama no ayuda, y diciéndome de vaga para arriba a mi amigo se la sudaría esa excusa. Estos hombres, ¿Por qué cuando nosotras decimos cualquier cosa referente a nuestro vello corporal ellos dicen que va, que exagerada eres? ¿Será que no se dan cuenta? ¿Acaso nuestros amigos nos mienten piadosamente? ¿O quizá les pone una mujer peluda? No se, no se. Pero puede que pruebe lo de la mujer peluda, así seguro que a mi novia (esa que aún no tengo, y dudo que aparezca ejem, ejem) le quitaba un peso de encima. Lo que hago por amor.

De todos modos, me he dado cuenta de que no se afeitarme las piernas. Creo que el resultado mucho no cambiaría si lo hiciera a oscuras, con una punta de sílex en vez de la Venus y las manos atadas a la espalda. De las pocas actividades que empeoran con la práctica. Definitivamente, me voy a pasar a la cera. ¿Que duele?, vale, pero por lo menos la excusa para no tocarte las patacas es válida y razonable, e incluso también lo es para evitar una noche de sexo, lujuria y desenfreno (caso hipotético que en mi vida nunca se dará…no seré yo quien anteponga una pierna antes que mi placer sexual, hombre ya).

Ahora me voy, que el limpiacristales ya ha acabado de limpiar una habitación y me toca ir a mi a fregar el suelo no vaya a ser que derrita el baldosín (no me explico cómo mi madre es tan exagerada).

PD: he abortado misión Convertir amiga hetero en lesbollera. Ahora estoy sumida en otra misión nueva: Ligarme a la ex de la ex de una amiga pero sin que ninguna se entere

…jum, conociendo mis habilidades mejor también aborto esta misión…
 
Como que no
He mentido. Tampoco hoy te lo voy a contar todo (ohhh) pero es que estoy muy cansada y mi maravilloso bollomundo me da que se está tomando unas vacaciones. Que coño, mi mundo sexual entero se está tomando unas vacaciones. Esto de volver a vivir con mis padres me está empezando a estresar.

PD: necesito clases para convertir a una de mis mejores amigas (que es hetero) en super bollo, a la cual su novio la acaba de dejar y que se enamore de mi...mejor dejo el caso por perdido ¿no?
 
Encontrada
He regresado a mi lejana isla por diversos motivos. El caso, es que me he rendido, no soy tan fuerte como pensaba.

Pero no he desaparecido. Aquí estoy. Pero han pasado muchas cosas en el tiempo que llevo aquí (pfff, desde el viernes nada más) y ahora sigo un poco como embotada, tu ya sabes, ¿no?

Mañana, te lo cuento todo, todo, todo...I promise...