Y ahora, ¿qué?
...nadie sabe responderme en este lado de la acera...
Galletita...
Ociosamente compagino mis estudios universitarios con (sobre)vivir en Madrid, mantener mis contactos en una lejana isla española, hacer que trabajo, practicar malabares con piñas en desiertos nevados, caminar sobre la cuerda floja a treinta metros de altura, imaginar que gano un Nobel, salvar al mundo de invasiones alienígenas y buscar a Wally. A tiempo completo...soy una pequeña aprendiz de bollo; soy, una Galletita. Hey, no sabía que ser lesbiana fuera tan importante en mi vida.
Sindicación
 
¿Qué tal están ustedeeees?
Como en mi vida habitual no suelo hacer cosas muy lógicas, ayer, martes (típico día para quedarse en casas ajenas) me vine a dormir a casa de Katze. Porque yo lo valgo. Porque me lo dijo. Porque sí, vamos. Total, que ayer quedé con La Ninia (que ya le valía) y en un arranque de sinceridad (porque otra cosa no se, pero arranques, muchos) se lo dije:

-Me voy a quedar a dormir en casa de Katze esta noche.
-Te parecerá bonito.
-Pues, sí, para que mentirte (seguido de una sonrisa profident).

Porque a ver, “estamos juntas”, pero claro, me supongo yo que habrá que matizar un tanto eso. ¿Significa que si me doy un beso con una persona le estoy poniendo los tochos? ¿Si se lía ella con otra piba me pone los cuernos a mí? Y si follo, entonces ¿Qué sería? (porque sabrás, que en mi intento de que esto sea súper súper súper romantico aún no hemos tenido sexo...quien me ha visto y quién me ve). Pero está clarísimo, que si mi intención es meterme en la cama de Katze (cosa que finalmente hice, pero sólo para dormir) no le voy a avisar, que tan cruel no soy (ni tan tonta).

Dormir en casa de Katze realmente es toda una aventura, entre el momento cojo el sueño y el despertar (que aparecieron por la Casa tanto El Conejito como FidoDido en plan Comando Despertador) sumadas a las amenazas de subsistir a base de churros madrileños (de esos finitos, en plan lazo que no llega ni a la muela de atrás) estoy agotada. Menos mal que no se folla porque entonces iría quedándome dormida por las esquinas. La integridad de la cornamenta de La Ninia está a salvo…de momento. Una vez despiertas, desayunadas y acicaladas (unas más que otras) partimos rumbo a la empresa que corta a los ingleses (corramos un tupido velo) porque tanto El Conejito como Katze tenían una entrevista de trabajo. Una vez ahí, se sucedieron los desastres:

• Aviso a navegantes: vigilad vuestros regalos, en el momento de empaquetarlos pueden ser manipulados por alguno de estos seres, que dicen ser humanos, se comportan como tal, viven en nuestro mundo y comen nuestra comida, pero en realidad, son extraterrestres que lo único que quieren es vuestro dinero (y por eso hacen que trabajan).

• De improvisto, aparece el futuro ligue follable de Katze (sí, si, esa que era más lesbollera que María del Monte, pero que a este paso podría competir en la lista de devoradora de solteros con Anita Orejón) que según sus exactas palabras “estaba todo rico, menudo polvo que tiene”. Corramos un tupido velo. Y luego, corramos nosotros, pero hacia la salida. El único polvo que yo le echaría sería a la cara para cegarlo momentáneamente y huir mejor. Ahí dejo eso, no quiero ensañarme más.

• En el momento en el que reflexionaba lo rápido que caen los mitos eróticos con un solo vistazo a la luz del día en horario diurno (lógico, por otra parte) aparece ella, la súper cachonda, la tía toda potorra, con la que casi me lío el sábado, que no lo hice por respeto a la nena aunque sí que me lo plantee (bueno, y porque estaban los colegachos de La Ninia al lado, vamos) pero conseguí salvar la cornamenta de mi amada sin más daños que un pico y un muerdo casual (sí, ya). En fin. Por qué me habría reído yo de Katze y su Cuasimodo personal; mi mito erótico cayó a las profundidades del inframundo en menos de lo que tardo en beberme un chupito de B52 (altamente recomendable). Ahora debe estar por el Hades retorciéndose en el infierno, porque en mis fantasías ya no más.

Por lo que, teniendo en cuenta de hoy nadie ha ido a clase por culpa de la maravillosa Katze y su gran influencia ha sido productiva: dos currantes nuevos y dos futuros folles menos. Bien repartido el tema, sí.

PD: consigo mantener mi blog en el anonimato a duras penas, esto de mantener una doble vida conlleva grandes peligros de ser descubierta. No se como lo conseguiría Superman…
No