Alta (in)fidelidad
-Explícame como es tu estado emocional.
Escuché la voz de mi cuñado (ese ser maravilloso que sale con mi hermana) desde el quicio de mi puerta.
-¿Ein? ¿A qué viene esa pregunta ahora?
- Para saber como te encuentras emocionalmente...
-No, ya…Si lo que quiero saber es a que viene esto
- Oh, me intereso por ti...
- ...¬¬...
- A ver, tú estás con La Ninia, ¿no? Con la que estabas el otro día aquí. Pero también te tiras a Katze.
- No, coño, “estoy” con La Ninia, y no, no me tiro a Katze. Sólo somos amigas.
- Amigas. Ya, ya, lo que pasa es que estas jugando a dos bandas.
Y en ese momento, empezaron tanto mi hermana como mi cuñado a cantar “A dos bandas, a dos bandas” (coreografía, riau riau y canon incluido) durante cinco largos minutos.
Así pues, repito. No me tiro a Katze. No juego a dos bandas. No me tiro más que a La Ninia (e incluso eso es novedad, que hasta ayer no habíamos tenido más que muchos calentones y ya). Soy fiel.
Sin embargo (todos sabíamos que hay un pero en toda esta historia), ceo que no desaprovecharé alguna otra oportunidad que se me presente. Con respeto, disimulo y discreción (sólo espero que La Ninia no encuentre este blog y descubra que soy yo, que se me cae el pelo), y que, probablemente, suceda pronto. Porque la tía potorra ha vuelto, y con ganas de marcha. A ver si es la noche lo que le hace que de repente esté toda buena…
Por lo que no juego a dos bandas con Katze y La Ninia (por lo menos con Katze no) querido cuñado…Ya no te digo con el resto del mundo.
Escuché la voz de mi cuñado (ese ser maravilloso que sale con mi hermana) desde el quicio de mi puerta.
-¿Ein? ¿A qué viene esa pregunta ahora?
- Para saber como te encuentras emocionalmente...
-No, ya…Si lo que quiero saber es a que viene esto
- Oh, me intereso por ti...
- ...¬¬...
- A ver, tú estás con La Ninia, ¿no? Con la que estabas el otro día aquí. Pero también te tiras a Katze.
- No, coño, “estoy” con La Ninia, y no, no me tiro a Katze. Sólo somos amigas.
- Amigas. Ya, ya, lo que pasa es que estas jugando a dos bandas.
Y en ese momento, empezaron tanto mi hermana como mi cuñado a cantar “A dos bandas, a dos bandas” (coreografía, riau riau y canon incluido) durante cinco largos minutos.
Así pues, repito. No me tiro a Katze. No juego a dos bandas. No me tiro más que a La Ninia (e incluso eso es novedad, que hasta ayer no habíamos tenido más que muchos calentones y ya). Soy fiel.
Sin embargo (todos sabíamos que hay un pero en toda esta historia), ceo que no desaprovecharé alguna otra oportunidad que se me presente. Con respeto, disimulo y discreción (sólo espero que La Ninia no encuentre este blog y descubra que soy yo, que se me cae el pelo), y que, probablemente, suceda pronto. Porque la tía potorra ha vuelto, y con ganas de marcha. A ver si es la noche lo que le hace que de repente esté toda buena…
Por lo que no juego a dos bandas con Katze y La Ninia (por lo menos con Katze no) querido cuñado…Ya no te digo con el resto del mundo.
No te cortes:
Bueno, q juegues a dos bandas o a diez, no tienes q dar explicaciones a nadie, pero no hagas lo q no te permite tu conciencia.
Muchas grancias por visitar mi blog, me seguiré pasando por aquí.
Besos guapa.
Muchas grancias por visitar mi blog, me seguiré pasando por aquí.
Besos guapa.
No te cortes:
Hola cookie...mil besitos y gracias por tu post