Y ahora, ¿qué?
...nadie sabe responderme en este lado de la acera...
Galletita...
Ociosamente compagino mis estudios universitarios con (sobre)vivir en Madrid, mantener mis contactos en una lejana isla española, hacer que trabajo, practicar malabares con piñas en desiertos nevados, caminar sobre la cuerda floja a treinta metros de altura, imaginar que gano un Nobel, salvar al mundo de invasiones alienígenas y buscar a Wally. A tiempo completo...soy una pequeña aprendiz de bollo; soy, una Galletita. Hey, no sabía que ser lesbiana fuera tan importante en mi vida.
Sindicación
 
Así salí del armario. Parte II.
[...]

-No soy yo la falsa lesbiana. Lo tomas o lo dejas.

-De acuerdo-abdiqué-¿algo más?

- Sí, claro. Pequeñas cosas sin importancia. Tendrás que aprenderte el Decdelabele...

- ¿El qué?- la cosa se estaba complicando por momentos. ¿Sería demasiado tarde para arrepentirme?

- El Decálogo de la Buena Lesbiana –dijo con un deje de impaciencia en la voz. Quizá ella también se estaba dando cuenta de que esto no era buena idea.- Aquí las cosas las vamos a hacer bien. Llegado el momento de presentarte en sociedad nadie puede dudar que no eres lo que dices ser. Verás tú la de puntos que vamos a ganar en el bollomundo al tenerte a ti en nuestras filas, jejeje.

- Me estas asustando. Son ustedes un poco sectáreas, ¿no?

- Sí, un poco. –admitió, con la decencia de avergonzarse – ¡Pero somos buena gente!

- No lo dudo – nivel de miedo aumentando por momentos.

- Bueno, me tengo que ir. Recibirás más indicaciones por email, además del DecdelaBL y los datos de nuestra siguiente cita. Además, te mandaremos el primer conjunto les que llevarás en tu vida –aquí enronqueció sospechosamente la voz-. Sigue las instrucciones de su correcto uso, sino, te penalizaremos con una semana sin salir de tu casa (es broma, tan sólo será un día). Ve por la sombra, Wendi.

Y se fue. Haciendo un extraño gesto con las manos. ¿Qué sombra? ¿De que me ha hablado esta mujer? ¿Por qué puñetas habré accedido? Sin duda ya era muy tarde para echarme para atrás. Maldita impulsividad de los piscis, ¿y porque cojones la tengo, si soy libra? Joder, joder, joder...Bueno, en fin. Mejor me iba yendo, que había quedado con Rigoberto.

Durante el trayecto en el metro no dejé de maldecirme y de pensar en que trataría ese maldito Decálogo; EL Decálogo, por como lo nombró. Al pensar de nuevo en la extraña conversación que había mantenido hace unos minutos me entró un cosquilleo en el estómago. “Miedo”, pensé. Pero no, esta sensación molaba. Era...como de nerviosismo, expectación...sí, eso, expectación. No me lo podía creer, tenía ganas de saber de que iba todo este tema de locos. Maldita curiosidad de los aries (y maldita yo, que seguía siendo libra).

Finalmente, llegué al lugar de la cita. Rigoberto estaba ya esperándome con una sonrisa en los labios. Por lo menos con él sabía a que atenerme, no más conversaciones chorras por hoy. Que ganas tenía de verle, de estar con él, de...de...de...contarle todo esto...abrí la boca para empezar a soltar toda la historia.

-Cari –dijo a modo de saludo, interrumpiendo mi inminente explosión-, lo siento, pero me tengo que ir, vine sólo a darte un beso. Es que tengo que ir a hacer de figurante en una película de Carmen Maura. Hago de chico sordomudo. ¿A que doy el perfil?

Cojones, ¿con nadie iba a poder tener una conversación normal hoy? ¡Que puñetas! ¿Con nadie iba a poder diseccionar lo pasado hoy? Rigoberto ya se estaba yendo, más feliz que unas castañuelas, dejándome atribulada y sorprendida (¿Carmen Maura? ¿Sordomudo? ¿Dónde se había metido la gente normal hoy?) Bueno, iría a ver a Paquita, mi fiel confidente a contarle todo esto, pues.

Como suele pasar con las Fieles Confidentes sales de una charla con ellas más ligera que cuando la empezaste, ya sea por el hecho de decir las cosas en voz alta y escuchar una réplica o simplemente, por el placer de la compañía y los mimos que esa FC te brindará en exclusiva. Esta vez no fue menos. A pesar de que flipara en colores, a pesar de que me dijera que no lo hiciera, a pesar de que quisiera hacerlo ella, a pesar de que me insistiera de forma persistente, a pesar de que me dijera que me pusiera un micro cuando fuera a la primera reunión de Lesbianas Anónimas, a pesar de que dijo que más me valía que le llevara conmigo alguna vez si no quería perder la vida; bueno, pues a pesar de todo eso, le conseguí quitar importancia al asunto. Sin duda era una broma de Segismunda, y yo era idiota por creermelo, a saber la cara de tonta que se me había puesto cuando me lo creí (porque me lo creí, no te voy a engañar, como una china). Wendi...que ingeniosa. Lo que se estaría riendo a mi costa. La verdad es que no le veía puta gracia al asunto, pero me reí. Que mente más perversa, pensaba, menuda broma. No querría saber las que haría el día de los inocentes.

Llegué a mi casa, despreocupada y feliz (prestar especial atención a este estado de ánimo, me duraría poco), contenta y ligera como un malteser, y con ganas de tumbarme con mi mantita de ovejas a leer un libro de V.C. Andrews. Ya casi podía saborear sus frases:

Mirando hacía el infinito, mientras la luna teñía de tonos azulado violetas sus ojos color verde esmeralda pensaba en lo feliz que se sentiría si su hermano Luke sintiera lo que ella sentía por el...El incesto no tenía porque ser un pecado mortal si había amor de por medio...”

Que arte, que arte.

Por inercia, encendí el ordenador pero miraba anhelante el libro posado sobre la mesa. Por más inercia aún, metí mi contraseña y accedí al correo. Y ya no por inercia, sino por estupidez miré si tenía algún email nuevo. Y ni siquiera por estupidez, sino porque soy imbécil integral entré en ese que ponía en el remitente Segismunda Marrero Prat. Con dedos temblorosos iba dándole a la ruedita del ratón para ir leyendo rápidamente dicho correo. Mierda. No era una broma. Me había enviado el correo, con el DBL (ya el decálogo tenía siglas y todo), el día que quedaríamos todas por vez primera (pasado mañana) y la orden de que mañana estuviera en mi casa a las cinco, porque pasaría Segismunda en persona a darme EL conjunto que tendría que llevar el día de mi presentación. La curiosidad se mezclaba con el terror, y ese terror tenía tintes histéricos a juzgar por la risilla que se me estaba escapando entre los labios herméticamente cerrados. No quería saber que pasaría si los abría. Inspiré hondo. Expelí el aire. Leí con más calma.

Hola Wendi, ¿qué tal estás? Me he dado prisa al mandarte esto, porque todas están que arden de impaciencia en conocerte. Se han puesto muy contentas al saber que te unirías al Club de las Tres Mellizas (ya te contaré la historia del nombre en otra ocasión). En especial Tsunami. (No se por qué. La verdad es que no la veía tan contenta desde hace tiempo, antes de dejar a su novia.) Bueno, me centro, debes saber, que somos muy exclusivas y esperamos que entiendas la oportunidad que te estamos ofreciendo al decirte que te unas a nosotras, quizá ahora no lo acabes de asumir, pero ya verás. Serás una de las bollos más cotizadas de Madrid una vez que acabemos contigo (en el sentido de remodelarte, no de matar, jejeje)”

Dejé de leer. Inspira hondo, expira despacio Wendi...¿Wendi? ¡Joder, que rápido se pega esto!

Lamento decirte que tu iniciación al mundo sáfico se hará más rápido de lo que me gustaría, pero es que todo ha sido muy precipitado. Nosotras queríamos tener un componente heteroliberalsexual que entendiera (porque acabarás entendiendo, te lo digo yo) y tu encajabas perfectamente con el perfil. Es la moda. Al igual que los grupos heteros tienen su punto gay con un miembro o dos, en el mundo homosexual es lo más tener a una hetero que corromper (lo sentimos, es que entre nuestras aficiones comunes está el intentar pasar al otro bando a las heteras). Pero no te preocupes, te lo haremos despacito, leeeentamente y tu disfrutarás, tanto o más que nosotras...”

Que mal me sonó esto. Seguí leyendo.

El DBL (El Decálogo de las Buenas Lesbianas, para las no iniciadas) versión 2.1

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Continuará...


 
No te cortes:
Pero, ¿esto es verídico?
Me uno a b-612, queremos leerlo! Aunque sea un poquito...venga...Tenemos derecho a saber cómo convertirnos en glamu-bollos. La plebe puede llegar a ser monótona :p

Muá!
 
No te cortes:
LaMar: no creo que introduzca una nota "motivada personalmente" en esta historia. Pero si lo hago, lo notarás, creéme. Además, de matar a alguien sería a Rigoberto, ¿no? Jojojo (es broma, pobre).

He pensando lo de hacer más entregas a la semana, pero creo que no me daría tiempo...(momento en el que me hago la interesante)...por lo que no prometo nada. Pero gracias por vuestro interés, Wendi se siente muy arropada :P.

Besotes
 
No te cortes:
Pero qué es esto???? xDDDDD
Queremos leer el decálogo!!!
 
No te cortes:
realmente me has arrancado la sonrisa leyéndote!!muy buena!!

mira, pues yo seré de las que se alegra de que hagas entregas semanales...mi ritmo de lectura por estos mundos de blogs no es tan adictivo (por falta de tiempo)...
 
No te cortes:
Wendi, ... digo Cookita, quería hacerte un comentario a la altura de tu post pero va a ser imposible.
Sólo te diré que es la primera vez que me copio un post en un documento de word para leerlo cuando quiera reírme a gusto.

Es genial. ¿No podrías repensarte lo de los martes?
 
No te cortes:
jajajajajajajaja pero esto que es? jajajajajaja

Yo me quedo con lo de los horóscopos jajajajaja ay qué bueno!

Esperaré al martes [si es que me acuerdo].


[Que va a ser que sí]

Muaaaaaaas
 
No te cortes:
Deberias meterle un giro inesperado como un asesinato, o mejor, un intento de asesinato...con unos hielos tal vez...
 
No te cortes:
Oh My God!!!
 
No te cortes:
un capítulo a la semana es muy poco!!
un besito
 
No te cortes:
Genial, simplemente genial
Esperaré con con gran impaciencia al próximo martes y al próximo capítulo.
un besito
No