Así salí del armario. Parte VI
[...]
En ese momento, una chica se me acercó por detrás y me tocó el hombro. Me di la vuelta. La miré. La reconocí.
- ¿Qué haces aquí?
- Lo mismo podría preguntarte a ti...
Era Paquita, mi fiel confidente. ¿Qué estaba haciendo en un bar de lesbianas?
- He preguntado yo primero –que duro, que duro. Que mal, que mal. ¿Qué hago? ¿Qué hago? En mi mente bailaron las letras del cuarto pero no por ello menos importante) punto del DBL: debes reconocer tu orientación sexual a la primera oportunidad que se presente, acompañado por una sonrisa de satisfacción de “¿y que pasa?”. He ganado tiempo, ármate de valor, me dije.
- Bueno...emhs...entré porque...porque me había quedado sin tabaco, y necesitaba urgentemente mi dosis. Y ya me quedé con un par de amigos...Luego vi una espalda que me era familiar, y ¡fijate! Eras tú, que maravillosa coincidencia, ¿verdad? Je je je jeeeeee...
- Si tú no fumas, Paquita...
- Ehh ¿No?...¡Ahora sí! ¿No sabes que Marifefi dice que es lo más? Y ya sabes que Marifefi sabe de estas cosas...¿Y tú?
Respiré hondo.
- Y yo, ¿qué? –eché una mirada rápida a mi espalda: Segismunda miraba en mi dirección con curiosidad, Tsunami también miraba, a mi culo, con curiosidad (y se relamía, la jodida), Xena le estaba sacando brillo a la hoja de su daga, mientras que Belinda y Lucy se ponían moradas a cacahuetes- Vine con unas amigas. Las lesbianas. Como yo – y sonrisa de satisfacción. Joder, ya he salido dos veces en el armario en menos de dos horas, si esto no es ganar puntos que venga Arantxa Sánchez Vicario y lo vea. Que orgullosa me sentía, por Dios.
A Paquita se le dilataron momentáneamente las pupilas, detrás brilló algo que no supe identificar muy bien, pero desapareció al instante. Abrió la boca para decir algo:
-...- cerró la boca. La volvió a abrir. La cerró.- ¿Era en serio lo que me dijiste ayer? –preguntó finalmente.
- Si, bueno. Cuando hablé contigo aún yo no lo tenía muy claro el que fuera de veras. ¡Pero ya ves! No te avisé para que te vinieras porque como era mi presentación y eso no sabía si podría llevar a freelances –añadí para que no se sintiera traicionada por mi causa. No lo había pensado, pero ¿cómo aceptarían mis amigos hetero mi recién descubierta orientación sexual? “Oye, amiga” interrumpió en mis pensamientos el subconsciente “¿no crees que estás yendo un poco rápida? Aún no sabes ni si te atraen las mujeres y te defines como lesbiana. Estás mal, ¿sabes?”
- ¡Oh, déjame!
- ¿Cómo dices? –mierda, lo había dicho en voz alta. “Me las pagarás subconsciente”; “si, si, ya veremos...¡bollera!”. Grrr...
- Nada, perdona. ¿Quieres que te las presente? Son buena gente.
- Sí, claro.
- Espera un segundo –y llamé a las chicas-. Hey, mirad, os quiero presentar a una amiga de la infancia...
- Ah, que bien –dijo Segismunda-, es mona –añadió sonriendo y mirándola fijamente.
Paquita se ruborizó pero le mantuvo la mirada. Segismunda tenía los ojos clavados en los de Paquita. Que extraño. Incómoda, desvié la vista en derredor sólo para topar con la visión de Rayos-X de Tsunami.
-Preséntanos, ¿no? Preciosa. ¿O tendremos que hacerlo nosotras mismas? –dijo. Con un leve toque lascivo, creí percibir. ¿Cómo lo hacía esta mujer? Todo en su boca parecía lascivo. Fijo que hasta el buenos días.
- Vale. Chicas, esta es Paquita, mi Fiel Confidente. Paquita, te presento a Tsunami que es la que está a mi derecha. Belinda y Lucy, Xena y Segismunda.
-Encantadas –corearon todas, algunas con un poco más de entusiasmo, pensé.
-¿Hetero? –preguntó Lucy.
- Sí –respondí por ella. Segismunda me miró divertida. Paseó la vista entre Paquita y mi persona y sonrió de un modo curioso- ¿Qué pasa?
- No, nada. ¿Qué es lo que dijiste antes que era? ¿Fiel confidente? ¿Eso que es?
- ¿Cómo no vas a saberlo? Es la persona a la que le cuentas todas tus cosas, confianza a morir, quemarte por ella, amigas para siempre y cosas así...-estas chicas parece que vivan en una burbuja lésbica, por Dios.
- Que cosas que tienen las heterosexuales. Entre nosotras eso no podría pasar, creo. Alguna le arrancaría las bragas a la otra en un despiste –bromeó Belinda.
- O se las cortaría con la Katana –aportó murmuró Lucy mirando a Xena. Ésta le lanzó una mirada fulminante de nivel cuatro.
- ¿Y tú que opinas de la recién salida del armario de tu amiga, Paquita? –ronroneó Segismunda. Me daba la sensación de que intentaba ligar con Paquita, no se, pero me picaba en los bigotes.
- ¿Y tú crees que hacemos buena pareja? –dijo Tsunami entrelazándome el brazo.
- Sí, todo me parece genial, todo, todo...Eh...M...
- Wendi, ahora me llamo Wendi –le interrumpí.
- Vale, Wendi, ¿podemos hablar un segundo?
- Sí, claro.
- Adiós, chicas. Encantada, ¿eh? Ya le diré a M...Wendi de salir algún día con ustedes.
- Se lo recordaré todos los días –respondió Segismunda con una sonrisa.
Me di la vuelta para apartar a Paquita, nuevamente colorada, de Segismunda y sus compañía. Mientras nos alejábamos capté un fragmento de conversación entre Xena y Lucy:
- ¿Y tú para que mencionas lo de la Katana y las bragas?
- Oh, si es lo que hiciste la primera noche que estuvimos juntas que quieres que le haga...
Vaya, así que Lucy y Xena estaban juntas. Cierto es que Xena entraba de sobra en la categoría de loca, pero no me pegaban. Lucy era...no se, un poco callada para Xena, le hacía más con Belinda. Una estilo barbie delicada y la otra proyecto de tracto-camión; pero igual de tímidas. Ideales, vamos.
- ¿Qué piensas? –me interrumpió Paquita.
- Nada, ya me estoy integrando en el grupo me da. Te ha superado un poco ¿verdad? –sonreí.
- Un poco –sonrió también-. ¡Pero parecen buena gente! –añadió.
- Jajaja, claro que si. Sobretodo Segismunda, ¿verdad? – le lancé la pulla mirándola de reojo. Ella me miró fijamente y de un modo extraño. Abrió la boca para decirme una cosa, se lo pensó mejor y la cerró. Paseó la vista por el local, lleno a estas horas por cierto, y fijó la mirada en las chicas.
- Oye, ¿te puedo hacer una pregunta? –asentí- Esto...y...y...digo, no es por meterme, pero...¿alguna es tu novia o algo? ¿Tsunami quizá...? Es guapa. Bueno...es que no se cómo va esto...¿ya has hecho algo?...Pero no me respondas si no quieres...jum...
- Eh...no. No, no. Que va. Ni Tsunami ni ninguna, ¿por?
Tomó aire.
- Bueno, no sabía si decírtelo, pero ya que me has visto aquí...
------------------------------------------------------------------------------------------------
Continuará...
[Me había quedado largo jejee]
[He decidido que no voy a tomarme tanto tiempo entre un post y otro, luego me entra la vaguería y me cuesta mucho más retomarlo]
[El siguiente capítulo volverá a los martes. He dicho]
En ese momento, una chica se me acercó por detrás y me tocó el hombro. Me di la vuelta. La miré. La reconocí.
- ¿Qué haces aquí?
- Lo mismo podría preguntarte a ti...
Era Paquita, mi fiel confidente. ¿Qué estaba haciendo en un bar de lesbianas?
- He preguntado yo primero –que duro, que duro. Que mal, que mal. ¿Qué hago? ¿Qué hago? En mi mente bailaron las letras del cuarto pero no por ello menos importante) punto del DBL: debes reconocer tu orientación sexual a la primera oportunidad que se presente, acompañado por una sonrisa de satisfacción de “¿y que pasa?”. He ganado tiempo, ármate de valor, me dije.
- Bueno...emhs...entré porque...porque me había quedado sin tabaco, y necesitaba urgentemente mi dosis. Y ya me quedé con un par de amigos...Luego vi una espalda que me era familiar, y ¡fijate! Eras tú, que maravillosa coincidencia, ¿verdad? Je je je jeeeeee...
- Si tú no fumas, Paquita...
- Ehh ¿No?...¡Ahora sí! ¿No sabes que Marifefi dice que es lo más? Y ya sabes que Marifefi sabe de estas cosas...¿Y tú?
Respiré hondo.
- Y yo, ¿qué? –eché una mirada rápida a mi espalda: Segismunda miraba en mi dirección con curiosidad, Tsunami también miraba, a mi culo, con curiosidad (y se relamía, la jodida), Xena le estaba sacando brillo a la hoja de su daga, mientras que Belinda y Lucy se ponían moradas a cacahuetes- Vine con unas amigas. Las lesbianas. Como yo – y sonrisa de satisfacción. Joder, ya he salido dos veces en el armario en menos de dos horas, si esto no es ganar puntos que venga Arantxa Sánchez Vicario y lo vea. Que orgullosa me sentía, por Dios.
A Paquita se le dilataron momentáneamente las pupilas, detrás brilló algo que no supe identificar muy bien, pero desapareció al instante. Abrió la boca para decir algo:
-...- cerró la boca. La volvió a abrir. La cerró.- ¿Era en serio lo que me dijiste ayer? –preguntó finalmente.
- Si, bueno. Cuando hablé contigo aún yo no lo tenía muy claro el que fuera de veras. ¡Pero ya ves! No te avisé para que te vinieras porque como era mi presentación y eso no sabía si podría llevar a freelances –añadí para que no se sintiera traicionada por mi causa. No lo había pensado, pero ¿cómo aceptarían mis amigos hetero mi recién descubierta orientación sexual? “Oye, amiga” interrumpió en mis pensamientos el subconsciente “¿no crees que estás yendo un poco rápida? Aún no sabes ni si te atraen las mujeres y te defines como lesbiana. Estás mal, ¿sabes?”
- ¡Oh, déjame!
- ¿Cómo dices? –mierda, lo había dicho en voz alta. “Me las pagarás subconsciente”; “si, si, ya veremos...¡bollera!”. Grrr...
- Nada, perdona. ¿Quieres que te las presente? Son buena gente.
- Sí, claro.
- Espera un segundo –y llamé a las chicas-. Hey, mirad, os quiero presentar a una amiga de la infancia...
- Ah, que bien –dijo Segismunda-, es mona –añadió sonriendo y mirándola fijamente.
Paquita se ruborizó pero le mantuvo la mirada. Segismunda tenía los ojos clavados en los de Paquita. Que extraño. Incómoda, desvié la vista en derredor sólo para topar con la visión de Rayos-X de Tsunami.
-Preséntanos, ¿no? Preciosa. ¿O tendremos que hacerlo nosotras mismas? –dijo. Con un leve toque lascivo, creí percibir. ¿Cómo lo hacía esta mujer? Todo en su boca parecía lascivo. Fijo que hasta el buenos días.
- Vale. Chicas, esta es Paquita, mi Fiel Confidente. Paquita, te presento a Tsunami que es la que está a mi derecha. Belinda y Lucy, Xena y Segismunda.
-Encantadas –corearon todas, algunas con un poco más de entusiasmo, pensé.
-¿Hetero? –preguntó Lucy.
- Sí –respondí por ella. Segismunda me miró divertida. Paseó la vista entre Paquita y mi persona y sonrió de un modo curioso- ¿Qué pasa?
- No, nada. ¿Qué es lo que dijiste antes que era? ¿Fiel confidente? ¿Eso que es?
- ¿Cómo no vas a saberlo? Es la persona a la que le cuentas todas tus cosas, confianza a morir, quemarte por ella, amigas para siempre y cosas así...-estas chicas parece que vivan en una burbuja lésbica, por Dios.
- Que cosas que tienen las heterosexuales. Entre nosotras eso no podría pasar, creo. Alguna le arrancaría las bragas a la otra en un despiste –bromeó Belinda.
- O se las cortaría con la Katana –aportó murmuró Lucy mirando a Xena. Ésta le lanzó una mirada fulminante de nivel cuatro.
- ¿Y tú que opinas de la recién salida del armario de tu amiga, Paquita? –ronroneó Segismunda. Me daba la sensación de que intentaba ligar con Paquita, no se, pero me picaba en los bigotes.
- ¿Y tú crees que hacemos buena pareja? –dijo Tsunami entrelazándome el brazo.
- Sí, todo me parece genial, todo, todo...Eh...M...
- Wendi, ahora me llamo Wendi –le interrumpí.
- Vale, Wendi, ¿podemos hablar un segundo?
- Sí, claro.
- Adiós, chicas. Encantada, ¿eh? Ya le diré a M...Wendi de salir algún día con ustedes.
- Se lo recordaré todos los días –respondió Segismunda con una sonrisa.
Me di la vuelta para apartar a Paquita, nuevamente colorada, de Segismunda y sus compañía. Mientras nos alejábamos capté un fragmento de conversación entre Xena y Lucy:
- ¿Y tú para que mencionas lo de la Katana y las bragas?
- Oh, si es lo que hiciste la primera noche que estuvimos juntas que quieres que le haga...
Vaya, así que Lucy y Xena estaban juntas. Cierto es que Xena entraba de sobra en la categoría de loca, pero no me pegaban. Lucy era...no se, un poco callada para Xena, le hacía más con Belinda. Una estilo barbie delicada y la otra proyecto de tracto-camión; pero igual de tímidas. Ideales, vamos.
- ¿Qué piensas? –me interrumpió Paquita.
- Nada, ya me estoy integrando en el grupo me da. Te ha superado un poco ¿verdad? –sonreí.
- Un poco –sonrió también-. ¡Pero parecen buena gente! –añadió.
- Jajaja, claro que si. Sobretodo Segismunda, ¿verdad? – le lancé la pulla mirándola de reojo. Ella me miró fijamente y de un modo extraño. Abrió la boca para decirme una cosa, se lo pensó mejor y la cerró. Paseó la vista por el local, lleno a estas horas por cierto, y fijó la mirada en las chicas.
- Oye, ¿te puedo hacer una pregunta? –asentí- Esto...y...y...digo, no es por meterme, pero...¿alguna es tu novia o algo? ¿Tsunami quizá...? Es guapa. Bueno...es que no se cómo va esto...¿ya has hecho algo?...Pero no me respondas si no quieres...jum...
- Eh...no. No, no. Que va. Ni Tsunami ni ninguna, ¿por?
Tomó aire.
- Bueno, no sabía si decírtelo, pero ya que me has visto aquí...
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Continuará...
[Me había quedado largo jejee]
[He decidido que no voy a tomarme tanto tiempo entre un post y otro, luego me entra la vaguería y me cuesta mucho más retomarlo]
[El siguiente capítulo volverá a los martes. He dicho]
No te cortes:
Que intriga!!!!!!!