<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/rss20.xml"><title><![CDATA[Y ahora, ¿qué?]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/soyunacookie/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[...nadie sabe responderme en este lado de la acera...]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_78.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_77.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_76.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_75.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_72.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_70.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_69.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_68.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_67.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_64.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_78.htm"><title><![CDATA[Último post]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_78.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Al ser éste mi último post en el blog debería ponerme intrínseca y trascendental. Decir algo que tuviera sentido y hacer que ustedes, maravillosos <b>(imagino que alguno habrá)</b> y maravillosas lectoras, asientan y sonrían extasiados, anodadados por la profundidad de mi léxico y mejor expresión.<br/><br/>Pero, siempre hay un pero, no haré nada de eso. <br/><br/>Recordad que sigo en otra ubicación <b>(sí, se que aún no la he puesto)</b> y esto no es una despedida, sino un aplazamiento. <br/><br/>Además yo sólo estoy pensando en que el mundo gira muy rápido y si te paras te mareas, y entra el vértigo. Pero es un vértigo bueno, y un mareo apasionante. Y miras a tu mano, donde tienes el móvil, que no ha parado de sonar en toda la tarde. Un vuelco de corazón, otro giro de planeta y más vértigo a pesar de que sabes de quien es. Y eso es lo divertido, y lo impresionante. Que un número, un nombre en una pantalla te haga caer en la cuenta de que efectivamente, el mundo no para de girar.<br/><br/>Y fin de mi última reflexión en esta bitácora <b>(al final si que me puse un pelín intrínseca, ya ven).</b><br/><br/>Me encontrareis aquí: <a target="_blank" href="http://sigosiendolamismacookie.blogspot.com">mi futuro, y (oh) maravilloso blog.</a><br/><br/>Buenas noches a todas.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_77.htm"><title><![CDATA[Que vivan los idiotas, que hoy nos hacen reiiir]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_77.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>He tenido un día bastante simpático. Para qué negarlo. Bueno, más que simpático curioso. En realidad, más que curioso ha sido...Vale, ha sido un día normal. No he hecho absolutamente nada, y menos aún. Pero ha sido genial <b>(muy genial, como diría Gafitas)</b>.<br/><br/>Tuve dos horas de productividad máxima en las cuales puse una lavadora, me senté a estudiar, leí un poco los apuntes por encima, los aparté, hice dibujitos, me aburrí, me levanté, recogí el cuarto, bostecé ocho mil cincuenta veces y llegué a una conclusión vital mirando la pantalla de mi ordenador.<br/><br/>De esa conclusión se desprende una consecuencia.<br/><br/>Cierro el blog...<br/><br/>...<br/><br/>...<br/><br/>...<br/><br/>... por otro <b>(me siento dramática).</b><br/><br/>Jojojo. ¿Que os creíais? Que hay <b>Galletita</b> para rato. Pero la verdad, es que estoy aburrida de este servidor. Y en mi ansia, obsesión y manía por conocer los finales suelo adelantarlos <b>(antes solía leerme las últimas páginas de los libros cuando iba por la mitad)</b>; por lo que doy gracias a este día absurdo por darme tiempo a planear mi huida a un paraje blogueril mejor.<br/><br/>Y gracias a las horas absurdas que me he pegado en el día de hoy. No las cambio por nada, no. Y lo bien que me sientan...<br/><br/><b>Nota:</b> el link del otro blog, en el próximo post. Que aún tengo que hacer unos arreglillos <b>(¿ven? soy una impaciente, podría haberme callado y ponerlo todo junto, pero noooo -odiadme).</b><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_76.htm"><title><![CDATA[Yeah]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_76.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>No puedo dormir. No se si es el calor. Las pocas ganas que tengo de meterme bajo las sábanas. O el ruido martilleante de mis pensamientos en la cabeza. Pero no puedo dormir. <br/><br/>Suena una canción. Me está rallando montón. Me canta cosas que son verdad <b>(o que yo las interpreto como tal)</b> y me está volviendo loca. Sin embargo la tengo con el <i>repeat</i>. Quizá a fuerza de escucharla las palabras dejen de tener significado. <br/><br/>Hay gente despierta a estas horas. Normal. Es sábado. La gente sale. Yo no. Tocaba día mantita y no me vi con ánimos de arreglarme: tocaba día pijo. Mala decisión. En su lugar tuve cita conmigo misma; no era el plan que hubiera preferido, hoy he sido mala compañia.<br/><br/>No son buenas horas para estar despierta. Me sale mi vena filosófica y metáfisica, y me pongo mística. Tres adjetivos que ninguno describe mi real estado de ánimo. Los tres sobran. Cambienlos por cualquiera que se les ocurra, el resultado sería el mismo.<br/><br/>He recibido dos llamadas de un número que desconozco. Como suelo hacer: no lo he cogido. En realidad esa operación es la que realizo últimamente cuando me suena el móvil. Cobardía que lo llaman; antisocialidad me parece a mi. Me intento poner en el lugar de la otra persona, aquella que llama y no le cogen ni el teléfono ni le devuelven las llamadas. ¿Pensarían que me rehuyen? Probablemente. ¿Me jodería? Con seguridad. Me prometo que no lo volveré a hacer. <i>No le hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti </i>y demás. Olvido que lo he prometido y lo vuelvo a hacer. No tengo remedio.<br/><br/>Olvido las cosas que en realidad no tienen importancia y las otras las recuerdo. La gente se queja de lo contrario. Suerte que tienen, vaya. Yo sí que las recuerdo, y las remuevo. Me refocilo en ellas, y no hago nada al respecto. Me apodan Vaga <b>(también Inútil e Incompetente, pero con menos cariño)</b>. Y me da igual. La Pasividad es mi pecado capital favorito, bueno, Pereza, como el grupo de música.<br/><br/><b>(Y <b>(me)</b> acabo de recordar a otra persona. Si es que sale solo...)</b><br/><br/>Acabaré borrando este post cuando lo lea mañana. No querré que lo vean. Mi excusa es que estoy borracha y ya saben que el alcohol o te exhalta o te deprime. Y hoy me hizo ese efecto. Parezco una mala canción de almas torturadas y nada de eso. Nada está peor que ayer o de lo que pueda estar mañana, o por lo menos no mucho. No es cuestión de lamentarme por las esquinas. No me pasa nada. Es el alcohol, que me embajona.<br/><br/>Y me he vuelto a olvidar de una cosa sin importancia: hoy no he bebido.<br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_75.htm"><title><![CDATA[(8) Me tiemblan los pies, a su lado (8)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_75.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Me apetecía escribir algo importante y trascendente. Algo que creara un antes y un después. No se. ¿Dejar huella? O por el estilo...<br/><br/>Pero, siempre hay un pero, tengo resaca. En mi cabeza han hecho nido los siete males del Apocalipsis y me duele incluso el rascarme la oreja. <br/><br/>Así que me tendré que contentar con un post flojito y tontito, absurdo, como yo, descafeinado y ligero pensaba. Ilusa, claro. Entonces lo vi. O la vi. Que no es una <b>Ella</b>, es una...conversación. Grabada del mismísimo <b>OrtoChat</b>. Cambiaré el nombre de la otra implicada por si se sintiera ofendida en tal intrusión a su ortointimidad, pero ya sabes, manifiestate en caso contrario. <br/><br/><b>[Nota: pasé de corregir el texto, total...]<br/><br/>[Nota dos: ehhh, con artistas invitadas y todo. Nivel]</b><br/><br/><b>Galletita:</b> q mañana tendria que ir a chuparsela a mi profesor<br/>digo<br/>a hablar con el<br/>ays, que lapsus<br/><br/><b>Anónima:</b> para que te suba nota?<br/>x)<br/><br/><b>Galletita:</b> para q me apruebe<br/>jajaja<br/><br/><b>Anónima:</b> regálale un gabber<br/><br/><b>Chaika:</b> eso eso<br/><br/><b>Anónima:</b> y dale con los gabbers x)<br/><br/><b>Galletita:</b> uno naranja monisimo que entro antes<br/>mas lindo<br/><br/><b>Anónima:</b> lo mío es enfermedad<br/><br/><b>Galletita:</b> es que son encantadores<br/><b>Anónima</b>: qué mono<br/><br/>es que me los imagino<br/>en un rinconcito<br/><br/><b>Galletita:</b> a mi me dan ternura<br/>si si<br/><br/><b>Anónima:</b> redonditos<br/><br/><b>Galletita</b>: todos calladitos<br/>sii<br/><br/><b>Anónima:</b> como los muñecos cabezones<br/>y con un palito<br/>aaaay<br/><br/><b>Galletita</b>: todos anonimos<br/>con el numero<br/><br/><b>Anónima:</b> xD<br/>jajajja<br/><br/><b>Galletita:</b> y cuando uno salta y habla<br/>los demas le miran mal<br/><br/><b>Anónima:</b> xDDDDDDDDDD<br/><br/><b>Galletita:</b> como diciendo: eso no se hace, gabber<br/><br/><b>Anónima</b>: no es de los nuestros!<br/>intruso<br/>tú eres un nick!<br/><br/><b>Galletita:</b> claro, y por eso se van tan rapido luego<br/>y asustados, cuando los llaman<br/><br/><b>Anónima:</b> pobrecitos<br/><br/><b>Galletita:</b> XDDD<br/>q lindos<br/><br/>[...]<br/><br/><b>Galletita:</b> me estoy imaginando la voz del gabber toa grave, no se por que<br/>...<br/><br/><b>Anónima:</b> yo también<br/>XDDDD<br/><br/><b>lalita:</b> demasiada imaginacion<br/><br/><b>Galletita:</b> XDDD<br/><br/><b>gabber257:</b> jajaja<br/><br/><b>lalita:</b> diria yo<br/>jejeje<br/><br/><b>Anónima:</b> con una lámpara<br/>alumbrando sus manos<br/><br/><b>Galletita:</b> sii<br/><br/><b>Anónima:</b> y la oscuridad tapando su cara<br/><br/><b>lalita:</b> uy uy<br/><br/><b>Galletita:</b> pero la cara a oscuras<br/><br/><b>gabber257:</b> no es nada grave mi voz, al contrarío<br/><br/><b>lalita:</b> imaginais demasido<br/><br/><b>Galletita:</b> jajajaja<br/><br/><b>lalita</b>: :)<br/>que tias¡¡<br/><br/><b>gabber257:</b> lo de la lampara es verdad<br/><br/><b>Galletita</b>: si?<br/>solo te ilumina las manos?<br/><br/><b>lalita:</b> madre mia<br/>que par de locas¡¡<br/><br/><b>Galletita:</b> y eso que hoy no hemos bebido :D<br/>XD<br/><br/><b>gabber257:</b> solo el ordenador, por lo tanto las manos tmb<br/><br/><b>lalita:</b> uff m alivias<br/>jajaja<br/><br/><b>Galletita:</b> jajaja<br/>lo duro no es que yo lo imagine, sino que otra tb...será pòr algo<br/><br/><br/>Ais...Los Gabbers...nos hacen pasar tan buenos momentos...<br/><br/>Y publico esto dejando constancia de mi poca inspiración. Ea.<br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_72.htm"><title><![CDATA[Así salí del armario. Parte X. The End.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_72.htm]]></link><description><![CDATA[[...]<br/><br/>Me abrió la puerta. Y el mundo dejó de girar.<br/><br/>Me agarró por un brazo y me metió en el baño con ella, mi espalda contra la pared y ella enfrente mía. Cuando sus labios tocaron los míos el mundo empezó a girar de nuevo, más deprisa de lo normal como para compensar el minuto que dejó de hacerlo. Su lengua tocó la mía y una descarga de electricidad me recorrió la espalda. Me estaba mareando y notaba la sangre latir en mis oídos. Mi corazón en la garganta.<br/><br/>- Vámonos de aquí.<br/><br/>¿Cuál de las dos dijo eso? No lo se. Sólo se que nos despedimos apresuradamente y nos metimos en un taxi. El trayecto apenas lo recuerdo. De repente nos vimos en la puerta de su casa. Ella abriendo la puerta de espaldas, intentando atinar. Se abrió de repente y nosotras prácticamente caímos dentro. Suerte de estar agarrada a sus labios.<br/><br/>Sus manos en mi espalda, su aliento en mi boca, su lengua frotando la mía.<br/><br/>Mi cabeza nublada, mis ojos cerrados, mis brazos rodeando su cintura.<br/><br/>Llegamos a trompicones a su habitación. La encerré contra la pared con mis brazos y capturé su labio inferior con mis dientes. Un gemido escapó de su garganta y lo amortigüé con mi boca. Me dolían las manos en mi ansia de tocarla, introduje una mano por debajo de su camiseta y le rocé el estómago. Agarré la cinturilla del pantalón.<br/><br/>Cayó. Caí.  <br/><br/>En un revoltijo de brazos, piernas y demasiada ropa. En una cama, en el suelo, en una mesa, que más da. Yo sobre ella, ella sobre mí.<br/><br/>Una mano desabrochando los botones de mi camisa. Otra, subiendo su camiseta. Sobra ropa. Su bajo vientre presionando el mío. Su cinturón enganchado a mi hebilla. Su estómago pegado a mi estómago. Y sus pechos. Y los míos. Ya va quedando menos ropa.<br/><br/>La lengua en mi oreja, desciende; juguetea con el lóbulo, acaricia el arco, remolonea en la mandíbula. La surca. Me lame los labios entreabiertos. Pasa por los dientes. Baja. Los suyos en mi barbilla, en el hueco de mi garganta; suaves, en el cuello. Muy suaves, en la clavícula. Sutiles, en los pezones. Millones de nervios en punta. Demasiada sensibilidad centrada en tres puntos de mi cuerpo. Uno a punto de arder. Me lame los pezones, los pechos, el estómago, el cuello. Y yo me retuerzo. Investigo. Toco. Recorro. Chupo. Succiono. Lamo. Mordisqueo. Muerdo. Gime. <br/><br/>Barrera. <br/><br/>Sigue sobrando ropa.<br/><br/>Y de repente, noto cada palmo de su piel sobre mi cuerpo. Ardiendo, como yo. Paso las manos por él, descubriendo nuevas formas de hacer temblar a otra persona. Temblamos. Nos estremecemos. Nos besamos, nos chupamos las lenguas, nos mordemos, nos arañamos, nos abrazamos, nos acariciamos, nos movemos.<br/><br/>A punto de explotar.<br/><br/>Su respiración en mi oído. Mis jadeos en su boca. <br/><br/>Se centra. Me centro. Me centra. Un punto. Un botón. En su lengua. Me pierdo. Ahí. Justo.<br/><br/>Pupilas dilatadas. Labios encendidos. Toda yo ardiendo. Nos fundimos, mezclando los calores. Ella en mi; yo en ella. Subo deprisa, bajo más aún. Mareo. Arquea la espalda. Gimo, en su cuello. Muerdo, su boca. Me agarro, para no caerme. Y atraviesa mi columna. Y se pega cada vez más a mí. Y mi fin es ella, y al revés.<br/><br/>No me siento. Ojos cerrados. Sangre en los oídos. Cosquilleo por todo el cuerpo. Y ella. Y su respiración acelerada. Y su latido descontrolado. Y sólo ella.<br/><br/>...<br/><br/><br/><br/>...<br/><br/><br/><br/>...<br/><br/><br/><b>EDITADO:</b> dedicado a las ortochicas. También a las chicas que no son orto. A <b>Blue </b>por ser tan insistente <b>(mi fan más acérrima, creo). </b>A <b>SinMedida</b> por pedirme escenas de cama. A las bajas, a las altas. A las que me leen, a las que me comentan, a las que no. A mi madre <b>(no, esto es coña). </b>En fin, que eso. <br/><br/>Y a <b>Segismunda</b>, que sin ella no hubiera sido posible.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_70.htm"><title><![CDATA[La Aventura. Parte III. Y FIN.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_70.htm]]></link><description><![CDATA[<h5>¡Viven!</h5><br/>Lo de dormir es un concepto un tanto generoso. Yo dormité amagando a un koala hasta el momento en el que <b>SinMedidaPosible</b> mandó a tomar por saco la manta con el grito de <i>“que calor, que calor, que dolor de cabeza”</i>, que entonces evolucioné a cubito de hielo y caí en coma. El resto no se que hizo; yo morí durante un par de horas.<br/><br/>Reviví penosamente sin voz y con el móvil sonándome en plena oreja <b>(por poco no tengo que comunicarme con mi amiga golpeando el auricular con una cuchara)</b>. Me despedí de <b>Sundrah</b>, que nos abandonaba y tras escuchar el sonido de una lata abriéndose me encaminé hacia el salón <b>(la llamada, vamos).</b><br/><br/><b>SinMedida</b> estaba de nuevo desayunando cerveza <b>(las que nos trajimos del tren)</b> y vistos mis resultados del día anterior con el alcohol me plantaron una a mi también para que fuera calentando motores. Llegó <b>Gran Enemiga</b>. Se hizo un porro. <b>Laia</b> también nos abandonó. Y mientras, <b>SinMe</b> enseñándonos las marcas de las ortigas de su espalda: parecía que se hubiera ido de procesión con los de la Semana Santa flagelándose y todo. Finalmente nos pusimos en movimiento y tras comer algo <b>(unas muy lento, otras muy rápido)</b> pasamos a comprar provisiones alcohólicas.<br/><br/>Bebimos, hicimos un poco del juego del Yo Nunca y, aunque despistadas y por calles extrañas <b>(ya os vale, hacernos andar todo eso con la maleta a cuestas)</b>, partimos rumbo a Barcelona en el cercanías local <b>(adoro los medios de transporte catalanes)</b> junto con una amiga de <b>Gran Enemiga </b>y <b>SinMedida</b>. Hicimos botellón en el tren de cercanías como buenas yonkarras en las que nos estábamos convirtiendo, y nuestras lenguas teñidas de negro.<br/><br/>Llegamos a Barcelona. Menos mal que estaba La Amiga para guiarnos, porque si nos tenemos que fiar de <b>SinMedida</b> la llevamos claro. Nos metimos en un bar a tomar cerveza. Le tocamos las tetas a <b>Maripili. Maripili </b>nos grabó fingiendo orgasmos. Una clara se tiró a una caña. Alguien me mandó a masturbarme. Cosas muy normales, vaya. <br/><br/>Y nos fuimos a Aire.<br/><br/>Aquí empezó el momento lisérgico. Quien más quien menos estaba perjudicado. A una le tocaban el culo y le daban picos; otra empezó a notar que el mundo daba vueltas, a dos las perdimos de vista...Vamos, que yo me enteré de muy poco ahí. Sólo que me cogían el chupete y me lo chupaban <b>(el chupete)</b> y que me apoyé en una columna temblandome las piernas. Poco mais. Rumbo al Arena se nos ocurrió <b>(no se porqué)</b> sentarnos en una escalera. <b>Maripili</b> entonces se convirtió en la Bella Durmiente y se quedó dormidísima. Vamos, que se nos quedaba frita de pie, sentada y de todo. Incluso en una cafetería. De vez en cuando abría un ojillo, nos sonreía beatíficamente y seguía a lo suyo: dormir. Lo fuerte del tema es que tras arrastrar a MariPili sin que esta se inmutara durante millones de metros, llega La Amiga y la hace andar, reir y de todo. De verdad que...<br/><br/>Salimos de la cafetería y nos fuimos al aeropuerto. No voy a describir la despedida porque técnicamente no hubo. Fue un momento rallazo mezclado con prisa y nos metimos en un taxi. Adiós, dos besos, y ya. Sin drama, chicas. <br/><br/>Ya la tónica del aeropuerto fue la de esperar. Esperar a que saliera nuestro vuelo en las pantallas. Esperar en la cola para sacar los billetes. Esperar que no me tiraran la colonia ni las cosas de “liquidos” que tuviera. Esperar que llegara la hora de embarcar. No se ni cuantas horas estuvimos ahí tiradas, por poco no nos hacemos elemento decorativo.<br/><br/>Por fin llegó ese momento. Con Manu Carrasco incluido, sentadito al lado de nuestra <b>MariPili</b>. Ya todos pensábamos que íbamos a despegar. Oh, sí. Casi podía notar la cama, incluso, la de sangre que le haría.<br/><br/>Cuando de repente, el Comandante Rodríguez <b>(no se llamaba así, pero que más da)</b> anuncia que debido a ... no se, ni me acuerdo, yo sólo me estaba acordando de su madre, íbamos a retrasarnos en media hora para el despegue.<br/><br/>Joder. ¿Nunca saldríamos de esa ciudad?<br/><br/>De nuevo a esperar. Y dormitar.<br/><br/>Por fin despegamos. Y llegamos a Madrid. Fin de la aventura.<br/><br/>Todas seguimos vivas. Unas con más voz que otras. Algunas mas enfermas. Otras más cansadas. Pocas más cerca. Y cosas así.<br/><br/>Me llevo una canción en la cabeza, la promesa de un video y un proyecto de gripe en mi cuerpecillo. Lo que son los recuerdos, oye. Me quedo sin voz, sin las ganas de probar Eristoff Black y sin ver como una ola a <b>SinMedida</b>. Me quedo con el momento argentino y con el coche en la cuneta. También me quedé quieta, que no dormida; que aunque la narcolepsia se turnaba a mi no me tumbó, a pesar que se movía a mi lado.<br/><br/>Y eso. E impresiones y pensamientos. Y que viva <b>(un poco más)</b> el amor.<br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_69.htm"><title><![CDATA[A la aventura [Repeat]]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_69.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Aquí iba el post en el que decía que era una radical y me iba por ahí a a aventurarme.<br/><br/>Pero lo borré sin querer.<br/><br/>Así que éste es un recordatorio de aquél. Que se sepa que existió...<br/><br/>Te echare<b>(mos)</b> de menos.<br/><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_68.htm"><title><![CDATA[La aventura. Parte II.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_68.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><h5>Litros de alcohol, corren por mis venas, mujer </h5><br/><br/>Llegamos a <b>LaPerdición</b> deseando darnos una ducha y doparnos con un café. Lo de la ducha casi lo podemos arreglar por el camino pues diluviaba de un modo absoluto. En la estación no dejaban grabar a <b>MariPaparazzi</b> por lo que el momento encuentro debe imaginarse. Y no, <b>SinMedida</b> no nos estaba esperando. Tuvo once horas para llegar y encima se retrasa. <br/><br/>Llega por fin. Dos besos. Emapanación por parte de todas. Vamos dubitativas a la parada de bus <b>(como les gusta llamarlo por aquí)</b>. Tras veinte minutos esperando un bus que no llegaba nos metemos en el primero que viene.<br/><br/><b>SinMe al conductor: </b>¿éste pasa por X?<br/><b>Conductor:</b> apártese.<br/><b>SinMe a nosotras:</b> sí, es este.<br/><br/>Dos minutos más tarde, y tras ver a <b>MP</b> rebotar contra los palos del bus nos hacen bajar y nos meten en otro <b>(esto nunca lo entendí)</b> cuyo conductor era igualito al anterior. El bus anda, anda y <b>SinMe</b> se pregunta en voz alta: <i>“¿dónde estamos?”. </i>Mirada entre <b>MariPili</b> y aquí, la <b>Galleta</b>. Nivel de miedo aumentando. <i>“No se donde estamos. Estamos saliendo de LaPerdición, ¡estamos yendo como para ElPuebloQueAmo!”. </i><br/><br/>Finalmente, se quedó en un susto; recondujo el autobús <b>(no ella, sino el conductor)</b> y nos dejó al lado de <b>SinMe’s House</b>. Mojadas hasta el DNI conocemos a la primera famosa del día: <b>C</b>. Dos besos, charla circunstancial, ducha por parte de ambas integrantes del Comando Tren de la Muerte y fuimos a desayunar. Momento en el cual empezaron a sucederse cosas:<br/><br/><b>1</b>. Nos empapamos vivas.<br/><b>2.</b> Conocimos a la segunda star del extinto blog de nuestra anfitriona: <b>la Obsesión.</b><br/><b>3</b>. Seguimos haciendo el tour de los medios de transporte catalanes. Ya íbamos por tren-bus y seguiríamos con el Obsesicoche.<br/><b>4.</b> <b>SinMedida</b> desayunando con cañas.<br/><b>5</b>. Cosas de nuestro pasado <b>(que jamás serán relatadas aquí).</b><br/><b>6.</b> Intento de convencer a <b>SinMedida</b> para que “saliera del armario” y confesara a <b>Laia</b> quien es <b>(para las despistadas: Laia conocía a la SinMe real, esa que se hace llamar Rizos, la cual escondía a su alter-ego bloguil. El momento en el que entra Laia por primera vez al orto-chat es memorable pues comenzó la Conspiración a favor de nuestra querídisima SinMedida. Perdónanos Fura).</b><br/><br/>Pasadas las horas y entre anécdota y anécdota decidimos ir a comer a un chino <b>(restaurante, digo)</b>. Pedimos sangría, y empezó el declive. <br/><br/><b>Imagen mental número dos: Maripili</b> con los colores subidos. <b>SinMedida</b> instándonos a comer coño <b>(coma coño). Galletita </b>con su camisa de Lesvi’s. Y los chinos riéndose <b>(¿de nosotras?, ¿con nosotras?). </b><br/><br/>Cuando nos quisimos dar cuenta era la hora de recoger a <b>Laia</b> y <b>Sundrah</b> y comenzar la aventura de la Conspiración en directo, pues <b>SinMe</b> se negaba de pleno a decírselo. Empapación de nuevo. Más cañas. Nervios.<br/><br/>- Ya viene. Voy a buscarla. No digan nada, ¿va?<br/><br/>Va a buscarla. Vuelve. <b>(Momento grabado). </b><br/><br/>- ¡Le dije que soy SinMedida!<br/><br/>Risas. No entendemos a esta chica.<br/><br/>- Pero no le digan nada a <b>Sundrah</b>.<br/><br/>Vale que no. Seguimos. Esperamos. Va a buscar a <b>Sundrah</b>. Llega con <b>Sundrah</b>.<br/><br/>- ¡Le he dicho que soy <b>SinMedida!</b><br/><br/>Mujer de convicciones e ideas firmes, ya.<br/><br/>Partimos al piso de las compañeras fantasmas <b>(sabíamos que vivían ahí, teníamos conciencia de su existencia, pero sólo lográbamos entrever su presencia, no al ser en sí)</b> de <b>SinMedida</b>. Orgía de Eristoff, que se lió el Black con el Red. O la liamos nosotras. Twister amagado. Asesinato de un pez por parte de la dueña: va a hacer la gracia; mete la mano en la pecera, agarra al pobre pescaito que pasaba por ahí <b>(piensen en la crueldad del momento, así, azaroso)</b> y lo tiró <b>(¡lo tiró!)</b> contra el agua <b>(yo lo vi rebotar y todo)</b>. Fin del pescado. <br/><br/>Luego cogió al pobre ex-pez <b>(convertido en porro)</b> e intentó hacerle el boca a boca. Como no lo reanimó lo volvió a tirar al agua para que se lo comieran los suyos. Canipezbalismo, que se dice. Seguimos bebiendo. Las lenguas negras ya. Y decidimos partir. Antes de irnos <b>AlPueblodeCuestasyPlaya</b> íbamos a pasar a conocer El Grupi. Bueno, más que conocer, ojeamos; fue un visto y nos visto <b>(como tantas cosas ahí dentro).</b><br/><br/>¿Nos vamos? Nos vamos. Pensemos primero: coche de cuatro personas, éramos cinco. La conductora borracha. La copilota que nos guiaba más borracha aún. Iríamos por el buen camino, seguro. <br/><br/>Este es el momento en el cual las menores y mentes impresionables abandonan el blog. No hagan esto en casa, chicas. <br/><br/>Cogimos carretera. Seguimos bebiendo en el coche. Y mucho. Yo por más que bebía no me subían las copas. Mi hígado mutó en una especie de esponja. Pero aviso, que eso nos salvó un poco la vida. La madre de <b>Maripili </b>hizo acto de presencia, anunciándonos lo que se nos avecinaba. <br/><br/>A mitad de camino o así, <b>MariPili</b> y <b>SinMedida</b> decidieron irse a hacer sus necesidades básicas en mitad del arcén. Escoñamiento de la segunda ladera abajo, con clavación de ortigas incluida. La grabación parece sacado del la bruja de Blair. Luego, como si fuera poco su exhibicionismo se quitó la camiseta en mitad de la cruda noche invernal <b>(y de la carretera, claro).</b><br/><br/>Llegamos al pueblo. Buscamos aparcamiento. Y de repente nos vemos saliendo.<br/><br/><b>SinMe:</b> Oye, que nos estamos yendo.<br/><b>Sundrah:</b> nada, doy la vuelta aquí mismo y verás que bien.<br/><br/><b>(Aquí mismo: curva cerrada de baja visibilidad)</b><br/><br/>Lalalala. Crash.<br/><br/>Las dos ruedas de atrás metidas en un terraplén-precipicio de la cuneta. Todas nos miramos.<br/><br/><b>Sundrah:</b> va, que no pasa nada. Salimos en un plas.<br/><br/>...<br/><br/>Seguimos todas dentro del coche, mirándonos.<br/><br/><b>Sundrah:</b> coño, SinMe, sal a empujar.<br/><br/><b>SinMe</b> sale, todas seguimos mirándonos. Hace como que empuja. <br/><br/>- Ay, estoy cansada.<br/><br/>De repente, se paran dos coches y antes de que nos demos cuenta hay tres tíos con chalecos reflectantes empujando al coche. Y nosotras, seguíamos mirándonos.<br/><br/>- Deberíamos, salir. No se.<br/>- Si, venga.<br/><br/>Salimos.  <br/><br/><b>Sundrah</b> al volante, muerta de risa. <b>MariPili</b> grabando <b>(que fuerte, que fuerte, blogueras). SinMedida, Laia </b>y yo comentando el frío que hacía. Perros ladrando por todos lados. Un tío subido al capó del coche. Dos empujando. Una tal <b>Natalia</b>, espontánea, cada vez más cerca del coche y su madre llamándola. <br/><br/>Finalmente, un tío se puso al volante, quitando a <b>Sundrah</b> y sacó el coche. Momento en el cual aparecieron los Mossos d’Esquadra. <br/><br/><b>Mosso: </b>¿qué ha pasado?<br/><b>Sundrah:</b> nada, se me coló.<br/><b>M:</b> se te coló ¿el qué?<br/><b>S:</b> el coche...<br/>...<br/><b>M:</b> ¿hay heridos?<br/><b>S:</b> no.<br/><b>M:</b> vale, sacar el coche e iros.<br/><br/>Y ya. Sin mirar dentro del coche, donde estaba todo el botellón montado. Sin hacer soplar a la conductora. Sin percatarse que el coche era de cuatro, y nosotras cinco. Mossos, os queremos.<br/><br/>Finalmente, llegamos al <b>Pueblo</b> ese, con muchas cuestas y playa. Sangría con fresas en una pizzería, y juego del hielo bajo la atónita y atenta mirada de las camareras. En la discoteca seguimos bebiendo. Una se quedó en bragas en mitad de la pista. Dos se metieron una siesta importante en un sillón del local. Otra las abandonó a su suerte, y se fue a hablar con los locos en la playa. Y se perdió también la noción del tiempo. <br/><br/>Llegó la hora de irnos. Todas con un pedo muy interesante, menos yo, claro <b>(recordemos que el alcohol no me afecta)</b> y me tocó conducir al escuadrón al coche. Sin saber donde coño estábamos. De repente, nos multiplicamos y salieron como seis argentinos del suelo, haciéndonos proposición lúbricas.<br/><br/>Impresionante imagen, chicas. A alguna incluso le ofrecieron meterle la polla en la boca. A mi solo café, gracias a Dios...<br/><br/>Llegamos al piso. Veranito fresco y demás. Momentos risiles. Chupchupchup y huida a otro paraje más desolado. Dormimos.<br/><br/><b>Conclusión de esta noche:</b> la próxima vez alcohol en vena. Aunque no me lo pasé mal, claro. Alguien tenía que mantener la cordura, y me tocó. Aunque debo decir que estuve hasta la punta del nabo. Malditos argentinos.<br/><br/>Continuará...<br/><br/><b>[¿Que sucede cuando la narcolepsia te ataca en la calle o en una cafetería? Las marcas de las ortigas, fingimiento de orgasmos y mareo del tequila...mañana. Y el final]</b><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_67.htm"><title><![CDATA[La aventura. Parte I.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_67.htm]]></link><description><![CDATA[<h5>...aTRENción, empezamos...</h5><br/><br/>El jueves amaneció como un día normal <b>(a las siete, claro)</b> pero yo me desperté a las doce <b>(recordar bien el detalle de las horas dormidas...no se repetiría mucho en días posteriores). </b>Dos horas más tarde hallábame yo sacándome unos billetes para irme a Cataluña esa noche con la recién conocida <b>Maripili</b>. Ejercicio de espontaneidad, vaya. <br/><br/>¿Que a qué íbamos a Cataluña? Pues a ver a <b>SinMedida</b>, claro.<br/><br/>Por si esto fuera poco reclamo también íbamos a conocer a <b>Laia</b> y a la conductora suicida, alias <b>Sundrah</b>. Pintaba bien la cosa.<br/><br/>Imagen mental número uno: <b>MariPili, SinMedida, Laia, Sundrah (para abreviar y tal)</b> y aquí, la <b>Galleta</b><br/><br/>Que no me adelanto a los acontecimientos, sólo ubico. Prosigo.<br/><br/>Con el tiempo haciéndonos cosquillas en la nuca nos metemos en el tren. Nos asomamos en los camarotes, literas, lo que fuera que sea que era nuestro cubículo para dormir y nos miramos con cara de miedo. Aparte de dormir en cabinas diferentes mi litera era la más alta por lo que mi cara era de pánico ya. Tras ver ese espectáculo dantesco que se supone que nos llevaría a <b>LaPerdición</b> nos fuimos en busca de la cafetería <b>(rezábamos porque hubiera)</b> chocándonos contra las estrechísimas paredes del vagón y pensando en voz alta lo mucho que nos sentíamos como en la película Titanic <b>(pero con menos fiabilidad en el transporte). </b><br/><br/>Había cafetería. Fu. Aposentarnos pues. <br/><br/>Escasos minutos más tarde la cafetería se llenó. Pero está clarísimo que no íbamos a dejar nuestros asientos por nada del mundo. Llega <b>El Revisor</b>, nos pide los billetes, nos advierte que si queremos cambiar de litera le avisemos y se marcha, con nuestros billetes. Y ahí que seguimos sentadas. Sin billetes. Esperamos que nos lo devuelvan. Estábamos hablando y tal, y de repente nos plantan dos cervezas en la mesa. Seguimos la cerveza, mano, brazo, hombro y nos encontramos con la cara sonriente de un mejicano <b>(¿mejicano? va, mejicano)</b> que amablemente nos invitó a un par. Sus amigos, dos, nos alzaron su lata a modo de brindis y tras encogernos de hombros y decir “que fuerte” un par de veces, bebimos.<br/><br/>Aún no habíamos acabado esas dos y nos plantaron otro par más. <b>MariPili</b> me iba cogiendo la delantera <b>(es decir, ventaja, no delantera de...bueno, eso)</b> y entonándose. Pero ya había habido una baja en el grupo de los amables mejicanos que cabeceaba en la mesa; aún así, nos volvieron a plantar otras dos cervezas más en la mesa. Los dos chicos catalanes que se sentaban  a la izquierda de los mejicanos nos miraban como diciendo <i>“vaya par de pilinguis, que se venden por un trago”</i> mientras que el chico de la derecha de ellos, con su libro y bolsa del MacDonal’s se reía <b>(¿de nosotras?) </b>y una chica vino entusiasta e impulsiva a cambiarme mi litera Everest por la del medio <b>(en este momento la manía persecutoria de MariPí se hizo suya y pensó que venía a hablarnos de blogs).</b><br/><br/>No había ni pasado dos horas de viajes y había una juerga montada en el vagón cafetería impresionante. Aquello parecía el bar de la esquina de mi casa. Reggeaton incluido, cortesía de uno de los mejicanitos que no estaba durmiendo la mona y se dedicó a poner banda sonora al viaje con éxitos como “Gasolina” o “Me muero”. Las cervezas de nuestra mesa ascendían a cinco, todas invitación, claro, y habíamos empezado a hacer amigos.<br/><br/>Cuando el grado de frikismo y surrealismo de la cafetería pudo con nosotras decidimos retirarnos a los zulos <b>(pero las cervezas que no bebimos nos las llevamos, servirían para desayunar). </b>Nos asomamos en el que pensamos que era el de <b>MariPili</b> y ¡oh! Sorpresa: estaba vacío, a excepción de las dos camas de abajo ocupadas por papá, mamá y bebé mamando. Por lo que nos metimos las dos ahí. Uajaja, que bien nos lo montamos y eso. Todo era maravilloso, casi se podía oír el chup-chup del bebé, tan idílico. <br/><br/>Demasiado bonito para ser verdad.<br/><br/>Se abre la puerta. Es <b>El Revisor </b>buscando una mochila que se ha perdido.<br/><br/><b>R:</b> ¿Han visto aquí una mochila?<br/><br/><b>Todos:</b> No (a coro).<br/><br/><b>R:</b> Vale, a ver, en esta cabina...me falta una mochila...y me sobran dos personas.<br/><br/><b>MariPili</b> y yo nos miramos.<br/><br/><b>R:</b> ustedes, ¿en que coche van?<br/><br/><b>MariPili:</b> en el 31.<br/><br/><b>Yo:</b> en el 31.<br/><br/><b>R:</b> pues este es el 32.<br/><br/>Total, que <b>El Revisor </b>pone modo padre y nos lleva hasta las puertas de nuestros respectivos zulos. Mete a <b>MariPili</b>, le susurro <i>sal ahora </i>y casi a rastras me lleva a mi al mío.<br/><br/><b>R:</b> hay que ver, esta juventud...con el ambiente que hay en la cafetería y se vienen a dormir.<br/><br/><b>Yo: </b>¿hay ambiente en la cafetería?<br/><br/><b>R:</b> que se calle.<br/><br/>Me mete en el cubículo sin darme un beso de buenas noches ni nada. Y me cierra con llave.<br/><br/><i>Mensaje de <b>Maripili</b>:</i> ¡Que fuerte todo esto! Dame un toque cuando estés fuera.<br/><i>Mensaje de <b>Galletita</b>:</i> ¡Tía! ¡Que el cacho cabrón me ha encerrado con llave!<br/><i>Mensaje de <b>Maripili</b>:</i> ¡Y a mí!<br/><i>Mensaje de <b>Galletita</b>:</i> Juas. Es como estar penadas. Encima me mandó a callar. ¿Y si me meo?<br/><i>Mensaje de <b>Maripili</b>: </i>Se puede abrir igual (lo acabo de descubrir).<br/><br/>Y salimos. Pero era tal nuestro temor a <b>El Revisor </b>que nos metimos en el zulo de nuevo, a dormir o intentarlo. Aunque el tío entraba a despertar a la gente <b>(momento en el cual devolvía los billetes a la peña. Ah)</b>, creo que nos cogió cariño y todo.<br/><br/>Finalmente, llegamos a <b>LaPerdición</b>.<br/><br/><i>Continuará...</i><br/><br/>[¿Quereís saber lo que pasa cuando <b>(se)</b> bebe <b>SinMedida</b>? ¿Conocen los efectos del pez-porro? ¿Estás hasta el nabo? Todo esto y mucho más...mañana]<br/><br/><b>EDITADO:</b> soy súper, pero súper gilipollas. Borré una entrada without quererlo. Por qué yo...¿por qué?<br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_64.htm"><title><![CDATA[Si. No. Meme.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/soyunacookie/c_64.htm]]></link><description><![CDATA[Iba es escribir la décima y última parte de mi salida del armario. Pero, esta parte requiere de mi mayor vocabulario y centrismo mental <b>(que no centralismo). </b>Entre la muerte que me ronda en forma de tos y la tontería que se me ha venido encima lo máximo que he llegado a escribir ha sido el titulo. Y yo me pregunto qué haré con mi vida una vez acabada la historia. ¿Será el fin de Cookie Chips Ahoy? Tiemblo de pensarlo.<br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/files/veranito_fresco.jpg" alt="" border="0" width="500" height="375"/><br/><br/>Bueno, mi inspiración está de capa caída. Llega el veranito, y fresco, además. Qué bueno. <br/><br/><b>Sí,</b> la camisa es mía. <b>Sí</b>, soy yo quien la lleva puesta.<br/><br/><b>No</b>, mis tetas no son tan así de grandes. <b>No</b>, no me he operado.<br/><br/>Creo que es una ilusión optica. Como la que es una vieja que se convierte en joven. Yo que sé.<br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/soyunacookie/files/Piso.jpg" alt="" border="0" width="300" height="314"/><br/><br/>También es un ejemplo, vaya.<br/><br/><b>Meme...</b><br/><br/>Las reglas son las siguientes:<br/><br/><b>1.</b> Coge el libro más cercano que tengas, estés donde estés.<br/><b>2.</b> Lo abres por la página 123.<br/><b>3.</b> Buscas la quinta frase (que no línea).<br/><b>4.</b> Y escribes las 5 frases que le sigan en tu blog.<br/><b>5.</b> Por último, nominas a cinco personas para que hagan este juego.<br/><br/>Como dijo <b>Kel</b>: <i>"supongo que también se podría intentar adivinar el libro… sino vaya gracia</i>" En fin...<br/><br/><i>"Le penetró con un gesto fluido a la par que alzaba las manos al cielo dando gracias al Señor por esa hembra que se retorcía de placer gritando obcenidades en latín..."</i><br/><br/>No, es coña. Va...<br/><br/><i>"Bea tiene razón. Mona debería ir a un internado, ¿no crees? Es una especie de genio precoz.<br/><br/>Gifford se sintió tentada de decir que no podían enviar a Mona a un internado, que si la obligaban a ir, la niña cogería el primer avión, tren, autocar de regreso a casa. Era imposible mandarla a un internado por la fuerza".</i><br/><br/>Vaya, parece un fragmento de Mujercitas. La coña es que el libro era de miedo. <br/><br/>No voy a invitar a nadie a hacer el Meme, es tan chorra y tan todo que me da hasta vergüenza decirlo siquiera. Pero si alguien tiene ganas, que me de un toque.<br/><br/>Y ya está. Post absurdo número tres acabado.<br/><br/><b>PD:</b> y ya hay canciones con su nombre. Mardita sea, con lo complicado que es...¿Será una señal del destino? Creo que le pediré matrimonio...<br/><br/><br/><br/><br/>]]></description></item></rdf:RDF>
