Vuelta a la normalidad
Tras un largo tiempo sin escribir en el blog por fin puedo hacerlo...la Semana Santa ha sido más aburrida que ocho cuartos (eso lo dice mi amigo Salomón), el pueblo está bien para un par de días pero más es demasiado aburrido. He echado mucho de menos al muñeco, las cosas que nos gustan y todo eso que solemos hacer a diario.
Y lo peor de todo es que la maldita doble vida ha durado demasiado pero bueno, lo importante es que con la familia bien y que ya estoy de nuevo en V.
El domingo llegué a eso de las 21.45, mi niña me estaba esperando en la estación y nos fuimos a cenar a un restaurante italiano, tarantella. Aquí tengo que hacer un inciso, la semana que pasamos juntas en su casa nos pusimos las botas de dulces, tartas, pasta...y en Semana Santa lo mismito, así que decidimos que esa cena iba a ser nuestra despedida a tan buena vida ante el inminente peligro que corría el botón del pantalón vaquero...y así fue, tras una pizza y un buen plato de espaguettis carbonara nos pusimos a dieta, después de la cena fuimos al L. 3, había monólogos y después para casita.
El día de ayer fue muy pero que muy bueno, nada más entrar a la facultad me dirigí hacia el tablón de anuncios donde mis profesores ponen mis notas, yo sabía que una nota iba a salir...estuve tres minutos delante del papel y de lo nerviosa que estaba no me veía...tanto número...por fín me encontré y cuando vi un 6.82 al lado de mi DNI sentí algo parecido a lo que sintió Bustamante cuando entró en la final de OT, yo tambien he entrado en la recta final y muy pronto terminaré mis estudios. Y sí, el día que los termine lloraré como hizo Bustamante cuando quedó tercero, lamentablemente yo solo opto al tercer puesto porque se me pasó el tiempo para quedar primera pero no me importa porque al menos, no he abandonado la academia.
Y lo peor de todo es que la maldita doble vida ha durado demasiado pero bueno, lo importante es que con la familia bien y que ya estoy de nuevo en V.
El domingo llegué a eso de las 21.45, mi niña me estaba esperando en la estación y nos fuimos a cenar a un restaurante italiano, tarantella. Aquí tengo que hacer un inciso, la semana que pasamos juntas en su casa nos pusimos las botas de dulces, tartas, pasta...y en Semana Santa lo mismito, así que decidimos que esa cena iba a ser nuestra despedida a tan buena vida ante el inminente peligro que corría el botón del pantalón vaquero...y así fue, tras una pizza y un buen plato de espaguettis carbonara nos pusimos a dieta, después de la cena fuimos al L. 3, había monólogos y después para casita.
El día de ayer fue muy pero que muy bueno, nada más entrar a la facultad me dirigí hacia el tablón de anuncios donde mis profesores ponen mis notas, yo sabía que una nota iba a salir...estuve tres minutos delante del papel y de lo nerviosa que estaba no me veía...tanto número...por fín me encontré y cuando vi un 6.82 al lado de mi DNI sentí algo parecido a lo que sintió Bustamante cuando entró en la final de OT, yo tambien he entrado en la recta final y muy pronto terminaré mis estudios. Y sí, el día que los termine lloraré como hizo Bustamante cuando quedó tercero, lamentablemente yo solo opto al tercer puesto porque se me pasó el tiempo para quedar primera pero no me importa porque al menos, no he abandonado la academia.
Comentario:
Así que te llevaste a tu chica a tierras sorianas. Supongo que también te la llevarás a San Juan ¿no?
Enhorabuena por el aprobado.
:)
Enhorabuena por el aprobado.
:)