Té con pastas.
Historia de mi ruptura y resurgimiento de mis propias cenizas.
Acerca de
Estudiante, trabajadora, independiente, no llego a mileurista, sobrevivo y no me quejo demasiado. Viva el país de la pandereta. Teléfono de aludid@s: teverdeconpastas@yahoo.es
Sindicación
 
Desencantada
Ayer por la noche, un jueves cualquiera, fui a cenar con un amigo (llamémoslo Chiky) nos pusimos al día de nuestras respectivas vidas, flipó con mi historia y yo me reí con las suyas como siempre.

Antes de salir de casa para encontrarme con él, me sentía llena de energía, así que intente convencer a mi actual y temporal compañero de piso a la par que amigo (llamémoslo El Acogedor), para que saliese esa noche conmigo a comernos el mundo con patatas.

Después de la cena, Chiky y yo fuimos a tomar una cerveza a un bar maravilloso en Travesía de San Mateo, seguimos con las historias y los cachondeos. Era tarde y pensaba que ya no íbamos a salir, pero de pronto el teléfono sonó y le indiqué a Acogedor cómo llegar hasta el bar.
Charlamos un rato y Chiky como buen trabajador se fue para su casa antes de que cerrara el metro, mientras el Acogedor y yo nos fuimos al Gris.

Ya al entrar notamos un ambiente raro y para colmo no había chicas, bueno las que había eran super hetero; y a Acogedor no le gustaba ningún chico.
Poco a poco la energía se fue desvaneciendo.

Acogedor está más o menos como yo. Fin de una relación larga que da coletazos de vez en cuando para no olvidar el dolor.
Puede que no sea culpa del ambiente, sino que nosotros transmitimos lo que sentimos y por eso la gente no se acerca a hablar con nosotros.
Yo siempre he tenido facilidad para hablar con la gente, en cualquier situación, pero ayer no estaba receptiva, miraba las caras de las personas que había y no me decían nada; al igual que la mía no les decía nada a ellos.

Qué ganas tengo de que ese ladrillo gigante que aplasta mi cabeza y me impide sonreilr con naturalidad, se vaya por donde vino. El mío y el de Acogedor. Así podremos salir, hablar y comernos el mundo y otras cosas. Juajuajua.

Hoy suena Arcade Fire, para empezar bien el día, que me tengo que ir a trabajar.
 
En otro orden de cosas
Hola, amigas.
Me recordarán de otros post como "Historia de una ruptura", melodrama de serie Z ganador del premio mejor película de Antena 3 para después de comer y echarse una siesta; y mención especial del jurado para Ruperta, la coprotagonista, por su brillante interpretación de una mujer rota, que se deja pisar, pero fuerte a la par que elegante.

No quiero ser monotemática así que escribiré sobre mis pasiones, la música y las quiosco-colecciones, que han entrado en nuestros televisores cual marabunta.

Lo de las quiosco-colecciones no es cierto, aunque "construye tu propia casa andaluza" me atrae casi tanto como la colección de abanicos pintados a mano.

Música:
1. f. Melodía, ritmo y armonía, combinados.
2. f. Sucesión de sonidos modulados para recrear el oído.
3. f. Concierto de instrumentos o voces, o de ambas cosas a la vez.
4. f. Arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de unos y otros a la vez, de suerte que produzcan deleite, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre, ya tristemente.

Tiene más acepciones, pero como broma ya estuvo bien.
La música acompaña a mi vida, van de la mano como dos amigas y evoluciona conmigo, algún día compartiremos la experiencia de la menopausia, pero hoy por hoy me alegra el día.
Estoy atravesando una temporada super electrónica y la estoy disfrutando muchísimo, llevo unos meses, cinco o seis, descubriendo este inframundo.
Todo empezó cuando decidí bajarme la discografía de Ladytron. Hasta entonces sólo escuchaba "Playgirl" (sigue siendo mi canción favorita) también escuchaba cancioncillas sueltas de otros grupos, pero un día me levanté y me dije yo a mi misma "Ruperta, inicia una etapa electrónica en tu vida, que ya va siendo hora".
Y ahora flipo con Goldfrapp, Digitalism, Air, The Egg, Adda, Alex Under, Broadcast, Mylo, Tiga, Orbital, Boards of Canada... la lista es interminable.

También me estoy metiendo por el funk, es alegre y divertido. Mi Mp3 echa humo, pero es su trabajo, proporcionarme sonidos para amenizar los viajes en metro, ir a comprar tomate al super, etc.
Eso sí, el indi y el powerpop tienen un sitio en mi corazón, un compartimento privado del que nunca saldrán.
Y luego están los míticos, The Cure, Depeche Mode, My Bloody Valentine, Lou Reed, Jamiroquai, Siniestro Total (por cierto, tocarán gratis en las fiestas de Alcorcón), Pixies, REM...

Mierda, ahora me apetece escucharlo todo. Creo que voy a empezar por Placebo, o por Arcade Fire... no, necesito algo más alegre, me decido por Tahiti 80.

¡Cielos! ¿Cómo he podido olvidar mentar a María Jesús y su acordeón?

Nota: esto ha sido un post curativo, de vez en cuando hay que decir tonterías, que viene muy bien.
 
Separación definitiva
Por los altavoces sale el sonido de The Egg. Música tranquila para un día que debe ser tranquilo.

Ayer por fin empaqueté la última caja y un amigo me ayudó a llevar todas mis cosas a mi nuevo y momentaneo emplazamiento. En momentos como este me doy cuenta de que tengo muy pocas cosas, pero es normal, sólo llevo viviendo poco más de un año en Madrid y tuve la suerte de ir a vivir a una casa en la que había todo lo necesario.
Me pasé toda la mañana muy nerviosa, intenté estudiar un poco pero no conseguía concentrarme. Pensaba que iba a resultar demasiado duro volver a la casa de la que prácticamente me han echado, coger mis cosas y marcharme para siemre.
Por suerte ella no estaba. Creo que eso facilitó mucho las cosas.
Entre risas, cachondeos y llantos de broma con mi ahora excompañera de piso, nos llevamos todo.

Después, para celebrar el inicio de mi nueva vida y en agradecimiento a la ayuda que me ofrecieron mi amigo (llamémosle El Romano) y mi excompi (llamémosla La Chunga de Carabanchel) nos fuimos a tomar unas cañas a las que lógicamente invité yo.
Más relajada, me dejé llevar por el buen rollo del momento y nos sumergimos en el pedo fantástico que da la cerveza, nos fuimos al centro y aunque nos retiramos pronto, fue una noche inesperadamente genial.

Hoy tengo resaquilla, pero no sólo de cerveza. Tengo resaca de tristeza, rencor y rabia. Pero eso significa que hoy ya no los siento, tengo ese regusto que dejan, pero se están alejando cada vez más; y me alegro mucho, porque no me gusta nada sentirme así.

Hoy es el primer día del resto de mi vida.
 
Historia de una ruptura.
Solía contarle a la gente que nunca me habían dejado, que seguramente sería duro, pero no tan duro como dejar, porque te sientes muy mal explicando a la persona que supuestamente quieres, el motivo por el cual ya no quieres estar con ella.

Bien, me han dejado. Y jode. Jode un montón.
No solo me han dejado, sino que me han insultado, humillado y me he quedado sin casa. Las mujeres somos malas, pero como dice mi madre "S.A." (Saldremos airosas).
Tengo la esperanza de resurgir de mis propias cenizas y miserias cual ave fénix y a poder ser lo antes posible, porque si la situación ya es incómoda, para darle más emoción, los exámenes de septiembre se acercan implacables e imparables y mi capacidad de concentración no está en su mejor momento. Véase, estoy escribiendo un blog en vez de enterrarme entre folios y rotuladores de colores chillones. No contenta con eso, me enfrento a una mudanza y por suerte tengo donde caerme muerta hasta octubre, pero a partir de entonces, frecuentaré los puentes más calidos de Madrid en mi saco de dormir. Pese a todo, parece que se ve una luz al final del tunel (Como en los anuncios del Metro) y el viernes quedaré con dos personas que buscan una compañera de piso maja, guapa, simpática e inteligente; y esa soy yo.

Sólo me queda el humor; y de eso voy sobrada, menos mal, porque sino, la última alternativa sería tirarme al río y el Manzanares está más seco que la mojama. Si es que ni eso me sale bien.

Espero que las aguas vuelvan a su cauce. Las mías y la del Manzanares. Para poder disfrutar realmente de la loca vida universitaria y la noche madrileña sin tener que darle explicaciones a nadie.

Nota mental: cómprate un diario, que tiene más encanto.