a las penas puñalás
Acerca de
Sindicación
 
a saber
Joer qe empanada qe arrastro, media hora para poder entrar, se me había olvidado mi nombre de usuario y la contraseña.
La verdad es qe no se donde tengo la cabeza.
Llevo toda la tarde dando vueltas por la casa, sentandome aqí y levantandome, sin nada específico qe hacer (debería ponerme a estudiar ya), jugando en el ordenador, leyendo blogs...
Entre los qe leo hay alguno qe otro de gente de Madrid.
Madrid, la gran urbe (al menos para mi). La cantidad de veces qe he estado allí y se puede decir qe no conozco nada.
Antes cuando hacía deporte tenía como mínimo 7 viajes a la capital a lo largo del año, pero aparte de los hoteles en los qe he estado y los campos qe he pisado poco más he visto.
Tampoco es qe tuvieramos mucho tiempo para ver nada ya qe llegabamos de sábado a las 9 de la noche y nos marchabamos el domingo después de comer.
Alguna qe otra vez algún eqipo simpatico nos ponía el partido a las 4 ó las 5 de la tarde y entonces lo único qe nos hacían era una faena, porqe ya me dirás, pegarte luego la paliza de 6 horas de viaje para llegar a casa. Pero bueno, todo fuera por el deporte.
El primer año recuerdo qe nos alojaban siempre en un hotel bastante bueno cerca de la estación de Atocha??? (del norte?? hay alguna estación del norte??) el caso es qe la primera vez qe estuvimos allí coincidió con el sorteo de la lotería de navidad y lo poco qe pude ver fué la puerta del sol y poco más, tuve el mejor guia de todo Madrid y le hecho muchísimo de menos, pero esa es otra historia.
En los sucesivos viajes fuimos al Sol Inn en Leganés, hasta qe el eqipo masculino se qejo en un viaje de la comida y nos exiliaron a Villalba para los restos.
El Hotel Galaico fue el escogido para nuestro confort y descanso, aparte de juergas nocturnas en las habitaciones y desvarios varios.
Creo qe en los dos últimos años qe yo jugué no ganamos ni un solo partido, pero no había comida del domingo en la qe no se acercara el camarero a decirle a nuestro entrenador qe tenía una tarta muy rica para el postre, nos han tratado muy pero qe muy bien
En ese hotel, reí, lloré, me enfadé, me escapé a por una pizza (qe olor en la habitación por dios) haciendo la vista gorda la capitana a cambio de un helado, qe dado la ilegalidad de nuestro acto (acababamos de cenar) y con las prisas se nos qedó en la pizzeria, bailé en una boda cuando tenía qe estar durmiendo, hice el amor, tuve conversaciones sobre lo humano y lo divino, le tiré una copa de agua por encima a una compañera, me tiraron un helado, conocimos al eqipo completo de basket del Forum Valladolid, me incitaron para ir a ver el valle de los caidos (me qedé con la opción b, dormir hasta las tantas) y mil cosas más.
Total qe no se porqe narices he escrito sobre todo esto qe releido esta bastante rollo, pero recordandolo me ha salido una sonrisa tonta y he llegado a la conclusión de qe lo añoro en cantidades industriales.
 
Examen
He cateado el práctico de conducir (y van dos). La razón? segun el examinador al entrar en las rotondas no miro, intuyo.
Debo de tener una intuición fuera de lo normal porqe puedo decir qe he entrado y salido de más de 10 rotondas en todo el examen y no he tenido ningun problema.
Voy mas qemada qe el windsor...
 
No somos nada...
A esa conclusión he llegado este fin de semana al enterarme de la muerte de un vecino mío de toda la vida. Ni siqiera sabía qe estaba enfermo, es más la última vez qe charlé con él hará algo más de un mes, me pareció incluso qe se conservaba muy bien.
El viernes cuando leí la esquela no me lo creía. Iba a ir al entierro, pero sinceramente siempre qe puedo evitar acudir a alguno lo hago, tampoco fuí a dar el pésame, nunca se qe decir y casi siempre termino soltando alguna chorrada porqe me traicionan los nervios.
El tema de la muerte me come mucho la cabeza, demasiado. Lo he vivído de cerca desde bien peqeña y supongo qe algo habrá qedado por aqi dentro dándome la murga, apareciendo sin ton ni son , cuando menos me lo espero y agobiandome sobremanera.
El caso es qe como he dicho mas arriba al final no hice acto de presencia, me fuí a echar unos billares y después de cena. Direis qe menuda insensible, pues vale, cada uno es libre de opinar lo qe qiera pero entre las risas qe me eché jugando con el Elfo (voy a llamarlo así) al billar y luego en la cena con unas amigas me sirvieron para divertirme muchísimo de la compañía y para celebrar a mi manera el hecho de estar aqí y poder disfrutar del poco o mucho tiempo qe tengamos por delante. El coco me lo comeré otro día, los agobios ya presentaran en cualquier momento.
Ayer zapeando por los canales de televisión, me qedé enganchada al final de Contact y se me grabó una de las frases qe dijo Jodie Foster: Somos diminutos e insignificantes , pero tambien raros y preciosos, y no estamos solos...