Hasta Siempre...
Hace casi un año una tarde lluviosa y llena de aburrimiento en la universidad me decidí a abrir un blog. Pensé que iba a durar dos días, pero no fue así y poco a poco me fui introduciendo en este mundo y conociendo a la gente que por él habita, y la verdad es que me alegro de ello. Y hoy día 3 de enero de 2008 una mañana lluviosa semejante a la de aquella tarde me decido a cerrarlo. (Os agradecería que pusierais la canción de arriba mientras leéis).
Algunos puede que ya lo vieran venir o se lo imaginaran y otros los pille por sorpresa, pero en cualquier caso, aquel que me conoce tan sólo un poco sabe que Yo no me dejo llevar por la primera idea que se me pase por la cabeza y que si he decidido esto es porque lo he creído conveniente.
Con LIFE sólo buscaba una vía de escape en la cual poder mostrar mis sentimientos, unos sentimientos por los cuales yo era diferente a los demás. Me dolía mucho sentarme frente a un ordenador a escribir cosas que no podía contarle a mis amigos por esa palabra tan odiada por mí: MIEDO, a ser rechazado, repudiado, burlado…porque por mucho que se diga que los gays somos uno más en la sociedad, la realidad es bien distinta. A medida que ha transcurrido el tiempo ese MIEDO se ha desvanecido y mi verdadero yo se muestra ante los ojos de las personas más cercanas a mí y a cada una de las cuales les dedico el mayor de mis abrazos por haberme aceptado y respetado y por no haber variado su actitud para nada.
Bien es sabido que soy una persona bastante compleja en cuanto a pensamientos y forma de ser, siempre en esta vida he sabido lo que he querido y siempre he luchado por alcanzarlo y mantenerlo y sigo la primera enseñanza que en casa me dieron desde niño: “Si quieres ser respetado, se tú el primero en hacerlo… y deja a los demás vivir siempre que ellos que te lo permitan a ti…” Y es bien fácil comprobar que si esos dos principios no se ejecutan las consecuencias para nosotros mismos son nefastas. Mi vida podemos afirmar que se asienta sobre 3 pilares básicos: mi padre (me da el coraje y la fuerza para seguir a diario), mi madre (me regala dulzura y serenidad) y Dios (protege a los anteriores y nunca me deja sólo).
Pero el verdadero cemento de mi vida gracias al cual ésta sigue estable se llama: Rubén. Él si que me lo ha dado todo sin esperar nada a cambio y me ha demostrado que ha sabido ver en mí más allá de unos ojos bonitos o una cara mona, sabe quién es Fran, sabe quién soy yo. A lo largo de estos casi nueve meses de relación ambos hemos sido maestros de la vida para la otra parte y hemos terminado de “tallar” la personalidad del otro, convirtiéndonos casi en una prolongación del otro sin rechazar a ni un solo ápice de nuestro carácter. Rubén ha sabido sacar la parte tierna que habita dentro de mí, la cual llevaba muchos años de letargo, y cada día despierta al niño que habita en mi interior y que se retuerce de risa cuando al despertarse su novio le empieza a hacer cosquillas o a decirle cositas lindas que hacen que la vida (a veces tan dura) sea más dulce y siempre haya en mí un resquicio para la alegría. Cuando comenzamos nuestra relación muchos eran los que no daban un duro por nosotros y se jactaban la boca diciendo que en un mes estaríamos matándonos vivos, para esos, para todos y cada uno de ellos que saben perfectamente quiénes son les regalo esta frase junto con el mayor de mis silencios: “En esta vida no se debe de juzgar ni sacar conclusiones de donde no existen ni indicios y recordad que en esta vida todo se vuelve contra uno mismo…”

Si me tuviera que quedar con una parte de Rubén esa sería sin duda su personalidad. Te quiero vida mía y mil y una Gracia (tú sabes porque va con mayúscula y en singular) por amarme y cuidarme como el mejor de los tesoros y saber soportarme esos días que es mejor meterme la cabeza en cubo con agua para que así me quede callado.
A lo largo de estos doce meses he tenido oportunidad de escribir sobre muchos temas, quedarme con un post sería difícil pero elegiría dos, ambos del mes de Julio: Carta a mi Madre y Al fin libre… con ambos lloro siempre y prometo que algún día mi madre tendrá en sus manos ese post para leer lo que un día desde el más amargo sufrimiento le escribí. No eliminaría ni un solo post de cuantos escribí a pesar de que muchos de ellos me han hecho ganarme fuertes críticas y pérdida de lectores, porque como ya dije en su día: "Aquí entra quién quiere…" y tal y como dijo Jesús: “Quién tenga oídos para oír que escuche…” De nunca en esta vida he sido persona de bailar al son que marcan los demás y mucho menos de poner una sonrisa cuando lo que en verdad me sale es una crítica. De esos post lo que si me llego a infligir algo de daño fueron los calificativos que muchos me asignaron sin ni siquiera saber quién soy, ¿Quiénes os creéis que sois para llamarme clasista, engreído… y mucho menos para poner en tela de juicio mis creencias? ¿Acaso os he juzgado yo? En cuanto a si me preguntan por el día que más asco me ha dado este mundo lo tengo muy claro, los que siguieron a la publicación de mi post titulado: Y todo queda en nada… (15 diciembre) ¿Por qué? Bien sencillo ese post degeneró por momentos y de unas circunstancias personales que me afectaron mucho y estaba muy dolido y que eran totalmente ajenas a la blogsfera se montó un espectáculo vergonzoso con un total de 31 comentarios de los cuales solamente: Absollut, Toni y Amanuense me dedicaron una palabra de apoyo y no se dejaron llevar por las ganas de polémica
Alright se marcha no se si algún día volveré a escribir o no algo, pero lo que si quiero es que quede claro que aquellos que me tienen a su lado siempre me tendrán y que los que en mi buscan apoyo o una simple risa la tendrá. Os quiero mucho amigos míos y nunca os defraudaré: Jan, Canalla, Toni y Quijote. Vosotros cuatro me habéis apoyado y os alabo respectivamente vuestra: complicidad, sinceridad, cariño y bondad. También un fuerte abrazo a aquellos lectores anónimos que se limitan a entrar en el blog y leer mi vida sin esperar a cambio una visita o comentario que engrose esos monstruos que son los contadores. Tato gracias y besos. Canalla me hiciste prometer que escribiría en cierta parte y lo haré. Jan siempre nos quedará Sevilla y las risas por Tetúan o Triana. Light y Valerio se puede decir que habéis crecido bajo mis brazos y siempre os leeré (aunque a veces penséis que os tengo abandonados sabéis que no es así). De todo corazón os quiero y respeto.
Muchos besos y cuidaros que la vida siempre merece la pena y hay algo por lo que luchar.
Para el que se lo esté preguntando: Sí, he llorado al escribir este post. Me da pena dejar una parte de mí y no seguir adelante con ella, pero no quiero que algo que me dio tanto y que es mi blog, se acabe convirtiendo en una pesada carga que acabe odiando. No voy a borrar el blog, lo dejaré por si hay alguien en el futuro que se pare a leer una sola línea que salieron de las manos de Alright y en las cuales siempre se plasma su esencia, mi esencia porque ante todo Alright y Fran son la misma persona y nunca me he creado un personaje ni he transmitido nada que no sea parte de mí o forme parte de mi corazón.
Es mejor marcharse en el momento más dulce antes que ver como te devoran.
Gracias de todo corazón por dedicarme a lo largo de estos doce meses unos minutos de vuestras vidas para deteneros y leer lo que pasa por la mía. Os despido con la misma ilusión con la que empecé un martes 16 de enero de 2007 y que siempre me ha acompañado.
Rubén Te Quiero y te juro que cada día que pase te haré más feliz.
Os dejó con la canción responsable de mi Nick, ¿por qué? Porque yo soy así como dice la canción:
If I’m right just let it show […]
I only care about today; tomorrow it’s too far away