El suicidio amoroso
Caí en la cuenta, cuando aún no había anochecido, que todo aquello que vemos a través de nuestros ojos, no es nada más que cera que se derrite bajo este sol tan intenso. Siento que el suelo se cae bajo mis pies, que caigo precipitado a una oscuridad extrema, donde mis ojos no pueden vislumbrar ni un atisbo de luz, nada de esperanza que mantenga viva la esperanza de que la caída se detendrá. Pero hay un momento donde, perdida toda fe, te dejas caer, aun sabiendo que el golpe será tan fuerte como mortal, que morirás con los ojos despiertos, en medio de un dolor interior que te oprimirá el corazón hasta reventarlo.
No tengo alma. Soy como un fantasma que deambula perdido por las calles. Cubro mis ojos con esas gafas de sol que me alejan del mundo exterior. Me siento solo, pero a la vez busco seguir solo. Me quejo por quejarme. Lloro por llorar. Pero sé que hay algo dentro que me sigue precipitando hacia ese vacío del que tanto huyo, pero a la vez tanto me atrae.
A veces, quiero entregarme a la perdición, a dejar de ser yo, y convertirme en el otro Javier que habita dentro de mí, pero que no se atreve a salir. Un Javier más artificial, con menos sentimientos.
Joder, que duro es todo cuando parece que uno no lleva las riendas de su vida. Cuando te sientes como un caballo desbocado que se dirige hacia ese precipicio.
He muerto y he resucitado... pero sigo tan perdido como siempre. Las luces han vuelto a apagarse. Y la humedad de mi cuerpo entre las sábanas diagnostican una enfermedad incurable: mal de amores.
No tengo alma. Soy como un fantasma que deambula perdido por las calles. Cubro mis ojos con esas gafas de sol que me alejan del mundo exterior. Me siento solo, pero a la vez busco seguir solo. Me quejo por quejarme. Lloro por llorar. Pero sé que hay algo dentro que me sigue precipitando hacia ese vacío del que tanto huyo, pero a la vez tanto me atrae.
A veces, quiero entregarme a la perdición, a dejar de ser yo, y convertirme en el otro Javier que habita dentro de mí, pero que no se atreve a salir. Un Javier más artificial, con menos sentimientos.
Joder, que duro es todo cuando parece que uno no lleva las riendas de su vida. Cuando te sientes como un caballo desbocado que se dirige hacia ese precipicio.
He muerto y he resucitado... pero sigo tan perdido como siempre. Las luces han vuelto a apagarse. Y la humedad de mi cuerpo entre las sábanas diagnostican una enfermedad incurable: mal de amores.
EUROPRIDE 2007: DÍA 2
Tras la jornada de inauguración, Europride ya se ha puesto en marcha. Después de realizar mi primera entrevista de trabajo este año, me fui corriendo hasta Chueca. Llegué a las seis de la tarde, bajo un sol de justicia, y allí pude ir paseando por las calles del barrio y empapándome del conocido "ambiente". La verdad es que Chueca, en estos días de orgullo, es muy diferente a como es habitualmente. Y gusta, porque ves la bandera gay por todos lados. En las fachadas de los edificios, en las calles colgadas de farolas, sobre las cinturas de la gente... Todo rezuma color y vida.
Después llegaron las actuaciones (ayer no hubo muchas espectaculares, la verdad) La ración habitual de travestis cantando en playback y la música como fiel acompañante en la juerga. Me quedo con cuatro cosas de la jornada de ayer:
1) La carrera de tacones, que aunque debido al montón de gente que había no pude ver bien, fue de las cosas más divertidas de ayer.
2) El baile erótico de dos argentinos que, aunque rozaban la madurez y estaban demasiado musculados para mi gusto, nos alegraron la vista
3) Más cuerpos semidenudos. En este caso, chicos más jovenes promocionando una página web
4) Una foto que nos hicieron saliendo LITERALMENTE del armario, jajaja. La van a colgar en una web, aunque aún no lo han hecho. Cuando lo hagan, no dudéis de que la pondré en mi blog.
5) El play-back del triunfito más guapo (y más soso) de todo Operación Triunfo: José Galisteo. Además, ni se llegó a quitar la camiseta como Leo... jajaja
Hoy mucho más y mañana el gran día. Como este fin de semana no tengo conexión a Internet, el lunes os cuento todo todo todo de lo que haya ocurrido este fin de semana.
Beoss y cuidaros mucho!!!
Ah, por cierto. A alguno ya lo veo mañana, jajaja.
Después llegaron las actuaciones (ayer no hubo muchas espectaculares, la verdad) La ración habitual de travestis cantando en playback y la música como fiel acompañante en la juerga. Me quedo con cuatro cosas de la jornada de ayer:
1) La carrera de tacones, que aunque debido al montón de gente que había no pude ver bien, fue de las cosas más divertidas de ayer.
2) El baile erótico de dos argentinos que, aunque rozaban la madurez y estaban demasiado musculados para mi gusto, nos alegraron la vista
3) Más cuerpos semidenudos. En este caso, chicos más jovenes promocionando una página web
4) Una foto que nos hicieron saliendo LITERALMENTE del armario, jajaja. La van a colgar en una web, aunque aún no lo han hecho. Cuando lo hagan, no dudéis de que la pondré en mi blog.
5) El play-back del triunfito más guapo (y más soso) de todo Operación Triunfo: José Galisteo. Además, ni se llegó a quitar la camiseta como Leo... jajaja
Hoy mucho más y mañana el gran día. Como este fin de semana no tengo conexión a Internet, el lunes os cuento todo todo todo de lo que haya ocurrido este fin de semana.
Beoss y cuidaros mucho!!!
Ah, por cierto. A alguno ya lo veo mañana, jajaja.
EUROPRIDE 2007: Día 1
Pues al final, llegó. Y ahí estábamos los del piso, muy cerquita del escenario de la Plaza de Chueca, para escuchar los sílbidos que el público dirigió a Marta Sánchez cuando ésta iba a leer el pregón en inglés, que para eso somos europeos y modernos. A la pobre Marta se le cayó toda la aureola cuando se encabrító viendo resignada cómo no le dejaban articular palabra en inglés (en su inglés de Usera, claro)
Eran ya las 21.00h. de la noche. Antes, Nacha La Macha (increíble ella, todo un descubrimiento) y el grupo Pastora habían amenizado la espera del pregón. Por cierto, que en él, pudimos ver a Pepón Nieto (para fans de "Los hombres de Paco". Pero de la serie en general, no sólo de Hugo Silva, a quien por cierto vi hace un mes y pico en Ohm) y a Pablo Puyol (que las ¿malas? lenguas dicen que lo de los 20 centímetros son reales...)
Después de los confetis, llegó Edurne y en un maraviloso playback nos deleitó con su cuerpo y sobre todo con los dos morenazos que la secundaban.
Después cambiamos de escenario y nos fuimos a la calle Pelayo, donde nos dimos un pequeño nuevo atracón de triunfitos. En realidad, solo vimos actuar a Leo, ya que a Lorena y a Dani sólo los vimos saludar. Eso sí, Leo cumplió. Se quitó la camiseta y nos dejó ver su pecho, que era para lo que había venido a Chueca. Total, cantar ya sabemos que canta mal.
Y luego poco más, porque ayer la fiesta terminaba a las 00.30h. Bueno, que vimos a un montón de famosos. Desde Carlos Tarque (líder del grupo "M Clan") hasta un ex-colaborador de "Caiga Quien Caiga" que ahora sale en laSexta y cuyo nombre no recuerdo. Ah, y el más sonado fue... Mick Jagger!!!!!! Aclaración: a Mick Jagger no lo vimos en Chueca (así evitamos rumores). Lo vimos llegar al Palace en un coche esperado por una pequeña masa de fotógrafos mientras nosotros íbamos camino de Chueca. Hoy actúan en Madrid.
Y hoy es el segundo día del europride. A ver qué tal.
Os dejo con dos fotos que sacamos ayer del evento. Cuidaos y 1 beso a todos.


Eran ya las 21.00h. de la noche. Antes, Nacha La Macha (increíble ella, todo un descubrimiento) y el grupo Pastora habían amenizado la espera del pregón. Por cierto, que en él, pudimos ver a Pepón Nieto (para fans de "Los hombres de Paco". Pero de la serie en general, no sólo de Hugo Silva, a quien por cierto vi hace un mes y pico en Ohm) y a Pablo Puyol (que las ¿malas? lenguas dicen que lo de los 20 centímetros son reales...)
Después de los confetis, llegó Edurne y en un maraviloso playback nos deleitó con su cuerpo y sobre todo con los dos morenazos que la secundaban.
Después cambiamos de escenario y nos fuimos a la calle Pelayo, donde nos dimos un pequeño nuevo atracón de triunfitos. En realidad, solo vimos actuar a Leo, ya que a Lorena y a Dani sólo los vimos saludar. Eso sí, Leo cumplió. Se quitó la camiseta y nos dejó ver su pecho, que era para lo que había venido a Chueca. Total, cantar ya sabemos que canta mal.
Y luego poco más, porque ayer la fiesta terminaba a las 00.30h. Bueno, que vimos a un montón de famosos. Desde Carlos Tarque (líder del grupo "M Clan") hasta un ex-colaborador de "Caiga Quien Caiga" que ahora sale en laSexta y cuyo nombre no recuerdo. Ah, y el más sonado fue... Mick Jagger!!!!!! Aclaración: a Mick Jagger no lo vimos en Chueca (así evitamos rumores). Lo vimos llegar al Palace en un coche esperado por una pequeña masa de fotógrafos mientras nosotros íbamos camino de Chueca. Hoy actúan en Madrid.
Y hoy es el segundo día del europride. A ver qué tal.
Os dejo con dos fotos que sacamos ayer del evento. Cuidaos y 1 beso a todos.


SE ACABÓ... POR FIN SOY LIBRE...
PRÓXIMO POST: UN GAY (PRIMERIZO) EN EL ORGULLO!!!
COMIENZA LA FIESTA!!!
Porque amigos somos todos y a ti te encontré en Chueca
Lo primero es lo primero. Llevo un sueño terrible sobre mis espaldas, y es que esta noche ha sido larga. Lo siento, Rúbén. Sé que las siguientes líneas no te van a gustar, y es que tú y yo tenemos muchas cosas en común, aunque hay una que especialmente nos separa.
Campeones, campeones, oe, oe, oe, jajajjaa!!!! Después de tres años de sequía, de 1.456 días sin una alegría que digerir, el Real Madrid ganó la liga. La verdad es que lo pasé muy mal ayer, porque la noche empezó torcida. Perdía el Madrid y perdía el Zaragoza. Las cosas no podían estar peor, aunque al final el Zaragoza logró la clasificación para la UEFA y el Madrid, el título de Liga. Y después cogí mi radio y me fui hasta Cibeles para disfrazar con "algunos" más el triunfo blanco. Era la primera vez que acudía a una celebración de fútbol y la disfruté mucho. Te iba a llamar Rubén para decirte que estaba en Cibeles, pero pensé que iba a ser demasiado cruel, jajjaa. Espero que la próxima vez sí me acompañes a otra celebración. Concretamente la del 30 de junio, jajjaa. Y si no, cuando puedas venirte a Madrid organizaremos nuestra propia fiesta, que para eso, con unos pocos bastamos.
Estoy a cinco días de mi liberación de los exámenes (biennnn!!!) y a partir de ahí... fiesta, fiesta, fiesta y más fiesta!!! Orgullo incluido.
"Tampoco sé si iré a Chueca con una de las nuevas personas que conozco o si me quedaré en casa o en el hotel, nervioso por empezar. Ojalá quedemos para ir por la tarde, me encantaría, tengo ganas de conocerlo." No sé si Cyclon se refiere a mí (espero que sí, porque si no me va a dar vergüenza). Yo por supuesto estaré encantado, como te dije, de hacerte anfitrión y de hacer que Madrid sea mucho mejor que Barcelona (y no estoy hablando de temas futbólísticos Rubén, jajaja. Eso ya lo he dejado atrás).
A ver que es lo quieres hacer:
1. Los museos, si hay alguna exposición interesante (Ya los he visto, me falta el Thyssen)
Encantado, porque el Thyssen aun no lo he visto.
2. Desde niño me ha hecho mucha ilusión ir a Aquópolis, ojalá vaya
He ido al Aquapark de Salou o de no sé dónde, pero nunca he ido al Aquopolis.
3. Parque de atracciones de Madrid, fijo, y si fuera posible, la Warner. Paseos por Madrid, solo paseos, viendo la calle y la gente, y hablando contigo.
A la Warner ya he ido, pero se puede repetir. Además, mi compañero de piso trabajó allí. Y pasear... el verano pasado no hice otra cosa que pasear por Madrid. Quien me busque, podrá encontrarme en el Retiro.
4. Irme al cine, al Corte Inglés, al teatro si es barato...
Llevo dos meses sin ir al cine. Y eso para un cinéfilo como yo es lo peor que te puede pasar (eso y que gane la liga el Barça...jajjaa. Vale Rubén, lo dejo ya)
5.Y por supuesto, Chueca
Eso no hace falta ni que lo pidas, jajaa.
Ojalá Gazzpatxo, Cyclon y Ungayenmadrid nos juntáramos en esa deliciosa tarde de sábado 30 de junio. O cualquier día de este verano que, no sé ustedes, pero yo pienso vivir con la máxima intensidad. Eso sí, tengo que buscar curro...
Os dejo con la nueva canción de Pastora (un grupo catalán, para que Rubén no me riña, jajaja)
1beso a todos!!!
Cuanta vida
Campeones, campeones, oe, oe, oe, jajajjaa!!!! Después de tres años de sequía, de 1.456 días sin una alegría que digerir, el Real Madrid ganó la liga. La verdad es que lo pasé muy mal ayer, porque la noche empezó torcida. Perdía el Madrid y perdía el Zaragoza. Las cosas no podían estar peor, aunque al final el Zaragoza logró la clasificación para la UEFA y el Madrid, el título de Liga. Y después cogí mi radio y me fui hasta Cibeles para disfrazar con "algunos" más el triunfo blanco. Era la primera vez que acudía a una celebración de fútbol y la disfruté mucho. Te iba a llamar Rubén para decirte que estaba en Cibeles, pero pensé que iba a ser demasiado cruel, jajjaa. Espero que la próxima vez sí me acompañes a otra celebración. Concretamente la del 30 de junio, jajjaa. Y si no, cuando puedas venirte a Madrid organizaremos nuestra propia fiesta, que para eso, con unos pocos bastamos.
Estoy a cinco días de mi liberación de los exámenes (biennnn!!!) y a partir de ahí... fiesta, fiesta, fiesta y más fiesta!!! Orgullo incluido.
"Tampoco sé si iré a Chueca con una de las nuevas personas que conozco o si me quedaré en casa o en el hotel, nervioso por empezar. Ojalá quedemos para ir por la tarde, me encantaría, tengo ganas de conocerlo." No sé si Cyclon se refiere a mí (espero que sí, porque si no me va a dar vergüenza). Yo por supuesto estaré encantado, como te dije, de hacerte anfitrión y de hacer que Madrid sea mucho mejor que Barcelona (y no estoy hablando de temas futbólísticos Rubén, jajaja. Eso ya lo he dejado atrás).
A ver que es lo quieres hacer:
1. Los museos, si hay alguna exposición interesante (Ya los he visto, me falta el Thyssen)
Encantado, porque el Thyssen aun no lo he visto.
2. Desde niño me ha hecho mucha ilusión ir a Aquópolis, ojalá vaya
He ido al Aquapark de Salou o de no sé dónde, pero nunca he ido al Aquopolis.
3. Parque de atracciones de Madrid, fijo, y si fuera posible, la Warner. Paseos por Madrid, solo paseos, viendo la calle y la gente, y hablando contigo.
A la Warner ya he ido, pero se puede repetir. Además, mi compañero de piso trabajó allí. Y pasear... el verano pasado no hice otra cosa que pasear por Madrid. Quien me busque, podrá encontrarme en el Retiro.
4. Irme al cine, al Corte Inglés, al teatro si es barato...
Llevo dos meses sin ir al cine. Y eso para un cinéfilo como yo es lo peor que te puede pasar (eso y que gane la liga el Barça...jajjaa. Vale Rubén, lo dejo ya)
5.Y por supuesto, Chueca
Eso no hace falta ni que lo pidas, jajaa.
Ojalá Gazzpatxo, Cyclon y Ungayenmadrid nos juntáramos en esa deliciosa tarde de sábado 30 de junio. O cualquier día de este verano que, no sé ustedes, pero yo pienso vivir con la máxima intensidad. Eso sí, tengo que buscar curro...
Os dejo con la nueva canción de Pastora (un grupo catalán, para que Rubén no me riña, jajaja)
1beso a todos!!!
Cuanta vida
Voces rotas
Bueno, ya sólo quedan 2 exámenes. La época de exámenes es como un dolor que empieza siendo muy intenso, pero que luego se va poco a poco calmando. En este ciclo, yo ya voy por el ecuador. El dolor persiste, pero va remitiendo. Y el día 22 de junio ya estaré totalmente curado y listo para disfrutar de la gran semana de fiesta. Empezaré con una cenita de clase y luego salida por el ambiente "hetero" de Madrid. Y ya a partir del sábado... a disfrutar de Chueca y del Europride. Por cierto, si a alguien le apetece unirse, está invitado, jajaja. La fiesta mejor cuanto más gente haya. Así que busco más compañía. Si a alguien le apetece, que mande un comentario. Busco el factor "g" (de gay) de Madrid... jajaja. Ahora en serio: si a alguien le apetece conocerme y salir de fiesta, pues aquí estoy. Y si no, que nos encontremos por algún lado de esta gigantesca ciudad.
Bueno, y por lo demás, darle muchos besos a Rubén y Tatojimi (te debo un e-mail) y dejaros con un regalito de, cómo no, youtube.
Los que me conozcan bien sabrán que me gusta mucho la música y, en especial, las voces rotas. Esas que transmiten las máximas emociones, aunque la voz no sea la más brillante. Ya conocéis de sobra mi admiración por Luz Casal. Podéis unir también a la lista al gran Joaquín Sabina, a Celia Cruz... y a nuestro invitado de hoy: tachán tachán... con todos ustedes... ANTONIO VEGA.
Este tema se llama "Lucha de gigantes". Es una de mis canciones preferidas. La descubrí en la película mexicana "Amores perros" y, desde entonces, cada vez que la escucho no puedo evitar emocionarme. Os dejo con una versión especial que realizó con la banda de música de RTVE.
Nos vemos en la fiesta. Ciao.
Bueno, y por lo demás, darle muchos besos a Rubén y Tatojimi (te debo un e-mail) y dejaros con un regalito de, cómo no, youtube.
Los que me conozcan bien sabrán que me gusta mucho la música y, en especial, las voces rotas. Esas que transmiten las máximas emociones, aunque la voz no sea la más brillante. Ya conocéis de sobra mi admiración por Luz Casal. Podéis unir también a la lista al gran Joaquín Sabina, a Celia Cruz... y a nuestro invitado de hoy: tachán tachán... con todos ustedes... ANTONIO VEGA.
Este tema se llama "Lucha de gigantes". Es una de mis canciones preferidas. La descubrí en la película mexicana "Amores perros" y, desde entonces, cada vez que la escucho no puedo evitar emocionarme. Os dejo con una versión especial que realizó con la banda de música de RTVE.
Nos vemos en la fiesta. Ciao.
Cruzando el río
Sí, confieso. No pude evitarlo. Escuché a Luz Casal. Pero no lloré.
Bueno, se acabó eso de ser "la magdalena" de los bloggeros de Chueca. Voy a dejar de llorar en las esquinas y a preocuparme más por enderezar el rumbo de este barco. Me levanto del suelo, y a pesar de que la marea intenta tirarme de nuevo, me sujeto con fuerza y camino hacia el timón. Y lo cojo, y vuelvo a sentirme dueño de mi vida, y el viento esta vez sopla en el sentido que debe, y todo se hace mucho más fácil.
Porque, coño, "el sol de nuevo brillará y se llevará esta soledad...". Ya se han roto los cristales (literalmente), ya se ha descargado la furia, ya descargó la tormenta... Y ahora, en la calma, después del vendaval, la cabeza piensa mucho mejor. Y piensa que:
1) TENGO QUE PONERME YA A ESTUDIAR!!!
2) QUE LE DEN A MI ÚLTIMO AMIGO-FANTASMA
3) QUE QUIERO A RUBÉN (MI COMPAÑERO DE PISO) MÁS QUE A NADIE EN ESTE MUNDO
4) QUE QUIERO AL OTRO RUBÉN (AL DE ALCOY) COMO MI PEPITO GRILLO, QUE LO SIGUE SIENDO (Prometo contestarte al e-mail mañana)
5) QUE MANDARÉ UN E-MAIL A TATOJIMI POR ESTAR AHÍ DETRÁS APOYÁNDOME TAMBIÉN. QUE SE AGRADECE MUCHO.
6) QUE VOY A ESTUDIAR MUCHO (lo digo otra vez para concienciarme) Y QUE A PARTIR DEL DÍA 22 DE JUNIO VOY A PEGARME LA JUERGA PADRE EN EL ORGULLO, Y QUE VOY A HACER UN REPORTAJE DE MORIRSE DE GUSTO SOBRE ESTA FIESTA
7) QUE ME VOY A DEJAR QUERER POR:
a) AMIGOS
b) FAMILIA
c) CHICOS (venid a mí, jajaja)
8) QUE EL DOMINGO CUANDO VEA A MI MADRE, LE VOY A DAR DOS BESOS DE CARSE DE ESPALDAS Y LE VOY A DECIR QUE LA QUIERO Y QUE ES LA MEJOR MADRE DEL MUNDO Y DEL UNIVERSO CONOCIDO.
9) Y QUE VOY A ESCRIBIR MÁS EN ESTE BLOG, SOBRE TODO AHORA EN ÉPOCA DE EXÁMENES PARA DESPEJARME UN POCO (aunque estudiaré también, lo dicho)
UN BESO DEL NUEVO JAVI.
GRACIAS POR ESTAR AHÍ!
Bueno, se acabó eso de ser "la magdalena" de los bloggeros de Chueca. Voy a dejar de llorar en las esquinas y a preocuparme más por enderezar el rumbo de este barco. Me levanto del suelo, y a pesar de que la marea intenta tirarme de nuevo, me sujeto con fuerza y camino hacia el timón. Y lo cojo, y vuelvo a sentirme dueño de mi vida, y el viento esta vez sopla en el sentido que debe, y todo se hace mucho más fácil.
Porque, coño, "el sol de nuevo brillará y se llevará esta soledad...". Ya se han roto los cristales (literalmente), ya se ha descargado la furia, ya descargó la tormenta... Y ahora, en la calma, después del vendaval, la cabeza piensa mucho mejor. Y piensa que:
1) TENGO QUE PONERME YA A ESTUDIAR!!!
2) QUE LE DEN A MI ÚLTIMO AMIGO-FANTASMA
3) QUE QUIERO A RUBÉN (MI COMPAÑERO DE PISO) MÁS QUE A NADIE EN ESTE MUNDO
4) QUE QUIERO AL OTRO RUBÉN (AL DE ALCOY) COMO MI PEPITO GRILLO, QUE LO SIGUE SIENDO (Prometo contestarte al e-mail mañana)
5) QUE MANDARÉ UN E-MAIL A TATOJIMI POR ESTAR AHÍ DETRÁS APOYÁNDOME TAMBIÉN. QUE SE AGRADECE MUCHO.
6) QUE VOY A ESTUDIAR MUCHO (lo digo otra vez para concienciarme) Y QUE A PARTIR DEL DÍA 22 DE JUNIO VOY A PEGARME LA JUERGA PADRE EN EL ORGULLO, Y QUE VOY A HACER UN REPORTAJE DE MORIRSE DE GUSTO SOBRE ESTA FIESTA
7) QUE ME VOY A DEJAR QUERER POR:
a) AMIGOS
b) FAMILIA
c) CHICOS (venid a mí, jajaja)
8) QUE EL DOMINGO CUANDO VEA A MI MADRE, LE VOY A DAR DOS BESOS DE CARSE DE ESPALDAS Y LE VOY A DECIR QUE LA QUIERO Y QUE ES LA MEJOR MADRE DEL MUNDO Y DEL UNIVERSO CONOCIDO.
9) Y QUE VOY A ESCRIBIR MÁS EN ESTE BLOG, SOBRE TODO AHORA EN ÉPOCA DE EXÁMENES PARA DESPEJARME UN POCO (aunque estudiaré también, lo dicho)
UN BESO DEL NUEVO JAVI.
GRACIAS POR ESTAR AHÍ!
Una canción de Luz Casal
Venga, voy a tropezarme una vez más a ver si esta vez me abro del todo la cabeza!.
Joer, sumo días malos. Ya no es por el nuevo chico-fantasma que se alejó de mi vida. Ya es por todo. Noto que me estoy volviendo más agrio, que no tengo ganas de nada, que sonrío por deferencia a los demás, que no me apetece nada, que tengo un día tonto tras otro...
Al final, no voy a Nueva York. Esa es el mazazo de hoy. Me habían dado una beca para irme allá tres semanas, pero unos problemas me lo impiden. Además, era un viaje que yo quería hacer por ir con mi compañero de piso, pero al final éste se ha tomado con demasiada indiferencia que al final no vaya.
Justo ahora cuando necesito cariño. Ayer me dediqué a buscar por chat a gente con la que salir por Chueca. ¿Por qué? Porque me voy sintiendo cada vez más solo, hay un vacío dentro de mí que no logro llenar. Más aún: cuanto más lo intento, más grande se hace agujero.
Que sí, que tengo amigos, muy buenos amigos. Que mis compañeros de piso son como mi familia. Que no me puedo quejar (a excepción de los putos exámenes que están a la vuelta de la esquina).
Qúe sí, que no sé de qué me quejo, que cuanta gente lo pasa mucho mucho mucho mucho peor que yo. Que hay gente a la que se le mueren los hijos, que no comen, que padecen enfermedades terminales... Vale, pero necesito cariño. Todos tenemos nuestros malos momentos y yo atravieso casi el más agudo de todos los que he vivido. Cuando me siento así, sufro la tentación de ponerme un cd que tiene las mejores canciones de Luz Casal, para así llorar a gusto, desahogarme, mandar todo a la mierda y quedarme tranquilo después de todo. Pero no, no lo voy a hacer, porque cuando lo hago es que ya no hay marcha atrás, ya no hay esperanza...
Oye, que no dejo de pensar que detrás de esto voy a encontrar a alguien interesante. Y no, Tatojimi, no hablo de un novio. Hablo de un colega, joven, gay por supuesto, que me enseñe a ver todo de distinta manera. Un colega con el que salir y pasarlo bien, con el que hablar, con el que dejar de pensar en otras cosas... Madrid tiene más de 5.000.000 de personas... ¿no hay nadie por aquí que reuna estos requisitos??? ¿¿¿Tanto pido???
Pero bueno, aquí sigo y seguiré, porque soy maño y tengo la cabeza muy dura, y aunque tropiece mucho en la piedra, no me la voy a romper. Eso sí, que alguien venga a mi casa, y se lleve ese disco de Luz Casal, por favor... que la tentación es muy grande. Aunque sólo sea por escuchar su gran voz. De esas que llenan. De esas que emocionan...
Joer, sumo días malos. Ya no es por el nuevo chico-fantasma que se alejó de mi vida. Ya es por todo. Noto que me estoy volviendo más agrio, que no tengo ganas de nada, que sonrío por deferencia a los demás, que no me apetece nada, que tengo un día tonto tras otro...
Al final, no voy a Nueva York. Esa es el mazazo de hoy. Me habían dado una beca para irme allá tres semanas, pero unos problemas me lo impiden. Además, era un viaje que yo quería hacer por ir con mi compañero de piso, pero al final éste se ha tomado con demasiada indiferencia que al final no vaya.
Justo ahora cuando necesito cariño. Ayer me dediqué a buscar por chat a gente con la que salir por Chueca. ¿Por qué? Porque me voy sintiendo cada vez más solo, hay un vacío dentro de mí que no logro llenar. Más aún: cuanto más lo intento, más grande se hace agujero.
Que sí, que tengo amigos, muy buenos amigos. Que mis compañeros de piso son como mi familia. Que no me puedo quejar (a excepción de los putos exámenes que están a la vuelta de la esquina).
Qúe sí, que no sé de qué me quejo, que cuanta gente lo pasa mucho mucho mucho mucho peor que yo. Que hay gente a la que se le mueren los hijos, que no comen, que padecen enfermedades terminales... Vale, pero necesito cariño. Todos tenemos nuestros malos momentos y yo atravieso casi el más agudo de todos los que he vivido. Cuando me siento así, sufro la tentación de ponerme un cd que tiene las mejores canciones de Luz Casal, para así llorar a gusto, desahogarme, mandar todo a la mierda y quedarme tranquilo después de todo. Pero no, no lo voy a hacer, porque cuando lo hago es que ya no hay marcha atrás, ya no hay esperanza...
Oye, que no dejo de pensar que detrás de esto voy a encontrar a alguien interesante. Y no, Tatojimi, no hablo de un novio. Hablo de un colega, joven, gay por supuesto, que me enseñe a ver todo de distinta manera. Un colega con el que salir y pasarlo bien, con el que hablar, con el que dejar de pensar en otras cosas... Madrid tiene más de 5.000.000 de personas... ¿no hay nadie por aquí que reuna estos requisitos??? ¿¿¿Tanto pido???
Pero bueno, aquí sigo y seguiré, porque soy maño y tengo la cabeza muy dura, y aunque tropiece mucho en la piedra, no me la voy a romper. Eso sí, que alguien venga a mi casa, y se lleve ese disco de Luz Casal, por favor... que la tentación es muy grande. Aunque sólo sea por escuchar su gran voz. De esas que llenan. De esas que emocionan...
A otra cosa
"Tienes la cara que pones cuando pasan de ti". Mi compañero de piso, y la persona que más quiero en este mundo, es listo y lo sabe. De hecho, sabe las cosas que yo ni siquiera sé. Y sé que frecuenta este blog, y que se entera de cosas sobre mí a través de él. Sé que se está enterando de esta historia a través de este blog. Pero, por favor, Rubén. No me digas que no te cuento nada. Te lo estoy contando por esta vía. En persona, no podría hacerlo.
Sí, lo sabía. La felicidad que me embargaba el viernes se rompió sólo unas horas después. Sabía que iba a pasar. Sabía que iba a ocurrir. Esta historia ya la he vivido muchas otras veces.
Y el domingo no pude más, y empecé a llorar como siempre hago. Recordando las cosas bonitas e intentando eludir aquellas que me pueden provocar mayor tristeza. Pero no lo consigo. Y no lo consigo porque los buenos momentos están impregnados de una mezcla de melancolía y pasado que me matan, pensando en "lo que pudo ser y no fue". Luego intento olvidar, pero cuanto más pienso en olvidar, más recuerdo.
Y ahora estoy en una "tierra de nadie", respirando fuerte, sintiendo como el aire renovado se mete dentro de mí. Vuelvo a sentirme no bien, pero sí tranquilo. Ya no estoy pendiente del móvil, porque sé que no va a sonar. Puedo dormir mejor y hasta concentrarme más cuando estudio. La pena es que esta sensación venga precedida de un gran tormento que se repite cada pocos meses.
Pero estoy bien. Vuelvo a mirar hacia delante. Ya no me importa lo que pueda ocurrir. Me voy a concentrar en mis exámenes, y en querer a las personas que de verdad me quieren. No me voy a cansar de dormir a tu lado. Aunque me cueste conciliar el sueño. Tu calor me da vida. Me hace sentir especial.
PD: Gracias Tatojimi por tu comentario. Ha sido el que me ha terminado de abrir los ojos. Aunque no me conozcas, sabes más de mí de lo que crees. Un beso!.
Sí, lo sabía. La felicidad que me embargaba el viernes se rompió sólo unas horas después. Sabía que iba a pasar. Sabía que iba a ocurrir. Esta historia ya la he vivido muchas otras veces.
Y el domingo no pude más, y empecé a llorar como siempre hago. Recordando las cosas bonitas e intentando eludir aquellas que me pueden provocar mayor tristeza. Pero no lo consigo. Y no lo consigo porque los buenos momentos están impregnados de una mezcla de melancolía y pasado que me matan, pensando en "lo que pudo ser y no fue". Luego intento olvidar, pero cuanto más pienso en olvidar, más recuerdo.
Y ahora estoy en una "tierra de nadie", respirando fuerte, sintiendo como el aire renovado se mete dentro de mí. Vuelvo a sentirme no bien, pero sí tranquilo. Ya no estoy pendiente del móvil, porque sé que no va a sonar. Puedo dormir mejor y hasta concentrarme más cuando estudio. La pena es que esta sensación venga precedida de un gran tormento que se repite cada pocos meses.
Pero estoy bien. Vuelvo a mirar hacia delante. Ya no me importa lo que pueda ocurrir. Me voy a concentrar en mis exámenes, y en querer a las personas que de verdad me quieren. No me voy a cansar de dormir a tu lado. Aunque me cueste conciliar el sueño. Tu calor me da vida. Me hace sentir especial.
PD: Gracias Tatojimi por tu comentario. Ha sido el que me ha terminado de abrir los ojos. Aunque no me conozcas, sabes más de mí de lo que crees. Un beso!.
Luz silenciosa
Dejenme que les diga que me siento alegre. Afuera sigue diluviando y los apuntes se agolpan sobre mi mesa de estudio... pero estoy contento. Joer, la verdad es que cuando esta mañana me he despertado y he visto ese mensaje en el móvil... no he podido disimular mi sonrisa.
Él sigue allí. Sigue atento a mí, sigue sintiendo curiosidad por mí. No sé si será una situación que se vaya a mantener mucho tiempo, pero me siento feliz a día de hoy. Mañana probablemente pasará algo que me vuelva a decepcionar y que me vuelva a llevar a las rayadas que machacan mi cabeza. Pero hoy es hoy, y mañana es mañana.
Él me dijo las cosas muy claras, y aunque dispongo de una libertad no sé muy bien para qué, yo sólo sé que no quiero dejarle de ver. Aunque sea como un amigo. Aunque no haya posibilidad de nada más. Es buena gente, es buen tío. Me daría mucha pena sentir que alguien más vuelve a irse de mi lado. Pienso muy adentro: "Esta vez, no. Esta vez, no."
Ayer fui un poco estúpido. Pero será la oscuridad en la que estaba envuelta Chueca, o ese huevo que impactó contra mi espalda (y no es broma, jajaja). Quizá, el alcohol. Fui un poco estúpido pero porque volví a sentir vergüenza al mirar su cara. No puedo creerme que va a estar siempre ahí, porque no lo va a estar. Intento imponer una barrera que se rompe cada pocos minutos.
Joer, es lo que tenemos los soñadores. Que a nada empezamos a soñar, sabiendo que luego despertaremos, y que nos sentiremos solos, pequeños en esa cama tan grande.
No me olvides, no me olvides.
Él sigue allí. Sigue atento a mí, sigue sintiendo curiosidad por mí. No sé si será una situación que se vaya a mantener mucho tiempo, pero me siento feliz a día de hoy. Mañana probablemente pasará algo que me vuelva a decepcionar y que me vuelva a llevar a las rayadas que machacan mi cabeza. Pero hoy es hoy, y mañana es mañana.
Él me dijo las cosas muy claras, y aunque dispongo de una libertad no sé muy bien para qué, yo sólo sé que no quiero dejarle de ver. Aunque sea como un amigo. Aunque no haya posibilidad de nada más. Es buena gente, es buen tío. Me daría mucha pena sentir que alguien más vuelve a irse de mi lado. Pienso muy adentro: "Esta vez, no. Esta vez, no."
Ayer fui un poco estúpido. Pero será la oscuridad en la que estaba envuelta Chueca, o ese huevo que impactó contra mi espalda (y no es broma, jajaja). Quizá, el alcohol. Fui un poco estúpido pero porque volví a sentir vergüenza al mirar su cara. No puedo creerme que va a estar siempre ahí, porque no lo va a estar. Intento imponer una barrera que se rompe cada pocos minutos.
Joer, es lo que tenemos los soñadores. Que a nada empezamos a soñar, sabiendo que luego despertaremos, y que nos sentiremos solos, pequeños en esa cama tan grande.
No me olvides, no me olvides.
La misma historia
Atravieso horas bajas. No dejo de estar atento a mi móvil y mi cabeza no puede concentrarse en esa pila de apuntes que hay encima de mi mesa. Y es que estoy preocupado, porque parece que he quedado atrapado en un bucle del que no puedo escapar. Y lo peor es que llevo un año encerrado en él.
Por estos días se cumple el primer año de mi "inicio" con los tíos. Vamos, que llevo un año saliendo con chicos, enrollándome con ellos, acostándome... Yo he de confesar que no soy de los que se enrollan porque sí con alguien, que salen por la noche pensando en cuántos se van a tirar. Yo salgo para divertirme con mis amigos, y si luego conoces a alguien... pues mejor.
Cuando me lío con alguien no pienso en que sea un rollo de una noche. Quiero seguir conociendo a esa persona, aunque luego quede como amigo o como nada. Llamadme estúpido si queréis, pero es así.
Yo creo que, de todos modos, todos sabemos diferenciar lo que puede ser el rollo de una noche y lo que puede ser algo más. Mi error es que yo nunca sé diferenciarlos. Dos tíos me han dejado tirado, se han olvidado de mí, después de pasar la primera noche con ellos. Y no es que folle mal (que espero que no, jajaja). Simplemente, es que creo que han conseguido lo que pretendían y que ya no necesitan nada más de mí. Ni siquiera una amistad.
Y encima luego, los muy cobardes ni siquiera se atreven a decirlo. Y ahí tenéis a este que os habla muy pendiente del móvil, dando toques, esperando una respuesta que en el fondo sabe que nunca va a llegar.
Pues atención porque ahora me vuelve a pasar lo mismo. La historia es la misma: conozco a un chico, se porta muy bien conmigo, me presenta a sus amigos, salgo con él, me lío con él... y tras varias citas... me acuesto con él. Y ahora parece que todo se vuelve a repetir. Es verdad que éste da señales de vida, pero ahora parece que ya no quiere quedar conmigo y lo que era un juego cómplice se ha convertido en una relación fría.
Y todo por pasar juntos una noche. Empiezo a perder la esperanza, la verdad. Al final, acabaré desconfiando de todo el mundo, dejaré de ilusionarme y creeré que todo es supefluo. ¡¡¡QUE YO NO QUIERO NADA MÁS CON ÉL!!! ¿Por qué la gente piensa que tras acostarse con uno ya quieres pedir más? Para ser algo más que amigos, uno tiene que conocer muy bien a la otra persona, y eso en una noche o en una semana no se consigue. Y oye, ¿no se puede ser sólo amigos?
Cansado, muy cansado estoy. Y sobre todo triste, muy triste.
Un beso.
Por estos días se cumple el primer año de mi "inicio" con los tíos. Vamos, que llevo un año saliendo con chicos, enrollándome con ellos, acostándome... Yo he de confesar que no soy de los que se enrollan porque sí con alguien, que salen por la noche pensando en cuántos se van a tirar. Yo salgo para divertirme con mis amigos, y si luego conoces a alguien... pues mejor.
Cuando me lío con alguien no pienso en que sea un rollo de una noche. Quiero seguir conociendo a esa persona, aunque luego quede como amigo o como nada. Llamadme estúpido si queréis, pero es así.
Yo creo que, de todos modos, todos sabemos diferenciar lo que puede ser el rollo de una noche y lo que puede ser algo más. Mi error es que yo nunca sé diferenciarlos. Dos tíos me han dejado tirado, se han olvidado de mí, después de pasar la primera noche con ellos. Y no es que folle mal (que espero que no, jajaja). Simplemente, es que creo que han conseguido lo que pretendían y que ya no necesitan nada más de mí. Ni siquiera una amistad.
Y encima luego, los muy cobardes ni siquiera se atreven a decirlo. Y ahí tenéis a este que os habla muy pendiente del móvil, dando toques, esperando una respuesta que en el fondo sabe que nunca va a llegar.
Pues atención porque ahora me vuelve a pasar lo mismo. La historia es la misma: conozco a un chico, se porta muy bien conmigo, me presenta a sus amigos, salgo con él, me lío con él... y tras varias citas... me acuesto con él. Y ahora parece que todo se vuelve a repetir. Es verdad que éste da señales de vida, pero ahora parece que ya no quiere quedar conmigo y lo que era un juego cómplice se ha convertido en una relación fría.
Y todo por pasar juntos una noche. Empiezo a perder la esperanza, la verdad. Al final, acabaré desconfiando de todo el mundo, dejaré de ilusionarme y creeré que todo es supefluo. ¡¡¡QUE YO NO QUIERO NADA MÁS CON ÉL!!! ¿Por qué la gente piensa que tras acostarse con uno ya quieres pedir más? Para ser algo más que amigos, uno tiene que conocer muy bien a la otra persona, y eso en una noche o en una semana no se consigue. Y oye, ¿no se puede ser sólo amigos?
Cansado, muy cansado estoy. Y sobre todo triste, muy triste.
Un beso.
¿Están aburridos? Vengan a Chueca
Chueca es como un pueblo: todos nos conocemos. Si empezáramos a indagar sobre las conexiones de los diferentes grupos de amigos, acabaríamos dibujando una perfecta cadena circular, que engloba a todos los que salimos por este mítico (y colorido) barrio. Yo acabo de introducirme en un grupo en el que, ¡oh sorpresa!, un miembro de éste se relaciona con un amigo del grupo de un ex-rollo mío. Total, que cuando los dos grupos se encuentran, el ex-rollo (al que llamaré "R") y yo tenemos que mirar para otro lado como si no nos hubiéramos visto. Pero es más: antes pertenecía a otro grupo que... ¡sí!... también guarda conexión con el grupo actual. Y esto es así... Cada día que salgo por Chueca me doy cuenta de que conozco a más y más gente, aunque sea de vista, aunque sea con gente con la que ni siquiera he hablado...
Claro que siempre hay "divines" que son el alma de Chueca, que a cada paso que dan, se saludan con cinco personas. Me dan envidia. No por su popularidad, porque yo paso por la vida como lo que soy: tímido hasta el colmo. Me dan envidia porque son los más extrovertidos (que no, locas), los más simpáticos... tienen algo (y no es el dichoso fáctor x) que les convierten en alguien especial.
Ay, aunque muchos odien Chueca, para mí es la tierra prometida. Vale que si vas mucho, cansa. Yo lo admito: añoro a veces la zona hetero (algo que siempre negaré haber dicho, pero es verdad). Hay muchas cosas de Chueca que no me gustan, pero las que sí me gustan... ME ENCANTAN!!!
Aunque al final Chueca sea como un pueblo y yo un simple ciudadano que busca a otro con quien compartir casa... en el centro, a poder ser.
Claro que siempre hay "divines" que son el alma de Chueca, que a cada paso que dan, se saludan con cinco personas. Me dan envidia. No por su popularidad, porque yo paso por la vida como lo que soy: tímido hasta el colmo. Me dan envidia porque son los más extrovertidos (que no, locas), los más simpáticos... tienen algo (y no es el dichoso fáctor x) que les convierten en alguien especial.
Ay, aunque muchos odien Chueca, para mí es la tierra prometida. Vale que si vas mucho, cansa. Yo lo admito: añoro a veces la zona hetero (algo que siempre negaré haber dicho, pero es verdad). Hay muchas cosas de Chueca que no me gustan, pero las que sí me gustan... ME ENCANTAN!!!
Aunque al final Chueca sea como un pueblo y yo un simple ciudadano que busca a otro con quien compartir casa... en el centro, a poder ser.
Disparar al aire
El suceso de ayer en la Universidad de Virginia (EEUU) me reconduce a dos referencias cinematográficas. La primera de ellas es la inteligente película del cineasta Gus Van Sant, "Elephant", en la cual de una forma muy experimental se pretende reflejar la tragedia que aconteció en Columbine, en 1999, donde en un instituto de enseñanza media fueron asesinadas doce personas. Muy paralelamente, el poémico Michael Morre radiografió a la sociedad norteamericana en el tema de la pertenencia de armas en el documental "Bowling for Columbine", que acabó llevándose un Oscar. Las dos son películas imprescindibles para entender sucesos como el de ayer, o la locura que lleva a millones de personas a guardar un arma en el trasfondo de un armario o debajo de la cama.
Mientras los norteamericanos se preguntan qué han hecho mal para que una persona, uno de ellos, sea capaz de cometer una salvajada de tales proporciones; el resto de nosotros nos preguntamenos cómo el país más desarrollado y "civilizado" del mundo, permite la libre posesión de armas. "Una milicia bien regulada, en caso de ser necesaria para mantener la seguridad de un Estado libre, el derecho de la gente a tener y portar armas, no debe ser infringido", dice la segunda enmienda de su Constitución. Y los americanos la cumplen: casi la mitad de las familias estadounidenses tienen rifles o pistolas para protegerse. ¿Protegerse de qué?
El estudioso Zygmunt Bauman, en su libro "Vidas desperdiciadas: La modernidad y sus parias", plantea algo muy interesante. Una vez que "Dios ha muerto", que la religión ha perdido el poder de amedrentación social, el poder busca nuevas formas para controlar su soberanía. Y en la época postmodernista, ese poder de influencia, ese instrumento de dominación no es sino el miedo y la inseguridad. Se infunde a la gente el temor de poder ser agredidos, se necesita que los ciudadanos crean que su Gobierno les defiende del enemigo. Pero, ¿ese enemigo en realidad existe, o sólo es una invención necesaria?
Hace sólo unos días, el gobierno argelino desautorizó a Norteamérica por intentar, según ellos, crear temor entre sus ciudadanos ante nuevos ataques islamistas. Es sólo un ejemplo externo de algo que se vive en su mayor plenitud dentro del territorio nortamericano. A raíz del 11-S, pero mucho antes incluso, el miedo y la inseguridad han sido las poderosas armas estratégicas del gobierno de Bush. Basta recordar que la campaña de su reeleción como presidente se basó casi de forma exclusiva en la lucha contra el terorrismo. Hay que decirle a la gente que está en peligro, que el enemigo quiere hacerles daño. Los níveles de emergencia suben y bajan sin sentido alguno. Y como los ciudadanos tienen miedo, corren apresuradamente a comprar armas para sentirse protegidos, para intentar conciliar mejor el sueño con una pistola bajo la almohada.
¿Por qué ocurren hechos como los de Virginia? Al margen de la locura personal, estos hechos ocurren por la tremenda laxitud con la que se toma un tema tan serio como la posesión de armas. "Es tan fácil de entender que, sin pistolas o fusiles, la matanza de ayer hubiera sido mucho más difícil de consumar", expresa hoy un periodista en "El País". Una opinión totalmente asumible para la mayoría. Pero, ¿cómo no correr a la compra de un arma, si nuestro Gobierno, a quien le dedicamos nuestra plena confianza, nos avisa de que vivimos constantemente bajo peligro?
La seguridad se ha convertido en el mejor arma de los gobiernos. Un arma mucho más terrorífica que la suma de todas las existentes en el mundo. Es capaz de provocar "guerras preventivas" como las de Irak. Y también, en consecuencia, un suceso tan horrible como el de ayer.
Mientras los norteamericanos se preguntan qué han hecho mal para que una persona, uno de ellos, sea capaz de cometer una salvajada de tales proporciones; el resto de nosotros nos preguntamenos cómo el país más desarrollado y "civilizado" del mundo, permite la libre posesión de armas. "Una milicia bien regulada, en caso de ser necesaria para mantener la seguridad de un Estado libre, el derecho de la gente a tener y portar armas, no debe ser infringido", dice la segunda enmienda de su Constitución. Y los americanos la cumplen: casi la mitad de las familias estadounidenses tienen rifles o pistolas para protegerse. ¿Protegerse de qué?
El estudioso Zygmunt Bauman, en su libro "Vidas desperdiciadas: La modernidad y sus parias", plantea algo muy interesante. Una vez que "Dios ha muerto", que la religión ha perdido el poder de amedrentación social, el poder busca nuevas formas para controlar su soberanía. Y en la época postmodernista, ese poder de influencia, ese instrumento de dominación no es sino el miedo y la inseguridad. Se infunde a la gente el temor de poder ser agredidos, se necesita que los ciudadanos crean que su Gobierno les defiende del enemigo. Pero, ¿ese enemigo en realidad existe, o sólo es una invención necesaria?
Hace sólo unos días, el gobierno argelino desautorizó a Norteamérica por intentar, según ellos, crear temor entre sus ciudadanos ante nuevos ataques islamistas. Es sólo un ejemplo externo de algo que se vive en su mayor plenitud dentro del territorio nortamericano. A raíz del 11-S, pero mucho antes incluso, el miedo y la inseguridad han sido las poderosas armas estratégicas del gobierno de Bush. Basta recordar que la campaña de su reeleción como presidente se basó casi de forma exclusiva en la lucha contra el terorrismo. Hay que decirle a la gente que está en peligro, que el enemigo quiere hacerles daño. Los níveles de emergencia suben y bajan sin sentido alguno. Y como los ciudadanos tienen miedo, corren apresuradamente a comprar armas para sentirse protegidos, para intentar conciliar mejor el sueño con una pistola bajo la almohada.
¿Por qué ocurren hechos como los de Virginia? Al margen de la locura personal, estos hechos ocurren por la tremenda laxitud con la que se toma un tema tan serio como la posesión de armas. "Es tan fácil de entender que, sin pistolas o fusiles, la matanza de ayer hubiera sido mucho más difícil de consumar", expresa hoy un periodista en "El País". Una opinión totalmente asumible para la mayoría. Pero, ¿cómo no correr a la compra de un arma, si nuestro Gobierno, a quien le dedicamos nuestra plena confianza, nos avisa de que vivimos constantemente bajo peligro?
La seguridad se ha convertido en el mejor arma de los gobiernos. Un arma mucho más terrorífica que la suma de todas las existentes en el mundo. Es capaz de provocar "guerras preventivas" como las de Irak. Y también, en consecuencia, un suceso tan horrible como el de ayer.
Cadáveres enajenados
16 de abril de 2007
Ayub Raydi se inmoló el pasado 10 de abril en Casablanca (Marruecos), llevándose consigo la vida de un policía. Antes de ayer, dos hermanos, atemorizados por su posible detención tras la caída de los jefes de la célula islámica a la cual servían, decidieron poner fin a sus vidas enfrente del consulado de EEUU en Marruecos. Por fortuna, no hubo víctimas inocentes.
Desde hace algo más de un mes, el terrorismo integrista avanza en la zona del Magreb. Marruecos y Argelia han sido los dos países que más han sufrido este avance. Cabe reseñar, por ejemplo, que el día 11 de abril, en Argel, un atentado con coche bomba delante de la sede de la Presidencia del Gobierno sesgó la vida de 33 personas. Parece ser que el integrismo ya se ha extendido por tierras más allá de Irak o Afganistán y que, de forma lenta pero amenazante, se va asentando poco a poco en estos nuevos países. ¿Cuál es el caldo de cultivo que alimenta esta expansión? La clave se encuentra en la relación que une a Ayub Raydi con los dos hermanos que se inmolaron el sábado.
Y esa relación se llama “Shaquila”, pero tiene muchos otros nombres. Son barrios o, ni siquiera, extensiones de terreno donde la pobreza y el olvido se han adueñado de cada metro de tierra. Un artículo publicado ayer por el diario “El País” narraba cómo se vive allí. Lo poco que hay son chabolas diminutas, sin ventanas ni agua corriente. Dentro de ellas, no hay camas ni muebles, porque no caben en tan ínfimas dimensiones. Dos solares sirven como terreno de juego para el fútbol de los más jóvenes. De esta zona, eran Ayub y los dos hermanos que se suicidaron el sábado. Las condiciones en las que han crecido y han vivido durante toda su vida les han convertido en el objetivo perfecto de captación de las células islamistas. Los mártires necesarios de la yihad. Si uno vive en el infierno, ¿qué más da otorgar su vida por esa “justa” causa? Son jóvenes desesperanzados, cansados, sin sueños que perseguir, porque cualquier sueño se antoja imposible. Están en una calle sin bifurcaciones, caminando por ella hasta llegar al muro que la corta. Y después, sólo queda volver e iniciar de nuevo ese duro camino de la rutina entre la pobreza y la falta de oportunidades.
A los primermundistas, y sobre todo a España por eso de la cercanía geográfica, se nos ha puesto de nuevo el nudo en el estómago, observando como la amenaza islamista se extiende sin detenimiento. El gobierno español ya ha impuesto fuertes medidas de seguridad en las zonas fronterizas a Ceuta y Melilla. Quieren evitar la circulación de esta ideología dentro del país. El PP, en su dialéctica oportunista, exige más seguridad, no vaya a ser que vuelva a ocurrir otro 11-M, ahora que ya sí se toman en serio lo del terrorismo islámico, sobre todo cuando les costó unas elecciones…
Pero, ¿para cuándo EEUU, España, y el resto de países occidentales se van a dar cuenta de que no es Al Qaeda quien de verdad fomenta esta expansión? ¿Cuándo se darán cuenta de que la pobreza a la cual están sometidas estas zonas es de verdad el factor clave que fomenta el terrorismo integrista? Estas zonas han sido las grandes olvidadas por las potencias, y ahora el fruto que recogen es sólo el aviso de esos desesperanzados, de esos olvidados, de esos apartados que, sin dar valor alguno a su vida, deciden rendir cuentas a su manera. Y a nosotros sólo nos queda protegernos, atrincherarnos en nuestra jaula de oro, esperando que no ocurran pesadillas como el 11-M. Pero tras las fronteras, el odio se sigue fomentando, y el tablero de juego ahora lo dominan aquellos que se valen de los cadáveres vivientes, los juguetes rotos de un Occidente que recoge lo que ha sembrado. Las verdaderas víctimas se llaman, por ejemplo, Ayub Raydi, y viven en zonas como Shaquila. Allí es donde se encuentran las amenazas manifiestas de ese terrorismo islámico. El siguiente suicida procederá de allí. Lo sabemos. Al igual que sabemos el eje central del problema. Pero preferimos dar la espalda al verdadero problema y gastar el dinero en protegernos de algo que nosotros mismos hemos creado. Evitar la pobreza sigue siendo una solución olvidada.
Ayub Raydi se inmoló el pasado 10 de abril en Casablanca (Marruecos), llevándose consigo la vida de un policía. Antes de ayer, dos hermanos, atemorizados por su posible detención tras la caída de los jefes de la célula islámica a la cual servían, decidieron poner fin a sus vidas enfrente del consulado de EEUU en Marruecos. Por fortuna, no hubo víctimas inocentes.
Desde hace algo más de un mes, el terrorismo integrista avanza en la zona del Magreb. Marruecos y Argelia han sido los dos países que más han sufrido este avance. Cabe reseñar, por ejemplo, que el día 11 de abril, en Argel, un atentado con coche bomba delante de la sede de la Presidencia del Gobierno sesgó la vida de 33 personas. Parece ser que el integrismo ya se ha extendido por tierras más allá de Irak o Afganistán y que, de forma lenta pero amenazante, se va asentando poco a poco en estos nuevos países. ¿Cuál es el caldo de cultivo que alimenta esta expansión? La clave se encuentra en la relación que une a Ayub Raydi con los dos hermanos que se inmolaron el sábado.
Y esa relación se llama “Shaquila”, pero tiene muchos otros nombres. Son barrios o, ni siquiera, extensiones de terreno donde la pobreza y el olvido se han adueñado de cada metro de tierra. Un artículo publicado ayer por el diario “El País” narraba cómo se vive allí. Lo poco que hay son chabolas diminutas, sin ventanas ni agua corriente. Dentro de ellas, no hay camas ni muebles, porque no caben en tan ínfimas dimensiones. Dos solares sirven como terreno de juego para el fútbol de los más jóvenes. De esta zona, eran Ayub y los dos hermanos que se suicidaron el sábado. Las condiciones en las que han crecido y han vivido durante toda su vida les han convertido en el objetivo perfecto de captación de las células islamistas. Los mártires necesarios de la yihad. Si uno vive en el infierno, ¿qué más da otorgar su vida por esa “justa” causa? Son jóvenes desesperanzados, cansados, sin sueños que perseguir, porque cualquier sueño se antoja imposible. Están en una calle sin bifurcaciones, caminando por ella hasta llegar al muro que la corta. Y después, sólo queda volver e iniciar de nuevo ese duro camino de la rutina entre la pobreza y la falta de oportunidades.
A los primermundistas, y sobre todo a España por eso de la cercanía geográfica, se nos ha puesto de nuevo el nudo en el estómago, observando como la amenaza islamista se extiende sin detenimiento. El gobierno español ya ha impuesto fuertes medidas de seguridad en las zonas fronterizas a Ceuta y Melilla. Quieren evitar la circulación de esta ideología dentro del país. El PP, en su dialéctica oportunista, exige más seguridad, no vaya a ser que vuelva a ocurrir otro 11-M, ahora que ya sí se toman en serio lo del terrorismo islámico, sobre todo cuando les costó unas elecciones…
Pero, ¿para cuándo EEUU, España, y el resto de países occidentales se van a dar cuenta de que no es Al Qaeda quien de verdad fomenta esta expansión? ¿Cuándo se darán cuenta de que la pobreza a la cual están sometidas estas zonas es de verdad el factor clave que fomenta el terrorismo integrista? Estas zonas han sido las grandes olvidadas por las potencias, y ahora el fruto que recogen es sólo el aviso de esos desesperanzados, de esos olvidados, de esos apartados que, sin dar valor alguno a su vida, deciden rendir cuentas a su manera. Y a nosotros sólo nos queda protegernos, atrincherarnos en nuestra jaula de oro, esperando que no ocurran pesadillas como el 11-M. Pero tras las fronteras, el odio se sigue fomentando, y el tablero de juego ahora lo dominan aquellos que se valen de los cadáveres vivientes, los juguetes rotos de un Occidente que recoge lo que ha sembrado. Las verdaderas víctimas se llaman, por ejemplo, Ayub Raydi, y viven en zonas como Shaquila. Allí es donde se encuentran las amenazas manifiestas de ese terrorismo islámico. El siguiente suicida procederá de allí. Lo sabemos. Al igual que sabemos el eje central del problema. Pero preferimos dar la espalda al verdadero problema y gastar el dinero en protegernos de algo que nosotros mismos hemos creado. Evitar la pobreza sigue siendo una solución olvidada.
20 años no son nada...
De repente, me levanto una mañana y me siento con más fuerzas. La cabeza ha dejado de pesarme y mis piernas responden a mis impulsos. Al final va a resultar que los 20 no son tan malos...
Sí, amigos. Ya estoy en la tercera década de mi vida. Y esto empieza a ponerse en serio. Cuando acabe esta recién inaugurada década de mi vida... ¿dónde estaré? ¿en Madrid? ¿en Zaragoza? ¿en otro punto de España? ¿en algún lugar del mundo?... ¿Qué gente habré conocido y habrán dejado huella en mí? ¿Qué gente que ahora conozco ya no formará parte de mi vida entonces? ¿Seguirá gobernando el centro-izquierda en España? ¿Se habrá inventado la cura definitiva para el Sida? ¿Habrá ganado España el Mundial del 2010? ¿Y el del 2014, por si acaso? ¿Será cierto eso de que en el 2017 la fiebre del mundo será mucho más alta? ¿Lloverá o viviremos desertizados? ¿Trabajaré en algo relacionado con el periodismo o tendré que ganarme los euros (si sigue habiendo euros) en algún trabajo mal pagado del sector servicios? ¿Seguirá sonando el reggaeton en las discotecas? ¿Alguien se acordará de la Guerra de Irak? ¿Seguirán intoxicándonos con la "teoría de la conspiración"? ¿Tendrán los niños infancia? ¿Y los viejos vejez? ¿En qué mundo andaré perdido yo? ¿Tendré a algún ángel cada noche a mi lado en mi cama arropándome? ¿Dejaré de soñar para vivir en la realidad? ¿Qué pasará con mi madre? ¿Me llevaré bien con mis hermanos o les habré dejado de ver definitivamente allá por el 2010 para siempre? ¿Seguirá viva mi ilusión? ¿Habré terminado por fin alguna novela? ¿Habré viajado a París? ¿Seguirás a mi lado, aunque sea sin compartir piso? ¿Qué será de Paloma? ¿Será la redactora jefe que me putee en "El País"? Porque espero que en la Cope no, ¿eh? Bueno, no soñemos tan alto, que Polanco no nos va a regalar nada...
Que sea lo que sea.
Sí, amigos. Ya estoy en la tercera década de mi vida. Y esto empieza a ponerse en serio. Cuando acabe esta recién inaugurada década de mi vida... ¿dónde estaré? ¿en Madrid? ¿en Zaragoza? ¿en otro punto de España? ¿en algún lugar del mundo?... ¿Qué gente habré conocido y habrán dejado huella en mí? ¿Qué gente que ahora conozco ya no formará parte de mi vida entonces? ¿Seguirá gobernando el centro-izquierda en España? ¿Se habrá inventado la cura definitiva para el Sida? ¿Habrá ganado España el Mundial del 2010? ¿Y el del 2014, por si acaso? ¿Será cierto eso de que en el 2017 la fiebre del mundo será mucho más alta? ¿Lloverá o viviremos desertizados? ¿Trabajaré en algo relacionado con el periodismo o tendré que ganarme los euros (si sigue habiendo euros) en algún trabajo mal pagado del sector servicios? ¿Seguirá sonando el reggaeton en las discotecas? ¿Alguien se acordará de la Guerra de Irak? ¿Seguirán intoxicándonos con la "teoría de la conspiración"? ¿Tendrán los niños infancia? ¿Y los viejos vejez? ¿En qué mundo andaré perdido yo? ¿Tendré a algún ángel cada noche a mi lado en mi cama arropándome? ¿Dejaré de soñar para vivir en la realidad? ¿Qué pasará con mi madre? ¿Me llevaré bien con mis hermanos o les habré dejado de ver definitivamente allá por el 2010 para siempre? ¿Seguirá viva mi ilusión? ¿Habré terminado por fin alguna novela? ¿Habré viajado a París? ¿Seguirás a mi lado, aunque sea sin compartir piso? ¿Qué será de Paloma? ¿Será la redactora jefe que me putee en "El País"? Porque espero que en la Cope no, ¿eh? Bueno, no soñemos tan alto, que Polanco no nos va a regalar nada...
Que sea lo que sea.
Y así pasan los días...
y yo voy desesperando...
(Esperando una respuesta...)
(Esperando una respuesta...)
Todos estamos un poco C.R.A.Z.Y.
Digamos que soy un fantasioso, un loco incomprendido asemejado al personaje de Björk en la fantástica película de Lars Von Trier "Bailar en la oscuridad". Para quien no la haya visto, podemos decir que la historia versa sobre una mujer llamada Selma que está perdiendo la vista a causa de una enfermedad que su hijo también padece, ya que es hereditaria. Trabaja a destajo para sacar los pocos ahorros que puede para llevar a cabo la operación que puede salvar de la enfermedad a su hijo dada su temprana edad. Viven en un remolque en un jardín de la aparentemente típica familia acomodada americana y sufren por sobrevivir en ese mundo que no está diseñado a sus necesidades. Pero Selma tiene un reducto de felicidad dentro de tanto dolor. Cuando las cosas se ponen mal, ella sueña que se encuentra dentro de un musical, porque "en los musicales, nunca ocurre nada malo".
Cada vez que cierro algo con alguien, mi mente se pone a recordar los momentos más maravillosos que he vivido con esa persona. Y además, lo acompaño con la canción que desde entonces va a quedar atada en mi recuerda a esa persona. De mi primer (y único) novio, guardo los recuerdos ligados a la canción "I belong to you" que cantan juntos Anastacia y Eros Ramazzotti, que escuché junto a él la primera noche en que nos vimos. Era su favorita, y desde entonces no puedo escucharla sin recordarle. Y con esto no digo que le eche de menos o que le añore. Ni mucho menos. Simplemente, que él forma parte de mi recuerdo (sea éste bueno o malo) y lo asocio a una canción que para mí tiene un significado distinto al del resto de los mortales.
Ayer me despedí del ángel de los ojos de color miel. Me he cansado de esperar una respuesta que sabía que nunca iba a llegar. Así que le dije que adiós, que me había encantado conocerle y que ojalá algún día volviéramos a vernos, pero sólo si el azar pretendía reencontrarnos presumiblemente en algún local de Chueca. La verdad es que la idea del reencuentro con personas que fueron especiales en tu vida tiempo atrás siempre me ha atraído, porque siempre he tenido miedo de desligarme del pasado, que lo vivido atrás sólo permaneciera en mi recuerdo. Con el regreso al presente de aquel espectro que habitaba en nuestra memoria, uno quizá vuelve a sentir todo aquello que confeccionó nuestra experiencia pasada. No sé si lo volveré a ver, ni siquiera sé si quiero. Todo lo debo dejar al servicio del guionista de mi musical. La canción que le ata a su recuerdo es "Dulce locura" de La Oreja de Van Gogh, porque es la canción que sonaba cuando le llamaba al móvil y una de las canciones que bailamos aquella gran noche que disfrutamos juntos.
Ayer volví a ver en el Círculo de Bellas Artes de Madrid la película de temática gay canadiense "C.R.A.Z.Y.". El protagonista de la película se mueve entre la intolerancia de su padre hacia su sexualidad y su propia represión con canciones de David Bowie, Pink Floyd, Rolling Stone o Patsy Cline.
Todos vivimos al fin y al cabo dentro de un musical, y todos estamos algo locos, buscando en un mundo imaginario aquello que carecemos en el real.
Cada vez que cierro algo con alguien, mi mente se pone a recordar los momentos más maravillosos que he vivido con esa persona. Y además, lo acompaño con la canción que desde entonces va a quedar atada en mi recuerda a esa persona. De mi primer (y único) novio, guardo los recuerdos ligados a la canción "I belong to you" que cantan juntos Anastacia y Eros Ramazzotti, que escuché junto a él la primera noche en que nos vimos. Era su favorita, y desde entonces no puedo escucharla sin recordarle. Y con esto no digo que le eche de menos o que le añore. Ni mucho menos. Simplemente, que él forma parte de mi recuerdo (sea éste bueno o malo) y lo asocio a una canción que para mí tiene un significado distinto al del resto de los mortales.
Ayer me despedí del ángel de los ojos de color miel. Me he cansado de esperar una respuesta que sabía que nunca iba a llegar. Así que le dije que adiós, que me había encantado conocerle y que ojalá algún día volviéramos a vernos, pero sólo si el azar pretendía reencontrarnos presumiblemente en algún local de Chueca. La verdad es que la idea del reencuentro con personas que fueron especiales en tu vida tiempo atrás siempre me ha atraído, porque siempre he tenido miedo de desligarme del pasado, que lo vivido atrás sólo permaneciera en mi recuerdo. Con el regreso al presente de aquel espectro que habitaba en nuestra memoria, uno quizá vuelve a sentir todo aquello que confeccionó nuestra experiencia pasada. No sé si lo volveré a ver, ni siquiera sé si quiero. Todo lo debo dejar al servicio del guionista de mi musical. La canción que le ata a su recuerdo es "Dulce locura" de La Oreja de Van Gogh, porque es la canción que sonaba cuando le llamaba al móvil y una de las canciones que bailamos aquella gran noche que disfrutamos juntos.
Ayer volví a ver en el Círculo de Bellas Artes de Madrid la película de temática gay canadiense "C.R.A.Z.Y.". El protagonista de la película se mueve entre la intolerancia de su padre hacia su sexualidad y su propia represión con canciones de David Bowie, Pink Floyd, Rolling Stone o Patsy Cline.
Todos vivimos al fin y al cabo dentro de un musical, y todos estamos algo locos, buscando en un mundo imaginario aquello que carecemos en el real.
Cosas que dejé olvidadas
Sufro un jet-lag cerebral. Deben ser cosas de hacer mi primer viaje fuera de España, del letargo que supuso para mí coger por vez primera un avión. La verdad es que como cobarde por antonomasia que soy, tenía mucho miedo a volar. Y era algo que me resultaba paradójico, porque yo soy de esas criaturas extrañas e inclasficables que sueñan demasiado con cosas demasiado hermosas demasiado imposibles. Pero ahora "volar" cargaba con el significado más preciso de la palabra, lejana de forma absoluta de cualquier recurso literario. Volar de verdad. Volar viendo las nubes desde arriba, sintiendo como el mundo mengua a tus ojos, pensando en la reflexión absoluta del nacimiento de todo aquello que nos engendró después.
Vale, he de decir que yo pensaba que ese cacharro se iba a caer. Estando dentro del avión, atrapado en ese cinturón de seguridad, me agarré a la mano de mi amiga Paloma y dije: "Quiero volar". Y entonces perdí todo miedo que podía albergar. Me liberé de cualquier temor y como si estuviera soñando, dejé liberar mi mente, pero esta vez con los ojos abiertos. Y pronto sentí como levitábamos, como la tierra poco a poco se iba alejando y lo maravilloso que era ver todo desde arriba. Recuerdo como tiempo después pude observar como el mar parecía de un papel ondulado que se arrugaba levemente. La isla de Ibiza parecía una pequeña piedra en medio de una inmensidad. Mi destino era Túnez, de la cual quizá hable el próximo día. Pero estando allí, a tantos metros de altura, cerré luego los ojos y me dije de nuevo: "Quiero volar. Quiero volar contigo".
Él ya no es el ángel de los ojos de color miel. Tal como esperaba, éste ya agitó sus alas en busca de un nuevo destino. De quien hablo ahora es de un ángel latino de 21 años al que he extrañado mucho esta semana en Túnez. Dados los antecedentes que cargo a mis espaldas, temo, temo mucho, que no estuviera a mi vuelta. Que el sueño de mi fin de semana se hubiera terminado al mismo tiempo que se inició el sueño en el despegue del avión. Y cuando he vuelto... no está. Está en Valencia y me dice que se queda allí una semana más. Me tranquilizó que me contestara al mensaje y espero verle pronto ya en Madrid. Ya he dicho, y así creo que ya lo he demostrado, que soy un soñador. Pero este soñador ya no sueña tan alto como antes. Ya no sueño con pareja o amor eterno. He llegado a la conclusión de que, aparte de imposible, es estúpido. Quiero que mi ángel latino esté de vuelta porque quiero verle y quiero estar con él. No pienso en él como futura pareja, aunque claro que me gustaría. Supongo que será porque sé que me acabará dejando o por otras mil cosas que yo no puedo imaginar. Pero ya me empieza a dar igual. Soñaba con besarle, y lo conseguí. Y, sinceramente, los sueños que se pueden alcanzar son los más reconfortantes. ¿Seré un soñador cansado? Puede ser, pero aún quedan dentro de mí residuos de aquel soñador loco que quería amar... y aún no ha amado. Pero que quería volar... y voló.
Vale, he de decir que yo pensaba que ese cacharro se iba a caer. Estando dentro del avión, atrapado en ese cinturón de seguridad, me agarré a la mano de mi amiga Paloma y dije: "Quiero volar". Y entonces perdí todo miedo que podía albergar. Me liberé de cualquier temor y como si estuviera soñando, dejé liberar mi mente, pero esta vez con los ojos abiertos. Y pronto sentí como levitábamos, como la tierra poco a poco se iba alejando y lo maravilloso que era ver todo desde arriba. Recuerdo como tiempo después pude observar como el mar parecía de un papel ondulado que se arrugaba levemente. La isla de Ibiza parecía una pequeña piedra en medio de una inmensidad. Mi destino era Túnez, de la cual quizá hable el próximo día. Pero estando allí, a tantos metros de altura, cerré luego los ojos y me dije de nuevo: "Quiero volar. Quiero volar contigo".
Él ya no es el ángel de los ojos de color miel. Tal como esperaba, éste ya agitó sus alas en busca de un nuevo destino. De quien hablo ahora es de un ángel latino de 21 años al que he extrañado mucho esta semana en Túnez. Dados los antecedentes que cargo a mis espaldas, temo, temo mucho, que no estuviera a mi vuelta. Que el sueño de mi fin de semana se hubiera terminado al mismo tiempo que se inició el sueño en el despegue del avión. Y cuando he vuelto... no está. Está en Valencia y me dice que se queda allí una semana más. Me tranquilizó que me contestara al mensaje y espero verle pronto ya en Madrid. Ya he dicho, y así creo que ya lo he demostrado, que soy un soñador. Pero este soñador ya no sueña tan alto como antes. Ya no sueño con pareja o amor eterno. He llegado a la conclusión de que, aparte de imposible, es estúpido. Quiero que mi ángel latino esté de vuelta porque quiero verle y quiero estar con él. No pienso en él como futura pareja, aunque claro que me gustaría. Supongo que será porque sé que me acabará dejando o por otras mil cosas que yo no puedo imaginar. Pero ya me empieza a dar igual. Soñaba con besarle, y lo conseguí. Y, sinceramente, los sueños que se pueden alcanzar son los más reconfortantes. ¿Seré un soñador cansado? Puede ser, pero aún quedan dentro de mí residuos de aquel soñador loco que quería amar... y aún no ha amado. Pero que quería volar... y voló.
La añoranza de los tiempos pasados... que tampoco fueron mejores
Me he dado cuenta de que la mayoría de mis post son tristes y desesperanzados. Supongo que la razón lógica es porque siempre expreso mejor sentimientos como la tristeza, la desilusión o el miedo. Dicen que los escritores expresan más aquellas emociones que ellos mismos han sentido.
Ahora que conmemoramos el 80 cumpleaños del célebre Gabriel García Márquez, torna a mi mente el recuerdo del personaje protagonista de su "El amor en los tiempos del cólera", que ya se está adaptando para una película que protagonizará Javier Bardem. El protagonista se llama Florentino Ariza, que vive enamorado de una mujer que quiso desde niño, pero que después se casó con otro. Durante años, huyó de su recuerdo, se acostó con diversas mujeres intentando encontrar el cariño imaginado de una mujer que nunca poseyó entre sus brazos. La historia se inicia en el momento en el que Fermina Daza, la mujer, enviuda. Es, ese momento, cuando Florentino Ariza aparece en el funeral, después de tantos años y se produce un crispado reencuentro. El momento más bello para mí de la obra es cuando Fermina Daza se da cuenta, acostada en el vacío de una cama de matrimonio para uno, que no piensa en su marido recién fallecido, sino que se mantiene en vela por el recuerdo incesante de aquel extraño hombre que no la había olvidado.
No cuento el final, porque esto es solo el principio de una apasionante historia que devoré en las playas del mediterráneo.
Me siento identificado con ese Florentino Ariza. Hambriento del amor deseado, busca en la árida zona de la desilusión los remiendos a un amor fraguado. Yo no me meto en las camas de nadie. Y no beso a personas que no quiera. Claro que no. No soy así. Tampoco intento olvidar a alguien, porque de eso precisamente va mi vida. Que aún no he encontrado a la persona perfecta a la que querer y que me quiera. No busco el amor de mi vida, porque sé que no existe. Pero sí alguien a quien querer, y al que poder regalar todo el amor que sigo guardando en mis adentros intacto.
Como le dije a un chico el otro día, al que no conozco... de momento, que ya me he cansado de buscar por el océano de náufragos que se abrazan a sus tablas de salvación de perfiles, foros y chats en los cuales por más que agitamos los brazos nos acabamos hundiendo sin posibilidad de salvación. Pero no quiero ser derrotista. Ya lo he dicho: no quiero escribir un post triste. Voy a pensar en lo positivo, y pienso en Álvaro, un chico majísimo que cazé en el mar madrileño y que se ha convertido en uno de mis mejores amigos. Que tiemble Chueca este viernes que vamos los dos para allá... jaja. Y, bueno, no me cierro a seguir conociendo a gente, porque me gusta, y aunque lo empiece a tomar como una rutina, hay un no sé qué que siempre altera mi corazón en las horas previas a una cita. QUIERO AMIGOS. QUIERO GENTE CON LA QUE HABLAR. QUIERO SENTIRME MÁS LLENO DE LO QUE ESTOY. No quiero ser un Florentino Ariza castigado por la soledad.
BESOS
PD: Felicidades, Gabriel García Márquez.
Ahora que conmemoramos el 80 cumpleaños del célebre Gabriel García Márquez, torna a mi mente el recuerdo del personaje protagonista de su "El amor en los tiempos del cólera", que ya se está adaptando para una película que protagonizará Javier Bardem. El protagonista se llama Florentino Ariza, que vive enamorado de una mujer que quiso desde niño, pero que después se casó con otro. Durante años, huyó de su recuerdo, se acostó con diversas mujeres intentando encontrar el cariño imaginado de una mujer que nunca poseyó entre sus brazos. La historia se inicia en el momento en el que Fermina Daza, la mujer, enviuda. Es, ese momento, cuando Florentino Ariza aparece en el funeral, después de tantos años y se produce un crispado reencuentro. El momento más bello para mí de la obra es cuando Fermina Daza se da cuenta, acostada en el vacío de una cama de matrimonio para uno, que no piensa en su marido recién fallecido, sino que se mantiene en vela por el recuerdo incesante de aquel extraño hombre que no la había olvidado.
No cuento el final, porque esto es solo el principio de una apasionante historia que devoré en las playas del mediterráneo.
Me siento identificado con ese Florentino Ariza. Hambriento del amor deseado, busca en la árida zona de la desilusión los remiendos a un amor fraguado. Yo no me meto en las camas de nadie. Y no beso a personas que no quiera. Claro que no. No soy así. Tampoco intento olvidar a alguien, porque de eso precisamente va mi vida. Que aún no he encontrado a la persona perfecta a la que querer y que me quiera. No busco el amor de mi vida, porque sé que no existe. Pero sí alguien a quien querer, y al que poder regalar todo el amor que sigo guardando en mis adentros intacto.
Como le dije a un chico el otro día, al que no conozco... de momento, que ya me he cansado de buscar por el océano de náufragos que se abrazan a sus tablas de salvación de perfiles, foros y chats en los cuales por más que agitamos los brazos nos acabamos hundiendo sin posibilidad de salvación. Pero no quiero ser derrotista. Ya lo he dicho: no quiero escribir un post triste. Voy a pensar en lo positivo, y pienso en Álvaro, un chico majísimo que cazé en el mar madrileño y que se ha convertido en uno de mis mejores amigos. Que tiemble Chueca este viernes que vamos los dos para allá... jaja. Y, bueno, no me cierro a seguir conociendo a gente, porque me gusta, y aunque lo empiece a tomar como una rutina, hay un no sé qué que siempre altera mi corazón en las horas previas a una cita. QUIERO AMIGOS. QUIERO GENTE CON LA QUE HABLAR. QUIERO SENTIRME MÁS LLENO DE LO QUE ESTOY. No quiero ser un Florentino Ariza castigado por la soledad.
BESOS
PD: Felicidades, Gabriel García Márquez.
Quiero escribir
Quiero escribir. Lo necesito. Mi vida siempre ha estado impresa en una hoja. Cada vez que me siento mal, apagado o desorientado, recurro a la letra para quizá tomarla como mecanismo para identificarme conmigo mismo, para ver con claridad aquello que está turbio, para intentar vislumbrar una razón a la sinrazón.
No sé qué me pasa, pero estoy triste. Triste porque no sé a qué juego, no sé a dónde quiero ir, no sé a quién hago feliz o desdichado. No sé por quién late mi corazón. Ni siquiera sé si late...
No estoy hecho para ser amado. Los náufragos que alcanzan mi vida lo hacen durante unas horas/días. Están conmigo, me colman de ilusiones... y luego desaparecen. El ángel de los ojos de color miel sigue ahí, pero sé que pronto agitará sus alas de nuevo para marcharse lejos de mí. Y no lo volveré a ver. Y no me volverá a besar.
A veces, ese fatal destino lo tomo como algo ya casi normal. Las experiencias pasadas parece que me han hecho fuerte. Pero tampoco pretendo engañarme: me duele mucho pensar que soy como algo irreutilizable. Algo de usar y tirar. Algo sin valor, del que te puedes despojar con suma facilidad.
Tampoco sé si estoy hecho para amar. Busco de forma incesante al ángel que me cuide, pero no sé por qué siempre tiendo a pensar que todo acabará. Normalmente, así es. No me equivoco, pero quizá por ese pensamiento (auto - defensivo) no logro arrojarme a los brazos de alguien para que me cuide.
Sí, tú me cuidas. Sí, tú me besas. Y durante un tiempo tú fuiste todo aquello que deseaba. Quiero quererte, pero ya no puedo. Tú mismo me quitaste esa idea de la cabeza. Y por mucho que quiera retomar ese sentimiento, éste se borró de mis adentros. Temo hacerte daño, porque tú eres la persona más importante de mi vida. No quiero perderte. No quiero verte llorar.
Mi destino es seguir deambulando por esta ciudad, quedando con náufragos a los que le gustaré, pero que pronto se olvidarán de mí. Pongo mi esperanza en ti. Sé que me fallarás, pero te voy a dar esta última oportunidad. Te doy hasta el miércoles. Si no me dices nada, si no quedas conmigo, Túnez será suficiente para olvidarte. Aunque hayas agujereado mi corazón. Aunque hayas vuelto a abrir una herida que nunca ha dejado de sangrar.
PD: Una vez acabada la época Oscars, volveré a escribir con más frecuencia en este blog. Gracias por seguir ahí.
No sé qué me pasa, pero estoy triste. Triste porque no sé a qué juego, no sé a dónde quiero ir, no sé a quién hago feliz o desdichado. No sé por quién late mi corazón. Ni siquiera sé si late...
No estoy hecho para ser amado. Los náufragos que alcanzan mi vida lo hacen durante unas horas/días. Están conmigo, me colman de ilusiones... y luego desaparecen. El ángel de los ojos de color miel sigue ahí, pero sé que pronto agitará sus alas de nuevo para marcharse lejos de mí. Y no lo volveré a ver. Y no me volverá a besar.
A veces, ese fatal destino lo tomo como algo ya casi normal. Las experiencias pasadas parece que me han hecho fuerte. Pero tampoco pretendo engañarme: me duele mucho pensar que soy como algo irreutilizable. Algo de usar y tirar. Algo sin valor, del que te puedes despojar con suma facilidad.
Tampoco sé si estoy hecho para amar. Busco de forma incesante al ángel que me cuide, pero no sé por qué siempre tiendo a pensar que todo acabará. Normalmente, así es. No me equivoco, pero quizá por ese pensamiento (auto - defensivo) no logro arrojarme a los brazos de alguien para que me cuide.
Sí, tú me cuidas. Sí, tú me besas. Y durante un tiempo tú fuiste todo aquello que deseaba. Quiero quererte, pero ya no puedo. Tú mismo me quitaste esa idea de la cabeza. Y por mucho que quiera retomar ese sentimiento, éste se borró de mis adentros. Temo hacerte daño, porque tú eres la persona más importante de mi vida. No quiero perderte. No quiero verte llorar.
Mi destino es seguir deambulando por esta ciudad, quedando con náufragos a los que le gustaré, pero que pronto se olvidarán de mí. Pongo mi esperanza en ti. Sé que me fallarás, pero te voy a dar esta última oportunidad. Te doy hasta el miércoles. Si no me dices nada, si no quedas conmigo, Túnez será suficiente para olvidarte. Aunque hayas agujereado mi corazón. Aunque hayas vuelto a abrir una herida que nunca ha dejado de sangrar.
PD: Una vez acabada la época Oscars, volveré a escribir con más frecuencia en este blog. Gracias por seguir ahí.