La añoranza de los tiempos pasados... que tampoco fueron mejores
Me he dado cuenta de que la mayoría de mis post son tristes y desesperanzados. Supongo que la razón lógica es porque siempre expreso mejor sentimientos como la tristeza, la desilusión o el miedo. Dicen que los escritores expresan más aquellas emociones que ellos mismos han sentido.
Ahora que conmemoramos el 80 cumpleaños del célebre Gabriel García Márquez, torna a mi mente el recuerdo del personaje protagonista de su "El amor en los tiempos del cólera", que ya se está adaptando para una película que protagonizará Javier Bardem. El protagonista se llama Florentino Ariza, que vive enamorado de una mujer que quiso desde niño, pero que después se casó con otro. Durante años, huyó de su recuerdo, se acostó con diversas mujeres intentando encontrar el cariño imaginado de una mujer que nunca poseyó entre sus brazos. La historia se inicia en el momento en el que Fermina Daza, la mujer, enviuda. Es, ese momento, cuando Florentino Ariza aparece en el funeral, después de tantos años y se produce un crispado reencuentro. El momento más bello para mí de la obra es cuando Fermina Daza se da cuenta, acostada en el vacío de una cama de matrimonio para uno, que no piensa en su marido recién fallecido, sino que se mantiene en vela por el recuerdo incesante de aquel extraño hombre que no la había olvidado.
No cuento el final, porque esto es solo el principio de una apasionante historia que devoré en las playas del mediterráneo.
Me siento identificado con ese Florentino Ariza. Hambriento del amor deseado, busca en la árida zona de la desilusión los remiendos a un amor fraguado. Yo no me meto en las camas de nadie. Y no beso a personas que no quiera. Claro que no. No soy así. Tampoco intento olvidar a alguien, porque de eso precisamente va mi vida. Que aún no he encontrado a la persona perfecta a la que querer y que me quiera. No busco el amor de mi vida, porque sé que no existe. Pero sí alguien a quien querer, y al que poder regalar todo el amor que sigo guardando en mis adentros intacto.
Como le dije a un chico el otro día, al que no conozco... de momento, que ya me he cansado de buscar por el océano de náufragos que se abrazan a sus tablas de salvación de perfiles, foros y chats en los cuales por más que agitamos los brazos nos acabamos hundiendo sin posibilidad de salvación. Pero no quiero ser derrotista. Ya lo he dicho: no quiero escribir un post triste. Voy a pensar en lo positivo, y pienso en Álvaro, un chico majísimo que cazé en el mar madrileño y que se ha convertido en uno de mis mejores amigos. Que tiemble Chueca este viernes que vamos los dos para allá... jaja. Y, bueno, no me cierro a seguir conociendo a gente, porque me gusta, y aunque lo empiece a tomar como una rutina, hay un no sé qué que siempre altera mi corazón en las horas previas a una cita. QUIERO AMIGOS. QUIERO GENTE CON LA QUE HABLAR. QUIERO SENTIRME MÁS LLENO DE LO QUE ESTOY. No quiero ser un Florentino Ariza castigado por la soledad.
BESOS
PD: Felicidades, Gabriel García Márquez.
Ahora que conmemoramos el 80 cumpleaños del célebre Gabriel García Márquez, torna a mi mente el recuerdo del personaje protagonista de su "El amor en los tiempos del cólera", que ya se está adaptando para una película que protagonizará Javier Bardem. El protagonista se llama Florentino Ariza, que vive enamorado de una mujer que quiso desde niño, pero que después se casó con otro. Durante años, huyó de su recuerdo, se acostó con diversas mujeres intentando encontrar el cariño imaginado de una mujer que nunca poseyó entre sus brazos. La historia se inicia en el momento en el que Fermina Daza, la mujer, enviuda. Es, ese momento, cuando Florentino Ariza aparece en el funeral, después de tantos años y se produce un crispado reencuentro. El momento más bello para mí de la obra es cuando Fermina Daza se da cuenta, acostada en el vacío de una cama de matrimonio para uno, que no piensa en su marido recién fallecido, sino que se mantiene en vela por el recuerdo incesante de aquel extraño hombre que no la había olvidado.
No cuento el final, porque esto es solo el principio de una apasionante historia que devoré en las playas del mediterráneo.
Me siento identificado con ese Florentino Ariza. Hambriento del amor deseado, busca en la árida zona de la desilusión los remiendos a un amor fraguado. Yo no me meto en las camas de nadie. Y no beso a personas que no quiera. Claro que no. No soy así. Tampoco intento olvidar a alguien, porque de eso precisamente va mi vida. Que aún no he encontrado a la persona perfecta a la que querer y que me quiera. No busco el amor de mi vida, porque sé que no existe. Pero sí alguien a quien querer, y al que poder regalar todo el amor que sigo guardando en mis adentros intacto.
Como le dije a un chico el otro día, al que no conozco... de momento, que ya me he cansado de buscar por el océano de náufragos que se abrazan a sus tablas de salvación de perfiles, foros y chats en los cuales por más que agitamos los brazos nos acabamos hundiendo sin posibilidad de salvación. Pero no quiero ser derrotista. Ya lo he dicho: no quiero escribir un post triste. Voy a pensar en lo positivo, y pienso en Álvaro, un chico majísimo que cazé en el mar madrileño y que se ha convertido en uno de mis mejores amigos. Que tiemble Chueca este viernes que vamos los dos para allá... jaja. Y, bueno, no me cierro a seguir conociendo a gente, porque me gusta, y aunque lo empiece a tomar como una rutina, hay un no sé qué que siempre altera mi corazón en las horas previas a una cita. QUIERO AMIGOS. QUIERO GENTE CON LA QUE HABLAR. QUIERO SENTIRME MÁS LLENO DE LO QUE ESTOY. No quiero ser un Florentino Ariza castigado por la soledad.
BESOS
PD: Felicidades, Gabriel García Márquez.
Comentario:
Gran libro. Uno de los pocos libros que me han ordenado leer y me han gustado. Esperemos que Bardem esté a la altura.
QUIERO AMIGOS. QUIERO GENTE CON LA QUE HABLAR. QUIERO SENTIRME MÁS LLENO DE LO QUE ESTOY. Una vez me sentí así. Creo que volveré a sentirlo alguna vez. Me encanta leerte.Un abrazo muy muy muy fuerte.
QUIERO AMIGOS. QUIERO GENTE CON LA QUE HABLAR. QUIERO SENTIRME MÁS LLENO DE LO QUE ESTOY. Una vez me sentí así. Creo que volveré a sentirlo alguna vez. Me encanta leerte.Un abrazo muy muy muy fuerte.
Comentario:
¿Quieres amigos?
¿Quieres hablar?
Te advierto que yo no paro... Y tengo unas orejas enormes... jijijiji.
Ahí tienes mi mail.
Y aquí mi msn: tatojimi@telefonica.net
Un beso.
¿Quieres hablar?
Te advierto que yo no paro... Y tengo unas orejas enormes... jijijiji.
Ahí tienes mi mail.
Y aquí mi msn: tatojimi@telefonica.net
Un beso.
Comentario:
Tú guarda guarda, que cuanto más guardes más tendrás, aunque luego no tengas tiempo ni salud para gastarlo.
Bonito libro, pero no mejor que Cien años de soledad. Años tantos que a algunas personas no le bastan para virar. Para acometer la vuelta a la democracia, y olvidar la dictadura de su tozudez, de su intento de esquivar las manchas de la vida.
Porque la vida mancha, y sólo si estamos dispuestos a mancharnos vamos a vivir.
De otra manera, andamos salvando náufragos para darles un salvavidas, para después agotarnos por el miedo y las noches de soledad, y terminar quitándoles el flotador que los mantuvo a flote durante un tiempo.
Convirtiéndonos en náufragos de repente. Dando aspecto de capitanes de barco, pero estamos al otro lado del río. Justo en la parte donde estaba Drexler cuando decía aquello de rema, rema, remaaaaa.
Porque si es bonito vivir, mejor es mojarse. Apostar, aunque se pierda, siempre es mejor que esperar a que un rayo de luz aparezca y nos brinde un viaje a no sé qué tierra prometida, que ni es tierra, ni está prometida, ni es para nosotros.
Un saludo desde el infinito placer de leer a ungayenmadrid!
Bonito libro, pero no mejor que Cien años de soledad. Años tantos que a algunas personas no le bastan para virar. Para acometer la vuelta a la democracia, y olvidar la dictadura de su tozudez, de su intento de esquivar las manchas de la vida.
Porque la vida mancha, y sólo si estamos dispuestos a mancharnos vamos a vivir.
De otra manera, andamos salvando náufragos para darles un salvavidas, para después agotarnos por el miedo y las noches de soledad, y terminar quitándoles el flotador que los mantuvo a flote durante un tiempo.
Convirtiéndonos en náufragos de repente. Dando aspecto de capitanes de barco, pero estamos al otro lado del río. Justo en la parte donde estaba Drexler cuando decía aquello de rema, rema, remaaaaa.
Porque si es bonito vivir, mejor es mojarse. Apostar, aunque se pierda, siempre es mejor que esperar a que un rayo de luz aparezca y nos brinde un viaje a no sé qué tierra prometida, que ni es tierra, ni está prometida, ni es para nosotros.
Un saludo desde el infinito placer de leer a ungayenmadrid!