Estás seguro?
Nadie de mi entorno, trabajo, familia, conoce mi historia y en el momento presente, mi cuñada descubre asombrada mi revelación.
Sin duda formabamos una pareja de esas que nadie piensa que le puedan ir mal las cosas, siempre bien avenidos (siempre lo estuvimos) sin ningún antecedente de crisis o similares.
Yo he sido siempre un marido atento, respetetuoso, muy detallista, que se ocupaba de que su mujer tuviera todo tipo de atenciones, ocupado de sus hijos, de su casa.... vamos... un tipo adorable, que lo soy.
La primera cuestión que quiso abordar mi cuñada como "asesora" o "mediadora" fue constatar que la decisión de separarme (yo ya hablaba de divorcio, ya que estaba seguro de que se trataba de algo definitivo) era fruto de una reflexión, algo meditado. Quería despejar toda duda de que no se tratara de un espejismo y urgó en mis planteamientos, en mis sentimientos, en las consecuencias que esto tendría para mí, y sobre todo qué era lo que yo quería para mí.
Esta conversación me tranquilizó porque me di cuenta de que mi decisión no había sido fortuita, no era un capricho.
Una cuestión quedó bien clara: en casa, todo tenía que seguir igual ante los niños hasta el momento en que se lo explicaramos, incluido dormir juntos. Este fue un argumento de peso y muy a pesar mío, volví al dormitorio.
Sin duda formabamos una pareja de esas que nadie piensa que le puedan ir mal las cosas, siempre bien avenidos (siempre lo estuvimos) sin ningún antecedente de crisis o similares.
Yo he sido siempre un marido atento, respetetuoso, muy detallista, que se ocupaba de que su mujer tuviera todo tipo de atenciones, ocupado de sus hijos, de su casa.... vamos... un tipo adorable, que lo soy.
La primera cuestión que quiso abordar mi cuñada como "asesora" o "mediadora" fue constatar que la decisión de separarme (yo ya hablaba de divorcio, ya que estaba seguro de que se trataba de algo definitivo) era fruto de una reflexión, algo meditado. Quería despejar toda duda de que no se tratara de un espejismo y urgó en mis planteamientos, en mis sentimientos, en las consecuencias que esto tendría para mí, y sobre todo qué era lo que yo quería para mí.
Esta conversación me tranquilizó porque me di cuenta de que mi decisión no había sido fortuita, no era un capricho.
Una cuestión quedó bien clara: en casa, todo tenía que seguir igual ante los niños hasta el momento en que se lo explicaramos, incluido dormir juntos. Este fue un argumento de peso y muy a pesar mío, volví al dormitorio.
comentando...
Gesualdo, siempre muy acertado con los comentarios. Sé un poco paciente y verás como intento solucionar esa cuestión. En cuanto a la situación, abordarla ha sido la mejor decisión que he podido tomar.
A culpable le digo lo mismo, ya podéis perdonarme, bueno, por lo menos no os canséis de esperar que vaya completando la historia.
La curiosidad de Pir_ado no altera el desarrollo de la historia. No es psiquiatra, aunque su profesión sí está relacionada con la salud, sobre todo porque hacía referencia a la medicación de los esquizos y acabamos pensando que estabamos mejor sin medicar....
saludos a los tres
A culpable le digo lo mismo, ya podéis perdonarme, bueno, por lo menos no os canséis de esperar que vaya completando la historia.
La curiosidad de Pir_ado no altera el desarrollo de la historia. No es psiquiatra, aunque su profesión sí está relacionada con la salud, sobre todo porque hacía referencia a la medicación de los esquizos y acabamos pensando que estabamos mejor sin medicar....
saludos a los tres
un paréntesis
He leido algún blog, en vez de escribir en el mío, ya sabéis., el efecto dominó y el ratón, pincha aquí y pincha allí, uno te lleva a otro.
Se podría estar eternamente leyendo blogs.... cada uno tiene algo especial que puede llegar a cautivarte. Qué variedad de estilos y qué elegante alguno. Te das cuenta de las posibilidades que tiene esto de los blogs y te quedas flipado.
He leído el blog "diario de un gay católico", a través de la recomendación de gesualdo... y bueno, yo que también he sido educado dentro de la doctrina de la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana pues soy consciente de todos mis pecados: casado que usaba anticonceptivos y el sexo lujurioso, infiel, homosexual, promiscuo y divorciado y creo que alguno más.....
saludos!
Se podría estar eternamente leyendo blogs.... cada uno tiene algo especial que puede llegar a cautivarte. Qué variedad de estilos y qué elegante alguno. Te das cuenta de las posibilidades que tiene esto de los blogs y te quedas flipado.
He leído el blog "diario de un gay católico", a través de la recomendación de gesualdo... y bueno, yo que también he sido educado dentro de la doctrina de la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana pues soy consciente de todos mis pecados: casado que usaba anticonceptivos y el sexo lujurioso, infiel, homosexual, promiscuo y divorciado y creo que alguno más.....
saludos!
El día después
La vida continúa y yo estoy bastante perdido, inseguro.
Lo que se me ocurre es hablar con mi cuñada, es una mujer abierta y muy cabal. Ella trabaja en terapia de pareja, separaciones... y creo sin duda, que podrá orientarme. Además, necesito hablar con alguien y confío en ella.
Le llamo por teléfono y quedamos para comer. Le suelto las dos bombas.... que nos vamos a divorciar y que me he enamorado de un hombre.
Para un momento... vayamos por partes - es su primera respuesta
Lo que se me ocurre es hablar con mi cuñada, es una mujer abierta y muy cabal. Ella trabaja en terapia de pareja, separaciones... y creo sin duda, que podrá orientarme. Además, necesito hablar con alguien y confío en ella.
Le llamo por teléfono y quedamos para comer. Le suelto las dos bombas.... que nos vamos a divorciar y que me he enamorado de un hombre.
Para un momento... vayamos por partes - es su primera respuesta
He abierto la puerta hacia una nueva vida
volviendo los ojos unos meses atrás:
Hoy mi hijo tiene partido y luego celebramos el cumpleaños de mi madre... mis hermanos, cuñadas, sobrinos...
07:30 horas. Leo el mensaje que me ha enviado
Hola mi vida,
solo decirte algo que ya sabes,... pero por si, en un día como hoy, necesitas oirlo/leerlo una vez mas, ... te quiero y, pase lo que pase, sabes que puedes contar conmigo, ... de una forma ....... incondicional !!!
un beso y hasta mañana
10:30 horas. Me quedo solo en casa
11:00 horas. Pasamos unas horas juntos, charlando, no me encuentro bien. Él me anima, pero me siento realmente abatido.
14:30 horas. Nos juntamos para comer. Siempre es agradable juntarse, aunque lo hayamos hecho en Navidad. Mi madre me vuelve a preguntar: ¿Qué te pasa? tienes mal aspecto y te has adelgazado mucho. Estoy bien, no me pasa nada, respondo restandole importancia.
21:30 horas. Los niños se van a dormir, la casa se queda en silencio.
No puedo retrasarlo más, cada momento que pasa lo hace más difícil. Cuando se sienta en el sofá, siento que no puedo demorarme, pero las palabras no salen por mi boca. Siento la presión en mi cabeza, y un nudo en la garganta que me oprime. Me digo a mí mismo que tengo que decir algo, lo que sea, pero tengo que hacerlo. No sé como, digo: tenemos que hablar. Ella cree sin duda que es sobre algo sin importancia, una conversación de la habituales. Pero esta vez no se trata de eso. Se ha dado cuenta de que últimamente me comporto de forma extraña, parece que huyo de ella.
Como un cuchillo que da una puñalada rápida y certera sólo acierto a decir: quiero separarme! Ya está hecho, pienso, me siento aliviado por un momento pero muy nervioso.
Su mirada es de desconcierto y yo me siento desgarrado por dentro. No articula palabra y me pregunta atónita ¿qué has dicho? yo repito, que quiero separarme. Se queda en silencio y yo sólo deseo desaparecer, esfumarme... morirme, dejar de sufrir. Segundos angustiosos, yo no sé cuál será su reacción. Su cara está desencajada y continúa en silencio. Entonces me dice. pero... qué ocurre, dime algo, qué te ha llevado a plantearme esa decisión..?.
No sé qué decirle, es inevitable que sufra y yo no encuentro una explicación rotunda, que no le haga albergar esperanzas de solución, porque no la tiene y no quiero que la tenga, no quiero arreglar nada. Sé que no puedo seguir viviendo así, ya no. Estoy convencido de que no quiero vivir en pareja, se ha roto el vínculo que nos unía y aunque no llegue a nada con mi amor, mi matrimonio es insostenible. ¿qué puedo decir? sin pensarlo más, creo que la sinceridad siempre me apoyará y le digo que me he enamorado de un hombre.
Ella abre los ojos como si aquello fuera una broma pesada. Ella dice su nombre y me pregunta si se trata de él. Yo se lo confirmo. Me pregunta si estoy seguro de mis sentimientos, si no estaré simplemente deslumbrado por su personalidad arrolladora, le digo que es una decisión muy meditada y rotunda. Me pregunta si no es posible "arreglarlo" . Respondo que no, que no hay ninguna posibilidad de dar marcha atrás, que es lo que quiero. Vuelve a preguntarme sobre él: ¿vais a vivir juntos?. Yo respondo que no quiero separarme para vivir con él, sino que no quiero seguir viviendo en pareja... con ella.
Ella se lleva las manos a la cara, ¿qué voy a hacer ahora? dice mientras solloza y rompe a llorar, incrédula. Yo quiero consolarla pero no puedo ser causante de su dolor y consuelo a la vez, no puedo decirle: tranquila, es lo mejor que te podía pasar ¿no te das cuenta de que soy un farsante?
Luego, pasado un rato eterno, me pregunta: ¿puedo hablar de esto con alguien? a lo que yo respondo: naturalmente, lo que consideres. Y me dice: puedes dejarme sola?
Cuando una relación es insostenible o cuando la pareja está deteriorada, cuando se arrastra este tipo de situaciones durante tiempo, separarse es una alivio. En mi caso, estaba poniendo patas arriba la vida de mi mujer (la mía lo estaba desde hacía tiempo) y ello me hacía sentir como auténtica basura.
Me siento vacío, sin derecho a sufrir. La noche la paso solo, en vela. Duermo en una habitación que usamos de trastero- zona de juego, no me parece justo dormir con ella. Me meto en la cama a oscuras y le hago una perdida a mi chico. Necesitaba escucharle. Él ha salido esa noche, ha quedado con unos amigos, había discutido con su pareja y tiene intención de volver tarde a casa, muy tarde. Me llama enseguida. Le cuento lo ocurrido y él me consuela... ¿Quién va a consolarle a ella? eso sí me preocupa.
Me cuenta que está con estos amigos y se les había unido otra amiga no común, una psiquiatra. Él les haa hablado de mí y de nuestra relación y de su relación de pareja, y me dice que hablando con ellos se había dado cuenta de que tenía que hacer algo con su vida, algo que tenía que haber hecho hacía mucho tiempo, que no puede mantener por más tiempo su situación. Piensalo bien (él siempre me había dicho que su compromosido era indisoluble, que no podía romperlo, ahora estaba tomando otra decisión).
Quedamos en vernos mañana.
Hoy mi hijo tiene partido y luego celebramos el cumpleaños de mi madre... mis hermanos, cuñadas, sobrinos...
07:30 horas. Leo el mensaje que me ha enviado
Hola mi vida,
solo decirte algo que ya sabes,... pero por si, en un día como hoy, necesitas oirlo/leerlo una vez mas, ... te quiero y, pase lo que pase, sabes que puedes contar conmigo, ... de una forma ....... incondicional !!!
un beso y hasta mañana
10:30 horas. Me quedo solo en casa
11:00 horas. Pasamos unas horas juntos, charlando, no me encuentro bien. Él me anima, pero me siento realmente abatido.
14:30 horas. Nos juntamos para comer. Siempre es agradable juntarse, aunque lo hayamos hecho en Navidad. Mi madre me vuelve a preguntar: ¿Qué te pasa? tienes mal aspecto y te has adelgazado mucho. Estoy bien, no me pasa nada, respondo restandole importancia.
21:30 horas. Los niños se van a dormir, la casa se queda en silencio.
No puedo retrasarlo más, cada momento que pasa lo hace más difícil. Cuando se sienta en el sofá, siento que no puedo demorarme, pero las palabras no salen por mi boca. Siento la presión en mi cabeza, y un nudo en la garganta que me oprime. Me digo a mí mismo que tengo que decir algo, lo que sea, pero tengo que hacerlo. No sé como, digo: tenemos que hablar. Ella cree sin duda que es sobre algo sin importancia, una conversación de la habituales. Pero esta vez no se trata de eso. Se ha dado cuenta de que últimamente me comporto de forma extraña, parece que huyo de ella.
Como un cuchillo que da una puñalada rápida y certera sólo acierto a decir: quiero separarme! Ya está hecho, pienso, me siento aliviado por un momento pero muy nervioso.
Su mirada es de desconcierto y yo me siento desgarrado por dentro. No articula palabra y me pregunta atónita ¿qué has dicho? yo repito, que quiero separarme. Se queda en silencio y yo sólo deseo desaparecer, esfumarme... morirme, dejar de sufrir. Segundos angustiosos, yo no sé cuál será su reacción. Su cara está desencajada y continúa en silencio. Entonces me dice. pero... qué ocurre, dime algo, qué te ha llevado a plantearme esa decisión..?.
No sé qué decirle, es inevitable que sufra y yo no encuentro una explicación rotunda, que no le haga albergar esperanzas de solución, porque no la tiene y no quiero que la tenga, no quiero arreglar nada. Sé que no puedo seguir viviendo así, ya no. Estoy convencido de que no quiero vivir en pareja, se ha roto el vínculo que nos unía y aunque no llegue a nada con mi amor, mi matrimonio es insostenible. ¿qué puedo decir? sin pensarlo más, creo que la sinceridad siempre me apoyará y le digo que me he enamorado de un hombre.
Ella abre los ojos como si aquello fuera una broma pesada. Ella dice su nombre y me pregunta si se trata de él. Yo se lo confirmo. Me pregunta si estoy seguro de mis sentimientos, si no estaré simplemente deslumbrado por su personalidad arrolladora, le digo que es una decisión muy meditada y rotunda. Me pregunta si no es posible "arreglarlo" . Respondo que no, que no hay ninguna posibilidad de dar marcha atrás, que es lo que quiero. Vuelve a preguntarme sobre él: ¿vais a vivir juntos?. Yo respondo que no quiero separarme para vivir con él, sino que no quiero seguir viviendo en pareja... con ella.
Ella se lleva las manos a la cara, ¿qué voy a hacer ahora? dice mientras solloza y rompe a llorar, incrédula. Yo quiero consolarla pero no puedo ser causante de su dolor y consuelo a la vez, no puedo decirle: tranquila, es lo mejor que te podía pasar ¿no te das cuenta de que soy un farsante?
Luego, pasado un rato eterno, me pregunta: ¿puedo hablar de esto con alguien? a lo que yo respondo: naturalmente, lo que consideres. Y me dice: puedes dejarme sola?
Cuando una relación es insostenible o cuando la pareja está deteriorada, cuando se arrastra este tipo de situaciones durante tiempo, separarse es una alivio. En mi caso, estaba poniendo patas arriba la vida de mi mujer (la mía lo estaba desde hacía tiempo) y ello me hacía sentir como auténtica basura.
Me siento vacío, sin derecho a sufrir. La noche la paso solo, en vela. Duermo en una habitación que usamos de trastero- zona de juego, no me parece justo dormir con ella. Me meto en la cama a oscuras y le hago una perdida a mi chico. Necesitaba escucharle. Él ha salido esa noche, ha quedado con unos amigos, había discutido con su pareja y tiene intención de volver tarde a casa, muy tarde. Me llama enseguida. Le cuento lo ocurrido y él me consuela... ¿Quién va a consolarle a ella? eso sí me preocupa.
Me cuenta que está con estos amigos y se les había unido otra amiga no común, una psiquiatra. Él les haa hablado de mí y de nuestra relación y de su relación de pareja, y me dice que hablando con ellos se había dado cuenta de que tenía que hacer algo con su vida, algo que tenía que haber hecho hacía mucho tiempo, que no puede mantener por más tiempo su situación. Piensalo bien (él siempre me había dicho que su compromosido era indisoluble, que no podía romperlo, ahora estaba tomando otra decisión).
Quedamos en vernos mañana.
Os doy la razón
Empezando por Culpable, voy a procurar avanzar en la historia, pero te adelanto que hace exactamente 11 meses y 10 días que no tengo "rollos", ni hago el mamonazo por ahí con toda clase de tíos, y mi mujer no se ha vuelto a ver expuesta a ningún riesgo... al menos por mi parte.
En cuanto a Pir_ado, hablaremos del tema, si no te aburres por el camino. Para educar en valores, lo primero en mi caso es tenerlos y ponerlos en práctica, es la única forma de transmitirlos. Todavía no he ahondado en mi faceta de padre, que dicho sea de paso es la profesión más difícil, ya que no tienes formación y no hay manuales de uso.
Gesualdo, no me siento "a caer de un burro", es muy interesante ver otras formas de ver la misma realidad, otros puntos de vista. Sé que no hay una verdad absoluta, pero también puedo estar obcecado con mi visión de la vida y necesite abrir los ojos. Siempre está bien que te ayuden a a brir los ojos ante otros puntos de vista... la víctima puede ser verdugo o viceversa.
Saludos
En cuanto a Pir_ado, hablaremos del tema, si no te aburres por el camino. Para educar en valores, lo primero en mi caso es tenerlos y ponerlos en práctica, es la única forma de transmitirlos. Todavía no he ahondado en mi faceta de padre, que dicho sea de paso es la profesión más difícil, ya que no tienes formación y no hay manuales de uso.
Gesualdo, no me siento "a caer de un burro", es muy interesante ver otras formas de ver la misma realidad, otros puntos de vista. Sé que no hay una verdad absoluta, pero también puedo estar obcecado con mi visión de la vida y necesite abrir los ojos. Siempre está bien que te ayuden a a brir los ojos ante otros puntos de vista... la víctima puede ser verdugo o viceversa.
Saludos
la infidelidad
Ante todo, la infidelidad no me parece algo deseable y es de lo único que no estoy satisfecho en mi vida, y de lo que yo no me perdonaré nunca porque sólo yo soy responsable. No tiene ninguna justificación y menos en mi caso.
He actuado movido por la culpabilidad y por el miedo a perderla y no he sido valiente, responsable o consecuente. He dejado que el tiempo pasara y que la vida se complicara. No quiero hundirme en mi propio castigo, pero reconozco que siempre estaré en deuda con ella.
En cuanto a los contagios, las enfermedades, no puedo por menos que darte la razón. Cualquier precaución es poca y cualquier descuido puede ser fatal. En ese sentido estaba muy tranquilo, pero cuando me hice las pruebas de enfermedades venereas, sífilis, gonorrea, sida, fui más consciente aun de los riesgos a los que estaba expuesto. Fueron dos semanas de incertidumbre y de plantearme qué ocurriría si el resultado fuera positivo, qué haría, cómo lo afrontaría.
Finalmente todo fue bien, de lo cuál me alegro.
Saludos a Gesualdo y a Culpable
He actuado movido por la culpabilidad y por el miedo a perderla y no he sido valiente, responsable o consecuente. He dejado que el tiempo pasara y que la vida se complicara. No quiero hundirme en mi propio castigo, pero reconozco que siempre estaré en deuda con ella.
En cuanto a los contagios, las enfermedades, no puedo por menos que darte la razón. Cualquier precaución es poca y cualquier descuido puede ser fatal. En ese sentido estaba muy tranquilo, pero cuando me hice las pruebas de enfermedades venereas, sífilis, gonorrea, sida, fui más consciente aun de los riesgos a los que estaba expuesto. Fueron dos semanas de incertidumbre y de plantearme qué ocurriría si el resultado fuera positivo, qué haría, cómo lo afrontaría.
Finalmente todo fue bien, de lo cuál me alegro.
Saludos a Gesualdo y a Culpable
una vuelta de tuerca más
¿Qué es lo mejor para ella? sin duda yo no lo sé, sé lo que puede ser peor o mejor para mí o lo que deso-no deseo. Uno vive mucho más feliz ajeno a esta realidad, en una realidad que no lo es. Mejor no saber que no te aman como tú crees, no saber que piensan en otro cuando están contigo, no saber que ya no sueñan contigo y que te has convertido en ... ¿en qué te has convertido? y sería mejor para mí no saber que no la amo como ella cree, no saber que pienso en otro cuando estoy con ella, no saber que ya no sueño con ella y que no quiero estar con ella ¿qué hay peor que ser consciente en cada momento de todo esto?
Ella es una víctima (padece daño por culpa de otro o por causas fortuitas), ¿no es ahora una víctima por culpa de una vida fingida, de un hombre que manteniene una situación irreal? Es víctima de la ignorancia, de no tener las riendas de su vida.
Realmente, los dos somos víctimas de mis acciones. Perdón, yo no soy víctima, tuve la opción de no abrir aquella caja aquél día, siempre pude hacer otra cosa diferente a la que hice, por lo tanto tomé mi decisión. Ella no va a poder tomar la decisión de no romper la pareja, de seguir juntos, porque esa no va a ser una opción posible. Su decisión estará entre seguir hacia delante o hundirse en la amargura de una vida rota.
La cuestión es que ahora, tengo que decir infligir daño voluntariamente, pero es inevitable, no puedo seguir viviendo esta vida irreal... no porque sea ficticia, sino porque me estoy consumiendo y cada vez me alejo más de ella. Gesualdo, dices que preferirías no saber, yo preferiría que la historia que cuento fuera un producto de mi imaginación, preferiría no tener que tomar esta decisión ¿y si me despierto un día y compruebo que todo es un sueño? ¿y si no ha ocurrido nada de nada? NO, esto es real, si continúo manteniendo esta farsa terminaré por traspasar la puerta de la cordura.
En este momento no se trata de liberar mi conciencia, no se trata de desenmascararme. Se trata de vivir otra vida, se trata de buscar mi felicidad y está claro que sacrificarla por la supuesta felicidad de personas que quiero no nos conduciría sino a una terrible condena.
¿qué es mejor? Me atormenta pensar qué sentirá y me asusta que llegue a odiarme . Incluso poniendome en lo peor, creo que no sufriría tanto como ahora. Por mi trabajo conozco de primera mano los efectos que producen los procesos de separación en las parejas, la dependencia emocional, la culpabilización, la victimación, la utilización de los hijos como armas para hacer daño al otro, eso me atormenta, desatar la caja de pandora y que emergan los peores sentimientos.
Ella es una víctima (padece daño por culpa de otro o por causas fortuitas), ¿no es ahora una víctima por culpa de una vida fingida, de un hombre que manteniene una situación irreal? Es víctima de la ignorancia, de no tener las riendas de su vida.
Realmente, los dos somos víctimas de mis acciones. Perdón, yo no soy víctima, tuve la opción de no abrir aquella caja aquél día, siempre pude hacer otra cosa diferente a la que hice, por lo tanto tomé mi decisión. Ella no va a poder tomar la decisión de no romper la pareja, de seguir juntos, porque esa no va a ser una opción posible. Su decisión estará entre seguir hacia delante o hundirse en la amargura de una vida rota.
La cuestión es que ahora, tengo que decir infligir daño voluntariamente, pero es inevitable, no puedo seguir viviendo esta vida irreal... no porque sea ficticia, sino porque me estoy consumiendo y cada vez me alejo más de ella. Gesualdo, dices que preferirías no saber, yo preferiría que la historia que cuento fuera un producto de mi imaginación, preferiría no tener que tomar esta decisión ¿y si me despierto un día y compruebo que todo es un sueño? ¿y si no ha ocurrido nada de nada? NO, esto es real, si continúo manteniendo esta farsa terminaré por traspasar la puerta de la cordura.
En este momento no se trata de liberar mi conciencia, no se trata de desenmascararme. Se trata de vivir otra vida, se trata de buscar mi felicidad y está claro que sacrificarla por la supuesta felicidad de personas que quiero no nos conduciría sino a una terrible condena.
¿qué es mejor? Me atormenta pensar qué sentirá y me asusta que llegue a odiarme . Incluso poniendome en lo peor, creo que no sufriría tanto como ahora. Por mi trabajo conozco de primera mano los efectos que producen los procesos de separación en las parejas, la dependencia emocional, la culpabilización, la victimación, la utilización de los hijos como armas para hacer daño al otro, eso me atormenta, desatar la caja de pandora y que emergan los peores sentimientos.
reflexionando
Sábado 13-01-07 02:00 am
Creo que el tema de mi sonrisa está un poco distorsionado, creo yo. Cuando me siento triste o desolado, no es porque me entristezca por el tiempo que tenemos para estar juntos (que no es el que queremos) o por no estar contigo siempre que quiero o porque tenga algún tipo de dudas sobre "nosotros".
NO ES NADA DE ESO. VIVIRíA SONRIENDO (una sonrisa perpetua) si sólo fuera el reflejo de lo que siento por ti y de lo que disfruto estando contigo. Ya sabes que yo por verte un instante recorrería el mundo entero. Mi tristeza sobreviene cuando estoy solo y cuando pienso en mi vida, en la "farsa" que mantengo y en lo canalla que soy con mi mujer. Antes de conocerte era diferente, porque no había sentimientos de por medio y mis escarceos sólo ponían en peligro lo que yo pensaba que era mi felicidad o quería creer. Ahora estoy yo mismo en peligro (siempre desde una perspectiva egoísta).
Ahora es muy diferente, la diferencia está en lo que siento por ti, la intensidad, autenticidad y grandeza de este sentimiento. Ahora me doy cuenta de que siento cariño por ella, algo muy especial porque llevamos 20 años juntos, hemos construido nuestra vida, hemos creado dos vidas y eso no puede borrar, ni olvidar, ni quiero hacerlo, pero no puede compararse con lo que hay entre nosotros. Pero la cuestión no es nuestra relación (tú y yo) sino que creo que no puedo mantener mi relación con ella, al margen de cómo evolucione la nuestra (tuya y mía).
Siento que soy un farsante, que ella vive engañada, está con un persona que realmente no la ama o no la ama realmente, como hay que amar y eso es lo que me está consumiendo, mi deslealtad. Hasta ahora pensaba que la quería y que lo que yo hacía no tenía que ver con el hecho de amarla.
Veo claramente que he estado engañandome, ahora me siento incapaz de compartir mis sentimientos hacia ti con nadie más, incapaz de estar con otra persona, no por principios morales, o por compromiso, sino porque lo que siento por ti me llena de tal forma que no necesito nada más, que no quiero más y entiendo ahora que cuando buscas (en general) algo en otra persona fuera de la pareja es porque lo que sientes por tu pareja no es auténtico, no es suficiente, no se trataba de dependencia ni de obsesión ni de adicción, es un vacío inmenso.
Estos son los pensamientos que me hacen sufrir, y siento que no puedo mantener esta situación, que tanto ella como yo merecemos ser realmente felices con alguien que nos ame y a quien amemos o solos, pero como estamos ahora, yo no soy capaz de continuar, voy a terminar mal si continúo así.
Realmente temo el contacto físico con ella, porque siento que tendré que fingir algo que no siento y es algo muy desolador. La última vez que hicimos el amor me sentí horriblemente conmigo mismo, me sentí que me estaba traicionando a mí mismo y tomé la decisión de no volver a repetirlo. Han pasado dos semanas y acada noche, cuando los niños se acuestan busco cualquier excusa y espero a que se duerma para acostarme, porque me aterra la idea de sus caricias, de tener que rechazar su contacto físico.
Llevo días que apenas duermo y apenas como. No dejo de pensar en lo mismo y tengo que controlar las lágrimas, sobre todo por la noche, en soledad, cuando vienen a mi mente todos estos pensamientos.
Sobre todo pienso que es inevitable hacerla sufrir y que en cualquier caso sufrirá, por descubrir la realidad y comprobar que está viviendo un fraude. Se ha producido en mí un descubrimiento, reconocer que no soy feliz y el ser consciente de ello me hace plantearme que esta situación que vivo no puede mantenerse. Aparentemente todo está bien, pero de fondo... el fondo está vacío y no estoy satisfecho con ello.
Lógicamente, no voy a actuar sin antes meditar bien las consecuencias de lo que vaya a hacer, ya que me implica a mí, a ella y a los niños. Tengo que pensar qué hacer, cómo, cuándo... pero sí estoy decidido a hacer algo, no quiero que pase el tiempo viviendo una relación al 30% y dejar pasar la vida, lo que me depare, todo ello haciendo el menor daño posible a las personas que más quiero. Supongo que es inevitable incluso que ella me odie o me desprecie cuando sepa mis intenciones o la realidad, pero es algo que tengo que asumir.
De lo que estoy convencido es de que mi vida será mejor porque estaré en paz conmigo mismo. Otra cuestión es nuestra relación, cómo evolucionará. Yo estoy muy seguro de mis sentimientos y me siento muy afortunado de haberte encontrado. Claro, yo no te pido nada, tú tienes tu relación, tu vida y en ese sentido yo no quiero interferir en ningún aspecto. Podremos hablar sobre qué nos gustaría, pero yo no quiero imponerte ninguna condición, ni de tiempo, ni de nada, me importas demasiado y acepto que tienes tu vida. Hay muchísimas cosas que aclarar, que meditar, no sé si te abrumaré con tantas cuestiones, si te asustaré, lo que está claro es que mi vida no puede seguir como está ahora y sí quiero decirte que es independiente de nuestra relación, tiene que ver conmigo y con lo que espero de la vida.
HASTA AQUÍ LLEGABA EL MENSAJE, EL QUE NO SABÍA SI ENVIARTE. Ahora , después de hablar contigo, ya sé que lo envío. Espero que sea el inicio de nuestra conversación, bueno dará para varias.
Resumiendo: algo que quiero: TÚ, algo que no quiero: seguir una vida que no deseo
Su respuesta:
Hola mi vida,
solo decirte algo que ya sabes,... pero por si, en un día como hoy, necesitas oirlo/leerlo una vez mas, ... te quiero y, pase lo que pase, sabes que puedes contar conmigo, ... de una forma ....... incondicional !!!
un beso y hasta mañana
Creo que el tema de mi sonrisa está un poco distorsionado, creo yo. Cuando me siento triste o desolado, no es porque me entristezca por el tiempo que tenemos para estar juntos (que no es el que queremos) o por no estar contigo siempre que quiero o porque tenga algún tipo de dudas sobre "nosotros".
NO ES NADA DE ESO. VIVIRíA SONRIENDO (una sonrisa perpetua) si sólo fuera el reflejo de lo que siento por ti y de lo que disfruto estando contigo. Ya sabes que yo por verte un instante recorrería el mundo entero. Mi tristeza sobreviene cuando estoy solo y cuando pienso en mi vida, en la "farsa" que mantengo y en lo canalla que soy con mi mujer. Antes de conocerte era diferente, porque no había sentimientos de por medio y mis escarceos sólo ponían en peligro lo que yo pensaba que era mi felicidad o quería creer. Ahora estoy yo mismo en peligro (siempre desde una perspectiva egoísta).
Ahora es muy diferente, la diferencia está en lo que siento por ti, la intensidad, autenticidad y grandeza de este sentimiento. Ahora me doy cuenta de que siento cariño por ella, algo muy especial porque llevamos 20 años juntos, hemos construido nuestra vida, hemos creado dos vidas y eso no puede borrar, ni olvidar, ni quiero hacerlo, pero no puede compararse con lo que hay entre nosotros. Pero la cuestión no es nuestra relación (tú y yo) sino que creo que no puedo mantener mi relación con ella, al margen de cómo evolucione la nuestra (tuya y mía).
Siento que soy un farsante, que ella vive engañada, está con un persona que realmente no la ama o no la ama realmente, como hay que amar y eso es lo que me está consumiendo, mi deslealtad. Hasta ahora pensaba que la quería y que lo que yo hacía no tenía que ver con el hecho de amarla.
Veo claramente que he estado engañandome, ahora me siento incapaz de compartir mis sentimientos hacia ti con nadie más, incapaz de estar con otra persona, no por principios morales, o por compromiso, sino porque lo que siento por ti me llena de tal forma que no necesito nada más, que no quiero más y entiendo ahora que cuando buscas (en general) algo en otra persona fuera de la pareja es porque lo que sientes por tu pareja no es auténtico, no es suficiente, no se trataba de dependencia ni de obsesión ni de adicción, es un vacío inmenso.
Estos son los pensamientos que me hacen sufrir, y siento que no puedo mantener esta situación, que tanto ella como yo merecemos ser realmente felices con alguien que nos ame y a quien amemos o solos, pero como estamos ahora, yo no soy capaz de continuar, voy a terminar mal si continúo así.
Realmente temo el contacto físico con ella, porque siento que tendré que fingir algo que no siento y es algo muy desolador. La última vez que hicimos el amor me sentí horriblemente conmigo mismo, me sentí que me estaba traicionando a mí mismo y tomé la decisión de no volver a repetirlo. Han pasado dos semanas y acada noche, cuando los niños se acuestan busco cualquier excusa y espero a que se duerma para acostarme, porque me aterra la idea de sus caricias, de tener que rechazar su contacto físico.
Llevo días que apenas duermo y apenas como. No dejo de pensar en lo mismo y tengo que controlar las lágrimas, sobre todo por la noche, en soledad, cuando vienen a mi mente todos estos pensamientos.
Sobre todo pienso que es inevitable hacerla sufrir y que en cualquier caso sufrirá, por descubrir la realidad y comprobar que está viviendo un fraude. Se ha producido en mí un descubrimiento, reconocer que no soy feliz y el ser consciente de ello me hace plantearme que esta situación que vivo no puede mantenerse. Aparentemente todo está bien, pero de fondo... el fondo está vacío y no estoy satisfecho con ello.
Lógicamente, no voy a actuar sin antes meditar bien las consecuencias de lo que vaya a hacer, ya que me implica a mí, a ella y a los niños. Tengo que pensar qué hacer, cómo, cuándo... pero sí estoy decidido a hacer algo, no quiero que pase el tiempo viviendo una relación al 30% y dejar pasar la vida, lo que me depare, todo ello haciendo el menor daño posible a las personas que más quiero. Supongo que es inevitable incluso que ella me odie o me desprecie cuando sepa mis intenciones o la realidad, pero es algo que tengo que asumir.
De lo que estoy convencido es de que mi vida será mejor porque estaré en paz conmigo mismo. Otra cuestión es nuestra relación, cómo evolucionará. Yo estoy muy seguro de mis sentimientos y me siento muy afortunado de haberte encontrado. Claro, yo no te pido nada, tú tienes tu relación, tu vida y en ese sentido yo no quiero interferir en ningún aspecto. Podremos hablar sobre qué nos gustaría, pero yo no quiero imponerte ninguna condición, ni de tiempo, ni de nada, me importas demasiado y acepto que tienes tu vida. Hay muchísimas cosas que aclarar, que meditar, no sé si te abrumaré con tantas cuestiones, si te asustaré, lo que está claro es que mi vida no puede seguir como está ahora y sí quiero decirte que es independiente de nuestra relación, tiene que ver conmigo y con lo que espero de la vida.
HASTA AQUÍ LLEGABA EL MENSAJE, EL QUE NO SABÍA SI ENVIARTE. Ahora , después de hablar contigo, ya sé que lo envío. Espero que sea el inicio de nuestra conversación, bueno dará para varias.
Resumiendo: algo que quiero: TÚ, algo que no quiero: seguir una vida que no deseo
Su respuesta:
Hola mi vida,
solo decirte algo que ya sabes,... pero por si, en un día como hoy, necesitas oirlo/leerlo una vez mas, ... te quiero y, pase lo que pase, sabes que puedes contar conmigo, ... de una forma ....... incondicional !!!
un beso y hasta mañana
El diagnóstico: peor imposible
BUENOS DÍAS, supongo que leerás este mensaje por la mañana, o de madrugada, conociéndote....
Acabo de cerrar messenger ahora mismo.
TE QUIERO, ¿puede haber algo más grande, más maravilloso que querer? SÍ .... quererte a ti. El corazón no va a caber en mi pecho, al ritmo que va...
Ya no es sólo que llenes mi corazón, que está marcado por ti, que ocupes mi mente con tu presencia continua, es que estás en mí, como si corrieras por mis venas.
Oírte, leerte, saber lo que sientes por mí, me produce una satisfacción, una felicidad casi tan fuerte como mi propio sentimiento hacia ti. Es algo que no creí que fuera posible sentir por alguien y hacer sentir a la vez a ese alguien. Reconozco que estaba equivocado, pensaba que no podría sentir así por otro hombre. Deseo, sí, atracción, como quieras llamarlo, pero querer y desear y sentir lo que siento por ti... es algo que yo no hubiera esperado que me pasara a mí, es más, estaba convencido de que yo mismo no me lo permitiría, nunca.
Y lo que me has dicho esta mañana, no se me olvida. ¿Es tan terrible tener esos síntomas? Sólo sé que son síntomas estupendos y en cualquier caso somos hombres mayores y racionales.
De momento no quiero llamarlo de ninguna forma, ni quiero saber el diagnóstico, quiero vivir esto, porque sin lugar a dudas, es y será lo más increíble, maravilloso o como quieras llamarlo, que me ha pasado y me pasará en la vida, así que voy a hacer lo posible porque cada momento contigo sea el mejor momento posible, lo cuál no tiene mucho mérito, porque contigo el más pequeño de los momentos se convierte en el más grande. (Menos mal que tú eres el pesado y empalagoso...)
Lo puedo decir más enrevesado, pero también más claramente:
TE QUIERO y cómo!!!!, y cómo TE DESEO, pero ambas cosas van unidas como tú y yo, con un vínculo cada vez más intenso.
Cómo deseo poder estar mañana, hoy, contigo, si no es posible, habrá más momentos, eso no lo dudes, pero me ha encantado tu propuesta. Te lo vuelvo a decir:
TE QUIERO!!
Su respuesta no puede ser más tierna:
no quiero verte asustado, ante algo maravilloso que mucha gente no llega nunca a sentir, sino el más feliz ...
sobre los comentarios
Lo primero agradeceros a todos vuestros comentarios, que para mí, es lo más gratificante del blog.
Por partes: atracción total. Has dado en la diana, estoy sufriendo una atracción fatal.... inevitable. Cada momento que estoy con él es único y me siento inmensamente afortunado. Pero no puedo perder de vista que él, al igual que yo, es un hombre comprometido. Aún así, mis sentimientos son muy confusos y pueden llevarme a interpretar mal esta amistad. Él siente igualmente esa atracción fatal hacia mí... la cuestión es si se trata simplemente de un bonito "sueño" ... no de la realidad.
El comentario de Pir_ado es muy interesante. En este momento no puedo responderte porque hay muchos datos de la historia por contar y para responderte ahora a esta cuestión tendría que ponerte al día de todo. En cualquier caso, para mí, sería una liberación que ella tuviera un hombre con quién soñar y sería una liberación absoluta saber que siente por alguien lo que yo siento... porque eso me haría feliz .
Estoy con Gesualdo y entiendo el matiz que quieres resaltar. Sí, estoy de acuerdo... esto va por el camino de la traición absoluta, pero no voy a adelantarme. Para mí es evidente que traicioné el compromiso que había aceptado libremente y que lo había disfrazado de diversas formas... para poder seguir viviendo. Creo que hay un avismo entre la traición parcial y la total, ya lo creo.
Por partes: atracción total. Has dado en la diana, estoy sufriendo una atracción fatal.... inevitable. Cada momento que estoy con él es único y me siento inmensamente afortunado. Pero no puedo perder de vista que él, al igual que yo, es un hombre comprometido. Aún así, mis sentimientos son muy confusos y pueden llevarme a interpretar mal esta amistad. Él siente igualmente esa atracción fatal hacia mí... la cuestión es si se trata simplemente de un bonito "sueño" ... no de la realidad.
El comentario de Pir_ado es muy interesante. En este momento no puedo responderte porque hay muchos datos de la historia por contar y para responderte ahora a esta cuestión tendría que ponerte al día de todo. En cualquier caso, para mí, sería una liberación que ella tuviera un hombre con quién soñar y sería una liberación absoluta saber que siente por alguien lo que yo siento... porque eso me haría feliz .
Estoy con Gesualdo y entiendo el matiz que quieres resaltar. Sí, estoy de acuerdo... esto va por el camino de la traición absoluta, pero no voy a adelantarme. Para mí es evidente que traicioné el compromiso que había aceptado libremente y que lo había disfrazado de diversas formas... para poder seguir viviendo. Creo que hay un avismo entre la traición parcial y la total, ya lo creo.
una amistad que se consolida
Nos mandamos mails y hablamos por teléfono. Hoy tengo que trabajar por la tarde y puedo quedar con él entre las 17:00 y las 18:00, nos da tiempo para tomar un café. Luego él va al gimnasio y yo a trabajar!!!
Estoy entusiasmado con la idea de volver a verle. Le recojo a la salida del trabajo y nos vamos a tomar ese café. Me disculpo por mis tonterías acerca del roce de rodillas y él me dice que ese tipo de roce forma parte de cualquier amistad que se precie. Nos reímos, yo como un autentico bobo. De hecho, mientras lo dice me roza con su rodilla y a mí me gusta y me desconcierta.
Hablamos sobre patinaje y sobre el día siguiente, que será mi primera clase de patinaje. Sobre todo me habla de la confianza que tiene que haber entre entre alumno y profesor y esa confianza está basada en el roce. Yo estoy acalorado, porque me encanta su forma de ser, es muy especial. Coincidimos y nos reiteramos en que sólo será amistad, pero con algo de roce, el justo para tener mucha confianza y complicidad, necesarias para el aprendizaje.
Durante la noche hablamos por el messenger y nos enviamos algún mensaje extra. Todo un delirio.
Llega por fin el día de la primera clase. Quedamos a las 18:30, cuando sale de su clase de inglés. Yo estoy nervioso, esta vez porque nunca me he puesto unos patines y soy bastante torpe, además me da miedo caerme, hacerme daño, soy anti deporte de riesgo....
Me siento como si tuviera doce años, disfrutando de la experiencia de compartir algo tan sencillo con alguien tan especial. Cuando estoy con él tengo una sonrisa permanente. Me pongo los patines y compruebo que aquello no es tan fácil como puede parecer. Él se ríe cuando me ve tan inseguro. Me da todo tipo de explicaciones y consigo mantenerme en pie. Él me asegura que tengo que agarrarle si me veo inseguro, que no lo dude, y él me agarra y me toca para que corrija la postura.
Reconozco que hacía ya casi 2 semanas que no estaba con un tío y que me sentía atraído por él, pero era consciente de que no podía ilusionarme en ese sentido y que tenía que verle como un amigo y aprender a sentir como un amigo. Pero lo cierto es que cada contacto me resultaba cálido y me encantaba. Estuvimos cerca de hora y media. Yo tenía que marcharme a las 20:30 como muy tarde, así que recogí todo y le llevé en mi coche hasta una zona en la que él seguiría patinando. Cuando íbamos en el coche me dijo haber disfrutado mucho y me acarició la mano. No puedo describir cómo me sentía con el simple roce de su mano, pero me decía: amistad!
Llego a casa entusiasmado y durante la cena cuento con todo tipo de detalles mi primera clase, naturalmente obviando los detalles más íntimos.
Hemos estado más días patinando, y cada día es muy especial. Hoy, mientras patinaba se ha acercado y me ha dado un beso en el cuello, un beso suave y básicamente desconcertante porque primero no lo esperaba y segundo, no he sabido cómo reaccionar. Desconozco cómo va esto de besarse tiernamente entre los amigos, así que no he hecho nada. Él me ha preguntado más tarde si me había molestado y mi respuesta ha sido NO, más bien todo lo contrario.
Como de costumbre, no puedo conciliar el sueño pensando en lo sucedido y me levanto en medio de la noche y le escibo:
No te asustes, no he perdido el juicio.
Estaba librando una batalla desde las 2:30 am, cabeza, corazón, sistema nervioso central y respiratorio, entrepierna...
No sé si estoy taquicárdico o he sufrido un cólico, lo que sé es que no es a consecuencia del patinaje.
El momento del muro, fue tal cúmulo de sensaciones que se agolparon en mi interior, que me dejaste mudo, literalmente, y si estoy insomne es de recordar las sensaciones de tus manos sobre mi piel. Y sí, reconozco que me siento inquieto por haber frenado mis impulsos, porque a excepción de la cabeza, el esquizo se moría de ganas de tocarte, abrazarte, besarte, así que he dejado el tratamiento, he tirado la medicación para que el esquizo viva libremente.
Me había propuesto no escribir, para decirte estas cosas directamente, pero a riesgo de padecer un colapso, me he levantado de la cama. No te haces idea de la agitación que tenía cuando me metí en la cama, eso que me di una ducha relajante.
Durante la sesión de patinaje, reconozco que me excité en varias ocasiones, que por cierto, tuve pensamientos algo negativos hacia tu amigo por causarme un auténtico coitus interruptus. Pero cuando estuvimos sentados, me pusiste muy tierno, y más que tierno. Me gustó todo, absoluta y rotundamente, a excepción de mi absurda reacción.
Cuando íbamos cogidos de la mano, estaba literalmente en la gloria, y aprovecho para repetirte que iba muy en serio cuando te dije que yo te quiero en mi vida y quiero que sea amistad y roce.
Cuando me bajé del coche, temblaba de satisfacciión.
Cuando llegué a casa y tuve ocasión, quise escribirte y ya ves qué mensaje escribí, estaba todavía en estado de shock, era incapaz de teclear. Tus mensajes me tranquilizaron, pero el nivel de excitación general ha seguido, y entre esa excitación, está incluiido el impulso sexual.
Sólo tengo un temor, que es el que aflora inesperadamente y no es otro que el que termine esta magia. Eso pensaba el domingo, ante el encuentro del lunes, y resulta que la magia fue en aumento, y pensé el martes antes del café y el interés fue aumentando, y antes de la clase de patinaje, y crece como la espuma, y aún así aparece y se desvanece. Ayer noche apareció el temor bastante fuerte y con tus mensajes lo fulminaste.
Te mire por donde te mire me gustas, por dentro me encandilas y por fuera me derrites y la combinación..... es indescriptible. Me gusta tu entusiasmo, tu simpatía, tu forma de hablar y mucho más la de seducir con sutileza. Me gusta directamente tu culo de patinador y tus piernas, me fijé a conciencia, tus brazos... y no perdí cuenta de otros atributos que también captaron mi atención. Me gusta como me acaricias, cómo me sujetas y me gustó el beso.
Sólo me queda restablecer la conexión cerebro... cuerdas vocales y que estos pensamientos fluyan libremente.
Voy a hacer otro intento de dormir, ahora estoy más tranquilo, porque sé que al menos sabrás lo que llevo dentro, en la cabeza, el corazón y la entrepierna.
ERES EL HOMBRE CON EL QUE SUEÑO
Estoy entusiasmado con la idea de volver a verle. Le recojo a la salida del trabajo y nos vamos a tomar ese café. Me disculpo por mis tonterías acerca del roce de rodillas y él me dice que ese tipo de roce forma parte de cualquier amistad que se precie. Nos reímos, yo como un autentico bobo. De hecho, mientras lo dice me roza con su rodilla y a mí me gusta y me desconcierta.
Hablamos sobre patinaje y sobre el día siguiente, que será mi primera clase de patinaje. Sobre todo me habla de la confianza que tiene que haber entre entre alumno y profesor y esa confianza está basada en el roce. Yo estoy acalorado, porque me encanta su forma de ser, es muy especial. Coincidimos y nos reiteramos en que sólo será amistad, pero con algo de roce, el justo para tener mucha confianza y complicidad, necesarias para el aprendizaje.
Durante la noche hablamos por el messenger y nos enviamos algún mensaje extra. Todo un delirio.
Llega por fin el día de la primera clase. Quedamos a las 18:30, cuando sale de su clase de inglés. Yo estoy nervioso, esta vez porque nunca me he puesto unos patines y soy bastante torpe, además me da miedo caerme, hacerme daño, soy anti deporte de riesgo....
Me siento como si tuviera doce años, disfrutando de la experiencia de compartir algo tan sencillo con alguien tan especial. Cuando estoy con él tengo una sonrisa permanente. Me pongo los patines y compruebo que aquello no es tan fácil como puede parecer. Él se ríe cuando me ve tan inseguro. Me da todo tipo de explicaciones y consigo mantenerme en pie. Él me asegura que tengo que agarrarle si me veo inseguro, que no lo dude, y él me agarra y me toca para que corrija la postura.
Reconozco que hacía ya casi 2 semanas que no estaba con un tío y que me sentía atraído por él, pero era consciente de que no podía ilusionarme en ese sentido y que tenía que verle como un amigo y aprender a sentir como un amigo. Pero lo cierto es que cada contacto me resultaba cálido y me encantaba. Estuvimos cerca de hora y media. Yo tenía que marcharme a las 20:30 como muy tarde, así que recogí todo y le llevé en mi coche hasta una zona en la que él seguiría patinando. Cuando íbamos en el coche me dijo haber disfrutado mucho y me acarició la mano. No puedo describir cómo me sentía con el simple roce de su mano, pero me decía: amistad!
Llego a casa entusiasmado y durante la cena cuento con todo tipo de detalles mi primera clase, naturalmente obviando los detalles más íntimos.
Hemos estado más días patinando, y cada día es muy especial. Hoy, mientras patinaba se ha acercado y me ha dado un beso en el cuello, un beso suave y básicamente desconcertante porque primero no lo esperaba y segundo, no he sabido cómo reaccionar. Desconozco cómo va esto de besarse tiernamente entre los amigos, así que no he hecho nada. Él me ha preguntado más tarde si me había molestado y mi respuesta ha sido NO, más bien todo lo contrario.
Como de costumbre, no puedo conciliar el sueño pensando en lo sucedido y me levanto en medio de la noche y le escibo:
No te asustes, no he perdido el juicio.
Estaba librando una batalla desde las 2:30 am, cabeza, corazón, sistema nervioso central y respiratorio, entrepierna...
No sé si estoy taquicárdico o he sufrido un cólico, lo que sé es que no es a consecuencia del patinaje.
El momento del muro, fue tal cúmulo de sensaciones que se agolparon en mi interior, que me dejaste mudo, literalmente, y si estoy insomne es de recordar las sensaciones de tus manos sobre mi piel. Y sí, reconozco que me siento inquieto por haber frenado mis impulsos, porque a excepción de la cabeza, el esquizo se moría de ganas de tocarte, abrazarte, besarte, así que he dejado el tratamiento, he tirado la medicación para que el esquizo viva libremente.
Me había propuesto no escribir, para decirte estas cosas directamente, pero a riesgo de padecer un colapso, me he levantado de la cama. No te haces idea de la agitación que tenía cuando me metí en la cama, eso que me di una ducha relajante.
Durante la sesión de patinaje, reconozco que me excité en varias ocasiones, que por cierto, tuve pensamientos algo negativos hacia tu amigo por causarme un auténtico coitus interruptus. Pero cuando estuvimos sentados, me pusiste muy tierno, y más que tierno. Me gustó todo, absoluta y rotundamente, a excepción de mi absurda reacción.
Cuando íbamos cogidos de la mano, estaba literalmente en la gloria, y aprovecho para repetirte que iba muy en serio cuando te dije que yo te quiero en mi vida y quiero que sea amistad y roce.
Cuando me bajé del coche, temblaba de satisfacciión.
Cuando llegué a casa y tuve ocasión, quise escribirte y ya ves qué mensaje escribí, estaba todavía en estado de shock, era incapaz de teclear. Tus mensajes me tranquilizaron, pero el nivel de excitación general ha seguido, y entre esa excitación, está incluiido el impulso sexual.
Sólo tengo un temor, que es el que aflora inesperadamente y no es otro que el que termine esta magia. Eso pensaba el domingo, ante el encuentro del lunes, y resulta que la magia fue en aumento, y pensé el martes antes del café y el interés fue aumentando, y antes de la clase de patinaje, y crece como la espuma, y aún así aparece y se desvanece. Ayer noche apareció el temor bastante fuerte y con tus mensajes lo fulminaste.
Te mire por donde te mire me gustas, por dentro me encandilas y por fuera me derrites y la combinación..... es indescriptible. Me gusta tu entusiasmo, tu simpatía, tu forma de hablar y mucho más la de seducir con sutileza. Me gusta directamente tu culo de patinador y tus piernas, me fijé a conciencia, tus brazos... y no perdí cuenta de otros atributos que también captaron mi atención. Me gusta como me acaricias, cómo me sujetas y me gustó el beso.
Sólo me queda restablecer la conexión cerebro... cuerdas vocales y que estos pensamientos fluyan libremente.
Voy a hacer otro intento de dormir, ahora estoy más tranquilo, porque sé que al menos sabrás lo que llevo dentro, en la cabeza, el corazón y la entrepierna.
ERES EL HOMBRE CON EL QUE SUEÑO
El gran día
Son las siete de la mañana cuando suena el teléfono. Le advertí que no me gusta hablar por teléfono, simplemente porque no me gusta mi voz. a lo cuál me respondió:
Me has despertado la curiosidad con lo de tu voz, aunque no me creo nada; despues de lo de normalito, feo, las orejas, ojos, etc ... Creo que en cuanto me descuido aparece ese lado autonegativo que borra esa sonrisa que intento encender.
Lo primero que me dice es que mi voz no tiene nada de malo, es suave y le gusta. Me dice que también está nervioso pero con muchas ganas de conocerme. Me explica dónde trabaja y resulta que su trabajo está a cinco minutos del mío, así que quedamos que paso a recogerle a las 14:30.
Durante la comida le relato (resumidamente) algo similar a lo que he hecho en este blog. Eso sí, alguna anécdota que no había comentado antes ... y como es de suponer lo hago ahora mismo,,,,
como cuando se me rompió la llave del coche: Fui a la playa nudista y después de pasar un buen rato con un tío estupendo regresé al coche para volvar al trabajo, ya que había utilizado el tiempo de comer en otras actividades. Desde que me pasó lo del robo, procuraba dejar en el maletero del coche todo lo de valor, incluido mi nuevo móvil. Cuando llegué al coche, introduje la llave (el coche no tenía mando a distancia, bastante que andaba...) y plaf, se partió de la misma, sin previo aviso. JODER! no tenía ni móvil, ni dinero, ni nada. Así que tuve que volver a la playa y le pedí al tipo estupendo que me dejara hacer una llamada desde su móvil (le expliqué el pequeño accidente y la situación) y claro, llamé a mi mujer para que viniera a rescatarme con otra llave. Tuve que improvisar una versión convincente de los hechos y todo quedó en un incidente sin importancia.
o me dejé las llaves dentro del coche en el área de servicio, la que estaba a 80 kilómetros. Aquello fue más comprometido, ya que estaba a las siete de la tarde a 80 km de casa cuando se suponía que estaba en la oficina. Gracias a un camionero habilidoso que me ayudó desmontando un cristal, pude llegar a tiempo al taller, repararme el cristal y pasar a recoger a los niños antes de que llegara mi mujer de trabajar, todo en tiempo record.
o cuando me pincharon las cuatro ruedas... cosas que pasan que peor podría haber sido porque tuve la suerte de que no se me deshincharon todas a la vez.... primero fueron dos y luego las otras dos. Aquello quedó como una gamberrada de mal gusto, aunque en realidad creo que fue un tipo con el que no me apeteció "intimar" y rechacé por estar con otro, porque sólo en el tiempo que estuve "ocupado" estuve fuera del coche.
Pero voy a dejar las anécdotas para otro momento.
El momento de vernos fue divertido. Nos habíamos mandado foto, pero de la foto a la realidad siempre hay diferencias. La primera impresión fue positiva, aunque me lo había imaginado de otro modo, ni mejor ni peor.
El nerviosismo pasó enseguida y me sentía a gusto y cómodo. Lo primero que reconocimos fue que eramos un par de impulsivos, incluso él fue más allá, dijo que nos comportabamos como dos esquizos sin medicar. Él decía que teníamos mucho en común en cuanto a modo de ser y que le parecía que podíamos congeniar.
La comida transcurrió entre confidencias y dar respuesta a diferentes curiosidades. En un momento dado, mientras comíamos el segundo plato, sentí su rodilla contra la mía y por un momento me sentí incómodo, pues como él había insistido tanto en ser amigos y nada más que amigos, no quería que interpretara mal el roce que estabamos teniendo, pero al mismo tiempo era indudable que el roce era puramente casual y que darle alguna importancia sería estúpido por mi parte. Pero así todo pasé un rato acalorado. Después de comer paseamos hasta las 16:30, ya que yo tenía que volver a esa hora a casa, a tiempo para recoger a mi hija del colegio.
Fueron unas horas especiales y quedamos en vernos el miércoles, ya que yo esa tarde trabajaba y podía quedar con él hasta las 20:30.
Cuando estuve de reposo, instalé el portátil en el salón de casa y todavía no lo había vuelto a colocar en el despacho, donde tenía la instación fija de internet, con lo que aprovechaba cualquier momento para entrar fugazmente en messenger para ver si se había conectado o tenía algún mensaje. Mientras los niños se lavaban los dientes yo me conecté y allí estaba él que había hecho lo mismo que yo, conectarse clandestinamente. Un breve ¿qué tal? te ha gustado lo que has visto? y un "creo que seremos buenos amigos". Realmente estaba ansioso y tuve que esforzarme en controlarme.
Yo llevaba ya unos días dándole vueltas al asunto y pensé que en esta ocasión quería que esta amistad que empezaba fuera real y que este amigo estuviera presente en mi vida y no fuera una relación clandestina.
Hacía apenas unos días, hablando con otro ciberamigo, casado como yo, con una hija, decíamos que estaría bien tener un amigo que a la vez formara parte de nuestra vida, alguien que estuviera eternamente en el anonimato. A ambos nos pesaba estar constantemente ocultando aspectos de nuestra vida por miedo a ser descubiertos, así que decidí que él formaría parte de mi vida.
Dio la casualidad de que él es un gran aficionado del patinaje desde hace unos años y eso me dio la idea de que yo podía aficionarme. En ocasiones había comentado con mi mujer que me gustaría aprender a patinar, sobre todo cuando los niños patinaban, así que le dije que había contactado con un patinador por internet y que se había ofrecido a enseñarme, lo cuál era del todo cierto. Aquello me dejó tranquilo, ya que por una vez en años vivía una situación que no era clandestina... no al 100%, ya que ambos guardabamos un secreto común.
En su caso era diferente, porque su pareja era un chico, pero ambos buscabamos una amistad muy especial y sobre todo complicidad.
As´´i y todo, yo no quería dar demasiada importancia a esta amistad, que en mi caso era muy novedoso, ya que yo fuera de la familia y el trabajo, no tenía amigos. Pero sí dije en casa que aquél miércoles iba a empezar a patinar, lo cuál sorprendió también a mis hijos, quienes quisieron saber con natural curiosidad quién me iba a enseñar, así que hice una descripción del individuo en cuestión con sus datos reales.
Pero aquel lunes, mientras los niños se lavaban los dientes, hablaba furtivamente y me sentía ilusionado. Después, cuando mi mujer y yo veíamos la tele, yo estaba en una página de jardinería, que es otra de mis aficiones y aproveché para enviarle un mensaje explicándole la situación de la pierna y me emocioné cuando recibí la respuesta.
… si esto llega a ser algo más que amistad,
prométeme que será eso, precisamente más,
no algo que la sustituya, sino que la supere ...Aquel día me costó conciliar el sueño, porque como en otras ocasiones (no me avergüenza decirlo) mi imaginación volaba a su libre albedrío y ya imaginaba que llegaríamos a ser grandes amigos, compartiendo aficiones y vivencias. Estaba impaciente por volver a verle y pensaba que esperar hasta el miércoles era mucho tiempo...
Me dieron cerca de las tres soñando y al seis de la mañana me despertó el sonido del despiadado despertador, perop aquél día salté literalmente de la cama con una sonrisa en los labios.
Me has despertado la curiosidad con lo de tu voz, aunque no me creo nada; despues de lo de normalito, feo, las orejas, ojos, etc ... Creo que en cuanto me descuido aparece ese lado autonegativo que borra esa sonrisa que intento encender.
Lo primero que me dice es que mi voz no tiene nada de malo, es suave y le gusta. Me dice que también está nervioso pero con muchas ganas de conocerme. Me explica dónde trabaja y resulta que su trabajo está a cinco minutos del mío, así que quedamos que paso a recogerle a las 14:30.
Durante la comida le relato (resumidamente) algo similar a lo que he hecho en este blog. Eso sí, alguna anécdota que no había comentado antes ... y como es de suponer lo hago ahora mismo,,,,
como cuando se me rompió la llave del coche: Fui a la playa nudista y después de pasar un buen rato con un tío estupendo regresé al coche para volvar al trabajo, ya que había utilizado el tiempo de comer en otras actividades. Desde que me pasó lo del robo, procuraba dejar en el maletero del coche todo lo de valor, incluido mi nuevo móvil. Cuando llegué al coche, introduje la llave (el coche no tenía mando a distancia, bastante que andaba...) y plaf, se partió de la misma, sin previo aviso. JODER! no tenía ni móvil, ni dinero, ni nada. Así que tuve que volver a la playa y le pedí al tipo estupendo que me dejara hacer una llamada desde su móvil (le expliqué el pequeño accidente y la situación) y claro, llamé a mi mujer para que viniera a rescatarme con otra llave. Tuve que improvisar una versión convincente de los hechos y todo quedó en un incidente sin importancia.
o me dejé las llaves dentro del coche en el área de servicio, la que estaba a 80 kilómetros. Aquello fue más comprometido, ya que estaba a las siete de la tarde a 80 km de casa cuando se suponía que estaba en la oficina. Gracias a un camionero habilidoso que me ayudó desmontando un cristal, pude llegar a tiempo al taller, repararme el cristal y pasar a recoger a los niños antes de que llegara mi mujer de trabajar, todo en tiempo record.
o cuando me pincharon las cuatro ruedas... cosas que pasan que peor podría haber sido porque tuve la suerte de que no se me deshincharon todas a la vez.... primero fueron dos y luego las otras dos. Aquello quedó como una gamberrada de mal gusto, aunque en realidad creo que fue un tipo con el que no me apeteció "intimar" y rechacé por estar con otro, porque sólo en el tiempo que estuve "ocupado" estuve fuera del coche.
Pero voy a dejar las anécdotas para otro momento.
El momento de vernos fue divertido. Nos habíamos mandado foto, pero de la foto a la realidad siempre hay diferencias. La primera impresión fue positiva, aunque me lo había imaginado de otro modo, ni mejor ni peor.
El nerviosismo pasó enseguida y me sentía a gusto y cómodo. Lo primero que reconocimos fue que eramos un par de impulsivos, incluso él fue más allá, dijo que nos comportabamos como dos esquizos sin medicar. Él decía que teníamos mucho en común en cuanto a modo de ser y que le parecía que podíamos congeniar.
La comida transcurrió entre confidencias y dar respuesta a diferentes curiosidades. En un momento dado, mientras comíamos el segundo plato, sentí su rodilla contra la mía y por un momento me sentí incómodo, pues como él había insistido tanto en ser amigos y nada más que amigos, no quería que interpretara mal el roce que estabamos teniendo, pero al mismo tiempo era indudable que el roce era puramente casual y que darle alguna importancia sería estúpido por mi parte. Pero así todo pasé un rato acalorado. Después de comer paseamos hasta las 16:30, ya que yo tenía que volver a esa hora a casa, a tiempo para recoger a mi hija del colegio.
Fueron unas horas especiales y quedamos en vernos el miércoles, ya que yo esa tarde trabajaba y podía quedar con él hasta las 20:30.
Cuando estuve de reposo, instalé el portátil en el salón de casa y todavía no lo había vuelto a colocar en el despacho, donde tenía la instación fija de internet, con lo que aprovechaba cualquier momento para entrar fugazmente en messenger para ver si se había conectado o tenía algún mensaje. Mientras los niños se lavaban los dientes yo me conecté y allí estaba él que había hecho lo mismo que yo, conectarse clandestinamente. Un breve ¿qué tal? te ha gustado lo que has visto? y un "creo que seremos buenos amigos". Realmente estaba ansioso y tuve que esforzarme en controlarme.
Yo llevaba ya unos días dándole vueltas al asunto y pensé que en esta ocasión quería que esta amistad que empezaba fuera real y que este amigo estuviera presente en mi vida y no fuera una relación clandestina.
Hacía apenas unos días, hablando con otro ciberamigo, casado como yo, con una hija, decíamos que estaría bien tener un amigo que a la vez formara parte de nuestra vida, alguien que estuviera eternamente en el anonimato. A ambos nos pesaba estar constantemente ocultando aspectos de nuestra vida por miedo a ser descubiertos, así que decidí que él formaría parte de mi vida.
Dio la casualidad de que él es un gran aficionado del patinaje desde hace unos años y eso me dio la idea de que yo podía aficionarme. En ocasiones había comentado con mi mujer que me gustaría aprender a patinar, sobre todo cuando los niños patinaban, así que le dije que había contactado con un patinador por internet y que se había ofrecido a enseñarme, lo cuál era del todo cierto. Aquello me dejó tranquilo, ya que por una vez en años vivía una situación que no era clandestina... no al 100%, ya que ambos guardabamos un secreto común.
En su caso era diferente, porque su pareja era un chico, pero ambos buscabamos una amistad muy especial y sobre todo complicidad.
As´´i y todo, yo no quería dar demasiada importancia a esta amistad, que en mi caso era muy novedoso, ya que yo fuera de la familia y el trabajo, no tenía amigos. Pero sí dije en casa que aquél miércoles iba a empezar a patinar, lo cuál sorprendió también a mis hijos, quienes quisieron saber con natural curiosidad quién me iba a enseñar, así que hice una descripción del individuo en cuestión con sus datos reales.
Pero aquel lunes, mientras los niños se lavaban los dientes, hablaba furtivamente y me sentía ilusionado. Después, cuando mi mujer y yo veíamos la tele, yo estaba en una página de jardinería, que es otra de mis aficiones y aproveché para enviarle un mensaje explicándole la situación de la pierna y me emocioné cuando recibí la respuesta.
… si esto llega a ser algo más que amistad,
prométeme que será eso, precisamente más,
no algo que la sustituya, sino que la supere ...Aquel día me costó conciliar el sueño, porque como en otras ocasiones (no me avergüenza decirlo) mi imaginación volaba a su libre albedrío y ya imaginaba que llegaríamos a ser grandes amigos, compartiendo aficiones y vivencias. Estaba impaciente por volver a verle y pensaba que esperar hasta el miércoles era mucho tiempo...
Me dieron cerca de las tres soñando y al seis de la mañana me despertó el sonido del despiadado despertador, perop aquél día salté literalmente de la cama con una sonrisa en los labios.
respuestas
Citrus, lo que dices tú, lo he vivido muchas veces y por eso estaba nervioso ante el hecho de conocerle y seguido ir a comer. Yo, que además de ser tímido, nunca encuentro qué decir, pero me muero de ganas de conocerle, así que ¡fuera complejos!
La mayoría de las veces, la magia termina en el momento en que todo se hace real. Hasta este momento, yo había utilizado internet para concertar citas exclusivamente para sexo. En algún caso, nos hemos conocido en el chat o en la página de contactos y no hemos dado el paso de conocernos, porque un amigo virtual está investido de mucha subjetividad. Lo que ocurre es que llega un momento en que yo quiero que sea real y apartir de ese punto es más difícil que todo vaya viento en popa.
Hace excasamente una semana antes de esta cita tuve otra. Después de un par de semanas de escribirnos mensajes descriptivos y de cuadrar fechas y momentos libres, quedamos para conocernos y tomar algo. En esta ocasión fue todo más tranquilo, por el tipo de mensajes o por el interés que ambos mostrábamos, es decir, que uno escribía y el otro respondía al día siguiente o dos días después (Ahora era diferente, porque si yo soy impulsivo él lo era igual o más. Le escribía un mensaje y me respondía en 5 minutos y yo, le volvía a escribir).
Pero vuelvo al tipo de la semana pasada... nos conocimos, charlamos un buen rato. Era un tipo muy diferente a mí, había vivido en varios países, vivía aquí solo, sus hermanos en otros países.... salía de una relación con un chico menor que él, un médico joven, del que se había convertido en su "padre" y ahora quería tener una relación más de amisatad, eso sí, con sexo, pero que no implicara compromiso de ningún tipo ni expectativa alguna, por eso yo era ideal para él. Quedamos en llamarnos para volver a vernos, pero nunca lo hicimos.
Ahora, una semana más tarde estaba en la misma situación ¿sería uno más? Merece la pena ilusionarse por conocer a alguien.. o no.
Y sí, Gesualdo, a mí me resultaba mucho más "fácil" el cruising. Al fin y al cabo, no hay más expectativa que pasarlo bien. Ves a alguien que te gusta y te acercas... ambos buscáis lo mismo y todo se acaba en ese momento. El problema es cuando lo que quieres es compartir algo... la cosa se complica porque entra en juego la expectativa que uno tiene y la que tiene el otro. Culpable tiene toda la razón y a Citrus le comprendo, yo también soy cada vez más pesimista.
He revisado el correo, y esto es lo que me dice el día antes de nuestra cita:
SI NUESTRA AMISTAD NO CUAJARA PUES NO PASA NADA, LA GENTE NOS GUSTAMOS O NO, INCLUSO A VECES SIN SABER POR QUE ....... PERO FALLARNOS, NO !!!; SI ALGUNA VEZ LO SIENTES ASI LO ACLARAMOS Y SI REALMENTE TE HE FALLADO, TIENES MI CONSENTIMIENTO PARA CORTARME LOS HUEVOS
La mayoría de las veces, la magia termina en el momento en que todo se hace real. Hasta este momento, yo había utilizado internet para concertar citas exclusivamente para sexo. En algún caso, nos hemos conocido en el chat o en la página de contactos y no hemos dado el paso de conocernos, porque un amigo virtual está investido de mucha subjetividad. Lo que ocurre es que llega un momento en que yo quiero que sea real y apartir de ese punto es más difícil que todo vaya viento en popa.
Hace excasamente una semana antes de esta cita tuve otra. Después de un par de semanas de escribirnos mensajes descriptivos y de cuadrar fechas y momentos libres, quedamos para conocernos y tomar algo. En esta ocasión fue todo más tranquilo, por el tipo de mensajes o por el interés que ambos mostrábamos, es decir, que uno escribía y el otro respondía al día siguiente o dos días después (Ahora era diferente, porque si yo soy impulsivo él lo era igual o más. Le escribía un mensaje y me respondía en 5 minutos y yo, le volvía a escribir).
Pero vuelvo al tipo de la semana pasada... nos conocimos, charlamos un buen rato. Era un tipo muy diferente a mí, había vivido en varios países, vivía aquí solo, sus hermanos en otros países.... salía de una relación con un chico menor que él, un médico joven, del que se había convertido en su "padre" y ahora quería tener una relación más de amisatad, eso sí, con sexo, pero que no implicara compromiso de ningún tipo ni expectativa alguna, por eso yo era ideal para él. Quedamos en llamarnos para volver a vernos, pero nunca lo hicimos.
Ahora, una semana más tarde estaba en la misma situación ¿sería uno más? Merece la pena ilusionarse por conocer a alguien.. o no.
Y sí, Gesualdo, a mí me resultaba mucho más "fácil" el cruising. Al fin y al cabo, no hay más expectativa que pasarlo bien. Ves a alguien que te gusta y te acercas... ambos buscáis lo mismo y todo se acaba en ese momento. El problema es cuando lo que quieres es compartir algo... la cosa se complica porque entra en juego la expectativa que uno tiene y la que tiene el otro. Culpable tiene toda la razón y a Citrus le comprendo, yo también soy cada vez más pesimista.
He revisado el correo, y esto es lo que me dice el día antes de nuestra cita:
SI NUESTRA AMISTAD NO CUAJARA PUES NO PASA NADA, LA GENTE NOS GUSTAMOS O NO, INCLUSO A VECES SIN SABER POR QUE ....... PERO FALLARNOS, NO !!!; SI ALGUNA VEZ LO SIENTES ASI LO ACLARAMOS Y SI REALMENTE TE HE FALLADO, TIENES MI CONSENTIMIENTO PARA CORTARME LOS HUEVOS
llevo tres días pendiente del correo
Me he pasado tres días esperando noticias... hemos intercambiado una docena de mensajes y cada uno más interesante que el anterior.
Parece encantador y me ha dejado muy claro, pero muy claro, que sólo busca amistad y que si estoy de acuerdo, podremos seguir adelante, pero de no ser así, lo mejor sería no continuar.
Yo estoy de acuerdo. Últimamente estoy más confuso que de costumbre, incluso estoy pensando que tal vez no me gusten tanto los hombres como yo pensaba, o que estoy pasando por una fase de "alejamiento" y necesito aislarme. Lo cierto es que el próximo lunes he quedado con un ligue para un "polvo" pero no hago más que darle vueltas al tema, cada vez me apetece menos la idea. Finalmente, le mando un correo, explicandole lo que me pasa y cancelando nuestra cita. Es un chico majo con el que estado más veces y me entiende perfectamente.
Hoy me ha propuesto que nos veamos mañana y nos conozcamos, que está impaciente por conocerme, no veas cómo estoy yo, sobre todo nervioso. Me da su móvil, pero yo le digo que mejor me llame el lunes al trabajo, que a las 7:00 ya estoy allí. Finalmente quedamos para comer juntos el lunes, pero él me llamará a las 7 para quedar.
Estoy alteradísimo, porque yo mucho cruising, pero ir a comer con un tío que ni conozco.... no lo había hecho antes.
Parece encantador y me ha dejado muy claro, pero muy claro, que sólo busca amistad y que si estoy de acuerdo, podremos seguir adelante, pero de no ser así, lo mejor sería no continuar.
Yo estoy de acuerdo. Últimamente estoy más confuso que de costumbre, incluso estoy pensando que tal vez no me gusten tanto los hombres como yo pensaba, o que estoy pasando por una fase de "alejamiento" y necesito aislarme. Lo cierto es que el próximo lunes he quedado con un ligue para un "polvo" pero no hago más que darle vueltas al tema, cada vez me apetece menos la idea. Finalmente, le mando un correo, explicandole lo que me pasa y cancelando nuestra cita. Es un chico majo con el que estado más veces y me entiende perfectamente.
Hoy me ha propuesto que nos veamos mañana y nos conozcamos, que está impaciente por conocerme, no veas cómo estoy yo, sobre todo nervioso. Me da su móvil, pero yo le digo que mejor me llame el lunes al trabajo, que a las 7:00 ya estoy allí. Finalmente quedamos para comer juntos el lunes, pero él me llamará a las 7 para quedar.
Estoy alteradísimo, porque yo mucho cruising, pero ir a comer con un tío que ni conozco.... no lo había hecho antes.
hoy (hace ya casi un año...)
hoy he abierto el correo. Entre los mensajes, uno de alguien desconocido.
Me dice que hace ya un tiempo que leyó mi anuncio y ya entonces le pareció interesante mi oferta de amistad.
No me contestó antes, porque pensó que no encajaba exactamente en lo que yo buscaba; me explico, que él no estaba totalmente dentro del armario, que dependía del circulo de gente, y tampoco es que se encuentrara solo en amistades... cosa que a mí si me pasa.
Hoy había vuelto a dar una pasada a los anuncios en la página de contactos, según decía le gusta hacerlo de vez en cuando, y cuando ha releido el mío ha pensado que no están los tiempos para despreciar una posible buena amistad.
En cuanto al resto: 45 años, emparejado, responsabilidades, vida etc. etc.etc. Tal vez lo mas problematico en relacion a su vida y responsabilidades es la falta de tiempo .......; aunque asegura que siempre es posible hacer un hueco cuando algo merece la pena.
Me pregunta si tal vez sea tarde para su contestacion.
Como suele ser costumbre en mí, respondo apresuradamente y con ilusión. En principio pienso que puede ser un buen comienzo ¿o no?
Me dice que hace ya un tiempo que leyó mi anuncio y ya entonces le pareció interesante mi oferta de amistad.
No me contestó antes, porque pensó que no encajaba exactamente en lo que yo buscaba; me explico, que él no estaba totalmente dentro del armario, que dependía del circulo de gente, y tampoco es que se encuentrara solo en amistades... cosa que a mí si me pasa.
Hoy había vuelto a dar una pasada a los anuncios en la página de contactos, según decía le gusta hacerlo de vez en cuando, y cuando ha releido el mío ha pensado que no están los tiempos para despreciar una posible buena amistad.
En cuanto al resto: 45 años, emparejado, responsabilidades, vida etc. etc.etc. Tal vez lo mas problematico en relacion a su vida y responsabilidades es la falta de tiempo .......; aunque asegura que siempre es posible hacer un hueco cuando algo merece la pena.
Me pregunta si tal vez sea tarde para su contestacion.
Como suele ser costumbre en mí, respondo apresuradamente y con ilusión. En principio pienso que puede ser un buen comienzo ¿o no?
puntualizando
Gesualdo, no creo que toda mi historia pase en poco tiempo como te puede parecer. Para que te sitúes en el tiempo, la primera caja la abrí en el verano de 1999 y te aseguro que desde aquél día no he dejado de pensar y sigo pensando... mucho tiempo para pensar. Te adelanto que a partir de este momento los hechos van a suceder con más rapidez. Si hubiera escrito el blog desde el principio de la historia, día a día, hubiera sido "axfisiante" y habrías dejado de leerla....
¿ Cobardía o valentía? buena pregunta pir_ado. Durante mucho tiempo me he considerado el mayor cobarde, por el camino que he seguido, pero reflexionando sobre mis actos y sobre mis actitudes, cada vez me inclino más hacia la valentía. Hoy actúo con la mayor valentía de la que soy capaz.
Sabiendo como va la historia a día de hoy 21 de septiembre de 2007, te diría que el comportamiento valiente hubiera sido plantearle a mi mujer lo que me ocurría en 1999, el día que abrí la caja y haber tomado una decisión coherente. En aquél momento inicié el camino que me ha llevado hasta donde estoy hoy.
No te encaja el hecho de perpetuar algo que me hace sufrir. Puede que al contar lo que he vivido me haya centrado en ese aspecto dramático, y no lo haya equilibrado con todo lo positivo y placentero que me aportaban esas vivencias. Son las dos caras de la misma moneda y lo que hace que lo sigas haciendo.
En cuanto a los tríos, para gustos los colores. Personalmente he tenido muy buenas experiencias en ese sentido. La más interesante fue con una pareja, en su piso. Dos tipos estupendos con los que contacté por un anuncio. Estuvimos un par de meses chateando y finalmente nos decidimos a estar juntos y fue una experiencia que no olvidaré. Sólo hemos estado una vez, pero mantenemos el contacto, charlamos por el messenger. Ahora en octubre se casan.
Saludos a Gesualdo y a Pir_ado. Os agradezco vuestros comentarios, que me hacen reflexionar e incluso ver más allá de mí mismo.
¿ Cobardía o valentía? buena pregunta pir_ado. Durante mucho tiempo me he considerado el mayor cobarde, por el camino que he seguido, pero reflexionando sobre mis actos y sobre mis actitudes, cada vez me inclino más hacia la valentía. Hoy actúo con la mayor valentía de la que soy capaz.
Sabiendo como va la historia a día de hoy 21 de septiembre de 2007, te diría que el comportamiento valiente hubiera sido plantearle a mi mujer lo que me ocurría en 1999, el día que abrí la caja y haber tomado una decisión coherente. En aquél momento inicié el camino que me ha llevado hasta donde estoy hoy.
No te encaja el hecho de perpetuar algo que me hace sufrir. Puede que al contar lo que he vivido me haya centrado en ese aspecto dramático, y no lo haya equilibrado con todo lo positivo y placentero que me aportaban esas vivencias. Son las dos caras de la misma moneda y lo que hace que lo sigas haciendo.
En cuanto a los tríos, para gustos los colores. Personalmente he tenido muy buenas experiencias en ese sentido. La más interesante fue con una pareja, en su piso. Dos tipos estupendos con los que contacté por un anuncio. Estuvimos un par de meses chateando y finalmente nos decidimos a estar juntos y fue una experiencia que no olvidaré. Sólo hemos estado una vez, pero mantenemos el contacto, charlamos por el messenger. Ahora en octubre se casan.
Saludos a Gesualdo y a Pir_ado. Os agradezco vuestros comentarios, que me hacen reflexionar e incluso ver más allá de mí mismo.
Un mensaje que promete
DÍA 1
Hoy he recibido un mensaje esperanzador (habría escrito yo lleno de entusiasmo si hubiera tenido este blog por aquel entonces)
Puede que hoy se abra una puerta hacia un tiempo nuevo.
Me siento eufórico
Hoy he recibido un mensaje esperanzador (habría escrito yo lleno de entusiasmo si hubiera tenido este blog por aquel entonces)
Puede que hoy se abra una puerta hacia un tiempo nuevo.
Me siento eufórico
tocando fondo
Me he centrado tal vez en exceso en ciertas facetas de mi personalidad y de mi vida homosexual, mi despertar al desdoblamiento afectivo.
Mi vida inicial, la hetero, proseguía paralelamente y se veía influida por la otra. Así como en un principio aquella fantasía que emergió a la realidad produjo en mí un revulsivo provocado por la culpa, tuvo también sus efectos positivos.
Mis relaciones homosexuales me llevaron a una mayor definición de mi lado masculino y a una mejoría de mi relación sexual hetero. Aquí habría muchos matices, yo no lo definiría como bisexualidad, sino una forma concreta de sexualidad, la mía personal. Haciendo balance, más homo que hetero, porque una mujer frente a infinidad de hombres... no tengo claro que se puedan hacer clasificaciones.
Pero clasificaciones a parte, la vida cotidiana sí se vió afectada negativamente por esa doble vida que se entrelazaba. El afán por ocultar lo que hacía fuera de casa, de la familia, del trabajo, intensificó con el tiempo mi carácter reservado, y se fue produciendo cierto distanciamiento progresivo con mi mujer. El temor a comentar alguna anécdota, a dar información que pudiera resultar contradictoria, me fue sumergiendo en un mundo de silencio (en cuanto a comunicación) Esta situación era menos apreciable porque los hijos dan mucho juego, y nuestra relación fue centrandose en nuestra faceta de padres.
Sin perder esto de vista, la otra vida fue convirtiendose en un camino difícil de seguir. Empezaba a sentir que el "solo sexo" me dejaba vacío y no era suficiente. Aún así, seguía quedando y seguía buscando.
Pasado el verano de 2006, y ya de nuevo en la vida rutinaria: fin de vaciones, vuelta al trabajo... traté de encontrar algo nuevo, basado en la amistad, una amistad especial en la que la complicidad pudiera favorecer momentos íntimos. Es en este contexto en el que se produjo un pequeño accidente en la pierna que me llevó a estar un par de semanas en reposo. Fueron unas semanas de actividad febril. Estaba prácticamente día y noche conectado a internet, conocí mucha gente interesante y volví a caer nuevamente en la hiperactividad sexual. Con la salvedad de que en los encuentros sexuales no me sentía cómodo e incluso llegué a no excitarme.
Es en este momento cuando comienzo a replantearme todo. Gran confusión. Empecé a pensar que o no me gustaban los hombres como yo pensaba ¿habría sido todo una cuestión autodestructiva? o bien estaba empezando a tener problemas de erección. ¿Por qué no? acaso no soy un hombre como los demás? a cualquiera le puede pasar. Así que visité al médico y éste me tranquilizó diciendo que era normal, eso sí, que me vigilara y si veía que era preocupante para mí, volviera a verle.
Nuevamente me vi decidiendo abandonar toda actividad homosexual. Anteriormente a este episodio, puse un anuncio en una página de contactos, un anuncio ofreciendo o pidiendo o buscando amistad, con alguien que tuviera vida propia, responsabilidades, poco tiempo y que le apeteciera iniciar una amistad especial, alguien dentro del armario que tuviera preocupaciones similares a las mías.
Estaba desanimado, abatido y algo excéptico. Recibí tres respuestas, las cuales no se adecuaban a lo que yo pretendía y comuniqué a mis contactos habituales mi decisión de dejar el sexo.
Recibí un mensaje.
Mi vida inicial, la hetero, proseguía paralelamente y se veía influida por la otra. Así como en un principio aquella fantasía que emergió a la realidad produjo en mí un revulsivo provocado por la culpa, tuvo también sus efectos positivos.
Mis relaciones homosexuales me llevaron a una mayor definición de mi lado masculino y a una mejoría de mi relación sexual hetero. Aquí habría muchos matices, yo no lo definiría como bisexualidad, sino una forma concreta de sexualidad, la mía personal. Haciendo balance, más homo que hetero, porque una mujer frente a infinidad de hombres... no tengo claro que se puedan hacer clasificaciones.
Pero clasificaciones a parte, la vida cotidiana sí se vió afectada negativamente por esa doble vida que se entrelazaba. El afán por ocultar lo que hacía fuera de casa, de la familia, del trabajo, intensificó con el tiempo mi carácter reservado, y se fue produciendo cierto distanciamiento progresivo con mi mujer. El temor a comentar alguna anécdota, a dar información que pudiera resultar contradictoria, me fue sumergiendo en un mundo de silencio (en cuanto a comunicación) Esta situación era menos apreciable porque los hijos dan mucho juego, y nuestra relación fue centrandose en nuestra faceta de padres.
Sin perder esto de vista, la otra vida fue convirtiendose en un camino difícil de seguir. Empezaba a sentir que el "solo sexo" me dejaba vacío y no era suficiente. Aún así, seguía quedando y seguía buscando.
Pasado el verano de 2006, y ya de nuevo en la vida rutinaria: fin de vaciones, vuelta al trabajo... traté de encontrar algo nuevo, basado en la amistad, una amistad especial en la que la complicidad pudiera favorecer momentos íntimos. Es en este contexto en el que se produjo un pequeño accidente en la pierna que me llevó a estar un par de semanas en reposo. Fueron unas semanas de actividad febril. Estaba prácticamente día y noche conectado a internet, conocí mucha gente interesante y volví a caer nuevamente en la hiperactividad sexual. Con la salvedad de que en los encuentros sexuales no me sentía cómodo e incluso llegué a no excitarme.
Es en este momento cuando comienzo a replantearme todo. Gran confusión. Empecé a pensar que o no me gustaban los hombres como yo pensaba ¿habría sido todo una cuestión autodestructiva? o bien estaba empezando a tener problemas de erección. ¿Por qué no? acaso no soy un hombre como los demás? a cualquiera le puede pasar. Así que visité al médico y éste me tranquilizó diciendo que era normal, eso sí, que me vigilara y si veía que era preocupante para mí, volviera a verle.
Nuevamente me vi decidiendo abandonar toda actividad homosexual. Anteriormente a este episodio, puse un anuncio en una página de contactos, un anuncio ofreciendo o pidiendo o buscando amistad, con alguien que tuviera vida propia, responsabilidades, poco tiempo y que le apeteciera iniciar una amistad especial, alguien dentro del armario que tuviera preocupaciones similares a las mías.
Estaba desanimado, abatido y algo excéptico. Recibí tres respuestas, las cuales no se adecuaban a lo que yo pretendía y comuniqué a mis contactos habituales mi decisión de dejar el sexo.
Recibí un mensaje.
el descenso a los infiernos de la conciencia
Ese verano, contacto a través del chat con un chico más joven, con el que charlo. Me dice que quiere que seamos amigos. Intercambiamos direcciones de correo. Esa tarde, mientras hago privados en el chat de chueca y me pajeo por la cam con un tío de Almería comienzo a sentirme vacío y absurdo. Viene a mi mente este chico y le escribo:
A riesgo de parecerte un estúpido, te escribo, tal vez porque me sea más fácil hablarte a ti, que a penas te conozco. bueno, no te conozco. En este momento me siento mal, tan mal, que necesito sacarlo fuera de mi cabeza aunque sea de este modo... escupiendo sentimientos.
Estoy escuachando "Keane" no sé si te gustará su música, pero escucharla me provoca un estado emocional de desesperación y tristeza a flor de piel, que me abrasa. Ya te dije que tengo dentro de mí dos personas en plena lucha, cada una de ellas con cosas maravillosas, pero totalmente opuestas y sé que ambas no pueden subsistir y que es del todo imposible seguir viviendo así, pero cada uno de mí quiere sobrevivir y yo me estoy desgarrando porque uno va haciendo daño al otro.
¿Te parece surrealista? aquí estoy frente al ordenador, aporreando las teclas mientras los ojos se me llenan de lágrimas y la garganta está a punto de estallar de la presión que hacen esos sentimientos en mi alma, no sé si existe el alma, pero hay algo dentro de mí que se está ahogando sin remedio. Y mientras escucho la música se intensifica esa sensación. Conozco gente y me parece que cada persona es tan especial, que me gustaría conocerlos plenamente y veo que no es posible, tío, estoy tan confundido y perdido en este mundo tan ingrato, no sé quién soy, ni dónde voy, estoy absolutamente solo, porque ¿quién puede haber por ahí que tenga este tipo de pensamientos?
Por eso te decía que nunca encontraré a alguien que comprenda lo que siento, nunca, estoy convencido de ello, y eso es tan cruel, que no puedo controlar el malestar que me produce. En ocasiones siento que el llanto se agolpa en mis ojos y que quiere salir y lucho contra ello. Hay veces que no puedo más y me vence el desánimo. No creas que soy un desequilibrado, la mayor parte del tiempo llevo una existencia totalmente normal y satisfactoria gobernada por ese yo heterosexual, pero en ocasiones, a veces, unos minutos, resurge de mi interior ese otro yo que se ahoga en mis entrañas y que quiere escapar para ser libre.
Ya ves, conocerte a despertado mi yo atormentado. Yo sólo quiero ser feliz, sólo quiero que haya cosas buenas en mi vida que poder compartir con otras personas, contigo sin ir más lejos, solo quiero reir y disfrutar de todo lo que voy encontrando a lo largo del camino, pero veo que voy recorriendo el camino, que el tiempo pasa inexorablemente, sin parar, muy rápido y siento que voy a llegar al final habiendo desperdiciado tantas cosas, que me siento vacío. Y me revelo contra ello y vivo momentos felices, pero me parecen minúsculos en un universo de sufrimiento.
No sé si acabarás de leer mi mensaje o si ya lo habrás eliminado, tampoco me extrañaría, pero necesito hacer llegar a alguien este caos interior. Busco una luz que me ilumine en estas tinieblas ¿existe ese faro que me ayude a llegar a tierra firme? o acabaré sucumbiendo en la marejada de mis emociones? En buena hora me has hecho un privado, busco-macho. Tú que estás ahí entre dos ciudades alejado de tus seres queridos, te encuentras con este marrón, yo que sólo buscaba hoy disfrutar de un momento de sexo, tierno, cálido, acabo vomitando toda mi bilis emocional. Intuyo que aquí finalizará la AMISTAD que podría unirnos y crreme lo entiendo, no es una frase hecha, tengo experiencia, y cuando tratas de ahondar en tus sentimientos la gente se asusta, por eso procuro contenerme. C, ¿cómo es posible que solo con unos minutos de conversación hayas causado esta reacción en mí? Sabes, en el fondo soy un jodido romántico que no tiene los pies en el suelo, y a mi edad, por Dios, creo que puedo establecer una conexión especial con otra persona, un vínculo especial más fuerte que lo púramente físico o terrenal. ¿Puedes creerlo? Tengo un hijo adolescente y yo estoy en las jodidas nubes. ¿Me quedaría atrapado en la adolescencia? yo quiero ser un hombre fuerte y seguro de sí mismo, que sabe lo que quiere y vive su vida con plenitud, y soy un niño asustado porque se ha perdido y no encuentra el camino ¿Dónde estás? Ayúdame a volver, dame la mano y acompáñame, por favor, quiero llevar las riendas de mi vida. He apostado fuerte y puede que lo pierda todo. Quería mostrarte quién soy en realidad, haciéndote llegar lo que me atormenta. La apuesta es arriesgada porque puedo quedarme sin ti y perderte antes de que siquiera empezara a germinar la semilla de la amistad. Este yo oscuro, deja paso a otro muy dulce que es el habitual, pero de verdad, no quería dejar pasar esta oportunidad única de revelarme imperfecto, frágil y humano. Si pierdo la oportunidad de lograr tu amistad, corro el riesgo. Quizás seas la única persona que me ha visto sin envoltorio, así tal cual, con el alma desnuda y mis miedos explícitos, sobre la mesa, sin tapujos. Antes te dije muy torpemente que me daba reparo el teléfono, y es que me siento tan indigno, lejos de merecer que alguien me aprecie tal y como soy, tan imperfecto, que no soy capaz de transformar en palabras lo que pienso y siento. Piénsalo: soy un inmaduro.
Te doy la razón ¿cuándo me aceptaré a mí mismo? De todas formas te estoy agradecido porque gracias a ti he sacado de dentro lo que pienso sobre mí mismo y así, tal vez sea capaz de perdonarme que no sea como me gustaría ser y pueda encontrarme a mí mismo y salir triunfador de este huracán devastador. Sé que seré capaz de hacerlo, pero la batalla es terrible y en ocasiones quiero tirar la toalla y quedarme a la deriva de la desolación vencido por el desánimo, pero cuando encuentro gente estupenda, como tú, me lleno de esperanza, de pensar que es posible conectar con alguien, de que no está todo perdido y resurge mi ilusión y se despejan las nubes negras que cubrían el horizonte y sale el sol.
Te envío estos pensamientos desordenados y torpes tal cuál han salido de mi interior. Siento el dramatismo, tal vez alimentado por la visión de películas románticas, sin duda con terribles efectos secundarios. A veces resulta difícil depurar y racionalizar los sentimientos y yo no quería hacerlo. Este soy yo.
A riesgo de parecerte un estúpido, te escribo, tal vez porque me sea más fácil hablarte a ti, que a penas te conozco. bueno, no te conozco. En este momento me siento mal, tan mal, que necesito sacarlo fuera de mi cabeza aunque sea de este modo... escupiendo sentimientos.
Estoy escuachando "Keane" no sé si te gustará su música, pero escucharla me provoca un estado emocional de desesperación y tristeza a flor de piel, que me abrasa. Ya te dije que tengo dentro de mí dos personas en plena lucha, cada una de ellas con cosas maravillosas, pero totalmente opuestas y sé que ambas no pueden subsistir y que es del todo imposible seguir viviendo así, pero cada uno de mí quiere sobrevivir y yo me estoy desgarrando porque uno va haciendo daño al otro.
¿Te parece surrealista? aquí estoy frente al ordenador, aporreando las teclas mientras los ojos se me llenan de lágrimas y la garganta está a punto de estallar de la presión que hacen esos sentimientos en mi alma, no sé si existe el alma, pero hay algo dentro de mí que se está ahogando sin remedio. Y mientras escucho la música se intensifica esa sensación. Conozco gente y me parece que cada persona es tan especial, que me gustaría conocerlos plenamente y veo que no es posible, tío, estoy tan confundido y perdido en este mundo tan ingrato, no sé quién soy, ni dónde voy, estoy absolutamente solo, porque ¿quién puede haber por ahí que tenga este tipo de pensamientos?
Por eso te decía que nunca encontraré a alguien que comprenda lo que siento, nunca, estoy convencido de ello, y eso es tan cruel, que no puedo controlar el malestar que me produce. En ocasiones siento que el llanto se agolpa en mis ojos y que quiere salir y lucho contra ello. Hay veces que no puedo más y me vence el desánimo. No creas que soy un desequilibrado, la mayor parte del tiempo llevo una existencia totalmente normal y satisfactoria gobernada por ese yo heterosexual, pero en ocasiones, a veces, unos minutos, resurge de mi interior ese otro yo que se ahoga en mis entrañas y que quiere escapar para ser libre.
Ya ves, conocerte a despertado mi yo atormentado. Yo sólo quiero ser feliz, sólo quiero que haya cosas buenas en mi vida que poder compartir con otras personas, contigo sin ir más lejos, solo quiero reir y disfrutar de todo lo que voy encontrando a lo largo del camino, pero veo que voy recorriendo el camino, que el tiempo pasa inexorablemente, sin parar, muy rápido y siento que voy a llegar al final habiendo desperdiciado tantas cosas, que me siento vacío. Y me revelo contra ello y vivo momentos felices, pero me parecen minúsculos en un universo de sufrimiento.
No sé si acabarás de leer mi mensaje o si ya lo habrás eliminado, tampoco me extrañaría, pero necesito hacer llegar a alguien este caos interior. Busco una luz que me ilumine en estas tinieblas ¿existe ese faro que me ayude a llegar a tierra firme? o acabaré sucumbiendo en la marejada de mis emociones? En buena hora me has hecho un privado, busco-macho. Tú que estás ahí entre dos ciudades alejado de tus seres queridos, te encuentras con este marrón, yo que sólo buscaba hoy disfrutar de un momento de sexo, tierno, cálido, acabo vomitando toda mi bilis emocional. Intuyo que aquí finalizará la AMISTAD que podría unirnos y crreme lo entiendo, no es una frase hecha, tengo experiencia, y cuando tratas de ahondar en tus sentimientos la gente se asusta, por eso procuro contenerme. C, ¿cómo es posible que solo con unos minutos de conversación hayas causado esta reacción en mí? Sabes, en el fondo soy un jodido romántico que no tiene los pies en el suelo, y a mi edad, por Dios, creo que puedo establecer una conexión especial con otra persona, un vínculo especial más fuerte que lo púramente físico o terrenal. ¿Puedes creerlo? Tengo un hijo adolescente y yo estoy en las jodidas nubes. ¿Me quedaría atrapado en la adolescencia? yo quiero ser un hombre fuerte y seguro de sí mismo, que sabe lo que quiere y vive su vida con plenitud, y soy un niño asustado porque se ha perdido y no encuentra el camino ¿Dónde estás? Ayúdame a volver, dame la mano y acompáñame, por favor, quiero llevar las riendas de mi vida. He apostado fuerte y puede que lo pierda todo. Quería mostrarte quién soy en realidad, haciéndote llegar lo que me atormenta. La apuesta es arriesgada porque puedo quedarme sin ti y perderte antes de que siquiera empezara a germinar la semilla de la amistad. Este yo oscuro, deja paso a otro muy dulce que es el habitual, pero de verdad, no quería dejar pasar esta oportunidad única de revelarme imperfecto, frágil y humano. Si pierdo la oportunidad de lograr tu amistad, corro el riesgo. Quizás seas la única persona que me ha visto sin envoltorio, así tal cual, con el alma desnuda y mis miedos explícitos, sobre la mesa, sin tapujos. Antes te dije muy torpemente que me daba reparo el teléfono, y es que me siento tan indigno, lejos de merecer que alguien me aprecie tal y como soy, tan imperfecto, que no soy capaz de transformar en palabras lo que pienso y siento. Piénsalo: soy un inmaduro.
Te doy la razón ¿cuándo me aceptaré a mí mismo? De todas formas te estoy agradecido porque gracias a ti he sacado de dentro lo que pienso sobre mí mismo y así, tal vez sea capaz de perdonarme que no sea como me gustaría ser y pueda encontrarme a mí mismo y salir triunfador de este huracán devastador. Sé que seré capaz de hacerlo, pero la batalla es terrible y en ocasiones quiero tirar la toalla y quedarme a la deriva de la desolación vencido por el desánimo, pero cuando encuentro gente estupenda, como tú, me lleno de esperanza, de pensar que es posible conectar con alguien, de que no está todo perdido y resurge mi ilusión y se despejan las nubes negras que cubrían el horizonte y sale el sol.
Te envío estos pensamientos desordenados y torpes tal cuál han salido de mi interior. Siento el dramatismo, tal vez alimentado por la visión de películas románticas, sin duda con terribles efectos secundarios. A veces resulta difícil depurar y racionalizar los sentimientos y yo no quería hacerlo. Este soy yo.
en busca de lo inalcanzable
Llevo una doble vida que no me satisface y siento que realizo una búsqueda absurda, porque ni yo mismo sé lo que busco. Seguramente sea algo que ya tengo, pero que no veo.
Año 2006, semana santa, contacto con un tío de 45 años con el que parece que conecto y quedamos en vernos para conocernos, charlar...
Cuando comencé a utilizar internet lo hice con el convencimiento de ser sincero en todo momento, y siempre he dejado cuál era mi situación personal y lo que buscaba.
Esta persona fue la primera que me planteó que no quería estar conmigo en el plano sexual, que no le parecía bien, y sobre todo porque le caía bien y pensaba que ponía en peligro mi vida, que tenía una familia y podía perderla por unas aventuras que no valían tanto la pena. Él buscaba una relación y viendo que yo tenía lo que él buscaba y a la vez lo ponía en peligro, se prestó a ser mi "conciencia" alguien a quien recurrir cuando tuviera tentaciones de "caer". Así que me convencí de que podía ser posible abandonar mi doble vida y quedarme con la auténtica.
Le envié el primer mensaje al cabo de tres días, contandole que llevaba esos tres días sin sexo, sin chat, sin cam... pero al cabo de unos días empecé de nuevo a entrar en internet, chatear y quedar. Así conocí a otro chico de mi edad, en una situación totalmente casual. Había quedado con uno a través del chat y fui a su casa. Cuando estabamos allí, entonados, le llamó un amigo para estar con él y le comentó que en ese momento no podía (estaba conmigo). El otro le propuso acercarse, si yo no tenía inconveniente. Yo ya había hecho tríos en otras ocasiones y había sido divertido, así que acepté. Después de ese día, el tercero en cuestión averiguó mi dirección hotmail y quedamos varias veces.
Mientras tanto, mi conciencia, me animaba y gracias a él reduje los contactos y me centré más en diversos amigos virtuales, pero seguía sintiendo que algo faltaba en mi vida.
Año 2006, semana santa, contacto con un tío de 45 años con el que parece que conecto y quedamos en vernos para conocernos, charlar...
Cuando comencé a utilizar internet lo hice con el convencimiento de ser sincero en todo momento, y siempre he dejado cuál era mi situación personal y lo que buscaba.
Esta persona fue la primera que me planteó que no quería estar conmigo en el plano sexual, que no le parecía bien, y sobre todo porque le caía bien y pensaba que ponía en peligro mi vida, que tenía una familia y podía perderla por unas aventuras que no valían tanto la pena. Él buscaba una relación y viendo que yo tenía lo que él buscaba y a la vez lo ponía en peligro, se prestó a ser mi "conciencia" alguien a quien recurrir cuando tuviera tentaciones de "caer". Así que me convencí de que podía ser posible abandonar mi doble vida y quedarme con la auténtica.
Le envié el primer mensaje al cabo de tres días, contandole que llevaba esos tres días sin sexo, sin chat, sin cam... pero al cabo de unos días empecé de nuevo a entrar en internet, chatear y quedar. Así conocí a otro chico de mi edad, en una situación totalmente casual. Había quedado con uno a través del chat y fui a su casa. Cuando estabamos allí, entonados, le llamó un amigo para estar con él y le comentó que en ese momento no podía (estaba conmigo). El otro le propuso acercarse, si yo no tenía inconveniente. Yo ya había hecho tríos en otras ocasiones y había sido divertido, así que acepté. Después de ese día, el tercero en cuestión averiguó mi dirección hotmail y quedamos varias veces.
Mientras tanto, mi conciencia, me animaba y gracias a él reduje los contactos y me centré más en diversos amigos virtuales, pero seguía sintiendo que algo faltaba en mi vida.
respuestas
Estas son algunos mensajes de correo, que pueden plasmar lo que era el día a día sin contar los mensajes de páginas como chueca o elplanazo y los contactos que hacía a través del chat. A través de internet, ya creo que se folla, eso sí CON CITA PREVIA!
Más adelante me centraré en otras experiencias con tipos estupendos (todos lo somos) que me han marcado de forma especial. Mi experiencia de sexo a través de internet tanto en real como a través de cam duró unos seis meses entre marzo y octubre de 2006. Entre tanto, descendió notablemente mis visitas a las zonas de cruising.
Aquí hay algunos de los mensajes que recibía en mis diferentes cuentas de correo:
- Hola, estoy interesado en el anuncio que introdujiste el Lunes 13 Marzo 2006 sobre busco hombre casado
- Hola,yo vivo en Zumaia,no sé donde vives tú,si quieres o puedes podemos intercambiar alguna foto por seguridad a la hora de gustarnos o no.
- Hola, estubimos hablando ayer por el chat y he recivido tu email para instalar el msn, decirte que no uso el messenger por discrecion ya que elordenador lo usa más gente y no lo tengo instalado. Yo voy a estar fuera hasta el dia 24. Mandame algun email cuando puedas venirte a donosti. Ya tedije que suelo tener sitio por las mañanas entre semana. Me puedes enviar alguna foto? Nos vemos.
- Hola, soy Jose, y antes del verano estubimos en S, y me hiciste una mamada de miedo. Esta pasando el verano y me gustaria si te parece bien volvernos a ver, y esta vez, estare menos cortado. Me gusto mucho el como me la comiste, y me gusto mucho tu aparato. Es de mi calibre, y gozaria un monton si me la metieras. Me gustaria que me la comieses, pero tambien me gustaria comertela. He descubierto un sitio entre A yG?, el vivero, en el que hay un sitio estupendo para estar tu y yoen el coche. Aparcamos uno y nos vamos sobre un kilometro en el otro, ya alli nos podemos dar el lote con toda discreccion, eso si, con menos interferencias que la vez anterior, que entre lo cortado que estaba y la gente que circulaba, no me porte como me gusta. Espero tu contestacion, y si cuadramos un ratito nos damos un buen lote. Besos, J.Por cietro, si tienes fantasias dimelo, e intento satisfacerte. A mi megusta ponerme ropa intima de mujer, y en casa, en soledad, me las pongo, y con un consolador me doy unos viajes que ni te cuento, pero chorra como la tuya no he encontrado, es la que me gusta. Te espero
- Hola:Que tal?.Gracias por tu correo.Si, podemos quedar si quieres.Hoy, 15 no puedo, porque tengo a mi ex en casa.Como sabes controla mucho, pero mañana por la tarde si puede ser.Llamame al movil al mediodia y lo montamos.Por cierto tu amigo de 26 , es pasivo?, versatil?activo?. ¿Que le va?.Prefiero que me pases un correo, con su foto si puede ser, para contestarme, en vez de usar el movil, ya que igual no puedo hablar cuando llames para dar detalles.Un beso
- HOLA , ME ALEGRA LA HAYAS PASADO BIEN, PARA MI TAMBIEN FUE MUY PLACENTERO CONOCERTE...YO TAMBIEN QUISIERA VOLVERTE A VER...Y NO CREO QUE HABLES, YO NO TE DEJARE... UN ABRAZO
- Hola! Gracias por tu mensaje pero busco a chicos mas jovenes, ok? Saludos
- HOla que pena que estés al otro lado del planeta, me hubiera gustado conocerte, pero parece que no será posible.Yo vivo en Chile, en la Región de Arauco, soy descendientes de españoles y seguramente algún indígena.Te deseo suerte y éxito en tu vida, gracias por responder.Tu amigo desde Chile.
- Hola, que tal, en estos momentos no se quien eres, no recuerdo nada de ti aunque tu direccion me suena, si podria quedar este sabado por la tarde como dices, pero dime antes algo de ti y forma de contacto, no se si tienes mi movil, si lo tienes llamame y concertamos sitio y hora, si no, mandame un correo.Un saludo
- Hola:Ok. dame su contacto , msn, correo y telefono, si puedes, hablo con el y quedamos los tres a una hora que nos convenga.Un beso. Espero tu respuesta.Por cierto y tu como vas a actuar? . Lo digo xq. tu amigo es pasivo.
- Hola, soy I, tengo 38 años, no 40 como pides, pero espero que tampoco sea un problema, estoy casado, eso si y busco algo discreto asi que cuentame que te gustaria y como podriamos quedar y tal, venga, espero tu respuesta, adiós
- A ver, estos dias estoy de noche asi que podria tener libre el viernes, entre las 12 y las 13 hrs podia ser o bien en la sobremesa, el sabado tambien tengo libre pero creo que seria mas complicado, pero bueno, tú dime tus ratos libres pues igual nos podemos ver. yo a mi mujer pues como tu, no sabe nada y espero que siga asi , por eso de primeras no soy de dar un telefono, no te lo tomes a mal pero yo que se, prefiero si no te importa que me lo des tu y te llamo cuando me digas,no busco complicarle la vida a nadie, ni que me la compliquen a mi. Leyendo el mensaje me caliento, me apetece tenerte comiendo mi polla, disfrutando y luego yo hacer lo mismo, y si sale bien, lo del trio hay que probarrlo, la cosa tio es que me gusta follar y es lo que quiero hacer, asi que cuando quedemos, a ver si no es muy tarde, tenemos que pasarlo de puta madre, pero lo del sitio va a ser un problema,no sé, dime tú que hacemos, donde vamos, porque lo de hacerlo en un coche no me va, no ´se a ver que se te ocurre, igual tienes algun amigo o conocido con el que ya hayas "estado", y tiene sitio.... no sé , a ver que me dices..
- Perdona,
Sigo interesado pero esta semana estoy más liado que la pata un romano,
intentaré el viernes a ver si puedo. Hablamos mañana.
- Bueno te contare que no tengo esperiencia pero me atraeria tener una relaccion sexual con un hombre.Me da un poco de miedo porque no se como reaccionare pero me apetece muchisimo.Me gustaria que fuese un tipo agradable ,simpatico y no quiero tener ningun tipo de complicaciones,solo busco una esperiencia sexual asi que si estas en mi linea dime la manera y podemos quedar y conocernos.Besos
- no sabria decirte, pero me puedes decirme un lugar donde quedar y conocernos para ver si nos gustamos y luego vuscariamos un lugar discreto donde............ me apetece cada vez mas esta esperiencia.Tambien si quieres me puedes dar un numero al que llamar, aunque yo sinceramente no me da un poco de miedo darte el mio.Mas besos
- De acuerdo, yo tengo disponibilidad a cualquier hora si me lo dices con tiempo así que propon tu un dia una hora y un lugar y lo intento encajar
- Vale no me va mal, pero concretame mas el sitio yla zona.Me gustaria quedar en un BAR o algo así por ser un sitio público
- mandame un telefono para que pueda llamarte con total discreccion.Estoy ansisioso
- Hola soy M de nuevo . No he podido llamarte porque cuando te llamo me sale una chica y creo que tengo mal tu telefono asi que si te parece damelo de nuevo y hablamos de el tema.Besos calientes
VAYA, LE DI EL TELEFONO DE MI MUJER!!!!!
- Chateamos ayer un rato. Espero que me recuerdes.Te vas de vacaciones y estarás por aquí del 14 al 18.Si quieres me mandas un mensaje y podemos quedar para tomar algo y conocernos.Tus condiciones me parecen atractivas.No me van las ataduras.Quedo a la espera de tu mensaje.
- Espero el dia 14 tu mensaje.Tengo mucho interés en conocerte.La verdad, necesito una amistad secreta, relajada y sin agobios de ninguna clase.En total libertad.Te espero.
- Hola de nuevo :
Yo también ando estos priemros 15 días con tiempo libre (Ya sabes a que me refiero) por S, sobre todo a partir de más o menos de las tres; se trataría de decir en casa que se ha alargado el trabajo. Por ese lado perfecto.
Sin embargo, me gustaría saber algo más de ti. Te puedes imaginar que cualquier precaución es poca y sobre todo garantizar la discreción.
Espero noticias tuyas, es más las deseo jaja
- Hola, yo también lo pasé muy bien, me hiciste una mamada cojonuda, no me importaría repetirla, tanto en trío como contigo sólo, así que a ver si coincidimos y quedamos un día.Has vuelto a follar con I?Un saludo
- Hola
Claro que no me has aburrido, al contrario, me ha agradado y sorprendido tu sinceridad y naturalidad como relatas lo que algunos no llevamos tan bién.YO tamibén quiero conocerte, me gusta tu perfil y el mio es parecido o igual en lo esencial aunque no puedo decir que tenga tanta "experiencia", la justa y con mil miramiento. La verdad es que me acojona mucho el asunto aunque me apetece mucho y el morbo aumenta con alguien como tu. No me gustan la plumas ni los escandalosos. Tampco sé si dentro de esta atracción hay algo de deseo de compartir un secreto, dejar de estar solo. Ahor he visto qeute conectas al messenger. Te mando este e-mail y si no conectocontigo, pues ya continuaré.
Un abrazo, hasta ahora.
- Bueno, espero que eso signifique que te ha gustado....Yo me lo pasé muy bien.Si quieres, podríamos repetir algún día que vuelva a tener el piso libre...La chupas de cojones...
Más adelante me centraré en otras experiencias con tipos estupendos (todos lo somos) que me han marcado de forma especial. Mi experiencia de sexo a través de internet tanto en real como a través de cam duró unos seis meses entre marzo y octubre de 2006. Entre tanto, descendió notablemente mis visitas a las zonas de cruising.
Aquí hay algunos de los mensajes que recibía en mis diferentes cuentas de correo:
- Hola, estoy interesado en el anuncio que introdujiste el Lunes 13 Marzo 2006 sobre busco hombre casado
- Hola,yo vivo en Zumaia,no sé donde vives tú,si quieres o puedes podemos intercambiar alguna foto por seguridad a la hora de gustarnos o no.
- Hola, estubimos hablando ayer por el chat y he recivido tu email para instalar el msn, decirte que no uso el messenger por discrecion ya que elordenador lo usa más gente y no lo tengo instalado. Yo voy a estar fuera hasta el dia 24. Mandame algun email cuando puedas venirte a donosti. Ya tedije que suelo tener sitio por las mañanas entre semana. Me puedes enviar alguna foto? Nos vemos.
- Hola, soy Jose, y antes del verano estubimos en S, y me hiciste una mamada de miedo. Esta pasando el verano y me gustaria si te parece bien volvernos a ver, y esta vez, estare menos cortado. Me gusto mucho el como me la comiste, y me gusto mucho tu aparato. Es de mi calibre, y gozaria un monton si me la metieras. Me gustaria que me la comieses, pero tambien me gustaria comertela. He descubierto un sitio entre A yG?, el vivero, en el que hay un sitio estupendo para estar tu y yoen el coche. Aparcamos uno y nos vamos sobre un kilometro en el otro, ya alli nos podemos dar el lote con toda discreccion, eso si, con menos interferencias que la vez anterior, que entre lo cortado que estaba y la gente que circulaba, no me porte como me gusta. Espero tu contestacion, y si cuadramos un ratito nos damos un buen lote. Besos, J.Por cietro, si tienes fantasias dimelo, e intento satisfacerte. A mi megusta ponerme ropa intima de mujer, y en casa, en soledad, me las pongo, y con un consolador me doy unos viajes que ni te cuento, pero chorra como la tuya no he encontrado, es la que me gusta. Te espero
- Hola:Que tal?.Gracias por tu correo.Si, podemos quedar si quieres.Hoy, 15 no puedo, porque tengo a mi ex en casa.Como sabes controla mucho, pero mañana por la tarde si puede ser.Llamame al movil al mediodia y lo montamos.Por cierto tu amigo de 26 , es pasivo?, versatil?activo?. ¿Que le va?.Prefiero que me pases un correo, con su foto si puede ser, para contestarme, en vez de usar el movil, ya que igual no puedo hablar cuando llames para dar detalles.Un beso
- HOLA , ME ALEGRA LA HAYAS PASADO BIEN, PARA MI TAMBIEN FUE MUY PLACENTERO CONOCERTE...YO TAMBIEN QUISIERA VOLVERTE A VER...Y NO CREO QUE HABLES, YO NO TE DEJARE... UN ABRAZO
- Hola! Gracias por tu mensaje pero busco a chicos mas jovenes, ok? Saludos
- HOla que pena que estés al otro lado del planeta, me hubiera gustado conocerte, pero parece que no será posible.Yo vivo en Chile, en la Región de Arauco, soy descendientes de españoles y seguramente algún indígena.Te deseo suerte y éxito en tu vida, gracias por responder.Tu amigo desde Chile.
- Hola, que tal, en estos momentos no se quien eres, no recuerdo nada de ti aunque tu direccion me suena, si podria quedar este sabado por la tarde como dices, pero dime antes algo de ti y forma de contacto, no se si tienes mi movil, si lo tienes llamame y concertamos sitio y hora, si no, mandame un correo.Un saludo
- Hola:Ok. dame su contacto , msn, correo y telefono, si puedes, hablo con el y quedamos los tres a una hora que nos convenga.Un beso. Espero tu respuesta.Por cierto y tu como vas a actuar? . Lo digo xq. tu amigo es pasivo.
- Hola, soy I, tengo 38 años, no 40 como pides, pero espero que tampoco sea un problema, estoy casado, eso si y busco algo discreto asi que cuentame que te gustaria y como podriamos quedar y tal, venga, espero tu respuesta, adiós
- A ver, estos dias estoy de noche asi que podria tener libre el viernes, entre las 12 y las 13 hrs podia ser o bien en la sobremesa, el sabado tambien tengo libre pero creo que seria mas complicado, pero bueno, tú dime tus ratos libres pues igual nos podemos ver. yo a mi mujer pues como tu, no sabe nada y espero que siga asi , por eso de primeras no soy de dar un telefono, no te lo tomes a mal pero yo que se, prefiero si no te importa que me lo des tu y te llamo cuando me digas,no busco complicarle la vida a nadie, ni que me la compliquen a mi. Leyendo el mensaje me caliento, me apetece tenerte comiendo mi polla, disfrutando y luego yo hacer lo mismo, y si sale bien, lo del trio hay que probarrlo, la cosa tio es que me gusta follar y es lo que quiero hacer, asi que cuando quedemos, a ver si no es muy tarde, tenemos que pasarlo de puta madre, pero lo del sitio va a ser un problema,no sé, dime tú que hacemos, donde vamos, porque lo de hacerlo en un coche no me va, no ´se a ver que se te ocurre, igual tienes algun amigo o conocido con el que ya hayas "estado", y tiene sitio.... no sé , a ver que me dices..
- Perdona,
Sigo interesado pero esta semana estoy más liado que la pata un romano,
intentaré el viernes a ver si puedo. Hablamos mañana.
- Bueno te contare que no tengo esperiencia pero me atraeria tener una relaccion sexual con un hombre.Me da un poco de miedo porque no se como reaccionare pero me apetece muchisimo.Me gustaria que fuese un tipo agradable ,simpatico y no quiero tener ningun tipo de complicaciones,solo busco una esperiencia sexual asi que si estas en mi linea dime la manera y podemos quedar y conocernos.Besos
- no sabria decirte, pero me puedes decirme un lugar donde quedar y conocernos para ver si nos gustamos y luego vuscariamos un lugar discreto donde............ me apetece cada vez mas esta esperiencia.Tambien si quieres me puedes dar un numero al que llamar, aunque yo sinceramente no me da un poco de miedo darte el mio.Mas besos
- De acuerdo, yo tengo disponibilidad a cualquier hora si me lo dices con tiempo así que propon tu un dia una hora y un lugar y lo intento encajar
- Vale no me va mal, pero concretame mas el sitio yla zona.Me gustaria quedar en un BAR o algo así por ser un sitio público
- mandame un telefono para que pueda llamarte con total discreccion.Estoy ansisioso
- Hola soy M de nuevo . No he podido llamarte porque cuando te llamo me sale una chica y creo que tengo mal tu telefono asi que si te parece damelo de nuevo y hablamos de el tema.Besos calientes
VAYA, LE DI EL TELEFONO DE MI MUJER!!!!!
- Chateamos ayer un rato. Espero que me recuerdes.Te vas de vacaciones y estarás por aquí del 14 al 18.Si quieres me mandas un mensaje y podemos quedar para tomar algo y conocernos.Tus condiciones me parecen atractivas.No me van las ataduras.Quedo a la espera de tu mensaje.
- Espero el dia 14 tu mensaje.Tengo mucho interés en conocerte.La verdad, necesito una amistad secreta, relajada y sin agobios de ninguna clase.En total libertad.Te espero.
- Hola de nuevo :
Yo también ando estos priemros 15 días con tiempo libre (Ya sabes a que me refiero) por S, sobre todo a partir de más o menos de las tres; se trataría de decir en casa que se ha alargado el trabajo. Por ese lado perfecto.
Sin embargo, me gustaría saber algo más de ti. Te puedes imaginar que cualquier precaución es poca y sobre todo garantizar la discreción.
Espero noticias tuyas, es más las deseo jaja
- Hola, yo también lo pasé muy bien, me hiciste una mamada cojonuda, no me importaría repetirla, tanto en trío como contigo sólo, así que a ver si coincidimos y quedamos un día.Has vuelto a follar con I?Un saludo
- Hola
Claro que no me has aburrido, al contrario, me ha agradado y sorprendido tu sinceridad y naturalidad como relatas lo que algunos no llevamos tan bién.YO tamibén quiero conocerte, me gusta tu perfil y el mio es parecido o igual en lo esencial aunque no puedo decir que tenga tanta "experiencia", la justa y con mil miramiento. La verdad es que me acojona mucho el asunto aunque me apetece mucho y el morbo aumenta con alguien como tu. No me gustan la plumas ni los escandalosos. Tampco sé si dentro de esta atracción hay algo de deseo de compartir un secreto, dejar de estar solo. Ahor he visto qeute conectas al messenger. Te mando este e-mail y si no conectocontigo, pues ya continuaré.
Un abrazo, hasta ahora.
- Bueno, espero que eso signifique que te ha gustado....Yo me lo pasé muy bien.Si quieres, podríamos repetir algún día que vuelva a tener el piso libre...La chupas de cojones...
mis inicios en internet
Por resumir, ya volveré a épocas anteriores para comentar alguna anécdota divertida, después de varios años de devaneos y luchas internas, orienté mi búsqueda hacia "algo más" ¿el qué? no lo sabía, pero el sólo sexo, empezaba a ser desconcertante y sufrió un progresivo "enfriamiento". En ese preciso momento descubrí internet y las páginas de contactos. En poco tiempo mi consumo en gasolina descendió notablemente y contraté el ADSL.
Descubrí un mundo totalmente diferente al que estaba viviendo hasta aquél momento. Como podéis suponer puse mi perfil en todas las páginas habidas y por haber, anuncios... hotmail, messenger, chats...
todo un abanico de posibilidades... ¿Pero a dónde me llevaría todo esto?
Descubrí un mundo totalmente diferente al que estaba viviendo hasta aquél momento. Como podéis suponer puse mi perfil en todas las páginas habidas y por haber, anuncios... hotmail, messenger, chats...
todo un abanico de posibilidades... ¿Pero a dónde me llevaría todo esto?
algo más que sexo, poco a poco
Ya he comentado que se trataba de sexo, sólo era sexo, sexo entre tíos, sin complicaciones afectivas, promesas ni expectativas... totalmente anónimo.
Durante el tiempo que he estado en esta situación no he entablado relación absolutamente con nadie, si bien en alguna ocasión sí he llegado a "ilusionarme", me he quedado prendado de algún tío, pensando en que ese sólo sexo puediera combinarse con amistad desinteresada. Me ocurrió en un par de ocasiones, en las que a parte de sexo hubo buena conversación y a los que no volví a ver nunca más, lo que no implica que los haya olvidado. ¿ilusionarme? consistía en esperar coincidir de nuevo, porque en un afán de preservar ese anonimato no intercambiamos móviles.
En este tipo de ligoteo que practicaba, que luego me enteré que se denomina "cruising" puedes tener sexo con quien quieras, teniendo en cuenta gustos y mantener los pies en la tierra. En mi caso, me gustan los hombres tirando ya a maduros y evito los excesivamente jóvenes, guapos o de cuerpo gym (lo que no quiere decir que no me gusten... cuestión de realismo).
Yo me considero un tío muy tímido e inseguro, pero en el terreno del sexo, la seducción, la provocación (siempre dentro de unos límites) me sentía seguro, tal vez porque sabía lo que se esperaba de mí y lo que esperaba de los demás. Físicamente soy del montón, montón, montón, pero deduzco que resultón.
A la hora de ligar uno tiene que tener claro lo que busca y yo tenía unos gustos muy amplios, bueno, fui ampliandolos con el tiempo, porque fui descubriendo que detrás de las apariencias había muchas sorpresas. Nunca hubiera imaginado que pudiera conocer tantos tíos y menos todavía montármelo con tíos atractivos, cuerpos de escándalo,,,,,,,,,,,,,,,eso sí, en menor proporción. También te encuentras sorpresas, donde el tamaño sí importa... los extremos me atraen menos.
A mí, personalmente, el sexo al aire libre me parece muy excitante y fui probando en diferentes sitios. Como ya he dicho la playa es uno fabuloso, y si es nudista mucho mejor, porque el cuerpo se te va entonando con el sol y cómo no, el agua, el mar, es un elemento muy erótico. En estos lugares, como sí que me dijo alguien, todos vamos a lo mismo, y poco a poco vas perdiendo el pudor, no sólo de estar desnudo, sino de estar a la vista de cualquier espectador e incluso de cruzarte con alguno de ellos en un centro comercial (por ejemplo) cuando vas con tu carrito de la compra, tu señora del brazo y los niños alborotando. La primera vez que te ocurre se te desencaja la expresión y sientes que todo el mundo se va a dar cuenta ¿de qué? de todo, te preparas por si te saluda o te hace algún comentario, piensas en negarlo totodo, NO LO CONOZCO DE NADA, me habrá confundido con otra persona.... y cuando te cruzas inevitablemente con el individuo en cuestión te das cuenta de la gran complicidad que existe entre los que tenemos esta peculiaridad, sin duda está en la misma situación que tú (yo). A partir de ese momento lo vives con naturalidad y sabes que en cualquier momento puedes darte de bruces con algún "amigo de juegos".
Al principio, cualquier sitio al aire libre te parece expuesto (por supuesto siempre buscas la máxima intimidad) y cuando encuentras uno que te parece muy reservado, descubres al cabo de poco tiempo que no lo es tanto.
En ocasiones te percatas de que alguien te observa e incluso hay tíos que se acercan y quieren participar ¿no es lo imoprtante participar? otra cuestión es que te apetezca la colaboración, a ti o a tu acompañante. Simplemente con un gesto se sabe cuándo alguien está de más o es bien aceptado.
En una ocasión, estando con un tipo que me gustaba mucho por cierto, ambos desnudos, de pie, en una zona arbolada e íntima (de esas que ya he mencionado, las discretas) comiendonos con pasión, en una escena muy sensual, a mi "compañero de juegos" le entró la risa y yo me sorprendí de esa reacción. Le miré extrañado ¿Qué ocurre? -susurré . Tenemos espectadores, respondió meneando la cabeza con expresión "qué le vamos a hacer". Giré la cabeza hacia atrás y comprobé atónito que teníamos 4 ó 5 espectadores. Nos miramos, sonreimos ... ¿te importa tener espectadores? me preguntó a lo que le respondí con un beso continuando en el punto donde estabamos antes de la interrupción.
Y es en este sitio en el que he pasado infinidad de tardes, mañanas y noches donde me ocurrió un pequeño accidente que resultaría muy determinante en mi historia, pero no voy a delantarme, todo llegará.
Durante el tiempo que he estado en esta situación no he entablado relación absolutamente con nadie, si bien en alguna ocasión sí he llegado a "ilusionarme", me he quedado prendado de algún tío, pensando en que ese sólo sexo puediera combinarse con amistad desinteresada. Me ocurrió en un par de ocasiones, en las que a parte de sexo hubo buena conversación y a los que no volví a ver nunca más, lo que no implica que los haya olvidado. ¿ilusionarme? consistía en esperar coincidir de nuevo, porque en un afán de preservar ese anonimato no intercambiamos móviles.
En este tipo de ligoteo que practicaba, que luego me enteré que se denomina "cruising" puedes tener sexo con quien quieras, teniendo en cuenta gustos y mantener los pies en la tierra. En mi caso, me gustan los hombres tirando ya a maduros y evito los excesivamente jóvenes, guapos o de cuerpo gym (lo que no quiere decir que no me gusten... cuestión de realismo).
Yo me considero un tío muy tímido e inseguro, pero en el terreno del sexo, la seducción, la provocación (siempre dentro de unos límites) me sentía seguro, tal vez porque sabía lo que se esperaba de mí y lo que esperaba de los demás. Físicamente soy del montón, montón, montón, pero deduzco que resultón.
A la hora de ligar uno tiene que tener claro lo que busca y yo tenía unos gustos muy amplios, bueno, fui ampliandolos con el tiempo, porque fui descubriendo que detrás de las apariencias había muchas sorpresas. Nunca hubiera imaginado que pudiera conocer tantos tíos y menos todavía montármelo con tíos atractivos, cuerpos de escándalo,,,,,,,,,,,,,,,eso sí, en menor proporción. También te encuentras sorpresas, donde el tamaño sí importa... los extremos me atraen menos.
A mí, personalmente, el sexo al aire libre me parece muy excitante y fui probando en diferentes sitios. Como ya he dicho la playa es uno fabuloso, y si es nudista mucho mejor, porque el cuerpo se te va entonando con el sol y cómo no, el agua, el mar, es un elemento muy erótico. En estos lugares, como sí que me dijo alguien, todos vamos a lo mismo, y poco a poco vas perdiendo el pudor, no sólo de estar desnudo, sino de estar a la vista de cualquier espectador e incluso de cruzarte con alguno de ellos en un centro comercial (por ejemplo) cuando vas con tu carrito de la compra, tu señora del brazo y los niños alborotando. La primera vez que te ocurre se te desencaja la expresión y sientes que todo el mundo se va a dar cuenta ¿de qué? de todo, te preparas por si te saluda o te hace algún comentario, piensas en negarlo totodo, NO LO CONOZCO DE NADA, me habrá confundido con otra persona.... y cuando te cruzas inevitablemente con el individuo en cuestión te das cuenta de la gran complicidad que existe entre los que tenemos esta peculiaridad, sin duda está en la misma situación que tú (yo). A partir de ese momento lo vives con naturalidad y sabes que en cualquier momento puedes darte de bruces con algún "amigo de juegos".
Al principio, cualquier sitio al aire libre te parece expuesto (por supuesto siempre buscas la máxima intimidad) y cuando encuentras uno que te parece muy reservado, descubres al cabo de poco tiempo que no lo es tanto.
En ocasiones te percatas de que alguien te observa e incluso hay tíos que se acercan y quieren participar ¿no es lo imoprtante participar? otra cuestión es que te apetezca la colaboración, a ti o a tu acompañante. Simplemente con un gesto se sabe cuándo alguien está de más o es bien aceptado.
En una ocasión, estando con un tipo que me gustaba mucho por cierto, ambos desnudos, de pie, en una zona arbolada e íntima (de esas que ya he mencionado, las discretas) comiendonos con pasión, en una escena muy sensual, a mi "compañero de juegos" le entró la risa y yo me sorprendí de esa reacción. Le miré extrañado ¿Qué ocurre? -susurré . Tenemos espectadores, respondió meneando la cabeza con expresión "qué le vamos a hacer". Giré la cabeza hacia atrás y comprobé atónito que teníamos 4 ó 5 espectadores. Nos miramos, sonreimos ... ¿te importa tener espectadores? me preguntó a lo que le respondí con un beso continuando en el punto donde estabamos antes de la interrupción.
Y es en este sitio en el que he pasado infinidad de tardes, mañanas y noches donde me ocurrió un pequeño accidente que resultaría muy determinante en mi historia, pero no voy a delantarme, todo llegará.
Toda adicción evoluciona
Fue viendo una película de Cameron Díaz, Algo pasa con mary, o algo parecido, cuando descubri que las áreas de descanso de las autopistas eran un lugar de ligoteo. Así, que movido por la curiosidad, empecé a frecuentar una que está a unos 70 km, con lo que amplié mi cobertura de acción.
Por aquél entonces mi mujer trabajaba fuera algunos fines de semana y mis hijos pasaban la noche del viernes con mis padres. La primera vez que se me ocurrió, no lo pensé dos veces y me fui al área.
Era la primera vez que iba de noche y me sorprendí del ambiente que había. Fueron muchas las noches que fui allí. Era tal el ansia que sentí, que comencé a inventarme actividades para el domingo por la mañana, como ir al monte a buscar plantas o cosas así. De tal modo que le decía a mi mujer: mañana temprano me voy al monte y regreso para las once o así.
Entonces le decía a mi hija: hoy puedes dormir ´con mamá, de tal forma que yo dormía en su cama para no molestarlas. Mi mujer tenía un sueño muy profundo y mis hijos, pues dormían ya estupendamente, así que yo me acostaba en la habitación de la niña con la intención de madrugar y llegarne hasta el área. Pero empezaba apensar que en vez de a las 5 de la mañana, podría salir a las 4, hasta que finalmente, a la una me vestía y me marchaba.
Como puede imaginarse cualquiera, mientras conducía hacia el área a la una de la mañana comenzaba a reprocharme a mí mismo lo que estaba haciendo, pero de igual manera que lo hacía no dejaba de pensar en lo que me encontraría allí. Así que me pasaba la noche en vela y regresaba para media mañana... sin dormir.
Así que ya no sólo iba a la playa, sino que también a este área de descanso. Hubo épocas en las que acudía con más frecuencia, como la última época, que aprovechando que no estábamos en casa por motivo de unas obras, me iba los viernes o sábados noche a dormir allí con la excusa de realizar alguna chapuza y, efectivamente me iba, pasaba allí hasta las seis y regresaba para hacer las chapuzas en casa.
En una ocasión, coincidiendo con un fin de semana en el que mi mujer tuvo que viajar por motivos laborales, dejé a mis hijos con mis padres y me fui hasta allí. Yo conducía un coche viejo y ya de camino comenzó a nevar. Era febrero y donde yo vivo no es frecuente que nieve, pero aquél invierno nevó mucho. Llegué sin dificultad y estuve con un par de tíos. Sobre las tres de la mañana comenzó a nevar y yo tenía que volver a casa ya que el sábado por la mañana mi hijo jugaba un partido de fútbol y yo tenía que llevarle, así que arranqué y me puse en marcha camino de casa.
Fue un viaje muy peligros, porque no paraba de nevar, el coche era un vejestorio y yo me caía de sueño. Fue una de las primeras veces que empecé a pensar en lo que pasaría si tuviera un accidente, si me salía de la carretera... ¿A quién llamaba? ¿Qué hacía yo en la autopista a 50 ó 60 km de casa en plena nevada? Los ojos se me cerraban y se me pasó por la cabeza la idea de cerrar los ojos y que todo terminara, pero no, si hacía eso, seguramente me empotraría contra una valla, resultaría ileso y me vería en la situación de tener que llamar a alguien. Además, iba muy despacio, y además, era algo descabellado.
Aquél día volví a hacerme los mismos propósitos, los mismos reproches y estaba convencido de cumplirlo. En estas ocasiones pasaban 5, 6 ó 15 días como mucho en los que conseguía estar apartado de toda actividad, pero al cabo de ese tiempo, recaía.
Durante las vacaciones solía pasar ua semana solo en casa mientras la familia estaba de veraneo. Durante esa semana me pasaba todo el tiempo en la playa y en el área, claro está, a excepción del tiempo de trabajo.
Durante unas vacaciones, en una noche que fui al área, vi a un hombre francamente interesante y atractivo, teniendo en cuenta mis gustos... Después de estar mirandonos desde nuestros coches, le hice una seña para que me siguiera y nos encaminamos a una zona apartada a la que había ido en varias ocasiones.
Estuvimos metiendonos mano, sobandonos, besos, bueno, como no se trata de un blog erótico, me reservaré los detalles. El caso es que me invitó a meterme en su coche y yo, con la ingenuidad que me caracteriza, le hice caso. Bien es cierto que yo siempre me he encontrado gente amable y considerada a excepción de aquel atracador, así que me confié.
Llegado un momento él me propuso penetrarme, lo cuál de entrada es algo que no me gustaba, pero además de ello, era que no tenía preservativo y a mí no me quedaban, con lo cuál, yo no tenía disposición a satisfacer ese deseo. Ya digo que nunca me he encontrado con nadie que quiera hacer algo que yo no desara, ni al contrario. Y así supuse que éste en cuestión, sería uno más de los hombres razonables con los que había estado, pero cuál fue mi sorpresa cuando me dijo que desaba penetrarme.
Yo me encontraba en una postura algo comprometida por lo que veía difícil liberarme de este amante corpulento, así que le dije que no, que no quería. Yo estab convencido de que aqué era un argumento de peso, pero al parecer a él no le convenció, ya que volvió a susurrarmelo al oído.
Mi mente trataba de encontrar algo apropiado que decir, ya que a la fuerza no sería capaz de convencerle. Sin perder la calma insistí: no quiero que me penetres (además éste era el termino que utilizabamos) Venga, te va a gustar!! Yo empezaba a agobiarme allí metido contra los asientos, con el tío encima y pensando ¿Qué hago? y esa vocecita que había en mi cabeza: "Tú le has entrado, le has propuesto venir aquí, te has metido en su coche..." ¿Quién te manda hacerlo?
Fueron unos minutos inquietantes. Volví a insistir, En serio tío, no quiero. Él entró en razón, y yo pensé: qué alivio. Salí del coche, eso sí, él se disculpó, no pensaba que fuera para tanto, tal vez no lo fuera, pero yo me fui acojonado y pensando: NO TIENES QUE VOLVER TÍO
Por aquél entonces mi mujer trabajaba fuera algunos fines de semana y mis hijos pasaban la noche del viernes con mis padres. La primera vez que se me ocurrió, no lo pensé dos veces y me fui al área.
Era la primera vez que iba de noche y me sorprendí del ambiente que había. Fueron muchas las noches que fui allí. Era tal el ansia que sentí, que comencé a inventarme actividades para el domingo por la mañana, como ir al monte a buscar plantas o cosas así. De tal modo que le decía a mi mujer: mañana temprano me voy al monte y regreso para las once o así.
Entonces le decía a mi hija: hoy puedes dormir ´con mamá, de tal forma que yo dormía en su cama para no molestarlas. Mi mujer tenía un sueño muy profundo y mis hijos, pues dormían ya estupendamente, así que yo me acostaba en la habitación de la niña con la intención de madrugar y llegarne hasta el área. Pero empezaba apensar que en vez de a las 5 de la mañana, podría salir a las 4, hasta que finalmente, a la una me vestía y me marchaba.
Como puede imaginarse cualquiera, mientras conducía hacia el área a la una de la mañana comenzaba a reprocharme a mí mismo lo que estaba haciendo, pero de igual manera que lo hacía no dejaba de pensar en lo que me encontraría allí. Así que me pasaba la noche en vela y regresaba para media mañana... sin dormir.
Así que ya no sólo iba a la playa, sino que también a este área de descanso. Hubo épocas en las que acudía con más frecuencia, como la última época, que aprovechando que no estábamos en casa por motivo de unas obras, me iba los viernes o sábados noche a dormir allí con la excusa de realizar alguna chapuza y, efectivamente me iba, pasaba allí hasta las seis y regresaba para hacer las chapuzas en casa.
En una ocasión, coincidiendo con un fin de semana en el que mi mujer tuvo que viajar por motivos laborales, dejé a mis hijos con mis padres y me fui hasta allí. Yo conducía un coche viejo y ya de camino comenzó a nevar. Era febrero y donde yo vivo no es frecuente que nieve, pero aquél invierno nevó mucho. Llegué sin dificultad y estuve con un par de tíos. Sobre las tres de la mañana comenzó a nevar y yo tenía que volver a casa ya que el sábado por la mañana mi hijo jugaba un partido de fútbol y yo tenía que llevarle, así que arranqué y me puse en marcha camino de casa.
Fue un viaje muy peligros, porque no paraba de nevar, el coche era un vejestorio y yo me caía de sueño. Fue una de las primeras veces que empecé a pensar en lo que pasaría si tuviera un accidente, si me salía de la carretera... ¿A quién llamaba? ¿Qué hacía yo en la autopista a 50 ó 60 km de casa en plena nevada? Los ojos se me cerraban y se me pasó por la cabeza la idea de cerrar los ojos y que todo terminara, pero no, si hacía eso, seguramente me empotraría contra una valla, resultaría ileso y me vería en la situación de tener que llamar a alguien. Además, iba muy despacio, y además, era algo descabellado.
Aquél día volví a hacerme los mismos propósitos, los mismos reproches y estaba convencido de cumplirlo. En estas ocasiones pasaban 5, 6 ó 15 días como mucho en los que conseguía estar apartado de toda actividad, pero al cabo de ese tiempo, recaía.
Durante las vacaciones solía pasar ua semana solo en casa mientras la familia estaba de veraneo. Durante esa semana me pasaba todo el tiempo en la playa y en el área, claro está, a excepción del tiempo de trabajo.
Durante unas vacaciones, en una noche que fui al área, vi a un hombre francamente interesante y atractivo, teniendo en cuenta mis gustos... Después de estar mirandonos desde nuestros coches, le hice una seña para que me siguiera y nos encaminamos a una zona apartada a la que había ido en varias ocasiones.
Estuvimos metiendonos mano, sobandonos, besos, bueno, como no se trata de un blog erótico, me reservaré los detalles. El caso es que me invitó a meterme en su coche y yo, con la ingenuidad que me caracteriza, le hice caso. Bien es cierto que yo siempre me he encontrado gente amable y considerada a excepción de aquel atracador, así que me confié.
Llegado un momento él me propuso penetrarme, lo cuál de entrada es algo que no me gustaba, pero además de ello, era que no tenía preservativo y a mí no me quedaban, con lo cuál, yo no tenía disposición a satisfacer ese deseo. Ya digo que nunca me he encontrado con nadie que quiera hacer algo que yo no desara, ni al contrario. Y así supuse que éste en cuestión, sería uno más de los hombres razonables con los que había estado, pero cuál fue mi sorpresa cuando me dijo que desaba penetrarme.
Yo me encontraba en una postura algo comprometida por lo que veía difícil liberarme de este amante corpulento, así que le dije que no, que no quería. Yo estab convencido de que aqué era un argumento de peso, pero al parecer a él no le convenció, ya que volvió a susurrarmelo al oído.
Mi mente trataba de encontrar algo apropiado que decir, ya que a la fuerza no sería capaz de convencerle. Sin perder la calma insistí: no quiero que me penetres (además éste era el termino que utilizabamos) Venga, te va a gustar!! Yo empezaba a agobiarme allí metido contra los asientos, con el tío encima y pensando ¿Qué hago? y esa vocecita que había en mi cabeza: "Tú le has entrado, le has propuesto venir aquí, te has metido en su coche..." ¿Quién te manda hacerlo?
Fueron unos minutos inquietantes. Volví a insistir, En serio tío, no quiero. Él entró en razón, y yo pensé: qué alivio. Salí del coche, eso sí, él se disculpó, no pensaba que fuera para tanto, tal vez no lo fuera, pero yo me fui acojonado y pensando: NO TIENES QUE VOLVER TÍO
andanzas varias: esto es un atraco
Con tanto visitar la zona de encuentro, son muchas las andanzas que he vivido y algunas de ellas estuvieron a punto de "descubrirme". Esta es una de ellas:
Llegó el buen tiempo, y empecé a frecuentar la playa nudista en busca de emociones. Seguía manteniendo alguna norma con respecto a los contactos (a parte claro está de la protección y sexo seguro), como la de no hablar con nadie y por supuesto, nada de nombres auténticos, ni datos sobre mi vida.
Uno de esos días, en los que fui a tomar el sol antes de pasar por la guardería para ir al pediatra, se me acercó un chico joven, agradable y comenzó a entablar una conversación conmigo. Fue de estas veces, que pensé que traspasar el límite de dar información personal, la real, tampoco era tan terrible, eso sí, información parcial y controlada. Empezaba a sentir que necesitaba comunicar algo de mí mismo, de quién era, pero a la vez me parecía peligroso.
Cierto es que soy una persona extremadamente tímida, me cuesta mucho conversar y estaba muy cómodo sin tener que hablar. En alguna ocasión, me preguntaron el nombre, y mi primera reacción fue dar un nombre ficticio, así que dije el primero que se me ocurrió, pero claro, dar nombres falsos requiere acordarse de ellos, así que decidí dejar de hacerlo.
Como decía, aqué chico, que todo sea dicho no me atraía físicamente, comenzó a conversar, contar cosas de sí mismo, y sin darme cuenta caí en el error de decirle que estaba casado. Fue la primera vez que me ofrecieron popper y la primera que lo rechacé. La conversación fue animada, porque era un tipo agradable y simpático.
En un momento dado, me pidió el móvil, para hacer una llamada y yo, ingenuamente se lo presté para hacer la llamada. Lo que no sospeché era que su intención era no devolvermelo. Simplemente dijo: si quieres recuperar el móvil... prestame algo de dinero para gasolina. Tengo mi moto aparcada en la playa y no me queda apenas gasolina.
Yo estaba bastante alucinado y lo primero que pasó por mi mente fue pensar en qué clase de delincuente sería este individuo. Descolocado, me vestí y fuimos hasta mi coche. No te preocupes, me dijo, sólo quiero volver con mi moto. Montamos en mi coche y me llevó hasta un cajero. No te preocupes, encuanto tenga mi dinero te devuelvo el móvil.
Pensé que ese era sólo el principio, pensé en la guardería y en el pediatra y claro, en que a quién se le ocuirría ir a la boca del loco ( a mí...) y entablar conversación, y dejarle el móvil.
Entramos en el cajero, tecleé la clave y sonriendo me dijo: no te preocupes, sólo quiero 10.000 PESETAS,( todavía no estaba el euro ). Le di el dinero, me devolvió el móvil y desapareció. Todo quedó ahí.
Yo no sabía qué hacer, porque francamente tuve suerte. Estuve a su merced de aquel tipo simplemente por el temor a ser descubierto. Tuve miedo, pensé que tenía mi número del móvil y me imaginé acosado y descubierto.
Cuando regresaba, estaba convencido de que nunca más volvería a aquél sitio.
Llegó el buen tiempo, y empecé a frecuentar la playa nudista en busca de emociones. Seguía manteniendo alguna norma con respecto a los contactos (a parte claro está de la protección y sexo seguro), como la de no hablar con nadie y por supuesto, nada de nombres auténticos, ni datos sobre mi vida.
Uno de esos días, en los que fui a tomar el sol antes de pasar por la guardería para ir al pediatra, se me acercó un chico joven, agradable y comenzó a entablar una conversación conmigo. Fue de estas veces, que pensé que traspasar el límite de dar información personal, la real, tampoco era tan terrible, eso sí, información parcial y controlada. Empezaba a sentir que necesitaba comunicar algo de mí mismo, de quién era, pero a la vez me parecía peligroso.
Cierto es que soy una persona extremadamente tímida, me cuesta mucho conversar y estaba muy cómodo sin tener que hablar. En alguna ocasión, me preguntaron el nombre, y mi primera reacción fue dar un nombre ficticio, así que dije el primero que se me ocurrió, pero claro, dar nombres falsos requiere acordarse de ellos, así que decidí dejar de hacerlo.
Como decía, aqué chico, que todo sea dicho no me atraía físicamente, comenzó a conversar, contar cosas de sí mismo, y sin darme cuenta caí en el error de decirle que estaba casado. Fue la primera vez que me ofrecieron popper y la primera que lo rechacé. La conversación fue animada, porque era un tipo agradable y simpático.
En un momento dado, me pidió el móvil, para hacer una llamada y yo, ingenuamente se lo presté para hacer la llamada. Lo que no sospeché era que su intención era no devolvermelo. Simplemente dijo: si quieres recuperar el móvil... prestame algo de dinero para gasolina. Tengo mi moto aparcada en la playa y no me queda apenas gasolina.
Yo estaba bastante alucinado y lo primero que pasó por mi mente fue pensar en qué clase de delincuente sería este individuo. Descolocado, me vestí y fuimos hasta mi coche. No te preocupes, me dijo, sólo quiero volver con mi moto. Montamos en mi coche y me llevó hasta un cajero. No te preocupes, encuanto tenga mi dinero te devuelvo el móvil.
Pensé que ese era sólo el principio, pensé en la guardería y en el pediatra y claro, en que a quién se le ocuirría ir a la boca del loco ( a mí...) y entablar conversación, y dejarle el móvil.
Entramos en el cajero, tecleé la clave y sonriendo me dijo: no te preocupes, sólo quiero 10.000 PESETAS,( todavía no estaba el euro ). Le di el dinero, me devolvió el móvil y desapareció. Todo quedó ahí.
Yo no sabía qué hacer, porque francamente tuve suerte. Estuve a su merced de aquel tipo simplemente por el temor a ser descubierto. Tuve miedo, pensé que tenía mi número del móvil y me imaginé acosado y descubierto.
Cuando regresaba, estaba convencido de que nunca más volvería a aquél sitio.
respondiendo a gesualdo
He leído varias veces tu comentario, para evitar malentendidos sobre el contenido. No tengo claro si la apreciación "parece que te prodigas bastante en ello" tiene una connotación negativa hacia hablar sobre esa adicción o si hace referencia al sexo en sí.
Yo siempre he tratado de buscar una explicación a lo que me pasaba y tal vez no tendría que haberlo hecho. Lo que tenía claro era que una y otra vez volvía y volvía a caer en lo mismo. No pensaba que era adicto por la frecuencia o la cantidad de tíos con los que estaba, ni el hecho de que fuera con hombres, sino porque yo quería dejarlo y no podía, me era imposible.
En realidad se trataba de lo que quería hacer y lo que hacía. Supongo que es como el fumador que sabe que le perjudica, que lo quiere dejar y no lo hace, lo cuál tampoco quiere decir que no le guste fumar.
A mí me gustaba el sexo y disfrutaba con el ritual de la seducción, pero cuando pasaba ese momento, volvía a la realidad y veía claramente que estaba haciendo mal, porque estaba poniendo en riesgo mi vida, que era lo que me importaba. ¿Entonces por qué no lo dejaba si lo que realmente me importaba era mi vida? ahí es donde yo me sentía adicto, porque no era capaz de dejarlo por mí mismo. Por lo tanto, hubiera sido igual de adicto con hombres que con mujeres.
Es sólo sexo
Me lo he repetido una y otra vez y nuevamente, me he convencido de ello o me he engañado a mí mismo. Cada día que caigo, me lo digo a mí mismo. Cuando estoy solo, cuando pienso friamente en lo que hago, me lo repito: es sólo sexo.
Llegan mis primeras dudas sobre la infidelidad, el bien y el mal, hacer lo correcto, pero esto va más allá. ¿Más allá de qué? eres un puto infiel!!! No, yo no busco otra relación de pareja, es la única forma que tengo de relacionarme con otros hombres, es sólo sexo. Yo quiero a mi mujer! Bonita forma de querer a alguien.
Llega el otoño y progresivamente los días se acortan y la oscuridad comienza a ser mi aliada. Oculto en la oscuridad, voy cediendo al deseo, saboreando el cálido placer del contacto y el agudo pinchazo del arrepentimiento.
A pesar de todo, tengo varios propósitos: nada de besar a ningún hombre en la boca y estar sólo una vez con alguien. Ambas cosas implicarían cierta relación afectiva. No hablo con nadie, no repito, no beso en la boca .... es sólo sexo.
Estas son las reglas que me voy autoexigiendo, como si ello significara que era dueño de mi vida o de mis actos. Cada día que pasaba iba disfrutando más del sexo, con lo que mis sentimientos de culpablidad crecían proporcionalmente. Incluso mi propia relación sexual de pareja se resintió positivamente, descrubiendo nuevos matices y ganando "en calidad" todo francamente contradictorio.
Mis visitas al lugar "de encuentro" eran cada vez más frecuentes y con igual frecuencia era mi propósito de no volver, de dejarlo, pero irremediablemente me veía conduciendo mi coche hasta el punto de encuentro. Cuando llegaba a casa me daba duchas de agua fría, para tratar de aplacar ese deseo irrefrenable. Los días se sucedían, arraigandose mi doble vida.
Poco a poco fui transgrediendo algunas reglas y límites que me exigía a mí mismo. Descubrí que besar a otro hombre era una experiencia básicamente placentera, que me hacía sentir transportado a otra dimensión ¿cuál? no sabría explicarlo. En ocasiones decía mi nombre y el dato de que estaba casado.
Empecé a practicar el sexo en el coche, en el mío, subí a coches de desconocidos y fuimos a lugares apartados. Inevitablemente, comencé a repetir más de una vez con el mismo hombre, jurandome a mí mismo cada vez quer sería la última.
En ocasiones, de regreso a mi vida "familiar" a la que se suponía era mi vida real, los reproches eran incesantes y llegué a la conclusión de que era un adicto al sexo. Diariamente encontraba una excusa para ir allí y estar con alguien.
Llegan mis primeras dudas sobre la infidelidad, el bien y el mal, hacer lo correcto, pero esto va más allá. ¿Más allá de qué? eres un puto infiel!!! No, yo no busco otra relación de pareja, es la única forma que tengo de relacionarme con otros hombres, es sólo sexo. Yo quiero a mi mujer! Bonita forma de querer a alguien.
Llega el otoño y progresivamente los días se acortan y la oscuridad comienza a ser mi aliada. Oculto en la oscuridad, voy cediendo al deseo, saboreando el cálido placer del contacto y el agudo pinchazo del arrepentimiento.
A pesar de todo, tengo varios propósitos: nada de besar a ningún hombre en la boca y estar sólo una vez con alguien. Ambas cosas implicarían cierta relación afectiva. No hablo con nadie, no repito, no beso en la boca .... es sólo sexo.
Estas son las reglas que me voy autoexigiendo, como si ello significara que era dueño de mi vida o de mis actos. Cada día que pasaba iba disfrutando más del sexo, con lo que mis sentimientos de culpablidad crecían proporcionalmente. Incluso mi propia relación sexual de pareja se resintió positivamente, descrubiendo nuevos matices y ganando "en calidad" todo francamente contradictorio.
Mis visitas al lugar "de encuentro" eran cada vez más frecuentes y con igual frecuencia era mi propósito de no volver, de dejarlo, pero irremediablemente me veía conduciendo mi coche hasta el punto de encuentro. Cuando llegaba a casa me daba duchas de agua fría, para tratar de aplacar ese deseo irrefrenable. Los días se sucedían, arraigandose mi doble vida.
Poco a poco fui transgrediendo algunas reglas y límites que me exigía a mí mismo. Descubrí que besar a otro hombre era una experiencia básicamente placentera, que me hacía sentir transportado a otra dimensión ¿cuál? no sabría explicarlo. En ocasiones decía mi nombre y el dato de que estaba casado.
Empecé a practicar el sexo en el coche, en el mío, subí a coches de desconocidos y fuimos a lugares apartados. Inevitablemente, comencé a repetir más de una vez con el mismo hombre, jurandome a mí mismo cada vez quer sería la última.
En ocasiones, de regreso a mi vida "familiar" a la que se suponía era mi vida real, los reproches eran incesantes y llegué a la conclusión de que era un adicto al sexo. Diariamente encontraba una excusa para ir allí y estar con alguien.
La culpa no fue suficiente
Poco a poco todo fue volviendo a la normalidad. Tras los primeros días de remordimiento, el "suceso" fu perdiendo importancia, quedando de él un leve recuerdo. ¿Había ocurrido realmente?
Recuperé la normalidad absoluta, pero sentirme culpable... no fue suficiente, porque al cabo de un par de meses, no pude reprimir la curiosidad de comprobar si aquello había sido una casualidad o si aquél lugar era un lugar de encuentro. Un buen día, estaba de nuevo conduciendo camino de aquella playa. Y mientras conducía, no dejaba de pensar que no tenía que hacerlo: Date la vuelta, no aparques, simplente regresa a casa.
Mi corazón gritaba desgarrándose: piensa en lo que tienes, en las personas que quieres.... pero algo en mí deseaba ir, ansiaba recorrer aquél camino y encontrar ... ¿encontrar qué? algo desconocido. POR DIOS, no te bajes del coche.
Allí en el aparcamiento, un par de coches, solitarios, uno vacío y otro con un ocupante. Espero en el coche sin saber qué hacer. Arranca y vuelve, estás a tiempo de que no ocurra algo de lo que te arrepientas, de lo que te arrepentirás sin remedio. Permanezco inmóvil, mirando al individuo del otro coche. Un nerviosismo creciente se apodera de mí. Aquél tipo me mira varias veces y se baja del coche. Lentamente avanza hacia un camino que se pierde entre una zona boscosa.
Ansiosamente me bajo del coche y me encamino siguiendo sus pasos. ¿Qué hago? me paro ¿Qué estoy haciendo? pero continúo caminando y él camina y me mira de vez en cuando. Deja el camino y se interna en una zona apartada y frondosa. Mi corazón palpita con fuerza y siento nerviosismo ante lo que pueda pasar. a la vez me siento atraído por este desconocido. Camino entre árboles y arbustos y le veo inmóvil entre las ramas de árboles bajos. Siento mi respiración y los latidos de mi corazón.
Observo lo que hace sin saber cómo responder. Se está desabrochando los botones de la camisa y los del pantalón. Mi excitación va en aumento y comienzo a acercarme a él por detrás, llegando hasta su espalda. Ancho de hombros, fuerte, me agarra sin darse la vuelta y me aprieta contra él. Mi respiración entrecortada se acelera. Comienza a meterme mano y yo le acaricio el pecho y voy descenciendo lentamente. Me gusta su tacto y estoy deseando acaricirle. El se restriega contra mí y en ese momento me dice " follame". Aquello fue como un martillazo de realidad. ¿Qué hago yo aquí? Me asusté, nuevamente me vi fuera de lugar. Aquello se escaba de mis manos. No quería llegar tan lejos, ni pensaba que fuera a pasar.
¿A qué juegas? no has ido detrás de él? Sabías perfectamente a lo que ibas, sabías lo que querías hacer ...No, me sentí sobrepasado por la situación... y no me sentía capaz de hacer nada en ese momento. Me disculpe, le dije que lo sentía y huí, deprisa, avergonzado de mí mismo, de verme en esa situación y no hacer lo que había ido a hacer. No, yo no pretendía ir a follar con un tío ¿NO? no, eres un perfecto calientapollas.
De vuelta al coche veo otro individuo y sé que me ha calado, sabe lo que estoy haciendo allí. Arranco el coche y regreso a tiempo para pasar por la guardería. Conduzco nervioso por la autopista. Me convezco a mí mismo de que ha sido un error y me engaño pensando que ahí acabará todo. En ese momento me lo quiero creer.
La tarde discurre como otra cualquiera, recoger a los niños, parque, casa, baños, cenas y cuando los niños se duermen mi mujer llega y me pregunta ¿Qué tal el día? Sin novedades, es mi respuesta, convencido de ello.
Recuperé la normalidad absoluta, pero sentirme culpable... no fue suficiente, porque al cabo de un par de meses, no pude reprimir la curiosidad de comprobar si aquello había sido una casualidad o si aquél lugar era un lugar de encuentro. Un buen día, estaba de nuevo conduciendo camino de aquella playa. Y mientras conducía, no dejaba de pensar que no tenía que hacerlo: Date la vuelta, no aparques, simplente regresa a casa.
Mi corazón gritaba desgarrándose: piensa en lo que tienes, en las personas que quieres.... pero algo en mí deseaba ir, ansiaba recorrer aquél camino y encontrar ... ¿encontrar qué? algo desconocido. POR DIOS, no te bajes del coche.
Allí en el aparcamiento, un par de coches, solitarios, uno vacío y otro con un ocupante. Espero en el coche sin saber qué hacer. Arranca y vuelve, estás a tiempo de que no ocurra algo de lo que te arrepientas, de lo que te arrepentirás sin remedio. Permanezco inmóvil, mirando al individuo del otro coche. Un nerviosismo creciente se apodera de mí. Aquél tipo me mira varias veces y se baja del coche. Lentamente avanza hacia un camino que se pierde entre una zona boscosa.
Ansiosamente me bajo del coche y me encamino siguiendo sus pasos. ¿Qué hago? me paro ¿Qué estoy haciendo? pero continúo caminando y él camina y me mira de vez en cuando. Deja el camino y se interna en una zona apartada y frondosa. Mi corazón palpita con fuerza y siento nerviosismo ante lo que pueda pasar. a la vez me siento atraído por este desconocido. Camino entre árboles y arbustos y le veo inmóvil entre las ramas de árboles bajos. Siento mi respiración y los latidos de mi corazón.
Observo lo que hace sin saber cómo responder. Se está desabrochando los botones de la camisa y los del pantalón. Mi excitación va en aumento y comienzo a acercarme a él por detrás, llegando hasta su espalda. Ancho de hombros, fuerte, me agarra sin darse la vuelta y me aprieta contra él. Mi respiración entrecortada se acelera. Comienza a meterme mano y yo le acaricio el pecho y voy descenciendo lentamente. Me gusta su tacto y estoy deseando acaricirle. El se restriega contra mí y en ese momento me dice " follame". Aquello fue como un martillazo de realidad. ¿Qué hago yo aquí? Me asusté, nuevamente me vi fuera de lugar. Aquello se escaba de mis manos. No quería llegar tan lejos, ni pensaba que fuera a pasar.
¿A qué juegas? no has ido detrás de él? Sabías perfectamente a lo que ibas, sabías lo que querías hacer ...No, me sentí sobrepasado por la situación... y no me sentía capaz de hacer nada en ese momento. Me disculpe, le dije que lo sentía y huí, deprisa, avergonzado de mí mismo, de verme en esa situación y no hacer lo que había ido a hacer. No, yo no pretendía ir a follar con un tío ¿NO? no, eres un perfecto calientapollas.
De vuelta al coche veo otro individuo y sé que me ha calado, sabe lo que estoy haciendo allí. Arranco el coche y regreso a tiempo para pasar por la guardería. Conduzco nervioso por la autopista. Me convezco a mí mismo de que ha sido un error y me engaño pensando que ahí acabará todo. En ese momento me lo quiero creer.
La tarde discurre como otra cualquiera, recoger a los niños, parque, casa, baños, cenas y cuando los niños se duermen mi mujer llega y me pregunta ¿Qué tal el día? Sin novedades, es mi respuesta, convencido de ello.
La culpa
JODER!!!!! está mal, lo mires por donde lo mires.
Me parece increíble que yo haya sido capaz de hacer algo así. Una cosa es tener alguna fantasía y desde luego, que con la imaginación soy capaz de cualquier cosa, pero lo de hoy ha sido real.
DIOS, sólo de pensarlo me estremezco. Qué sensaciones. ¿Sensaciones? ¿sabes lo que has hecho?. Bueno, calma, ¿Qué ha pasado? ¿Quién era ese tío? un desconocido. Ni tan siquiera sé quién és y ni tan siquiera me interesa.
Jura que no vas a volver a ese lugar! NO, no vuelvo más. Si me olvido de esto, nunca habrá ocurrido. Si dejo de pensar en ello, no habrá pasado nada. Se trata de otra fantasía... no ha sido real.
¿qué hago ahora? NADA! sigo siendo exactamente el mismo... marido,padre,hijo,compañero de trabajo... ¿y si no me empalmo más? BASTA! de esta forma no vas a ninguna parte. Olvídalo, tampoco ha sido para tanto.
Ahora duerme, no pienses en nada, concilia el sueño, descansa
TENGO LOS OJOS COMO PLATOS. Pues cuenta ovejas, cuenta hacia atrás desde el 232198... pero duerme, sonará el despertador en un par de horas...
Me parece increíble que yo haya sido capaz de hacer algo así. Una cosa es tener alguna fantasía y desde luego, que con la imaginación soy capaz de cualquier cosa, pero lo de hoy ha sido real.
DIOS, sólo de pensarlo me estremezco. Qué sensaciones. ¿Sensaciones? ¿sabes lo que has hecho?. Bueno, calma, ¿Qué ha pasado? ¿Quién era ese tío? un desconocido. Ni tan siquiera sé quién és y ni tan siquiera me interesa.
Jura que no vas a volver a ese lugar! NO, no vuelvo más. Si me olvido de esto, nunca habrá ocurrido. Si dejo de pensar en ello, no habrá pasado nada. Se trata de otra fantasía... no ha sido real.
¿qué hago ahora? NADA! sigo siendo exactamente el mismo... marido,padre,hijo,compañero de trabajo... ¿y si no me empalmo más? BASTA! de esta forma no vas a ninguna parte. Olvídalo, tampoco ha sido para tanto.
Ahora duerme, no pienses en nada, concilia el sueño, descansa
TENGO LOS OJOS COMO PLATOS. Pues cuenta ovejas, cuenta hacia atrás desde el 232198... pero duerme, sonará el despertador en un par de horas...
De fantasías a realidad, abrí la caja
Había dejado volar mi imaginación pensando en cómo sería estar con otro hombre, como sería sentir su piel, su aroma, y sobre todo qué sentiría yo.
Me preguntaba en ocasiones si se daría esa oportunidad de descubrirlo, y no se me ocurría que fuera posible. Me conformaba al pensar que era imposible que ocurriera.
Por fantasear, pensé en llamar a uno de esos anuncios de contactos del periódico, e incluso llegué a leerlos, imaginando que llamaba. Y las noches que no podía dormir, empezaba a pensar y visualizarme llamando a uno de esos "amantes a domicilio".
Era el mes de julio, y una tarde después de trabajar me acerqué hasta una playa cercana. Ya había visto en otra ocasión, una zona apartada donde se practicaba el nudismo y me decidí a ir.
Era un día de poco sol y en la playa sólo había un hombre tomando el sol. Me situé en una zona alejado de él y me desnudé. Se me pasó por la cabeza que aqúel hombre podría acercarse a mí. Lo cierto es que era atractivo, su piel morena, un cuerpo definido y una expresión muy interesante.
Yo estaba francamente nervioso, porque mi mente deseaba estar allí y desaba que aquél hombre se acercara, pero mi cuerpo no opinaba lo mismo y la misma excitación y ansiedad produjo en mí el efecto contrario al deseado. Estás en lo cierto si piensas que entre mis piernas lucía un diminuto cacahuete, que incluso se encojió aún más cuando me percaté de que aquel individuo se aproximaba lentamente hacia mí.
DIOS, nunca hubiera imaginado que allí, tan accesible, pudiera llegar a sucederme a mí. Según se acercaba, aprecié su atractivo y sus ojos, su expresión sonriente. Aún así, tenía dudas de que en realidad se acercara con intenciones de "entrarme" y cuando ya estuvo a varios centímetros de mí, estaba tan acelerado que apenas podía respirar.
No dejaba de pensar que aquél era un sitio público y que seguramente se nos vería desde cualquier lugar. Pero no, era un sitio oculto a la vista de cualquier curioso, claro está, salvo de alguien que estuviera allí.
Yo estaba reclinado sobre una roca y él se situó junto a mí. Se colocó de tal forma que su flamante polla quedó a la altura de mi cara. Yo no sabía muy bien qué hacer; además de que era la primera vez que veía tan de cerca una polla, era evidente que ardía en deseos de comérmela. No mediamos ningún tipo de palabra, y ante sus insinuaciones, me decidí a saborearle. Fue mi primera felación y como suelen ser las primeras veces (esto no es una regla...) al menos chocante para mí.
Fue algo más bien rápido, porque yo estaba más pendiente del tiempo, del lugar, de qué hacía yo allí, que al cabo de un rato, tuve que apresurarme a salir, escapar de lo que estaba haciendo. Le pedí disculpas por dejarle en aquél momento, y de aquella manera, me vestí y me fui.
En ese momento sentí que había cometido una atrocidad y me juré a mí mismo que aquello no volvería a ocurrir.
Me preguntaba en ocasiones si se daría esa oportunidad de descubrirlo, y no se me ocurría que fuera posible. Me conformaba al pensar que era imposible que ocurriera.
Por fantasear, pensé en llamar a uno de esos anuncios de contactos del periódico, e incluso llegué a leerlos, imaginando que llamaba. Y las noches que no podía dormir, empezaba a pensar y visualizarme llamando a uno de esos "amantes a domicilio".
Era el mes de julio, y una tarde después de trabajar me acerqué hasta una playa cercana. Ya había visto en otra ocasión, una zona apartada donde se practicaba el nudismo y me decidí a ir.
Era un día de poco sol y en la playa sólo había un hombre tomando el sol. Me situé en una zona alejado de él y me desnudé. Se me pasó por la cabeza que aqúel hombre podría acercarse a mí. Lo cierto es que era atractivo, su piel morena, un cuerpo definido y una expresión muy interesante.
Yo estaba francamente nervioso, porque mi mente deseaba estar allí y desaba que aquél hombre se acercara, pero mi cuerpo no opinaba lo mismo y la misma excitación y ansiedad produjo en mí el efecto contrario al deseado. Estás en lo cierto si piensas que entre mis piernas lucía un diminuto cacahuete, que incluso se encojió aún más cuando me percaté de que aquel individuo se aproximaba lentamente hacia mí.
DIOS, nunca hubiera imaginado que allí, tan accesible, pudiera llegar a sucederme a mí. Según se acercaba, aprecié su atractivo y sus ojos, su expresión sonriente. Aún así, tenía dudas de que en realidad se acercara con intenciones de "entrarme" y cuando ya estuvo a varios centímetros de mí, estaba tan acelerado que apenas podía respirar.
No dejaba de pensar que aquél era un sitio público y que seguramente se nos vería desde cualquier lugar. Pero no, era un sitio oculto a la vista de cualquier curioso, claro está, salvo de alguien que estuviera allí.
Yo estaba reclinado sobre una roca y él se situó junto a mí. Se colocó de tal forma que su flamante polla quedó a la altura de mi cara. Yo no sabía muy bien qué hacer; además de que era la primera vez que veía tan de cerca una polla, era evidente que ardía en deseos de comérmela. No mediamos ningún tipo de palabra, y ante sus insinuaciones, me decidí a saborearle. Fue mi primera felación y como suelen ser las primeras veces (esto no es una regla...) al menos chocante para mí.
Fue algo más bien rápido, porque yo estaba más pendiente del tiempo, del lugar, de qué hacía yo allí, que al cabo de un rato, tuve que apresurarme a salir, escapar de lo que estaba haciendo. Le pedí disculpas por dejarle en aquél momento, y de aquella manera, me vestí y me fui.
En ese momento sentí que había cometido una atrocidad y me juré a mí mismo que aquello no volvería a ocurrir.
previos
En ocasiones empecé a fantasear ¿quién no lo hace? ciertamente, puede ser que alguien no fantaseee. Yo fantaseaba esporádicamente.
Desde el momento en que me enamoré de la mujer que luego fue mi`pareja, compañera, amante.... nunca miré a otra, sólo existió ella. Ese puede ser un dato interesante.
Haciendo un esfuerzo por rememorar el pasado e ir atando cabos sueltos, a lo largo de los años se habían producido hechos aislados que en sí no preludiaban lo que más tarde me ocurriría.
Considero que en su momento atravesé esa fase de descubrimiento sexual y de identificación con el propio sexo, que pasó sin ser determinante. Tenía claro que quería una vida hetero.
Las primeras veces que pensé en un hombre y sentí cierta excitación sexual, para nada me pareció alarmante. De ahí pasé a tener sueños y esos sueños se convirtieron en sueños húmedos.
Desde el momento en que me enamoré de la mujer que luego fue mi`pareja, compañera, amante.... nunca miré a otra, sólo existió ella. Ese puede ser un dato interesante.
Haciendo un esfuerzo por rememorar el pasado e ir atando cabos sueltos, a lo largo de los años se habían producido hechos aislados que en sí no preludiaban lo que más tarde me ocurriría.
Considero que en su momento atravesé esa fase de descubrimiento sexual y de identificación con el propio sexo, que pasó sin ser determinante. Tenía claro que quería una vida hetero.
Las primeras veces que pensé en un hombre y sentí cierta excitación sexual, para nada me pareció alarmante. De ahí pasé a tener sueños y esos sueños se convirtieron en sueños húmedos.
Comienza el caos
Cuando una fantasía se convierte en realidad se abre una caja que puede que dé paso a otra y así sucesivamente.
Sin pretenderlo, abrí la primera ...
Sin pretenderlo, abrí la primera ...
Yerno perfecto y padre entregado
Me convertí en el yerno que a toda suegra le gustaría tener, un marido ejemplar y un padre, sobre todo "entregado"
Pero vayamos por partes, volviendo al día crucial en el que empecé eeste camino:
Sí, de vuelta a casa, me encontré como en una nube ¿no es lo que quería? pues eso.
Fueron cinco años de noviazgo y descubrirse, y del noviazgo pasamos a comprar el piso y arreglargo y casarnos, todo ilusiones que fueron haciéndose realidad. Yo, siempre había querido tener hijos, se ve que caló en mí el haberme criado en una familia numerosa. Claro que tener hijos es cosa de dos, por lo menos si quieres engendrarlos y en mi caso, como mucho, estar en el paritorio en el momento crucial del parto. En cualquier caso, la idea de tener varios hijos se redujo a tener uno, que claro está es el principio.
Desde un primer momento fuimos muy responsables con el sexo, y desde luego, con la planificación familiar, de tal modo que hasta el momento de decidir ampliar la familia no hubo margen de error. Y nos pusimos a ello, no sin antes consultar, como buenos planificadores, cómo hacerlo. Control de temperatura, cálculo de días fértiles, vamos los precursores del CSI Maiami. Las posibilidades de quedarse embarazada son infinitas si no quieres tenerlos y mínimas si quieres hacerlo.
El primer mes de "proyecto concepción" fue muy calculado, con gráficas y determinación de días fértiles y por supuesto sexo en los días clave, ni antes ni después. Pasaron los días y llegó el momento de comprobar los resultados, un día de retraso... dos... FALSA ALARMA y primeras dudas infundadas sobre la fertilidad.
Todo era cuestión de volver al proceso. Para aquél entonces, ya empezamos a cuestionar los métodos científicos y decidimos que cuantas más veces lo intentasemos, más posibilidades habría, así que follamos como posesos. Pos eso, que el retraso fue de 5 días y el predictor confirmó las sospechas. Había empezado la gran aventura de ser padre (en mi caso)
La alegría no duró mucho tiempo, ya que por problemas que la naturaleza resuelve sabiamente, en ocasiones, todas las ilusiones se quedaron en un quirófano.
Así, que al cabo de otros seis meses, empezamos de nuevo, y esta vez todo fue bien., hasta pasados los ocho meses, en los que una complicación inesperada aceleró el nacimiento de primer hijo. Por supuesto estuve en el parto y por supuesto apenas vi lo que sucedió, porque te sitúan junto a la cabeza de la madre y con esa sábana verde que les ponen ... lo dicho, estuve allí. Todo fue rápido, porque enseguida se lo llevaron por alguna razón que no comentaron. La siguien te vez que le vi, era un niño, estaba en la incubadora, pero estaba bien y sano.
Fue un niño de bajo peso, lo que supone que había de darle de comer cada tres-cuatro horas según el peso que fuera cogiendo, porque había que ir todas las semanas a pesarle e incluso cada día durante la primera semana en la que ya estuvo en casa. Esto supuso estar pendiente día y noche, ya que una vez que yo volvía del trabajo me ocupaba de la alimentación artificial, ya que su madre le daba pecho y necesitaba también biberón. Eso suponía que cada noche teníamos que despertarnos cada tres horas, despertarle, obligarle literalmente a comer, darle el biberón, cambiarle el pañal... con lo que prácticamente te quedaban dos horas para tratar de dormir.
Esto no fue lo peor. El niño cambió su ritmo de sueño y por supuesto, acabamos bailando a su ritmo. Mi mujer volvió al trabajo y él empezó a la guardería. "Mira que levantarle a las 6:30 de la mañana" decía mi madre... pero ÉL llevaba vociferando desde las 6. Yo me ocupaba de levantarme por las noches, lo que venía a ser una media de 10 ó 12 veces por noche, fundamente lloraba porque se le caía el chupete.
Cuando ya dormía en su cama, se levantaba llorando y venía a nuestra cama y venía a mi lado y yo le llevaba a la cama, pero aquello era interminable y decidimos enseñarle a que se quedara en su cama, lo cuál me costó (era yo el que lo hacía) pasarme las noches casi en vela.
Aún así, yo (hablo de mí) quería tener por lo menos otro hijo, porque ya sabía que ése iba a ser el máximo. Tuve que emplearme a fondo en convencer a mi mujer, ya que ella estaba realmente agotada entre el trabajo y el niño, que al margen de que fuera lunes o domingo, se levantaba a las 6 de la mañana.
A mí ya me parecía que 31 años estaba viejo para seguir criando hijos y que cuanto antes tuvieramos el segundo, mejor. Así que la decisión fu tener el segundo o no tener más. Estuvios a tiempo... pero decidimos tener otro, sobre todo, pensando que por probabilidad, sería buen comedor y muy dormilón.
Dicho y hecho, nuevo embarazo... y sí, estuve en el parto, puramente presencial. Y ahí comenzó mi máster como padre... pero con poca formación y muchas prácticas.
Como por aquél entonces aprendí a despertarme y quedarme dormido las veces que hiciera falta en una noche, la llegada de la niña no interfirió excesivamente en el sueño. Pero claro, eran dos niños que reclamaban atención a un padre que salía de trabajar, recogía a su hija de la guardería, iba a casa, comía, recogía al hijo del colegio, iba al parque, los columpios, meriendas, para casa, baños, cenas y acostarles. Así que cuando llegaba ella, con ganas de ver a sus hijos, yo protestaba porque había conseguido que se durmieran.
Sí, yo soy ese marido-padre de los responsables, de los que creen que no se trata de ayudar a nadie, sino de ocuparse de su familia y su casa es trabajo de dos. Bueno en mi caso, incluso se inclinaba la balanza más hacia mí, pero por una cuestión de horarios y trabajos.
Situémonos cuando los niños tenían 3 y 6 años. Habíamos tenido durante tres años, más o menos, una persona que venía a casa, pero cuando cambiamos de persona por cuarta vez, pensé que yo podía ocuparme de todo y así poder ahorrarnos ese gasto.
Y fue más o menos por esa fecha cuando sucedió algo que cambiaría mi vida de manera progresiva e irremediable hasta el día de hoy.
Pero vayamos por partes, volviendo al día crucial en el que empecé eeste camino:
Sí, de vuelta a casa, me encontré como en una nube ¿no es lo que quería? pues eso.
Fueron cinco años de noviazgo y descubrirse, y del noviazgo pasamos a comprar el piso y arreglargo y casarnos, todo ilusiones que fueron haciéndose realidad. Yo, siempre había querido tener hijos, se ve que caló en mí el haberme criado en una familia numerosa. Claro que tener hijos es cosa de dos, por lo menos si quieres engendrarlos y en mi caso, como mucho, estar en el paritorio en el momento crucial del parto. En cualquier caso, la idea de tener varios hijos se redujo a tener uno, que claro está es el principio.
Desde un primer momento fuimos muy responsables con el sexo, y desde luego, con la planificación familiar, de tal modo que hasta el momento de decidir ampliar la familia no hubo margen de error. Y nos pusimos a ello, no sin antes consultar, como buenos planificadores, cómo hacerlo. Control de temperatura, cálculo de días fértiles, vamos los precursores del CSI Maiami. Las posibilidades de quedarse embarazada son infinitas si no quieres tenerlos y mínimas si quieres hacerlo.
El primer mes de "proyecto concepción" fue muy calculado, con gráficas y determinación de días fértiles y por supuesto sexo en los días clave, ni antes ni después. Pasaron los días y llegó el momento de comprobar los resultados, un día de retraso... dos... FALSA ALARMA y primeras dudas infundadas sobre la fertilidad.
Todo era cuestión de volver al proceso. Para aquél entonces, ya empezamos a cuestionar los métodos científicos y decidimos que cuantas más veces lo intentasemos, más posibilidades habría, así que follamos como posesos. Pos eso, que el retraso fue de 5 días y el predictor confirmó las sospechas. Había empezado la gran aventura de ser padre (en mi caso)
La alegría no duró mucho tiempo, ya que por problemas que la naturaleza resuelve sabiamente, en ocasiones, todas las ilusiones se quedaron en un quirófano.
Así, que al cabo de otros seis meses, empezamos de nuevo, y esta vez todo fue bien., hasta pasados los ocho meses, en los que una complicación inesperada aceleró el nacimiento de primer hijo. Por supuesto estuve en el parto y por supuesto apenas vi lo que sucedió, porque te sitúan junto a la cabeza de la madre y con esa sábana verde que les ponen ... lo dicho, estuve allí. Todo fue rápido, porque enseguida se lo llevaron por alguna razón que no comentaron. La siguien te vez que le vi, era un niño, estaba en la incubadora, pero estaba bien y sano.
Fue un niño de bajo peso, lo que supone que había de darle de comer cada tres-cuatro horas según el peso que fuera cogiendo, porque había que ir todas las semanas a pesarle e incluso cada día durante la primera semana en la que ya estuvo en casa. Esto supuso estar pendiente día y noche, ya que una vez que yo volvía del trabajo me ocupaba de la alimentación artificial, ya que su madre le daba pecho y necesitaba también biberón. Eso suponía que cada noche teníamos que despertarnos cada tres horas, despertarle, obligarle literalmente a comer, darle el biberón, cambiarle el pañal... con lo que prácticamente te quedaban dos horas para tratar de dormir.
Esto no fue lo peor. El niño cambió su ritmo de sueño y por supuesto, acabamos bailando a su ritmo. Mi mujer volvió al trabajo y él empezó a la guardería. "Mira que levantarle a las 6:30 de la mañana" decía mi madre... pero ÉL llevaba vociferando desde las 6. Yo me ocupaba de levantarme por las noches, lo que venía a ser una media de 10 ó 12 veces por noche, fundamente lloraba porque se le caía el chupete.
Cuando ya dormía en su cama, se levantaba llorando y venía a nuestra cama y venía a mi lado y yo le llevaba a la cama, pero aquello era interminable y decidimos enseñarle a que se quedara en su cama, lo cuál me costó (era yo el que lo hacía) pasarme las noches casi en vela.
Aún así, yo (hablo de mí) quería tener por lo menos otro hijo, porque ya sabía que ése iba a ser el máximo. Tuve que emplearme a fondo en convencer a mi mujer, ya que ella estaba realmente agotada entre el trabajo y el niño, que al margen de que fuera lunes o domingo, se levantaba a las 6 de la mañana.
A mí ya me parecía que 31 años estaba viejo para seguir criando hijos y que cuanto antes tuvieramos el segundo, mejor. Así que la decisión fu tener el segundo o no tener más. Estuvios a tiempo... pero decidimos tener otro, sobre todo, pensando que por probabilidad, sería buen comedor y muy dormilón.
Dicho y hecho, nuevo embarazo... y sí, estuve en el parto, puramente presencial. Y ahí comenzó mi máster como padre... pero con poca formación y muchas prácticas.
Como por aquél entonces aprendí a despertarme y quedarme dormido las veces que hiciera falta en una noche, la llegada de la niña no interfirió excesivamente en el sueño. Pero claro, eran dos niños que reclamaban atención a un padre que salía de trabajar, recogía a su hija de la guardería, iba a casa, comía, recogía al hijo del colegio, iba al parque, los columpios, meriendas, para casa, baños, cenas y acostarles. Así que cuando llegaba ella, con ganas de ver a sus hijos, yo protestaba porque había conseguido que se durmieran.
Sí, yo soy ese marido-padre de los responsables, de los que creen que no se trata de ayudar a nadie, sino de ocuparse de su familia y su casa es trabajo de dos. Bueno en mi caso, incluso se inclinaba la balanza más hacia mí, pero por una cuestión de horarios y trabajos.
Situémonos cuando los niños tenían 3 y 6 años. Habíamos tenido durante tres años, más o menos, una persona que venía a casa, pero cuando cambiamos de persona por cuarta vez, pensé que yo podía ocuparme de todo y así poder ahorrarnos ese gasto.
Y fue más o menos por esa fecha cuando sucedió algo que cambiaría mi vida de manera progresiva e irremediable hasta el día de hoy.
mi vida como hetero. PRIMEROS PASOS
Pasé la adolescencia y parte de la juventud, me refiero a la juventud de antes, no la de ahora que llega hasta los 36 años, metido en mí mismo y sin apenas relacionarme y a los 20 años empecé una relación con una chica con la que 5 años más tarde me casaría. Sorprendió mucho en mi casa el hecho de que yo me "echara novia" ya que siempre había sido muy de estar en casa y salía poco.
La chica en cuestión me arrebató el corazón por su simpatía y de la amistad pasamos al enamoramiento. Yo di el primer paso, un paso torpe, como siempre me ha caracterizado. De siempre me ha resultado más fácil escribir que hablar y sin duda ese puede ser mi peor defecto. Si fuera capaz de expresar hablando la quinta parte de lo que hago escribiendo, sería ... una pasada.
Sí, estás en lo cierto, me declaré con una carta y sí, también estás en lo cierto, la respuesta fue la tan utilizada: eres un amigo para mí. Vaya rato que pasó ella y el que pasé yo, que terminé pensando que lo que me pasaba era lo mejor que me podía pasar.
Bueno, esto era lo más lejos que había llegado en las relaciones amorosas, porque había pasado por enamorarme a los 15 años de una prima mayor que yo durante un verano, de una chica del pueblo donde veraneaba a los 16 y con la que mantuve lo que era en aquellos tiempos internet: cartas manuscritas que llegaban en un sobre y que por supuesto no pasó de ahí. Ya a los 18, en la universidad, me enamoré locamente de una compañera de clase y así me pasé los dos primeros cursos, tonteando con ella, así que con estos antecendentes, atreverme a realizar mi declaración por "carta" fue lo más arriesgado que había hecho.
Efectivamente seguimos siendo amigos y yo seguí mostrandome con ella como siempre y al cabo de un mes, volvió a hablar conmigo y se sinceró. Lo había pensado mejor y si estaba a tiempo, le gustaría salir conmigo. Bueno, aquello fue un verdadero shock, porque para aquél entonces yo ya me había visto relegado a ser el eterno "amigo" ese que tienen todas las chicas, en quien confían sus secretos y nada más.
La chica en cuestión me arrebató el corazón por su simpatía y de la amistad pasamos al enamoramiento. Yo di el primer paso, un paso torpe, como siempre me ha caracterizado. De siempre me ha resultado más fácil escribir que hablar y sin duda ese puede ser mi peor defecto. Si fuera capaz de expresar hablando la quinta parte de lo que hago escribiendo, sería ... una pasada.
Sí, estás en lo cierto, me declaré con una carta y sí, también estás en lo cierto, la respuesta fue la tan utilizada: eres un amigo para mí. Vaya rato que pasó ella y el que pasé yo, que terminé pensando que lo que me pasaba era lo mejor que me podía pasar.
Bueno, esto era lo más lejos que había llegado en las relaciones amorosas, porque había pasado por enamorarme a los 15 años de una prima mayor que yo durante un verano, de una chica del pueblo donde veraneaba a los 16 y con la que mantuve lo que era en aquellos tiempos internet: cartas manuscritas que llegaban en un sobre y que por supuesto no pasó de ahí. Ya a los 18, en la universidad, me enamoré locamente de una compañera de clase y así me pasé los dos primeros cursos, tonteando con ella, así que con estos antecendentes, atreverme a realizar mi declaración por "carta" fue lo más arriesgado que había hecho.
Efectivamente seguimos siendo amigos y yo seguí mostrandome con ella como siempre y al cabo de un mes, volvió a hablar conmigo y se sinceró. Lo había pensado mejor y si estaba a tiempo, le gustaría salir conmigo. Bueno, aquello fue un verdadero shock, porque para aquél entonces yo ya me había visto relegado a ser el eterno "amigo" ese que tienen todas las chicas, en quien confían sus secretos y nada más.
expectativas del blog
Sólo pretendo expresarme, contar lo que pienso y lo que siento, un blog más. Escribiendo estas reflexiones trataré de aprender de ellas y cómo no, me gustaría que alguien leyera estas divagaciones y en el mejor de los casos le interesaran.
Pero, sobre todo, lo hago por y para mí, que de momento, soy la persona que mejor me comprende.
Este blog no va a ser un relato brillante, ni metafórico ni de grandes ideas, va a ser puramente humano y cotidiano.
Cuando empiezo a leer un blog, lo primero que siento es curiosidad por la persona que lo escribe, su edad, su aspecto... y casi siempre me quedo con las ganas de saberlo. Supongo que algo que nos caracteriza a todos es precisamente el anonimato, la confidencialidad.
Lo que no sé es si empezar por el principio o por el final. Seguiré
el relato cronológicamente para ir comprendiendo cómo se han sucedido los acontecimientos a lo largo de mi vida.
De mi infancia tengo pocos recuerdos, que no sé si será bueno o malo, pero lo cierto es que nací un siete de mayo de 1965 en el seno de una familia obrera, la típica familia numerosa, católica, trabajadora...
llegué el tercero de cuatro hermanos (cuatro chicos) lo que supone que ni era el mayor, ni el pequeño... y en mi caso ni el guapo, ni el gracioso... básicamente era el niño bueno, formal y educado. Tan bueno, que a los 11 años ingresé en un seminario, eso sí, tras tres meses allí, no tenía otro objetivo que no fuera escapar de aquél lugar, pero si de algo me advirtió mi madre antes de ir fue de que tenía que estar todo el curso escolar. Ingenuamente, yo pensaba que saldría de allí convertido en todo un sacerdote, pero lo cierto es que al cabo de unas semanas desapareció todo vestigio de vocación evangelizadora.
Sí es cierto que por aquél entonces tuve el primer contacto con otro chico, pero fue tan fugaz e imprevisto que no fue muy significativo, y no fue pasados más 20 años cuando empezó a serlo, pero no voy a adelantarme.
Como puede ver cualquiera que lea esto, el comienzo puede ser como el de cualquier español de edad media.
Pero, sobre todo, lo hago por y para mí, que de momento, soy la persona que mejor me comprende.
Este blog no va a ser un relato brillante, ni metafórico ni de grandes ideas, va a ser puramente humano y cotidiano.
Cuando empiezo a leer un blog, lo primero que siento es curiosidad por la persona que lo escribe, su edad, su aspecto... y casi siempre me quedo con las ganas de saberlo. Supongo que algo que nos caracteriza a todos es precisamente el anonimato, la confidencialidad.
Lo que no sé es si empezar por el principio o por el final. Seguiré
el relato cronológicamente para ir comprendiendo cómo se han sucedido los acontecimientos a lo largo de mi vida.
De mi infancia tengo pocos recuerdos, que no sé si será bueno o malo, pero lo cierto es que nací un siete de mayo de 1965 en el seno de una familia obrera, la típica familia numerosa, católica, trabajadora...
llegué el tercero de cuatro hermanos (cuatro chicos) lo que supone que ni era el mayor, ni el pequeño... y en mi caso ni el guapo, ni el gracioso... básicamente era el niño bueno, formal y educado. Tan bueno, que a los 11 años ingresé en un seminario, eso sí, tras tres meses allí, no tenía otro objetivo que no fuera escapar de aquél lugar, pero si de algo me advirtió mi madre antes de ir fue de que tenía que estar todo el curso escolar. Ingenuamente, yo pensaba que saldría de allí convertido en todo un sacerdote, pero lo cierto es que al cabo de unas semanas desapareció todo vestigio de vocación evangelizadora.
Sí es cierto que por aquél entonces tuve el primer contacto con otro chico, pero fue tan fugaz e imprevisto que no fue muy significativo, y no fue pasados más 20 años cuando empezó a serlo, pero no voy a adelantarme.
Como puede ver cualquiera que lea esto, el comienzo puede ser como el de cualquier español de edad media.