SALVAVIDAS
Sí. Voy a aferrarme a este salvavidas que habéis lanzado a ver si consigo alcanzar la orilla del optimismo. Ya vale de tanta deriva.
A LA DERIVA
Os dejé en mi mar de dudas y ahí sigo, a la deriva, sin rumbo.
Son muchas las ocasiones en las que he abierto el blog y lo he cerrado de la misma, mis dedos no han podido aporrear el teclado. He sentido que no había nada que contar, o al menos no había ocurrido lo que yo quería contar.
Hoy me he decidido a romper el silencio con un grito, que dice a todo el que me quiera escuchar que sigo aquí. No sé si solo será un grito al que le siga de nuevo el silencio o si seré capaz de sentir que lo importante es lo que ocurre, lo que siento....
Son muchas las ocasiones en las que he abierto el blog y lo he cerrado de la misma, mis dedos no han podido aporrear el teclado. He sentido que no había nada que contar, o al menos no había ocurrido lo que yo quería contar.
Hoy me he decidido a romper el silencio con un grito, que dice a todo el que me quiera escuchar que sigo aquí. No sé si solo será un grito al que le siga de nuevo el silencio o si seré capaz de sentir que lo importante es lo que ocurre, lo que siento....