"Y uno aprende"
Aquí os dejo mi poema favorito.
Me ha venido a la cabeza de repente y me ha apetecido rescatarlo.
Algun@s se lo atribuyen a Borges, otr@s dicen que ni de coña puede ser suyo. A mí me da igual su autoría, sea de quién sea me encanta...
Y uno aprende
Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.
Y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes...
Y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así es que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
uno aprende y aprende...
Y con cada día uno aprende...
Me ha venido a la cabeza de repente y me ha apetecido rescatarlo.
Algun@s se lo atribuyen a Borges, otr@s dicen que ni de coña puede ser suyo. A mí me da igual su autoría, sea de quién sea me encanta...
Y uno aprende
Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.
Y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes...
Y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así es que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
uno aprende y aprende...
Y con cada día uno aprende...
Incursión por el ambiente pamplonés
¿A qué conclusión llego después de varias horas de cañas por el ambiente (qué digo ambiente, ¡ambientazo!) pamplonés?
Que lo aborrezco. Y como mis amigos (gays) ya están hartos de oírme despotricar de que en esos bares a los que me llevan no hay ni una jodida bollera, habían decidido darme el gusto, e ir a bares "de tías".
Primer bar de la noche: Malkoa. La única vez que intenté ir a ese bar un peculiar letrero te daba la bienvenida: "Cerrado por desinfección". Pues estamos apañaus.
Hoy hemos tenido más suerte. Estaba abierto. Garito de mala muerte en una calle desierta del Casco Antiguo. Unas veinte personas, de las cuales quince eran tíos, calvos y rondando los 50 (que si aún estuviesen buenos...).
Segundo intento: Navarrería. Mesón, cerrado. Barbacoa, cerrado. Aldapa, cerrado. Definitivamente el jueves no es un buen día para follar.
El único bar bollo que nos queda (el único realmente bollo, porque los que he mencionado antes ni siquiera son propiamente de ambiente) tampoco promete demasidado. No me molesto en comprobarlo. Los sábados en hora punta suelen reunirse entre diez y quince clientas, así que un jueves imaginaos.
Además, he decidido hacerles boicot. No me disgusta ese bar: la música es petarda pero no demasiado, la camarera medianamente simpática (por lo menos suele invitarme a txupitos) y el sitio... bueno, podía ser peor. Pequeño pero acogedor.
Pero el sábado pasado entré con un amgio porque nos perdimos del resto de la cuadrilla. Y cuando mi amigo intentó ir al baño, una tía (que creo que es la otra camarera, la que no me invita a nada) le dijo: "no puedes pasar". Mi amigo ojiplático: "¿Cómo que no puedo pasar?" Y la otra: "no, al baño no". Yo indignadísima , claro.
No soporto la hombrefobia de algunas bolleras (ni la chirrifobia de algunos gays). Si quieres montar un bar sólo de chicas, vale, estás en tu derecho. Pero en el momento en que estás cobrándole la consumición al chaval y ganándote el sueldo a su costa (para pagar no importa que tenga huevos) pues obviamente tienes que dajarle ir al baño si le sale de los ídem.
Con actitudes como ésa sólo se consigue alimentar la lesbofobia (incluso de las propias lesbianas). Yo luego me quejo de que las tías en Pamplona no salen por el ambiente, pero sin en el único bar 100% bollo os las gastais así... no me extraña.
Bueno, que tras nuestro periplo por lo Viejo, decidimos renunciar a mi noche bollo e irnos a San Juan, a los bares de ambiente en los que acabamos siempre. Primer bar: Alakarga. Ocho personas, una tía (mariliendre, of course). Nos tomamos una caña y cambiamos de bar con la esperanza de que el ambiente por el Mineo esté un poco mejor. Asomamos la cabeza: vacío. La locaza del camarero y poco más.
Última opción: M40, ahí siempre hay gente. He dicho "gente", no mujeres. Y sí, gente hay.: una pareja de cincuentones, el oso de turno, una travesti sudamericana, el camarero y otro chaval. Y... ¡tachán! ¡Tías! ¡Ni más ni menos que dos!! Pero liándose entre sí y más cerca de los 40 que de los 30. Vamos, que aunque no estuvieran juntas tampoco eran mi tipo.
Y para rematar la noche, la Jaizi no tiene mejor idea que irse a explorar el bar. ¡Jo, nunca he visto un cuarto oscuro! Y suponiendo que no habría nadie dentro, me he dedicado a meter las narices en un zulo de un metro cuadrado con un cortinilla negra haciendo las funciones de puerta. ¡Menudo truño! ¿Eso es todo? Y como no había mcuho que ver, me disponía ya a salir, cuando el camarero aparece como un energúmeno diciéndole a uno de mis amigos:
-¿Dónde coño está tu amiguita? (en un tonito que no me ha hecho ni puta gracia).
- Aquí- respondo con toda naturalidad.
- Venga bonita, no me hagas sacarte del bar... (omitiendo el consabido "a ostias" del final de la frase).
- ¿Qué?- le digo, fliipando.
- Que no puedes entrar ahí.
- ¡Pero si no había nadie!
- Me da igual. Ahí tú no puedes entrar.
Más vale qu eel camarero es conocido de mis amigos, que sino igual me pega directamente...).
Así que me he ido del bar repitiendo algo que es ya como mi lema vital: "Onanismo Forever". Con este panorama no tengo elección...
No sé si algún día me dará por volver a vivir en Pamplona, o si me quedaré en Madrid para siempre, o si emigraré al Congo Belga... Pero desde luego que si me decanto por la primera opción ya me puedo comprar una bombona de oxígengo de muchos litros, porque dentro del armario siempre me ha costado respirar. Y más, después de la bocanada de aire fresco que ha supuesto Chueca en mi vida.
Nota: Este post lo escribí el jueves a las 4 de la madrugada después de una noche un poco frustrante. Pero como soy lo peor aún no lo había publicado.
Noches alegres, mañanas tristes. O de cómo un lunes puede quitarle toda la magia a un buen finde.
Este sábado prometía. No sé muy bien por qué, pero lo intuía. Ya de par de mañana empezamos a dar pena (que tampoco es nada nuevo), pero esta vez el grado de penosidad fue mayor que el habitual. Como aún nos duran los buenos propósitos de nuevo curso, decidimos madrugar para irnos a estudiar a la biblioteca del barrio. Madrugar, en el universo pencoitzitriano ,supone levantarse a las 12 del mediodía. Con mi tomatera característica, la ducha mañanera y tomar el desayuno me lleva una hora, (aproximadamente) con lo que llegamos a nuestro destino a la una. Las probabilidades de que la biblioteca estuviera cerrada (o por ser sábado o por ser las 13 p.m.) eran elevadas, pero la Penca, con su inquebrantable fe en el destino (el cual sin duda alguna había querido que dedicásemos esa gris mañana de otoño al estudio) ni siquiera contemplaba esa posibilidad. Así que llegamos con nuestras caras de palurdas redomadas, armadas de un arsenal de carpetas, libros, y material escolar variado. ¿Qué nos encontramos? Pues a un buen hombre vestido de segurata que nos comunicó amablemente que, como yo suponía, la biblioteca no abría los sábados. Así que, lejos de abandonar nuestro cometido, nos dispusimos a buscar otra biblioteca que sí estuviera abierta. Cogimos el bus hasta llegar a la calle dónde, supuestamente, había otra biblioteca municipal. Pero las calles en Madrid no son precisamente cortas, y tras vagar como almas en pena avenida arriba, avenida abajo, me di por vencida: “tú ganas”, le dije a mi estómago. Y nos metimos a saciar nuestro voraz apetito en el Telepizza más cercano.
Continuará...
Continuará...
Curso nuevo, ¿vida nueva?
Pués no sé si tanto, pero al menos tengo mil propósitos y proyectos para los próximos meses. He aterrizado por los madriles guerrera, con ganas de aprovechar este curso. Otra cosa es que me dure la euforia y los cumpla; la constancia no es mi fuerte, desde luego. Bueno, tampoco la puntualidad, ni el orden, ni la disciplina, ni la diplomacia... Soy un poco desastre, pero lo llevo con dignidad, que es lo que importa.
En realidad no son grandes metas, sólo pequeñas cosas que a veces son las que más cuestan: ir a clase, sacarme el First, apuntarme a yoga, llegar puntual a los sitios, irme a dormir relativamente pronto (que luego no hay dios que me levante), hacer deporte(¿?)...
Y otro propósito podría ser actualizar este blog que tengo tan abandonado... Creo que puede ser un buen momento para retomarlo. Dejé de actualizar porque se había convertido en el reflejo de una obsesión de la que no sabía muy bien cómo escapar. Pero un nuevo curso es una buena oportunidad para dejar atrás obsesiones absurdas, sentimientos no correspondidos (supuestamente) y relaciones avocadas al fracaso.
Necesito mirar al futuro, o mejor aún, al presente. Vivir aquí y ahora. Dejar atrás cubas, pamplonas... y olvidar las noches en las que fue casi mía. Sí, casi la consigo. Pero, ¿de qué sirve un "casi"? Ahí te dejo con tus dudas y tus miedos, yo necesito gastar mis energías en algo más productivo que esperar eternamente a que te decidas.
Así que doy por inaugurado oficialemente el curso 2006/2007, que intuyo (y espero) va a dar mucho de sí.
Puede que cree un blog nuevo, porque seguir actualizando éste me pone más difícil lo de pasar página. Siento su fantasma en cada post y me persigue incansable, arrastrando el recuerdo de una primavera cargada de incertidumbre e ilusiones, y de un verano aún más incierto pero amargo y desencantado. Ahora tengo la certeza de que no va a ser mía, pero ya es mejor que no tener nada...
De momento aquí está este post...
¡Feliz curso nuevo!
En realidad no son grandes metas, sólo pequeñas cosas que a veces son las que más cuestan: ir a clase, sacarme el First, apuntarme a yoga, llegar puntual a los sitios, irme a dormir relativamente pronto (que luego no hay dios que me levante), hacer deporte(¿?)...
Y otro propósito podría ser actualizar este blog que tengo tan abandonado... Creo que puede ser un buen momento para retomarlo. Dejé de actualizar porque se había convertido en el reflejo de una obsesión de la que no sabía muy bien cómo escapar. Pero un nuevo curso es una buena oportunidad para dejar atrás obsesiones absurdas, sentimientos no correspondidos (supuestamente) y relaciones avocadas al fracaso.
Necesito mirar al futuro, o mejor aún, al presente. Vivir aquí y ahora. Dejar atrás cubas, pamplonas... y olvidar las noches en las que fue casi mía. Sí, casi la consigo. Pero, ¿de qué sirve un "casi"? Ahí te dejo con tus dudas y tus miedos, yo necesito gastar mis energías en algo más productivo que esperar eternamente a que te decidas.
Así que doy por inaugurado oficialemente el curso 2006/2007, que intuyo (y espero) va a dar mucho de sí.
Puede que cree un blog nuevo, porque seguir actualizando éste me pone más difícil lo de pasar página. Siento su fantasma en cada post y me persigue incansable, arrastrando el recuerdo de una primavera cargada de incertidumbre e ilusiones, y de un verano aún más incierto pero amargo y desencantado. Ahora tengo la certeza de que no va a ser mía, pero ya es mejor que no tener nada...
De momento aquí está este post...
¡Feliz curso nuevo!
Más de lo mismo (o mejor dicho, de la misma)
Releo tus e-mails, una y otra vez. Buceo entre sus líneas sumergiéndome en cada palabra. Saboreo el aroma amargo del rechazo... Soy masoquista emocional, no cabe duda. No es normal que me reconforte leer que no me quieres... ¿O quizá me reconforta leer entre líneas? En lo párrafos que dejan entrever que sientes bastante más de lo que dices.
Casi puedo recitarlos de memoria, como un guión bien aprendido. Los rememoro en las horas muertas. Los momentos alegres me traen a la mente partes que no traen los tristes... Pero al fin y al cabo sólo son dos caras de una misma moneda.
Cuando parece que estoy curada de tí, recaigo con más fuerza. Eres el epicentro de mi universo de locura. Pero prefiero estar loca de amor a no sentir nada. El mal de amores no es peor que ser correspondida, simplemente cuesta más sobrellevarlo. En el fondo me recuerda que estoy viva, y me enternece saber que soy capaz de amar así: con tanta fuerza, entrega y dulzura; aunque no sirva de nada...
Casi puedo recitarlos de memoria, como un guión bien aprendido. Los rememoro en las horas muertas. Los momentos alegres me traen a la mente partes que no traen los tristes... Pero al fin y al cabo sólo son dos caras de una misma moneda.
Cuando parece que estoy curada de tí, recaigo con más fuerza. Eres el epicentro de mi universo de locura. Pero prefiero estar loca de amor a no sentir nada. El mal de amores no es peor que ser correspondida, simplemente cuesta más sobrellevarlo. En el fondo me recuerda que estoy viva, y me enternece saber que soy capaz de amar así: con tanta fuerza, entrega y dulzura; aunque no sirva de nada...